Multiplicación de panes y peces
 

En una barca se hallaba el Señor, en mar abierto;

desde los pueblos, las gentes, a la orilla le siguieron.

Apiadose del gentío y a los enfermos curó.

Los discípulos dijeron cuando la tarde cayó:

"Este lugar es desierto, y la hora es avanzada;

despide, pues, a la gente, para que a comer se vayan".

Pero Jesús respondió: "Que se vayan no hace falta;

dadles de comer vosotros. ¿No tenéis acaso nada?"

"Sólo tenemos aquí dos peces y cinco panes".

Pero Jesús les pidió que hasta él los acercasen.

Y habiendo mandado a la gente que se sentase en la hierba,

bendijo panes y peces, y los ojos alzó de la tierra.

Repartieron la comida entre la gente a saciar,

y con todo lo sobrado cestos pudieron llenar.

Aquella noche comieron muchos más de cinco mil.

Multiplícame en mi noche cuando, Señor, vaya a ti.