Meucci, Antonio Santi Giuseppe (1808-1896)
Nació el 13 de abril de 1808, en San Frediano (Florencia).
Murió el 18 de octubre de 1896, en Nueva York.
Inventor italiano.
Estudió ingeniería mecánica en la
Academia de
Bellas Artes de Florencia. Trabajó como técnico
en varios
teatros italianos hasta 1835, Teatro della Pergola entre otros,
año en el que aceptó trabajo como
diseñador
escénico y técnico del teatro Tacón de
La Habana,
Cuba.
Allí en Cuba, inventó un nuevo sistema de
galvanizado que fue utilizado por los militares en la isla.
También desarrolló un sistema para el tratamiento
de las
enfermedades mediante choques eléctricos, con el que
logró cierto éxito. Mientras aplicaba el
tratamiento en
casa de un amigo, observó que podía
oír hablar a
su amigo, cuando él se encontraba en la
habitación vecina
y su amigo sobre los cables que iban de una a otra
habitación.
Dándose cuenta de las posibilidades que tenía el
fenómeno, dedicó los siguientes diez
años a
perfeccionar un aparato que pudiera aprovecharlo.
En 1850 se traslada a Staten Island, Nueva York, donde la falta de
dinero y su nula predisposición hacia el idioma
inglés,
le creo todo tipo de dificultades. Consiguió salir adelante
gracias a los inventos relacionados con pianos, velas, etc,
desarrollados para los refugiados italianos. Garibaldi llegó
a
visitarle en su casa.
En 1855, para poder hablar con que había quedado
paralítica, instaló teléfonos en
varias
habitaciones de la casa para comunicar con su taller, un edificio
distinto.
En 1860 realizó demostraciones de su invento para conseguir
inversores, y publicó la descripción del aparato
en
periódicos italianos de Nueva York.
En 1861 se agrava su situación financiera, además
de
quedar gravemente herido en el incendio del vapor Westfield con el que
volvía a Nueva York. En esta situación, su mujer
tuvo que
empeñar muchos de sus prototipos por 6 dolares. Cuando
más tarde intenta recuperar sus trabajos, la casa de
empeño dice haberlos vendido a un joven desconocido.
Recuperado de sus dolencias físicas, rehízo y
mejoró su trabajo sobre el teléfono. El coste de
la
patente era muy elevado (250 dolares) por lo que presentó
una
prepatente. El 28 de diciembre de 1871 Meucci entregó la
documentación, que renovó durante los dos
siguientes
años 1872 y 1873, sin poder hacerlo en 1874 por no disponer
de
los 10 dólares necesarios.
En esta época, ofreció su prepotente a la Western
Union,
empresa de telegrafía, pero su vicepresidente no
tenía
tiempo para atenderle.
En 1876 Alexander Graham Bell patenta el teléfono, y al
enterarse Meucci le pide a su abogado que reclame a la Oficina de
Patentes. Su abogado nunca lo hizo, y por un amigo conoce que la
Oficina de Patentes de Washington dice que todos los papeles se
habían perdido.
Su lucha por defender sus derecho continuó hasta su muerte.
Investigaciones posteriores demostraron la connivencia entre empleados
de patentes y la compañía Bell.
En un juicio entre la Western Union y Bell por la patente y
allí
salió a relucir que había un acuerdo entre las
ambas
compañías para repartirse los beneficios de la
comercialización del telégrafo parlante, y que
Bell
-actual ATT- debía abonar el 20% de los beneficios a Western
Union durante 17 años.
Aunque tuvo apoyos que reconocían sus derechos, como Edison
mediante una carta, o el Secretario de Estado manifestando que
había pruebas suficientes para dar la razón a
Meucci, los
abogados de la compañía Bell fueron retrasando la
demanda
interpuesta en 1886, durante diez años hasta su muerte, en
que
fue sobreseída la demanda.
105 años después de su muerte, su labor fue
reconocida.
El 11 de junio de 2002, el Congreso de los EEUU acuerda honrrar la vida
y obra del inventor Meucci, y su trabajo en la invención del
teléfono (el teletrófono como él le
bautizó).