BOLETÍN Nº 47

IV ÉPOCA

SEPTIEMBRE 2004

 

 

 

EL AÑO DE LA EUCARISTÍA

 

         La celebración de la solemnidad del Corpus Christi, el pasado mes de junio, fue el momento escogido por el Santo Padre para proclamar la celebración del Año de la Eucaristía, que se abrirá con el Congreso Eucarístico Mundial, que tendrá lugar entre el 10 y el 17 de octubre de 2004 en Guadalajara (México), y terminará con la próxima asamblea ordinaria del sínodo de los obispos, a celebrar en el Vaticano del 2 al 29 de octubre de 2005, cuyo asunto será «La Eucaristía, fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia».

 

        Consciente de la importancia de esta convocatoria llevada a cabo por Juan Pablo II, nuestra Cofradía ha programado ya unas actividades específicas destinadas a promover la participación de los cofrades. Así, el jueves 17 de octubre, iniciaremos la Adoración Eucarística del Santísimo Sacramento, que seguirá celebrándose en nuestra sede canónica los terceros jueves de mes a las 20:30 horas.

       Del mismo modo, se ha programado un curso formativo centrado en la Eucaristía que se celebrará a lo largo del tercer trimestre del curso en la Casa de la Cofradía, en fechas y horarios que se determinarán.

 “Yacente y Luz” hace un llamamiento a todos sus cofrades y allegados para que tomen parte activa en este Año de la Eucaristía, para que responsan a la llamada del Papa, para que concluyan, después de un curso intenso a Jesús Sacramentado, que “La Eucaristía es fuente y culmen de la vida y la misión de la Iglesia”, de la que todos los cristianos formamos parte.

 EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ EN LA APERTURA DEL CURSO COFRADE

 

       

 

        Como viene siendo habitual desde el traslado de nuestra sede canónica a la Iglesia de San Juan de Dios, el curso cofrade se iniciará con la celebración de la Exaltación de la Santa Cruz, el próximo 14 de septiembre, a las 20:30 horas, en la sede canónica de la Cofradía.  Oficiará la Santa Misa nuestro consiliario, don Francisco Arnaldos, y el acompañamiento musical estará a cargo de “Corchea de Oro”. Se da la circunstancia este año de que nuestra apertura de curso coincide con la celebración de la Romería de la Fuensanta, pero consideramos que ambos actos son perfectamente compatibles y que se nos brinda una excelente ocasión de comenzar un nuevo ejercicio venerando a nuestra Madre y a la Santa Cruz, signo de la Redención.

CURSO DE FORMACIÓN SOBRE LA PASIÓN DE CRISTO

 

         El curso de formación que se desarrollará desde septiembre a marzo tendrá como objeto de estudio y reflexión la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, asunto central para nuestras cofradías y para la fe cristiana. Es un estudio amplio que se quiere hacer a conciencia, por lo que se ampliará el estudio a más de un ejercicio, o a más de dos si se hiciera necesario. El manual que seguiremos esta vez es un librito titulado “Saliendo al paso del Señor. Comentarios bíblicos a los “pasos” de la Semana Santa”, del que es autor el dominico José Manuel Alcácer Orts, que será complementado por otros textos aportados por el equipo de coordinadores o monitores.

 

         La primera reunión, que tendrá carácter informativo y servirá también para inscribirse, se celebrará el día 23 de septiembre, a las 20:30 horas, en la Casa de la Cofradía (Calle de la Gloria, 7, bajo). El precio de la inscripción, que incluye el manual y los textos complemetarios, será este curso de 10 euros.

 

         El día 30 de septiembre dará comienzo el curso con una Introducción. El resto del calendario del curso queda, salvo cambio de última hora, como sigue:

 

         14 de octubre: “El encuentro de Jesús con la Samaritana”.

         28 de octubre: “La entrada triunfal en Jerusalén”.

         11 de noviembre: “La Última Cena y el Lavatorio de los pies”.

         25 de noviembre: “La Oración en el Huerto”.

         9 de diciembre: “El Prendimiento”.

         27 de enero: “La negación de san Pedro”.

         10 de febrero: “La Flagelación del Señor”.

         24 de febrero: “Ecce-Homo”.

         10 de marzo: “Jesús con la Cruz a cuestas”.

 

         En este punto se suspendería el curso sobre la Pasión hasta el mes de septiembre de 2005, para dejar paso, en el último trimestre de este ejercicio, a un breve curso sobre la Eucaristía, sobre el que se ofrecerán más detalles en sucesivos boletines.

 

 

OBRAS EN SAN JUAN DE DIOS

 

         Durante los próximos meses de octubre y noviembre, nuestra sede canónica de San Juan de Dios va a ser objeto de diversas obras de mejora, entre las que se cuentan las de iluminación y megafonía, así como la restauración de la urna del Santísimo Cristo Yacente. Por este motivo, existe la previsión de que los cultos de esos dos meses se trasladen a la Capilla de Santiago, en el Palacio Episcopal, para lo que en los próximos días se realizarán las oportunas gestiones. También implica esta circunstancia que las misas que se celebran a las 20 horas todos los domingos y festivos desde octubre a mayo, organizadas por la cofradía hermana de la Salud, tampoco comenzarán hasta la conclusión de las obras.

