La oveja perdida
 

A un pastor se le perdió una de sus cien ovejas;

a buscarla se marchó y a noventa y nueve deja.

Cuando la encuentra la sube alegre sobre sus hombros,

y buscando a sus amigos les comunica su gozo.

Una oveja se ha perdido de un amado y gran rebaño,

puede que sea yo esa oveja, perdida desde hace años.

Por si acaso ella fuere, buscaré a mi Pastor,

y si al verle yo me gozo, será ése mi Señor.

De qué me sirve vivir si en la senda ando perdido,

sin razón para gozar, ni a mi vida doy sentido.

He de encontrarme contigo o el camino perderé,

si lo pierdo no te sigo, sin seguirte moriré.

Una oveja se ha perdido de un amado y gran rebaño,

puede que sea yo esa oveja, perdida desde hace años.

Por si acaso ella fuere, buscaré a mi Pastor,

y si al verle yo me gozo, será ése mi Señor.