Jesús sigue gritando
 

Cual calvarios sin “marías” son muchos de los sagrarios,

solos, se sienten solos, como Jesús despreciados.

 

La “obra de las marías” a vivir está llamada,

como aquellas del calvario, siempre ante la cruz postradas.

 

Buscó quien lo consolara y Jesús a nadie halló,

lanzó un grito angustioso: nadie, nadie le escuchó.        

 

En sagrarios y en los hombres sigue gritando Jesús.

Cristo quiere que le escuches y nunca le escuchas tú.

 

Unas mujeres dijeron: “Cuente conmigo Señor,

ya no habrá un sagrario vivo que se quede sin amor”.

 

Habrá calvarios con cruz y de él Jesús colgados,

junto a él habrá “marías”, “marías de los sagrarios”.