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la
leyenda que siempre que el Conde de Barcelona tenía que marchar
fuera de la ciudad, el Señor de Bell-lloc quedaba al frente del
gobierno. En una de estas ocasiones vino a Barcelona un enviado del
Papa para comprar unos caballos, pero los tratos no llegaron
a
buen término y se peleó con el gobernador. Éste,
encolerizado lo mató y dándose cuenta del crimen que
había cometido, se refugió en una cueva cerca del
mar. Allí estaría durante años. Un buen día
aparecieron un par de peregrinos en una barca. Aquellos peregrinos
no eren otros que San Pedro y San Pablo, enviados por el Papa para
comunicarle su perdón. A cambio tendría que cumplir
con una penitencia: construir dos monasterios, uno a cada extremo
de la ciudad. y así fue que se edificaron el monasterio de
San Pedro de las Puelles y el de San Pablo del Campo.
LA
LÁPIDA FUNERARIA DE GUIFRÉ BORRELL
Era enero
de 1596 cuando se iniciaron unas obras en la calle de Sant Pau para
construir un alcantarillado que tenía que pasar cerca del monasterio.
De repente, los obreros que estaban cavando el suelo toparon con una
piedra con inscripciones por ambas caras rodeada de huesos y objetos
funerarios, era claro que el lugar había sido un cementerio.
De
entre todos los objetos llamaba la atención una arca de barro
vidriado de color verde, que los mismos obreros rompieron para averiguar
que se escondía dentro.
Viendo que sólo se trataba de huesos, los amontonaron con el
resto y tiraron los trozos a los que había quedado reducida
la urna. La lápida funeraria quedó medio abandonada
en el patio del monasterio, justo detrás de la iglesia, de
camino a los huertos, donde estuvo unos 20 años.
En
1618 el Abad del monasterio Pere Sanxo creyó que aquel lugar
no era el idóneo para el recuerdo de quien fue un príncipe,
y la colocó en uno de los lados de la puerta principal, a pesar
de que tampoco sería su lugar definitivo. Posteriormente, en
1815, la lápida se trasladó a la pared del altar de
San Galderic, y en 1830 de nuevo se movió, esta vez al agujero
de una ventana que conectaba el crucero con la capilla del Santo Cristo,
para que se pudieran ver las dos caras. Más tarde la ventana
se convirtió en puerta y la lápida, partida en dos para
poder admirar las inscripciones, se empotró en el muro. Cuando
se derribó la capilla del Santo Cristo, la lápida se
trasladó otra vez y actualmente la podemos ver en la sala capitular.
Sobre
ella se han abierto algunas dudas, la primera hace referencia a la
fecha de la muerte de Guifré Borrell, puesto que no está
muy claro y se podría situar entre el 911 y el 916, y la segunda
es que la gramática utilizada no es demasiado clara y hay partes
del texto que nadie se ha atrevido a traducir.
SAN
GALDERIC , PATRÓN DE LOS CAMPESINOS
San Galderic nació el año 820 en la villa occitana de
Viéleville, actualmente conocida con el nombre del santo. Galderic
era un campesino que conreaba con dos hermanos suyos las tierras de
un cortijo de su pueblo. Su religiosidad y su amor a la naturaleza
le llevaron a ingresar en la orden de San Benito. Siempre estuvo al
lado de los campesinos defendiéndolos de la presión
y el maltrato que recibían de los señores feudales.
Murió el 16 de octubre del año 900 y fue enterrado en
el monasterio de San Martín del Canigó.
Inmediatamente
se inició la devoción popular produciéndose una
serie de milagros. Finalmente, en el concilio de Narbona del año
990, fue canonizado como santo por el obispo de Tolosa Raimon II.
San
Galderic era invocado por los campesinos catalanes, en una época
especialmente difícil y conflictiva para ellos. Después
del decreto de Nueva Planta (1707-1714) los obispos castellanos substituyeron
San Galderic por San Isidro, y quedó arrinconado aunque su
memoria ha subsistido.
Durante
la invasión francesa, en 1654, parte de les reliquias de Sant
Galderic fueron trasladadas a la iglesia del monasterio de Sant Pau
del Camp, hasta que pudieron ser devueltas al monasterio de San Martín
del Canigó..
En
recuerdo a este hecho cada 16 de octubre, festividad de San Galderic,
se hace una celebración en la iglesia de Sant Pau.
Josep
Sastre y Prats, abad del monasterio de Sant Pau del Camp, es el número
109 en la lista de presidentes de la Generalitat. Lo fue durante el
periodo comprendido entre 1680-1683.
A pesar de que en aquella
época ya se había realizado la unión dinástica
de Catalunya-Aragó con Castilla, cada zona conservaba la
soberanía y sus propias instituciones políticas (derecho,
moneda, sistema fiscal, etc.). La lucha por la sucesión entre
los Borbones y los Habsburg en el siglo XVIII, significó
la derrota para Cataluña, que era partidaria de los austria,
y la abolición de las instituciones catalanas a favor de
una política absolutista llevada a cabo por el Borbón
Felipe V.
EL
ABAD SAFONT
Joan de Safont y de Ferrer (Besalú 1789 - Barcelona 1847)
posiblemente haya sido el abad más popular de Sant Pau del
Camp.
Fue
nombrado abad con tan solo 28 años. Historiador y filósofo,
fue catedrático de Filosofía y el artífice
de un famoso Gabinete de Física en el Colegio de Sant Pau,
hasta su exclaustración en 1835. Organizó un notable
museo y una biblioteca.
Para más información se puede visitar la web Amics
de Besalú
LA
INUNDACIÓN DE 1981
La tarde
del 21 de agosto de 1981 una gran lluvia cayó sobre Barcelona
e inundó el monasterio, en especial el claustro donde el agua
llegó a una altura de dos metros. Actualmente un cartel enganchado
a una puerta del claustro recuerda los hechos.
Esta
no era la primera vez que pasaba aunque sí fue la más
grave de los últimos años. La insuficiencia de la red
de alcantarillado, remodelada posteriormente para los juegos olímpicos
del 92, y el recuerdo de los origenes geológicos de la zona
(huertas y marismas próximas al estanque Cagalell) facilitaban
que casos como este pasasen con relativa frecuencia.
Recientemente
se realizaron obras de remodelación en el claustro y en la
sala capitular para eliminar definitivamente las humedades que han
estropeado los capiteles y las esculturas.