BOLETÍN Nº 50

IV ÉPOCA

DICIEMBRE 2004

 

 

 

 

 “Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad”. (Jn. 1-14).

 

 

EL CONSILIARIO Y LA JUNTA DIRECTIVA DE LA COFRADÍA DEL SANTÍSIMO CRISTO YACENTE Y NUESTRA SEÑORA DE LA LUZ EN SU SOLEDAD DESEA A TODOS SUS COFRADES, FAMILIARES, AMIGOS Y ALLEGADOS UNA NAVIDAD LLENA DE GRACIA Y DE VERDAD

 

 

 

REAPERTURA DE SAN JUAN DE DIOS

 

Terminadas las obras de rehabilitación que se han llevado a cabo en San Juan de Dios, el próximo día 5 de diciembre, a las 20 horas, se reanudará el culto en nuestra sede canónica con una celebración eucarística que estará presidida por el señor obispo de la Diócesis. A partir de dicha fecha, se oficiará la Santa Misa todos los domingo, a la misma hora, así como los días de precepto, como son, dentro de los próximos meses, el 8 de diciembre (Inmaculada Concepción), el 25 de diciembre (Natividad del Señor), el 1 de enero (Año Nuevo) y el 6 de enero (Epifanía del Señor).

 

 

       

  

PREGÓN Y OFRENDA FLORAL A LA INMACULADA

 

 

        El próximo día 7 de diciembre, nuestra cofradía participará en los actos que ha organizado la del Santísimo Cristo del Amparo con motivo de la festividad de la Inmaculada Concepción, coincidiendo con la conmemoración del 150 aniversario de la proclamación del Dogma.

 

        A las 20:30 horas, una campana de auroros cantará la Salve en la Iglesia de San Nicolás, dando paso al pregón de exaltación de la Purísima Concepción, a cargo de don Carlos Valcárcel Mavor. Una Salve pondrá término al acto, tras el cual saldrán en procesión todas las cofradías de gloria y pasión presentes en el mismo, prece-didas por sus insignias y portando sus ofrendas flo-rales, en dirección al monumento a la Inmaculada de la plaza de Santa Catalina.

 

        A las 21:30 horas se llevará a cabo la ofrenda de las cofradías murcianas a la Santísima Virgen, el rezo de una salve y el canto del aguinaldo murciano a cargo de la campana de auroros, con lo que se darán por terminados los actos.

 

        Estáis todos invitados a participar en este homenaje a la Purísima Concepción de María.

 

CURSO DE FORMACIÓN

 

        El próximo día 9 de diciembre, a las 20:30 horas, celebraremos en la Casa de la Cofradía la última reunión del primer trimestre correspondiente al Curso de Formación sobre la Pasión del Señor. Abordaremos el paso del Prendimiento, y el reverendo don Fernando Colomer, vicario general de la Diócesis, aclarará las diversas cuestiones que se han ido suscitando desde el comienzo del curso en el mes de septiembre.

 

 

ADORACIÓN EUCARÍSTICA

El día 16 de diciembre, a a las 20:30 horas, nos reuniremos en la Iglesia de San Juan de Dios para celebrar el tercer jueves eucarístico de este curso, declarado por el Papa Juan Pablo II Año de la Eucaristía. Estáis todos invitados a ofrecer nuestra oración y una mínima porción de nuestro tiempo a Jesús Sacramentado.

 

 

 

 

 

CAMPAÑA DE NAVIDAD

En la tarde del día 17 de diciembre, viernes, en lugar aún por determinar, que se anunciará oportunamente en la prensa, instalaremos nuestro tradicional mercadillo navideño con objeto de recaudar fondos para el Asilo de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres. Os animamos a sumaros con vuestras donaciones o vuestra colaboración en esta actividad tan gratificante, que se desarrollará, como siempre, hasta el mediodía del día de Nochebuena.