 

PEREGRINACIÓN JUBILAR A YECLA
               El domingo 10 de octubre ha sido convocada una peregrinación de las Cofradías y Hermandades de la Diócesis a Yecla para inaugurar oficialmente el curso cofrade y ganar el Jubileo que viene celebrándose en aquella población con motivo del aniversario de la Coronación Canónica de su Patrona, la Purísima Concepción. En el boletín de octubre se facilitará la información precisa sobre el viaje, programa, coste, hora de salida y de regreso, etc. Es intención de la cofradía fletar un autobús para facilitar el desplazamiento de cuantos deseen sumarse a la peregrinación, como lo es organizar durante el mes de noviembre otra expedición al Santuario de Santa Eulalia, en Totana, como destino, también con motivo del Año Jubilar que conmemora el aniversario del martirio de la Santa.

 

HOMILÍA PRONUNCIADA POR JUAN PABLO II EL DÍA DEL CORPUS CHRISTI DE 2004 PROCLAMANDO EL AÑO DE LA EUCARISTÍA

 

            Publicamos la homilía que pronunció Juan Pablo II en la celebración eucarística en el día del Corpus Christi, que tuvo lugar este jueves en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, en la que convocó el «Año de la Eucaristía».

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1. «Cada vez que coméis este pan y bebéis este cáliz, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga» (1 Corintios 11, 26).

Con estas palabras san Pablo recuerda a los cristianos de Corinto que la «cena del Señor» no es sólo un encuentro convivial, sino también --y sobre todo-- el memorial del sacrificio redentor de Cristo. Quien participa en él --explica el apóstol-- se une al misterio de la muerte del Señor, es más, se convierte en su «heraldo».

Se da, por tanto, una íntima relación entre «celebrar la Eucaristía» y anunciar a Cristo. Entrar en comunión con él, memorial de Pascua, significa al mismo tiempo, convertirse en misioneros del acontecimiento que actualiza el rito; en un cierto sentido, significa hacerlo contemporáneo a toda época, hasta cuando el Señor vuelva.

2. Queridos hermanos y hermanas: revivimos esta estupenda realidad en la solemnidad del Corpus Domini de hoy, en la que la Iglesia no sólo celebra la Eucaristía, sino que la lleva solemnemente en procesión, anunciando públicamente que el sacrificio de Cristo es para la salvación del mundo entero.

Agradecida por este inmenso don, se reúne en torno al santísimo Sacramento, pues en él está la fuente y la cima de su ser y actuar. «Ecclesia de Eucharistia vivit!». La Iglesia vive de la Eucaristía y sabe que esta verdad no expresa sólo una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio que es ella misma (Cf. carta encíclica «Ecclesia de Eucaristia», 1).

3. Desde que, en Pentecostés, Pueblo de la Nueva Alianza «comenzó su peregrinación hacia la patria celeste, este divino Sacramento ha marcado sus días, llenándolos de confiada esperanza» (ibídem). Pensando precisamente en esto, he querido dedicar a la eucaristía la primera encíclica del nuevo milenio y con alegría anuncio ahora un especial «Año de la Eucaristía». Comenzará con el congreso eucarístico mundial, que se celebrará del 10 al 17 de octubre de 2004 en Guadalajara (México) y terminará con la próxima asamblea ordinaria del sínodo de los obispos, que se celebrará en el Vaticano del 2 al 29 de octubre de 2005, cuyo tema será «La eucaristía fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia».

Mediante la Eucaristía, la comunidad eclesial es edificada como nueva Jerusalén, principio de unidad en Cristo entre personas y pueblos diferentes.

4. «Dadles vosotros de comer» (Lucas 9, 13).

La página evangélica que acabamos de escuchar ofrece una imagen eficaz de la íntima relación que existe entre la Eucaristía y esta misión universal de la Iglesia. Cristo, «pan vivo bajado del cielo» (Juan 6, 51; Cf. «Aclamación antes del Evangelio»), es el único que puede saciar el hambre del hombre en todo tiempo y en todo lugar de la tierra.

Él, sin embargo, no puede hacerlo solo y de este modo, como en la multiplicación de los panes, involucra a los discípulos: «Tomó entonces los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición y los partió, y los iba dando a los discípulos para que los fueran sirviendo a la gente» (Lucas 9, 16). Este signo prodigioso es una imagen del misterio de amor más grande todavía que se renueva cada día en la santa Misa: a través de los ministros ordenados, Cristo entrega su cuerpo y su sangre por la vida de la humanidad. Y cuantos se alimentan dignamente en su mesa, se convierten en instrumentos vivos de su presencia de amor, de misericordia y de paz.

5. «Lauda, Sion, Salvatorem…!» – « Alaba, Sión, al Salvador, tu guía y tu pastor, con himnos y cánticos». Íntimamente conmovidos, sentimos resonar en el corazón esta invitación a la alabanza y a la alegría. Al final de la santa misa, llevaremos en procesión el divino Sacramento hasta la basílica de Santa María la Mayor. Contemplando a María, comprenderemos mejor la fuerza transformadora que tiene la Eucaristía. Poniéndonos a su escucha, encontraremos en el misterio eucarístico el valor y el vigor para seguir a Cristo, Buen Pastor, y para servirle en los hermanos.

 
[Traducción del original italiano realizada por la Agencia Zenit]