EL SANTO SUDARIO DE
OVIEDO
Conclusión

El Santo Sudario de
Oviedo, según todos los estudios a los que se ha sometido, se corresponde verdaderamente con el sudario con el que fue envuelto el rostro
de Jesús una vez muerto en la Cruz. Sus semejanzas con la Sábana Santa de
Turín, como se han visto, son concluyentes.
Como dijimos
al principio, el Santo Sudario se nos presenta ante nuestros ojos como un
impresionante recordatorio de la Pasión de Cristo. El Sudario de Oviedo
es hoy un testigo elocuente de Cristo crucificado. El rostro ensangrentado
del Crucificado se nos ofrece en este lienzo con toda su aterradora crudeza.
La contemplación
del Santo Sudario de Oviedo nos recuerda que, como nos dice San Pablo,
"nosotros predicamos a un Cristo crucificado".