En memoria del Maestro Taiji Kase: 'Retrato de un genio motor'
por Bill Laich M.D., Ph.D.

Mi primer contacto con Kase Sensei fue en 1976 cuando fui su asistente en uno de sus cursos en Madrid. Yo tenía 31 años entonces y estaba recién salido de la Universidad de la Escuela de Madrid de Medicina. Había empezado a practicar Karate once años antes, y había visto las técnicas de muchos intructores internacionales de alto nivel. Sin embargo, la expresión relajada de velocidad de Kase Sensei, de fuerza, potencia, y kime era excepcional. Cada vez que ejecutaba un gyaku-zuki el resistente suelo de madera del gimnasio explotaba como si se hubiera disparado un arma. Una fuerza relajada atravesaba su cuerpo, hacia el suelo, sólo para estar conectado, y expresada con máxima potencia y kime a través de su torso, brazo, y puño, y hacia el objetivo. Pura belleza biomecánica por decir lo mínimo. De lejos una de las mejores expresiones de kime que yo había visto. A medida que el curso se desarrollaba empecé a observar de cerca la esencia de sus complejos y repetitivos movimientos. También intenté imaginar la red de sistemas neuronales responsables de generar, controlar y expresar semejante poder explosivo, y aún así 'relajado'. Presté mucha atención a la precisión y complejidad de sus movimientos, incluso los más simples. Era capaz de manejar eficientemente la incertidumbre.

Pero, ¿qué es la incertidumbre? Sin entrar en detalles más allá del ámbito de este artículo, podemos decir que aumentamos la dificultad aumentando la incertidumbre. La incertidumbre es el rango en el que un individuo debe procesar información para determinar un curso de acción o inacción. En Karate, la dificultad de cualquier movimiento aumenta en consonancia con el grado de incertidumbre presente. Muchos factores aumentan la dificultad de procesado en la fase de selección de respuesta, por ejemplo cuando uno se enfrenta a múltiples opciones y no está seguro de cuál es la más apropiada para elegir. Factores que aumentan la dificultad tienen como resultado aumentos en los tiempos de reacción y/o aumentos de errores de selección de respuesta. En Karate intentamos de forma intencionada aumentar la dificultad del proceso de selección de respuesta de nuestros oponentes mientras mantenemos el nuestro propio en el mínimo. A medida que aumenta la incertidumbre hay también un aumento del intervalo de tiempo hasta que se produce la respuesta, como también un aumento en la probabilidad de un error de selección de respuesta. Como consecuencia de ello, el factor incertidumbre tiene serias connotaciones tácticas y estratégicas en kumite.

Pero, ¿qué tiene que ver la incertidumbre con el Sr. Kase? La respuesta es muy simple: él era capaz de tratar con ella eficientemente. Sus respuestas eran siempre rápidas y correctas. Cada uno de sus movimientos se caracterizaba por velocidad, respuesta adecuada, esfuerzo económico, y pura simplicidad. En un momento dado, mientras explicaba la transferencia de la fuerza desde el suelo, a través del cuerpo, y hacia el área del objetivo, hubo un ajuste bien elegido y coordinado de todos los segmentos de su cuerpo. Aparte de los movimientos de sus pies, piernas, caderas, torso y brazos, había otras adaptaciones de su cabeza y ojos al calcular y seguir la trayectoria del objetivo.

Curiosamente, y mientras realizaba los movimientos acabados de describir, al Sr. Kase le daba tiempo a mirarme periféricamente, como también a unos pocos de los otros alumnos, tiempo de mostrar una rápida sonrisa a tres de los que estaban allí, y tiempo aún de decir unas pocas y bien elegidas palabras sobre la técnica, como si su sistema nervioso estuviera preparado para tratar con grados de complejidad e incertidumbre más allá de los requeridos. Todo estaba exquisitamente integrado, cronometrado y bajo control. Era capaz de ver y reaccionar a varias cosas a la vez y aparentemente podía "ver" un segundo antes del tiempo real. Sin embargo, lo que más me impresionó fue que el hecho de que prácticamente ninguno de sus movimientos era bajo control consciente. Tomaba decisiones respecto a la posición de su cuerpo, las acciones dinámicas del movimiento de su cuerpo, las acciones inciertas de su oponente, las acciones de sus alumnos, y aún tenía tiempo suficiente para sonreír a alguna persona en concreto y explicar lo que estaba haciendo. En ningún momento mostró evidencias de estar pensando conscientemente en la forma en la que procedía a ejecutar sus decisiones. Cada una de sus respuestas podría haber sido ejecutada a través de un número infinito de combinaciones, no obstante, de alguna forma, era capaz de elegir una de aquellas respuestas conscientemente. Escogía simplemente la mejor respuesta posible para cada momento o situación. Parecía que la parte más alta de su sistema sensor-motor, quizás su cortex cerebral, estaba recibiendo y enviando órdenes conscientes a otras partes del sistema nervioso. Esas órdenes, a un nivel más bajo, producían respuestas inconscientes y específicas que ejecutaban los mandatos.

