Hombres de poca fe
 

Cuando la tarde caía, al monte subió a orar,

y una barca entre las olas se mecía en el mar.

Jesús bajó a la orilla y anduvo sobre las aguas,

y los que estaban a bordo le creyeron un fantasma.

Pero al instante, Jesús, serenidad les pidió

diciendo: "No tengáis miedo pues yo soy vuestro Señor".

Pedro dijo arrogante: "Llegue a ti si eres tú,

ande yo sobre las aguas y sabré que eres Jesús".

"¡Ven!", le dijo el Maestro, y de la barca bajó,

y Pedro, sobre las aguas, a Jesús se encaminó.

Mas el viento era fuerte y por ello se asustó,

y al hundirse lanzó un grito: "¡Sálvame tú, Señor!".

Jesús tendióle la mano y tomándole exclamó:

"Hombre de tan poca fe, ¿cuándo te defraudé yo?"

Ya subidos en la barca el temporal se calmó;

diciendo los que allí estaban: "Tú eres el Hijo de Dios".