| A tu altar he llegado
Venir a buscar a Cristo, es gozar
de pleno amor,
no puede haberlo en mi alma,
cuando yo tenga rencor.
Si triste quedó alguno, y sé su
falta de amor,
vaya y le traiga conmigo, sin él no me quiere
Dios.
He creído que iba a Ti, y hasta
tu altar he llegado,
y al encontrarme contigo, algo me has preguntado:
¿cómo se encuentra tu vida, y la amistad con tu
hermano?
Si con él no te hayas bien, anda, vete y vé a
buscarlo,
cuando con él tengas Paz, ven aquí junto a mi
lado,
entonces sí te recibo, porque yo vivo en tu
hermano.
Aquel que nos desagrada, es costumbre abandonar,
busco tan solo al amigo, los otros suelo dejar.
Ese que tanto molesta, y de él yo nada sé,
Dios lo ha puesto en mi camino, sin El no me salvaré.
He creído que iba a Ti, y hasta
tu altar he llegado,
y al encontrarme contigo, algo me has preguntado:
¿cómo se encuentra tu vida, y la amistad con tu
hermano?
Si con él no te hayas bien, anda, vete y vé a
buscarlo,
cuando con él tengas Paz, ven aquí junto a mi
lado,
entonces sí te recibo, porque yo vivo en tu
hermano.
|