BOLETÍN Nº 46

IV ÉPOCA

JUNIO 2004

 

 

 

 

FIN DE CURSO

 

Termina, con la celebración de la gran fiesta del Corpus Christi, un nuevo ejercicio cofrade, a lo largo del cual hemos vuelto a poner a disposición de nuestros cofrades una amplia oferta de charlas, formación y convivencias, sin olvidar, evidentemente, los actos de culto desarrollados en la Iglesia de San Juan de Dios. El colofón a todo este programa ha sido siempre nuestra solemne procesión penitencial del Sábado Santo, pero esta vez nos ha faltado ese broche de oro, esa ocasión excepcional de manifestar públicamente nuestra fe, acompañando al Cristo Yacente y a Nuestra Señora de la Luz en su Soledad por las calles de Murcia.

Ha sido, sin embargo, un año a lo largo del cual hemos contado con razones bastantes para la satisfacción: la participación en los cultos de Cuaresma ha sido mayor que otras veces; el rastrillo benéfico de Navidad ha superado cualquier expectativa; el nivel de las charlas nazarenas, en especial el ciclo celebrado durante el primer trimestre, ha sido muy alto; el curso de formación sobre los Evangelios ha tenido hondura y se ha visto enriquecido por la sabia y generosa aportación del vicario general de la Diócesis… En el otro plato de la balanza, nos hubiera gustado llegar a más cofrades, hacerles sentirse más implicados en la vida de la Cofradía en todos los órdenes; debemos prestar más atención y cuidado a nuestras imágenes titulares a lo largo del año; queremos mejorar nuestro patrimonio, haciendo compatible este deseo con el talante austero que siempre hemos predicado…           

Con el mes de junio, la fiesta de Nuestra Madre, la Virgen de la Luz, y la celebración del Corpus Christi, junto con la cena de Hermandad de la Cofradía, pondrán término a un año distinto, pero siempre intenso, y este boletín de despide de todos hasta septiembre. Ojalá que, cuando dentro de un año volvamos a hacer balance, sigamos teniendo muchos más motivos para la satisfacción que para la decepción.

CABILDO DE PROCESIÓN

 

El pasado 11 de mayo tuvo lugar, como estaba previsto, el Cabildo de Procesión, en el que el comisario de Procesión dio lectura al informe elaborado con las aportaciones del comisario de Estantes y miembros de la Junta Directiva. El Cabildo registró una escasa afluencia de cofrades, como viene siendo habitual. En el informe se destacó la suspensión de la procesión debido a la lluvia y las medidas que se tomaron por parte de la Junta Directiva, haciendo especial mención de la respuesta que el contratiempo tuvo por parte de todos los nazarenos.

 

CONCLUYEN EL CURSO DE FORMACIÓN Y LOS ROSARIOS DE LA AURORA

 

El pasado 26 de mayo se celebró la última charla del Curso de Formación que se ha venido celebrando en  la Casa de la Cofradía desde el pasado mes de septiembre, que estuvo a cargo del vicario general de la Diócesis, don Fernando Colomer, y se centró en el Evangelio de San Juan. La Junta Directiva ya estudia los contenidos del nuevo Curso, que dará comienzo a finales de septiembre, como es habitual, y cuyos contenidos y circunstancias serán detallados en el Boletín de Septiembre. No obstante, se baraja como probable el estudio detallado de la Pasión de Cristo como asunto central del temario.

El próximo sábado, 29 de mayo, se celebrará a las 7:30 de la mañana el último Rosario de la Aurora de este año, que partirá desde el Arco de la Aurora y concluirá con la celebración de la Santa Misa en la Iglesia de Santo Domingo a las 8:00 horas.

 

1 DE JUNIO: FESTIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA LUZ EN SU SOLEDAD

 

 

       

Si la Exaltación de la Santa Cruz es la fiesta con la que abrimos el curso cofrade, el día 14 de septiembre, el broche de oro lo pone la celebración del día de Nuestra Señora de la Luz, el 1 de junio, especialmente dedicada a rendir homenaje de amor filial a la Santísima Virgen. En ese día tan especial, Nuestra Madre lucirá esplendorosa con su traje y manto blanco, reservados para esta festividad y ocasionales excepcionales. Los actos darán comienzo a las 20:30 horas con el Santo Rosario, a continuación se celebrará la Santa Misa, oficiada por nuestro consiliario, don Francisco Arnaldos y con acompañamiento musical a cargo de “Corchea de Oro”, concluyendo la ceremonia con el besamanos a la Santísima Virgen.

