©Antonio Sureda Milan

 

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Pontets de sa Font Coberta

(Camins y miradors  de s'Archiduc i s'Estaca)

19 de julio del 2010

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Guía de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: Iniciamos este bonito recorrido en el Km. 68,3 de la Ma-10  junto al actual Hotel El Encinar, (antigua Ca Madó Pilla).

Guía: Antonio Sureda

Material: La ropa que el día aconseje, botas de montaña.

Mapa: Alpina Tramuntana  Central E-25  1:25.000 - Ortofoto 2008

Mejor época: cualquiera

Distancia: 10,440 Km.   Subiendo: 5,06 Km.    Bajando: 4,730 Km.

Hora de Inicio: 9:12     Hora Final: 16:23

Tiempo:  Subiendo: 2,21 h.  Bajando:   1,55 h.   Parados: 2,55 h. Acumulado: 7,11 h.

Velocidad media: 1,67 k/h

Altura máxima: 406 m.  Altura mínima: 1 m.   Desnivel Acumulado: 509,25 m.

 

Recomendaciones:

  • Llevar agua suficiente, sobre todo si lo haceis en verano (3 l mínimo).

  • No lleveis perros y mucho menos sin bozal y sueltos.

  • No dejeis rastro de vuestro paso.

  • Extremar la precaución en los cruces es fácil desviarse de la ruta correcta, hay peligro de desprendimientos de grandes rocas y pinos aparte de los muchos existentes.

Precauciones:

  • Abandonar o no empezar si hay niebla puede ser un  casos.

  • Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a parientes o algún amigo

  • Nunca ir solo

Prologo

GABRIEL RODAS. PALMA. El actual estado de conservación de los elementos que configuran el único e inconfundible paisaje del Arxiduc es desigual. Recuperar lo que fue el Miramar de Lluís Salvador es hoy una utopía, sobre todo porque el 90 por ciento de las propiedades que compró en Valldemossa y Deià están en manos privadas, pero conservar la memoria y los restos de su legado debería ser un obligado ejercicio patrimonial.
Entre 1872 y 1913, Luis Salvador de Austria dio una lección de protección del medio ambiente a un pueblo, el mallorquín, que cien años después se enfrenta al difícil reto de combinar progreso con respeto a la naturaleza. Entre muchos otros elementos, el miembro de la casa imperial de los Habsburgo mandó construir una red de caminos que no hieren el paisaje, miradores de piedra y glorietas de mármol blanco, jardines que rinden homenaje al romanticismo y casitas-refugios para que los caminantes pudieran protegerse de las inclemencias del tiempo.
Un siglo después, algunos de aquellos caminos están desapareciendo bajo kilos y kilos de escombros, por desprendimientos de rocas, rotura de alguno de sus muros de contención o invasión de la vegetación; hay miradores que necesitan una urgente intervención; capillas que se derrumban, y merenderos y bancos de piedra prácticamente destruidos.
Los esfuerzos por reparar esta herencia cultural han sido numerosos, a través de proyectos institucionales que en muchas ocasiones sólo han quedado en palabras o mediante estudios en profundidad en forma de libros, como el publicado por Nicolau S. Cañellas, El paisatge de l´Arxiduc, una herramienta recomendable para conocer los detalles del Miramar archiducal.
La capilla del Beat Ramon, la construcción más emblemática del Arxiduc, levantada entre 1877 y 1880, y en proceso de deterioro desde que un rayo la semidestruyera en 1975, es sólo un ejemplo de la necesidad de intervenir con urgencia sino se quiere evitar la desaparición de un paisaje único.
El excursionista que se adentra por la red de caminos que diseñó el Arxiduc lo tiene difícil a la hora de conocer la historia de unos elementos que fueron levantados en armonía con el medio ambiente. Los paneles informativos que señalen que estamos ante un mirador u otro, una fuente determinada o un merendero con más de cien años de historia, no existen. Resulta difícil distinguir el Mirador de s´Erassa, en el camino de sa Barrera de sa Marina, del Mirador des Pi Sec, a no ser que uno sepa que al primero le falta un escalón y el segundo ha desaparecido totalmente.
Un buen número de caminos transitan por propiedades privadas y piden un saneamiento inmediato, ya sea por la vegetación que los invade y los hace casi inutilizables, ya sea por la caída de su muro de contención, enormes rocas o árboles secos. Encontrar algunos de ellos, como el primero que el Arxiduc mandó hacer, el des Guix, que parte de una playa -homónima- que ha desaparecido, requiere más que paciencia.

