| Amad a los enemigos
Tiempo atrás se escuchó, si mal
me hicieren, así haré yo,
de manera igual, que a mí me
dieren, así daré yo.
Mirad, vosotros que escucháis
todo lo que os digo:
bendice a quien te odia, siempre
debéis amar al enemigo.
Si te maldicen, tú ensalzarás,
por quien te trate mal rogarás,
y si te hieren la mejilla, la
contraria tú presentarás.
A quien el manto te ha de robar,
la túnica no has de negar,
aquel
que te pidiere dale más y más, sin pensar nunca en reclamar.
Da sin que nada esperes, así
premio recibirás,
y no juzgues ni condenes, y no te
juzgarán.
Y con igual, (y con igual)
medida que midieres, (te medirán)
el día del juicio final.
Y si tú das, (y si tú das),
todo cuanto tuvieres recibirás
(recibirás):
¡Un ciento por unidad!
Lo penoso debéis amar, y lo
ingrato debéis amar,
la condena debéis amar, al enemigo debéis amar,
lo penoso debéis amar...
|