Seguramente el carácter automático y de alta velocidad de sus movimientos estaba mucho más allá de las lentas y deliberadas acciones que lo más probable es que caracterizaran su entrenamiento básico durante su juventud. Sin embargo, y de alguna manera, la experiencia y habilidad natural del Sr. Kase habían sido integradas en sus movimientos, y con el tiempo el control de esos movimientos había cambiado de un esfuerzo consciente a uno inconsciente - como un piloto automático. De repente una voz penetrante pero agradable me sacó de mi reflexión. "¿Entendéis? - Es muy sencillo", dijo el Sr. Kase con una sonrisa en la cara, ya que me pilló en un estado de completo encantamiento. "Realmente parece sencillo", pensé para mí mismo mientras recogía mis pensamientos y salía despacio del dojo.

Mientras escribo este artículo sonrío por el hecho de que el Sr. Kase me sirvió como modelo para entender los tres principios del control sensor-motor. Estos principios constituyen la base para el aprendizaje y la ejecución de Karate. Estos principios son los siguientes: 1) que el sistema sensor-motor está organizado en jerarquías; 2) que la producción motriz está guiada por la entrada de estímulos sensoriales o información; y 3) que el proceso de aprendizaje cambia la naturaleza y el centro de control. ¿A dónde nos lleva todo esto? La práctica de Karate está completamente llena de incertidumbre. Muchas veces cuanto menos se mueve uno, mayor es el nivel de incertidumbre que se crea. ¿Cómo se las arregla uno con elevados niveles de incertidumbre cuando se requieren velocidades de decisión y ejecución extremadamente altas? Una cosa es el tiempo disponible para la realización del movimiento o tiempo de movimiento, y otra cosa totalmente distinta es el tiempo disponible para procesar la información antes de que empiece la ejecución del movimiento. Sólo entonces empieza la acción motriz. Y a lo largo del recorrido debes escoger una respuesta - y mejor que sea rápida y precisa: "Go no sen o Sen no sen" ¡Tú decides!

Un fin de semana, el 1 de marzo de 2003 el Sr. Kase impartió un curso en Alicante, España (yo asistí a formar parte del tribunal de grado). Aunque siempre he tenido un diálogo muy cálido y amistoso con el Sr. Kase a lo largo de los años, no pude evitar preguntarme a mí mismo en silencio, "¿Qué es exactamente lo que pasa por la cabeza de este hombre de más de setenta años cuando realiza técnicas súbitas, relajadas y potentes después de todos estos años, especialmente después de sufrir un ataque al corazón?" Si hubiera respondido, yo creo que su respuesta habría sido rápida y directa: "Simplemente fluye". Sin embargo, yo creo firmemente que la respuesta real al "fluir" del Karate de Kase Sensei es más profunda, mucho más profunda. Lo más probable es que yazca enterrada profundamente con la capacidad natural, experiencia, y flujo rápido de información en su sistema nervioso privilegiado. Un sistema en el que las líneas divisorias entre niveles de órdenes conscientes e inconscientes están integradas y coordinadas en concordancia con los tres principios expuestos anteriormente. Un sistema cuyas funciones el honorable Maestro Kase desarrolló hasta alcanzar el nivel de 'pura genialidad'.

Bill Laich
2005

La última fotografía de Kase Sensei tomada
en un examen oficial de grado de la WKSA.
El tribunal en Alicante, España, el 2 de marzo de 2003
compuesto por Kase Sensei (izquierda), Dirk Heene (centro)
y el Dr. Bill Laich.

 

Fuente: In memory of Master Taiji Kase: 'Portrait of a motor genius'  Descarga Acrobat Reader
Traducción al castellano: Víctor López Bondía [Con la autorización de John Cheetham]

 

SKM
(abril 2005)

 

  Shotokan Karate Magazine

 

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