El Santo Sepulcro:
UN SEPULCRO NUEVO
JUNTO AL GÓLGOTA

Los Evangelios nos cuentan que
Jesús fue enterrado cerca del lugar de la crucifixión, concretamente en un sepulcro nuevo propiedad de José de
Arimatea.
Las recientes investigaciones
arqueológicas han acreditado que, en el tiempo de la crucifixión de Jesús, los
alrededores del Gólgota se habían transformado en huerto y eran usados
como lugar de sepultura.
Hoy está fuera de toda duda de
que, en el año 30, el emplazamiento de la actual Basílica del Santo Sepulcro
estaba fuera de las murallas de Jerusalén, tal y como se puede apreciar en el
siguiente dibujo. En este sentido, hay que compartir plenamente las conclusiones
de Florentino Díez Fernández, que es el que ha dirigido las últimas excavaciones
en la basílica del Santo Sepulcro, que afirma que el resultado final de sus
trabajos de investigación arqueológica es que "la zona sobre la que se construyó
la basílica constantiniana estaba fuera de la muralla de la ciudad de aquel
tiempo".

En el año 40 se levantó lo que se
llama el "tercer muro", de forma que, a partir de entonces, los lugares del
Calvario y del Santo Sepulcro estaban ya "dentro" de la ciudad. Esto puede
apreciarse en la siguiente maqueta:
