Hagamos al niño Esperanza
 

En un mundo hecho de barro que al niño declara guerra,

es hoy misión de los hombres ser, de los niños, espera.

Podemos buscar a Cristo sin vivirlo en vida plena,

te lo muestro y te lo robo y por mí sin él te quedas.

Cristo tiene mucha hambre y los niños tienen más,        

llene esta idea mi mente, para su hambre quitar.

Dejad que los niños vengan, a ellos de Cristo hartad,

no tengan hambre los niños, ni de Cristo ni de pan.

 “La espera del hombre ha muerto: guerra, hambre y soledad.

Esta muerto en la materia, lo mató mi vaciedad.

Fuimos Herodes de cristos que esperan resucitar,

abrámosles sus sepulcros y a Cristo démosle paz”.