Curas cansados
 

Muchos curas no trabajan, teniendo mucho que hacer,

a ellos esto decía, un hombre de Dios de ayer.

Sin tener que ir a la calle, te cansarás en la iglesia,

viviendo tu sacerdocio con toda tu alma y fuerza.

Enseña a amar a tu pueblo anunciando la verdad,

muéstrale tu compromiso y ten la vida ejemplar.

Rompe tu vida instalada y encárnate en los demás,

hazte libre en los caminos y da a todos libertad.

El Reino de Dios espera, de crearlo es hora ya,

el fruto será de Dios y a veces tú no verás.

Mucha, mucha es la mies, y el obrero anda ocioso.

No hayan curas cansados, que hambre de Dios tienen todos.

Enseña a amar a tu pueblo anunciando la verdad,

muéstrale tu compromiso y ten la vida ejemplar.

Rompe tu vida instalada y encárnate en los demás,

hazte libre en los caminos y da a todos libertad.