 

 

 

 

MISA DE ADVIENTO

  El día 18 de diciembre, sábado, a las 20:30 horas, tendrá lugar en la Iglesia de San Juan de Dios la Misa de Adviento de la Cofradía, dedicada a conmemorar la festividad de la Expectación de la Virgen y a prepararnos para la venida del Niño Dios. Oficiará nuestro consiliario, reverendo don Francisco Arnaldos.

 

 

 

 

      

COLABORACIÓN DE LOS COFRADES

 

NOCHEBUENA EN UN HOSPITAL

Seis de la tarde en Murcia. En la sala de espera de UCI, los familiares de los enfermos aguardan la hora de la visita. Como un día normal. Pero no. Hoy es diferente. Es Nochebuena.

        Un hermoso Nacimiento adorna la puerta, anunciador del primer encuentro de la Verdad con la vida.

        José, de pie, absorto, con los ojos muy abiertos y su negra barba rizada.  María, de rodillas, con túnica azul celeste, la más feliz de todas las madres, meditando el gran Misterio en silencio, conservándolo todo en el santuario más secreto de su corazón.

        En un viejo pesebre y envuelto en pañales, el Niño Jesús. Un asno y un buey completan el Portal. Hoy, alguien ha traído una estrella y la ha colocado sobre la cueva del Nacimiento.

 

        

        Poco a poco, tras ser informadas por los médicos, van entrando las visitas. Rezagados, desanimados, un último grupo se reparte las batas naranjas y las calzas verdes. Son los familiares de Pedro. Lleva varios días en coma y la fatal noticia puede llegar en cualquier momento.

        Una moto. Las carreras con los amigos. El casco olvidado en casa. Toda una vida por delante y, ahora…

        Hoy, la madre está sumida en la desesperanza. Es la primera Nochebuena en que no va a poder reunirse toda la familia, y no podrán cantar villancicos, y brindar junto al fuego con champán.

        Pero no puede fallarle a su Pedrito. Y menos hoy.

        Acompañada por la novia de su hijo, se ponen las batas y entran a visitarlo. El joven está como dormido, conectado a un respirador, con sueros, sondas y bombas.

Unas lágrimas resbalan por la mejilla de la madre mientras aprieta con fuerza la mano derecha del hijo. Cierra los ojos.  A su memoria vienen los primeros llantos de Pedro, los primeros pasos, las primeras palabras, cuando pasó el sarampión, el día de la Primera Comunión… tantos y tantos recuerdos.

        De pronto, un grito rompe en pedazos el silencio de la UCI:

-         ¡Ha movido los párpados! ¡Pedro, amor mío!

Rápidamente, médicos, enfermeras, auxiliares y celador corrimos presurosos hasta el box.

-         ¡Mamá, mamá! ¿dónde estoy? ¿qué me ha pasado?

-         ¡Pedro, hijo mío!

La madre abraza con todas sus fuerzas a su hijo, al tiempo que le riega el rostro con sus lágrimas.

Un tremendo escalofrío recorrió mi cuerpo. Dios, desde el infinito, desde el paraíso de los sueños, ha querido obrar este milagro. Y en Nochebuena.

Con la alegría por la salida del coma de Pedro, se fue consumiendo el tiempo de las visitas. De nuevo el silencio se apoderó de la UCI. La noche, que entraba por las ventanas, me pareció familiar, inabarcable, perfecta. La paz, una paz como de ilimitados desiertos besados por la luna, se adueñó de toda la estancia.

Salí a recoger las batas usadas y me quedé contemplando el Nacimiento. ¡Qué bonita es la Navidad cuando se vive con el corazón!

Allí estaba el Niño Jesús. Tal vez ahora, la Virgen María le estaría cantando la primera nana.

Pero me di cuenta de que algo faltaba. La estrella había desaparecido. Tal vez se había marchado a otro lugar para ser testigo de otro milagro en la Nochebuena del Mesías, en la Nochebuena del Amor.

 

¡Feliz Navidad!

                                           JOSÉ ANTONIO LÓPEZ RÍOS