De lo
dicho hasta ahora parece deducirse que existen buenos argumentos en favor de la
autenticidad del Santo Cáliz de Valencia. Veamos algunas objeciones que
podrían formularse a esa afirmación:
-¿No
debiera ser la copa utilizada por Jesús de algún material de menos calidad que
la piedra ágata, por ejemplo de madera o arcilla?
Puesto que Jesús tenía pocos recursos económicos ¿el hecho de que el Santo
Cáliz de Valencia sea una copa de piedra ágata cornalina no es ya una evidencia de que
no puede ser la utilizada en la Última Cena?
Sin
embargo, el noble material con el que se compuso la copa no es un motivo que
descarte su autenticidad. Según señala el evangelio de Marcos (capítulo 14
versículos del 12 al 16) la Última Cena se celebró en "un local
grande, en alto, con divanes". De ello se sigue que el dueño de la
casa en la que se celebró la Última Cena era propietario de una casa
grande, por lo que debía tener suficientes medios económicos como para poseer
una vajilla compuesta por copas de ágata. De otro lado, se sabe que los judíos
utilizaban este tipo de copas en las celebraciones de la pascua judía. Por lo
tanto, es totalmente lógico que ese amigo de Jesús que cedió aquella
dependencia de su casa para que se celebrara la Cena les prestara también lo
mejor de su vajilla.
En
definitiva, el que Jesús utilizara una copa como la del Santo Cáliz de
Valencia es coherente con el ambiente en el que se celebró la Última Cena
según los evangelios. No lo sería tanto, en cambio, el que se hubiera
utilizado una vajilla cualquiera. La costumbre judía de aquel entonces es
idéntica a la que nosotros tenemos en la cena de Navidad, en la que usamos
nuestra mejor vajilla.
-¿Pero,
no existen otras muchas Iglesias que también conservan el verdadero Cáliz de
la Última Cena? ¿Por qué el de Valencia ha de ser especial?
Sólo
el Santo Cáliz de Valencia ha superado satisfactoriamente el examen verificado
por los especialistas. Sobre ello, podemos reproducir las palabras de la
investigadora Janice Bennett en su entrevista a la revista Zenit en noviembre de
2004:
"Mucha gente cree que hay cientos de posibilidades sobre el auténtico Santo Grial, según el viejo dicho de que si se reunieran todos los pedazos de la Verdadera Cruz extendidos por el mundo, habría madera suficiente para una docena de cruces. No es éste el caso.
Es verdad que en el siglo XVI había unas 20 copas que reivindicaban el honor de ser la auténtica usada por Jesús en la Ultima Cena. Pero hoy ninguna de ellas es considerada auténtica, con la excepción del Santo Cáliz de Valencia y la copa de plata de Antioquía.
La copa de plata de Antioquía tiene una capacidad de dos litros y es demasiado grande para poder pasar de mano en mano, en torno a la mesa de la Ultima Cena durante la comunión eucarística. Lo interesante, sin embargo, es el hecho de que san Jerónimo mencionara que había dos copas sobre la mesa de la Ultima Cena, una copa de plata que contenía el vino para la cena, y una de piedra que fue usada para la institución de la Eucaristía.
Sólo el Santo Cáliz de Valencia, con la parte superior de piedra de ágata, responde a la descripción de san Jerónimo acerca de la copa usada por Cristo en la consagración. Cuando se examina su tradición e historia en detalle, es completamente evidente que todo concuerda. No creo que alguien pueda desautorizar la teoría de que el Santo Grial es en efecto el Santo Cáliz de Valencia, España".
La Copa de Antioquía
El Sacro Catino de Génova
El Cáliz de Antioquía es una copa
de plata de unos dos litros de capacidad que fue comprado por el Metropolitan
Museum of Art, de Nueva York, en una subasta en Antioquia, y hoy se expone en la
Colección Cloisters. Ni que decir tiene que por su tamaño no pudo ser utilizado
como cáliz en la Última Cena.
Tampoco puede competir con el
Santo Cáliz de Valencia el llamado Sacro Catino de Génova. Se trata de un plato
egipcio de pasta vítrea verde, de 37 centímetros de diagonal. Por su forma es
claro que tampoco pudo servir de Cáliz en la Última Cena.
Una de las
conclusiones del I Congreso Internacional del Santo Cáliz celebrado en Valencia
en noviembre de 2008 ha sido precisamente que no existe en este momento en
ningún lugar del mundo ningún otro Cáliz que sea una alternativa real al de
Valencia: si el Santo Cáliz se ha conservado, éste tiene que ser el de Valencia.
-Pero,
¿en realidad el Santo Grial no es otra cosa? ¿No está relacionado con la
sangre de Cristo, con María Magdalena y una posible familia de sangre real?
Esto
es un auténtico disparate, que no se sostiene en documento histórico alguno y
que no es tomado en serio por ningún especialista medianamente solvente.
El
gran éxito editorial que ha supuesto la novela "El Código Da Vinci" ha
difundido por todo el mundo una disparatada fábula según
la cual el Santo Grial no sería sino la forma de denominar a los hijos que
Jesús habría tenido con María Magdalena, que de repente se convierte en
esposa de Cristo. Se trata
de un disparate que no tiene respaldo en ningún texto antiguo, ni siquiera en
los llamados evangelios apócrifos.
La citada novela (así como también otros libros sensacionalistas) pretende fundamentar semejante dislate en el evangelio
apócrifo de Felipe. El evangelio apócrifo de Felipe forma parte de la
colección de códices escritos en lengua copta y pertenecientes al siglo IV que
se encontraron en 1945 en el pueblo de Nag Hammadi. Este texto, según opinión
unánime de los especialistas (tanto católicos, como protestantes y
agnósticos), no es una fuente histórica que nos proporcione información sobre el
Jesús histórico. Además, del texto del citado evangelio apócrifo tampoco se
deduce lo que se afirma en la citada novela. Para demostrarlo basta con leer el
texto del evangelio apócrifo de Felipe, lo que puede hacerse en la siguiente
dirección de internet:
Sobre
los innumerables disparates históricos que contiene la novela "Código Da
Vinci" puede consultarse el artículo "La estafa del Código Da Vinci: un best-seller mentiroso",
escrito por Pablo J. Ginés Rodríguez, que puede leerse en las siguientes
direcciones de internet:
Sobre los errores del Código Da Vinci ha de recomendarse también la lectura
del libro "Descodificando a Da Vinci", de Amy Belborn.
La referencia exacta del libro y una recensión del mismo puede verse pinchando
la portada.
Otro libro
reciente, Los Illuminati y el Priorato de Sión, de Massimo
Introvigne, pone también en evidencia todas las falsedades del Código Da Vinci.
Una recensión de este libro puede leerse pinchando la siguiente fotografía:
En definitiva, no
existen objeciones serias contra la historicidad del Santo Cáliz de Valencia.