En cuanto al Pontets de sa Font  Coberta:

"Els Pontets". En invierno discurre el agua de "Sa Font Coberta" que, a veces se desborda por la carretera. Descubrimos que el número de puentecitos es de trece, y cuando los contamos, caímos en la cuenta de lo que el Archiduque nos quiso decir, a través de las piedras, pero no en sus libros: que aquello lo habían pisado los trece frailes de Ramon Llull (1 por Jesucristo y 12 por los 12 apóstoles), porque "pons, pontis" en latín quiere decir puente, y de ahí viene pontífice, puente entre Dios y los hombres. Los trece frailes de Ramon Llull fueron puentes entre Dios y los hombres.

12) Si seguimos andando hacia "Ses Coves de Ponent" encontramos un sendero que enlaza con una escalera de piedra, mandada construir por el Archiduque, que tiene 72 escalones. Número del segundo grupo de discípulos de Jesús. Número bíblico (70, los pueblos del mundo, los miembros de la casa de Jacob, número que aparece en el Deuteronomio 32,8 y en el Éxodo, 1,5, etc.), como nos lo recuerda el Papa Benedicto XVI39 para señalar la apertura de la fe a todos los pueblos. Al subir todos los escalones, encontramos la lápida en bajo relieve de Ramón Llull en mármol de Carrara, bajo un marco de cristal.


Descripción de la excursión:

Iniciamos este bonito recorrido en el Km. 68,3 de la Ma-10  junto al actual Hotel El Encinar, (antigua Ca Madó Pilla).

una vez aparcado caminaremos hasta el final del limite del hotel en dirección a Palma por la derecha de la carretera hasta que asomándonos veamos unas escaleras de piedra que en descenso van hacia un camino, (hay que asomarse porque han cerrado el acceso y hay que saltar el murete, pero es muy fácil).

Terminada de bajar la escalera la ruta discurre por unos senderos y caminos que pasan por lugares muy interesantes que nos sorprenderán para quien los desconozca. el Archiduque Luis Salvador nos dejo este patrimonio que ahora dejamos que quede en el olvido.

Hay que recordar que toda la ruta trascurre por fincas privadas, por lo que procuraremos que no se note que hemos pasado, y seremos de lo mas respetuosos con sus propietarios.

El camino que transitamos es el llamado camí de sa Torre y pronto llegamos al mirador des Niu des Corp, o des Pí llamado así por tener un pino en medio mismo del mirador. El Archiduque dice este mirador: "És el que té a baix més taiada a plom sa timba; enmig hi ha un pi".. Este es el mirador favorito Gaston Vuillier, que escribió: "¿Cuántas horas inolvidables habré pasado en el mirador “des niu des corp, (del nido del cuervo)?. Fue durante mucho tiempo mi refugio preferido. Apoyado en un parapeto, asomada sobre un prodigioso caos de rocas ". Es un mirador muy espectacular construido sobre una timba. La plataforma se sustenta sobre un muro de contención que en la parte frontal hace 3 m. de altura. Se baja a la plataforma por la parte posterior por una escalera. La plataforma mide 5,70 m de acera y 2,65 m de frente. En el centro crece un pino, que ya es mencionado en 1911. El mirador ya es citado en Flores de Miramar c. 1891. Desde el hay una bonita vista sobre la casa de s'Estaca.

Continuamos por un senderillo con muchos árboles caídos por los recientes temporales habidos en la isla, pero que últimamente muchos de ellos ya han sido aserrados y no dificultan tanto el paso.

