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Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Inicio:
El punto de inicio y fin se sitúa en la carretera
PM-210 de Bunyola a Orient en el kilómetro 8,500, si es domingo
procurad llegar pronto ya que aunque caben bastantes vehículos,
suele acudir mucha gente.
Guía:
Antonio Sureda
Equipo:
La ropa que el día aconseje, botas de montaña. Tener en cuenta que
en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos
tiempo.
Mapa:
Editorial
Alpina Tramuntana Central E-25 1:25.000
Mejor época:
cualquiera, siempre que no haga calor.
Distancia:
14,14 Km.
Subiendo: 6,36 Km.
Bajando: 7,35 Km.
Tiempo efectivo:
Subiendo: 2,58 h.
Bajando: 3,10 h.
Parado: 1,35 h
Total acumulado:
7,43 h.
Altura máxima:
633 m.
Altura mínima: 250 m.
Desnivel
Acumulado
Subiendo: 606,59 m. Bajando: 604,19
m.
Media en %: 9,53
Velocidad
media: 1,83 Km./h.
Recomendaciones:
-
Haya o no
fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua
propia (mejor bebida isotónica)
-
No lleveis
perros y mucho menos sin bozal y sueltos.
-
No dejeis
rastro de vuestro paso por las fincas.
Precauciones:
-
Abandonar
o no empezar si las inclemencias son adversas
-
La mayor dificultad la encontraremos entre el Wp
9 y 10, ya que hay que caminar un tramo fuera de traza.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de
la salida a parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Descripción de la excursión:
Hoy propongo una ruta bella, de una considerable
entidad montañosa y, además, circular. Casi toda la excursión avanza
por camino, con la excepción de un tramo entre el wp 9 Cruce y el 10
Pared, donde se tendrán que
aplicar todos los conocimientos de orientación y paciencia propios
del excursionista consolidado, ayudara mucho si llevais GPS y os
descargais el track.
El punto de inicio y fin se sitúa en la carretera
PM-210 de Bunyola a Orient en el kilómetro 8,5 al extremo de
poniente del valle donde se asienta esta aldea. Iniciamos el paso
por el camino señalizado y superamos en primer lugar una barrera por un botador
con escalones de acebuche. Los primeros minutos del camino del Freu
son una auténtica delicia desde el punto de vista paisajístico
aunque si a llovido hace poco un tramo de este se convierte en un
barrizal. Metros más adelante, el camino se adentra en el encinar y
lo primero que encontramos la font de la Canaleta y a continuación
la font del Freu, con una vieja bóveda apuntada. A pocos metros,
aparecen las ruinas de las casas del Freu. Saltamos una nueva
barrera esta vez por unos escalones de hierro o bien abrimos la
barrera (últimamente la dejan cerrada pero de forma que fácilmente
se abre) y atravesamos el lecho del torrente sobre unas piedras
dispuestas para ello, si el torrente lleva mucha agua puede resultar
dificultoso cruzarlo sin mojarse. Bajamos a un tramo por el camí del salt del Freu
sigiiendo el lecho del torrente hasta donde queramos, retrocedemos
después de disfrutar de los saltos de agua hasta el cruce de Santa
María y a la derecha y subimos, el camino hace sucesivas curvas. En
el momento que el camino rellana, alcanzaremos una pequeña llanura
precedida de una pared seca. Tomaremos el segundo camino a la
derecha (poste indicador). Una vez tomada esta desviación, nos
saldrá a camino un gran horno de cal que ya veremos en el momento de
girar donde bordearemos un Rotlo de sitja (carbonera) donde a menudo
hacen fogatas.
A nuestra derecha, en la hondonada, baja el torrente
de Coanegra. El camino baja describiendo eses. Más abajo encontraremos
un cruce, en la que debemos seguir hacia la derecha (señalizado), ya
que de lo contrario nos dirigiríamos por vaguada dels Bous. La
bajada continúa rápida, por tramos de camino un poco más dañados. A
la derecha, al otro lado del torrente, encontraremos dos grandes
cuevas llamadas ses Covasses. Unos pocos minutos más abajo,
encontramos la desviación que sube hasta la emblemática sima de Son
Pou. Finalmente alcanzaremos la parte baja del barranco. Tras dejar
a la izquierda un horno de cal, encontraremos un paso que atraviesa
el torrente, al otro lado arranca un camino de carro de gran valor
constructivo, dotado de pared baja y vierteaguas de piedra. El
ascenso es lento pero fácil, gracias al gran número de curvas. A
medida que subimos, gozaremos de un paisaje cada vez más bello y
amplio detrás.
Al cabo de veinte minutos, llegaremos a un cruce
donde continuaremos hacia la izquierda, siguiendo los hitos. Pronto
nos situaremos sobre una aterradora hondonada, desde donde
disfrutaremos del interior del valle de Coanegra. Una vez más
arriba, un nuevo cruce donde tomaremos de nuevo a la izquierda, por
el interior de un barranco estrecho.
El camino avanza entre pinos, matas y madroños en
incontables curvas. Más arriba, se convierte en un sendero muy bien
marcado donde no tendremos problemas. Después de más de una hora de
ascenso, desde que cruzamos el torrente llegaremos a la pista de la comuna de Bunyola, donde
tomaremos a la derecha.
Iremos rodeando el Puig de ses Crestes (722 m) sin
importantes desniveles. Tras dejar de lado dos vaguadas, llegaremos
un nuevo cruce, donde continuaremos recto por el de la derecha. La vegetación
ha disminuido y, por tanto, se vislumbra el interior de la isla. Más
abajo localizaremos un pequeño refugio restaurado y cerrado a la derecha. Al otro
lado del camino, entre las madroños, bien escondida del tiempo y de
los que no respetan el patrimonio, está la cisterneta de Gil. El
camino ahora asciende suavemente hasta la entrada del barranco que
va hasta el coll del Picó. Ahora bien, nosotros continuaremos por un
sendero hacia la derecha (levante), el cual presenta alguna
dificultad de seguimiento, así que tendremos que ir muy atentos de
los hitos y manchas en las rocas. Tras un primer tramo llano y de
dejar un rotle de sitja, el sendero sube hasta los pies de unas
rocas, que superaremos por un pasito fácil. Sin ganar mucha más
altitud, continuamos por la falda de esta dura y hostil montaña.
Más adelante pasaremos un estrecho barranco, tras el
cual los árboles caídos dificultarán el paso un poco más. Lentamente
nos acercamos a la barrera rocosa que separa las dos vertientes, al
borde de la cual hay una pared seca que superaremos sin problemas.
Desde aquí, las vistas del valle de Orient son fantásticas. Una vez
al otro lado, descenderemos con rapidez siguiendo los hitos, entre
rotles, caminos viejos de carro y un gran cercado (Tanca) de piedra
en seco. Abajo, saldremos junto a las casas de Can Morro, de las
que sólo se alza el bloque. Desembocamos de nuevo con el camino del
Freu, por donde saldremos de nuevo hasta la carretera de Orient,
donde acabamos la excursión.
El Grupo lo
formaron:
Maria, Petra,
Paco y Toni
A. Sureda
Galería de
Fotografías
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