©Antonio Sureda Milan

 

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Serra de Son Marill

5 de diciembre del 2008

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Guía de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: En la Carretera PMV-1041 Km. 7.

Material: La ropa que el día aconseje, lo mejor botas de montaña.

Mapa: WGS84 zona31 Palma 1:25.000

Mejor época: cualquiera

Recomendaciones: Llevar agua suficiente

Guía: Antonio Sureda
Distancia: 8 Km.

Hora de Inicio: 9:30

Hora Final: 12:48
Tiempo de marcha: 1,53 h.

Tiempo parados: 1,25 h.

Total acumulado: 3,18

Altura máxima: 321 m
Altura mínima: 90 m

Desnivel : 231 m

Transporte: Lo mejor coche propio, pero se puede tomar el bus de Palma hasta Establiments y empezar desde allí, así se alargará algo mas la excursión, pero dado que es casi un simple paseo es perfectamente factible esta opción.

 

 Google Maps

(Tenemos una nube que cubre la zona, por lo que en esta ocasión es inútil ponerlo)

 

Itinerario:

Empezamos a caminar desde el punto que elijamos para aparcar el vehículo en  la carretera de Palma a Puigpunyent alrededor del km. 7 tenemos varios sitios en los que caben uno o 2 coches, (atención ha este tramo de carretera ya que esta muy transitado), tomamos dirección al desvió de Calvià PMV-1016 el cual tomamos, (este tramo de carretera ahora  es de muy poco trafico, aunque no debemos bajar la guardia), dejaremos a mano derecha la posesión de Son Marill y justo en el punto kilométrico 10,300 dejaremos la carretera para tomar un camino a la izquierda, que transcurre casi paralelo a la carretera por la que hemos venido pero en dirección contraría, no debemos tomar ninguna bifurcación, iremos subiendo y abriéndonos lentamente de la carretera que va quedando a nuestra izquierda mas abajo, subiremos entre pinos, acebuches y madroñales; es un camino empedrado a trozos. En el siglo XIX el rey Alfonso XII, decidió ir de Palma a Puigpunyent y así lo anunció y los trabajadores que tardaron 10 años para hacer y empedrar el camino. El Borbón jamás llego a usar este camino.

A mitad de la subida y a mano derecha pasamos por un horno de cal, muy bien conservado y más adelante hay otro que no está tan bien. Después llegamos al collado de Son Marill, donde hay las ruinas de la antigua posada que servía por descanso de los caminantes, sobre todo para los puigpunyentins, que lo usaban con los burros con las alforjas bien cargadas de fruta y otros productos para vender en Palma.

Arriba, también, hay un mojón en forma de podio deportivo que señala el punto que divide y limita los tres municipios vecinos (Puigpunyent, Calvià y Palma). Hay que decir que desde aquí hay una buena vista de la ciudad, del castillo de Bellver y de la bahía.
Hay tres caminos, el de la derecha que lleva al Puig den Ravell y al Coll de sa Creu. El de enfrente que baja y va hacia La Vileta, por el cementerio de esta localidad (siguiendo, todavía, el camino empedrado) y el de la izquierda, donde se ubican las ruinas, que es el que tomamos; al principio es ancho y unos 30 m antes de que se acabe, veremos a la izquierda un sendero marcado por un hito, seguimos este sendero hasta la primera cumbre, guiados por los hitos o por el mismo sendero; desde esta cumbre bajaremos un poco a un pequeño collado y ascenderemos a la segunda cumbre siguiendo el mismo sendero; tenemos que tener cuidado ya que hay momentos que la vegetación tapa los maltrechos hitos y el sendero se desvanece y entremezcla con las sendas que crean los buscadores de setas, pero es fácil de reencontrar ya que es el mas marcado, y va siguiendo toda la cresta.

Siguiendo por la carena y siempre por el lado de La Vileta seguimos el sendero, muy empinado y resbaladizo que baja al camino que ya habremos visto en la parte mas baja. Pronto llegamos a el en un cruce donde hay otro hito. A la derecha, también, se baja hacia La Vileta, pasando por “Sa Pedrera”, mal llamada el Valle del Silencio por los ciudadanos. Nosotros tomaremos tomamos a la izquierda que también es de bajada. Hay matas, aliaga, carrizo, algún romero y madroñales, pero no hay árboles. Encontraremos algunas bifurcaciones, que no tomaremos, siempre tomaremos nuestro sendero que es el que deriva siempre a la izquierda y que se dirige hacia el torrente que forma el mismo sendero.

Curiosamente observamos un pequeño trozo de camino empedrado pero desconocemos si se hizo también a capricho de algún otro monarca. Al suavizar la bajada, entramos dentro del bosque de pinos y encinas, si nos fijamos a la izquierda del camino pero casi pegado a este veremos una sima que asomarse es bastante peligroso, y siguiendo el camino y a my poca distancia un gran cueva que sirve de refugio si nos cogiera mal tiempo, probablemente esta gruta se comunique con la sima anterior, no pude comprobarlo porque desconocía su existencia y no llevaba preparativos para entrar en su interior. Al cabo de unos minutos ya oímos el bullicio lejano de la carretera. Pasamos por las ruinas de una cantera y en pocos minutos estamos en la barrera de la carretera Palma a Puigpunyent, en el Km.  7,1.

Tan solo nos resta llegar al lugar en que dejamos los vehículo.

 El Grupo lo formaron:

Maria y Toni

 

A. Sureda

 

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