Los mercaderes del Templo
 

Estaba cerca la Pascua, Jesús fue a Jerusalén,

vio en el templo mercaderes, y a los cambistas también,

vendían bueyes y ovejas, con gritos de viva voz,

y muy indignado por ello, con azotes los echó.

Y con ellos las palomas, las ovejas y los bueyes,

dispersó a los cambistas, con sus monedas y enseres,

y dijo a los vendedores: "Todo esto de aquí quitad,

que la casa de mi Padre, no es casa para tratar".

Pues Jesús rememoraba, lo que está en las escrituras:

"Los agravios a tu casa, por mi celo a mí me insultan".

Los judíos replicaban qué señal nos mostrarás,

para que obres así, y esto le oyeron hablar:

Destruid el santuario, y en tres días lo construiré”,

y ellos le contestaron:‘‘años se tardó en hacer,

cuarenta y seis justamente, cómo Tú levantarás,

lo que costó tantas vidas, en tres días nada más”.

No se refería al templo, sino a su cuerpo el Señor,

mas esto no comprendieron, hasta que en la cruz murió.

Tres días estuvo muerto, y a los tres resucitó,

en la escritura creyeron, era Palabra de Dios.