|
|
"Trastorno límite
de la personalidad" (borderline personality disorder) es, con toda
seguridad, el concepto más desafortunado para denominar este trastorno.
La denominación "limite" (borderline) es secuela histórica
de cuando este trastorno se consideraba fronterizo entre las psicosis y
las neurosis. En la clasificación CIE 10 se le denomina trastorno
de inestabilidad emocional de la personalidad, concepto que nos parece
mas afortunado y más descriptivo de lo que en realidad es este trastorno,
si bien en esta y en otras ocasiones he defendido y propuesto otras denominaciones
como Trastorno global de la personalidad, Trastorno generalizado de la
personalidad, Trastorno mórbido de la personalidad o trastorno deteriorante
de la personalidad.
Según nuestras
propias investigaciones hemos llegado a la conclusión, y así
lo he debatido en múltiples foros, como el trastorno limite de la
personalidad seria el paradigma de todos los trastornos de la personalidad,
así el mismo Kernberg habla de una estructura limite de la personalidad
que serie la base de los posteriores diferentes trastornos, considerando
pues que la patoplastia de cada uno de los diferentes trastornos seria
una diferenciación biosocial del trastorno limite.
Epidemiología
Parece ser que afecta
al 2% de la población, siendo dos veces mas frecuente en las mujeres
que en los hombres. En poblaciones clínicas puede llegar a un 30%.
En los familiares de primer grado de estos pacientes se ha observado una
mayor prevalencia de trastornos depresivos y abuso de sustancias.
Manifestaciones
clínicas
Se trata de un trastorno
en el que aparece una marcada predisposición a actuar de un modo
impulsivo sin tener en cuenta las consecuencias, junto a un animo inestable
y caprichoso. Consiste en una inestabilidad respecto a la vivencia de la
propia imagen, de las relaciones interpersonales y del estado de animo.
Hay una notable alteración de la identidad, que se manifiesta por
incertidumbre ante temas vitales, como orientación sexual, objetivos
a largo plazo, lo que les conduce a una sensación de vacío
y aburrimiento. Pueden presentar manifestaciones explosivas e incluso violentas
al recibir criticas o al ser frustrados en sus actos impulsivos. Además
de la inestabilidad emocional y la ausencia de control de impulsos con
autolesiones y explosiones de violencia, comportamiento amenazante y chantajista,
afectación de la imagen de sí mismos, con alteraciones de
la conducta alimentaria, se implican en relaciones intensas e inestables,
intentos y amenazas suicidas, sus relaciones interpersonales pasan de la
idealización a la devaluación, es frecuente el abuso de sustancias
psicoactivas como mecanismo de huida, frecuentes y rápidos cambios
de humor, ideación paranoide transitoria, descompensaciones de tipo
psicotico de presentación atípica y corta duración.
Según nuestra
experiencia clínica hemos apostado por subdividir el denominado
trastorno limite de la personalidad en cuatro subgrupos que recogerían
las características Sintomáticas de cada uno de ellos facilitando
así la orientación terapéutica.
Así pues tendríamos:
-
Subtipo psicótico
o desrealizado: Episodios esquizoides, psicóticos y/o disociativos.
- Corta duración. - Evolución atípica. - Excesivamente
llamativos. - Sin deterioro aparente ni residuo. - Estancamiento. - Simultaneidad
de normalidad y anormalidad. - Tendencias místicas y esotéricas.
-
Subtipo descontrol de impulsos:
Muchos antecedentes familiares. - Inicio temprano. - Onicofagia, piromanía.
- Trastornos de conducta alimentaria. - Adicciones comportamentales. -
Autolesiones. - Consumo de drogas y alcohol. - Acciones violentas (trastorno
explosivo intermitente).
-
Subtipo hipotímico:
Bajo estado de animo. - Tono esquizoafectivo. - Sintomatologia depresiva.
- Inicio tardío. - Baja autoestima. - Sentimientos de culpa. - Labilidad
emocional. - Desesperanza. - Episodios disfóricos no maníacos.
-
Subtipo distócia del
Yo: Aparatosidad. - Egolatría. - Afán de protagonismo.
- Tendencias manipuladoras. - Tendencias seductoras. - Tentativas autolíticas
claramente chantajistas. - Nula resistencia a la frustración. -
Euforia superficial.
Diagnostico
diferencial
La diferenciación
respecto ala esquizofrenia y a otros trastornos psicóticos se fundamenta
en la breve duración de los episodios psicóticos. Hay que
tener en cuenta la gran comorbilidad que este trastorno tiene con el resto
de los trastornos de la personalidad, así como con otros trastornos
psiquiátricos, en estudios realizados por nosotros apreciamos como
la dificultad diagnostica es manifiesta ya que estos pacientes, hasta que
son diagnosticados de trastorno de personalidad han recibido un promedio
de 8 diagnósticos diferentes.
Curso
y pronostico
El trastorno es estable
a lo largo del tiempo, se aprecian mejorías según el paciente
llega a los 35-40 años. Un porcentaje significativo llega al suicidio
cuando el trastorno se asocia a enfermedad depresiva. el deterioro de sus
relaciones interpersonales y la inestabilidad emocional le llevan a un
aislamiento y en muchas ocasiones su falta de control de impulsos y su
abuso de sustancias han implicado contactos con la justicia.
Tratamiento
Psicoterapia, - Será
de utilidad la de orientación dinámica siempre que sea focalizada
en el aquí y ahora, evitando la regresión y las interpretaciones
profundas del inconsciente. La terapia cognitiva ayudara a su control de
impulsos y el entrenamiento en habilidades sociales mejorara la relación
interpersonal.
Farmacoterapia.- En
función de la sintomatologia que predomine será conveniente
la aplicación de diversos fármacos así para los episodios
psicóticos serán interesantes los antipsicóticos atípicos
a dosis bajas siendo el mas contrastado la Risperidona. Los anticomiciales
como la carbamacepina y mas recientemente la gabapentina. La naltrexona
para la mejora del control de impulsos y los serotoninérgicos y
la venlafaxina para los episodios depresivos.
Hospitalización.-
Se ha comprobado como el ambiente protector de un medio hospitalario con
ingresos de duración media (2 meses) y con un abordaje terapéutico
que determinamos en llamar inmersión terapéutica, mediante
la aplicación de diversas técnicas psicoterapéuticas,
grupales, psicofarmacológicas, ocupacionales, etc.
Posteriormente el paciente
puede ser derivado a recursos tipo comunidad terapéutica con ingresos
de larga duración o ser insertado en centros de día siendo
de interés la aplicación de técnicas cognitivas como
la terapia de conducta dialéctica de M. Linehan. |