El Santo Sepulcro:
OBRAS DE RESTAURACIÓN

En 1927 un fuerte terremoto
sacudió la ciudad de Jerusalén y puso en grave peligro la basílica del Santo
Sepulcro. Los efectos fueron tales que obligaron a apuntalarlo ante el peligro
inminente de que se hundiera. Esta situación se prolongó hasta el año 1954,
fecha en la que se comenzó a tomar en serio la necesidad de restaurar la
Basílica. Por fin, en 1960 se firmó el acuerdo para su restauración. En este
acuerdo se preveía la formación de un comité técnico compuesto por tres
arquitectos (un griego ortodoxo, un católico y un armenio ortodoxo) que se
encargarían de la restauración. Es así como se han llevado a cabo las
últimas obras de restauración y como ha sido posible el iniciar los
trabajos de investigación arqueológica que ya han sido expuestos.