CENA DE HOMENAJE A NUESTROS CAMAREROS Y COFRADES DISTINGUIDOS

 

La noche del día 4 de junio, viernes, a las 21:00 horas, nos reuniremos en el comedor del Hotel Zenit (antiguo Majesty, plaza de San Pedro), para rendir homenaje de gratitud a los camareros de nuestros pasos, don Antonio Sánchez Carrillo y doña Cristina Verdú, que con tanta generosidad atienden desde hace años al ornato de nuestros Titulares en la procesión del Sábado Santo. También brindaremos nuestro aplauso a los miembros de nuestra cofradía que han sido distinguidos este año por el Cabildo Superior de Cofradías, como es el caso de doña Santos Pineda, nazarena de honor, y don José Cuesta, procesionista de honor. El precio del cubierto es de 22 euros y las reservas deben hacerse hasta el próximo 2 de junio en el teléfono 968.21.03.77, de 11 de la mañana a 11 de la noche. Deben dejar nombre y número de comensales.

 

ACTO DE ADORACIÓN EUCARÍSTICA

 

La Comisión de Liturgia y Cultos del Cabildo Superior de Cofradías ha organizado para el próximo día 10 de junio, jueves anterior al Corpus Christi y, por tanto, día en el que se celebraba la festividad hasta hace unos años, un acto de Adoración Eucarística al Santísimo Sacramento, que tendrá lugar a las 20:30 horas en la Capilla Pública del Palacio Episcopal. Estáis todos invitados.

 

 

PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI

 

 

El día 13 de junio, a las 10 horas, tendrá lugar en la Santa Iglesia Catedral la misa solemne correspondiente a la festividad del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor, oficiada por el obispo de la Diócesis, monseñor Ureña, al término de la cual saldrá a recorrer las calles de la ciudad la procesión presidida por la Custodia portadora del Santísimo Sacramento.

La Cofradía participará corporativamente en ambos actos, para lo cual, todo cofrade que lo desee deberá estar en la Casa de la Cofradía el domingo día 13, a las 9:30 horas, debidamente vestido para la ocasión y con el escapulario de la Cofradía para recoger el cetro con el que participará en el cortejo eucarístico.

 

Culto del misterio eucarístico

 

Tal culto está dirigido a Dios Padre por medio de Jesucristo en el Espíritu Santo. Ante todo al Padre, como afirma el evangelio de San Juan: "Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga la vida eterna".

Se dirige también en el Espíritu Santo a aquel Hijo encarnado, según la economía de salvación, sobre todo en aquel momento de entrega suprema y de abandono total de sí mismo, al que se refieren las palabras pronunciadas en el cenáculo: "esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros"... "éste es el cáliz de mi Sangre... que será derramada por vosotros". La aclamación litúrgica: "Anunciamos tu muerte" nos hace recordar aquel momento. Al proclamar a la vez su resurrección, abrazamos en el mismo acto de veneración a Cristo resucitado y glorificado "a la derecha del Padre", así como la perspectiva de su "venida con gloria". Sin embargo, es su anonadamiento voluntario, agradable al Padre y glorificado con la resurrección, lo que, al ser celebrado sacramentalmente junto con la resurrección, nos lleva a la adoración del Redentor que "se humilló, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz".

Esta adoración nuestra contiene otra característica particular: está compenetrada con la grandeza de esa Muerte Humana, en la que el mundo, es decir, cada uno de nosotros, es amado "hasta el fin". Así pues, ella es también una respuesta que quiere corresponder a aquel Amor inmolado que llega hasta la muerte en la cruz: es nuestra "Eucaristía", es decir, nuestro agradecimiento, nuestra alabanza por habernos redimido con su muerte y hecho participantes de su vida inmortal mediante su resurrección.

Tal culto, tributado así a la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, acompaña y se enraíza ante todo en la celebración de la liturgia eucarística. Pero debe asimismo llenar nuestros templos, incluso fuera del horario de las Misas. En efecto, dado que el misterio eucarístico ha sido instituido por amor y nos hace presente sacramentalmente a Cristo, es digno de acción de gracias y de culto. Este culto debe manifestarse en todo encuentro nuestro con el Santísimo Sacramento, tanto cuando visitamos las iglesias como cuando las sagradas Especies son llevadas o administradas a los enfermos.

La adoración a Cristo en este sacramento de amor debe encontrar expresión en diversas formas de devoción eucarística: plegarias personales ante el Santísimo, horas de adoración, exposiciones breves, prolongadas, anuales (las cuarenta horas), bendiciones eucarísticas, procesiones eucarísticas, Congresos eucarísticos. A este respecto merece una mención particular la solemnidad del "Corpus Christi" como acto de culto público tributado a Cristo presente en la Eucaristía, establecida por mi Predecesor Urbano IV en recuerdo de la institución de este gran Misterio. Todo ello corresponde a los principios generales y a las normas particulares existentes desde hace tiempo y formuladas de nuevo durante o después del Concilio Vaticano II.

La animación y robustecimiento del culto eucarístico son una prueba de esa auténtica renovación que el Concilio se ha propuesto y de la que es el punto central. Esto, venerados y queridos Hermanos, merece una reflexión aparte. La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del culto eucarístico. Jesús nos espera en este Sacramento del Amor. No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoración, en la contemplación llena de fe y abierta a reparar las graves faltas y delitos del mundo. No cese nunca nuestra adoración.