En este tramo del sendero hay un cable para asegurarse. Aunque se puede pasar tranquilamente, sólo puede resultar dificultoso si algún miembro del grupo padece mucho vértigo, pero es muy fácil, enseguida llegaremos a una zona de descanso "es Pedrisos de s'Ermitanet"  que al abrigo de las rocas con sus bancos para descansar, justo pasado este punto hay que estar muy atentos a un sucio y casi invisible senderillo que sube unos m fuerte y da a un "marge" trepamos a el por la izquierda y sobre el continua el senderillo que pronto nos dejará en una fuente, sa font de s'Ermitanet la cual encontré de casualidad y mi buen amigo Emilio Alonso me facilito su nombre.

Visitada la bonita fuente a la que se accede por unas escaleras a cada lado, entre  ambas y la mina de la fuente hay un pequeño aljibe, tomamos la misma dirección y por un sendero sin perder ni ganar altura llegamos pronto al mirador de sa Capella (nombre que también me facilitó Emilio Alonso), siguiendo el sendero medio perdido  nos lleva a desembocar en un cercado de alambrada el cual sobrepasamos por la parte derecha en un punto que la rejilla estaba muy cedida, (no es un paso muy ortodoxo por lo que recomiendo desde el mirador retroceder al sendero inicial y visitar primero la capella y es beranador después seguir el sendero de la parte mas alta y al llegar a un punto que cruzamos una torrentera tomar el sendero hacia  la parte alta). Una vez cruzada la alambrada seguimos sin ganar ni perder altura y muy pronto llegaremos a los puentecillos de sa Font Coberta que son una autentica obra de ingeniería mandada a construir por s'Arxiduc, contamos 13 puentecitos que cruzan 13 bancales y que dispones de una escalera a cada lado de los puentes que los unen desde el primero al último, una verdadera maravilla, no tuvimos la suerte de ver correr el agua dado el mes en que estamos, pero con un buen caudal de agua tiene que ser un lugar de ensueño.

Visitados los puentes, los descendemos hasta encontrar una barrera dentro del torrente que hace las veces de filtro y por su derecha entre un pasamanos de varillas de obras y rejilla descenderemos unos metros y desembocaremos en el camino que lleva a Miramar, (este es el punto donde anteriormente explicaba como acceder a los puentecillos sin problemas de paso).

Tomamos ahora este sendero a nuestra derecha que nos llevara hasta las escaleras que ya son visibles de ses coves de Ponent, estas nos suben hasta la finca de Miramar donde encontramos la lápida en bajo relieve de Ramon Llull en mármol de Carrara, bajo un marco de cristal y llegaremos a una barrera normalmente sin candar, a partir de aquí estamos en Miramar de encontrarnos con los cuidadores probablemente nos inviten a salir, seremos respetuosos y les haremos caso. He de decir que en ses Coves hay que mirar bien y veremos un bajorrelieve del Beato Ramón Llull, una vez pasada la barrera de Miramar si andamos por la izquierda cerca de la rejilla, enseguida llegaremos al mirador de Guix,  y  de cara al mar si miramos a la derecha podremos ver cerca el mirador de sa Ferradura, al cual nos dirigimos.

Desde este mirador se disfruta de una magnífica vista de sa Foradada. Es un pequeño mirador en el llano, el muro frontal mide 2 m de alto. La planta tiene forma de herradura, lo que le da el nombre. Mide un m. de ancho y 1,70 m. de largo. El muro de protección sólo tiene 0,45 m. de altura. Ya lo podemos ver en una fotografía en la obra Flores de Miramar de c. 1891.

Nosotros desde Miramar retrocedemos directamente por donde hemos llegado y seguimos por el hasta que muy pronto  por un corto desvío escalonado a la derecha accedemos a un merendero (es beranador). Al otro lado del merendero hay unas escaleras y un puente que nos dará acceso a la capilla del beato Ramón Llull. Está en muy mal estado y grave peligro de derrumbe, lo que es una lástima, pero al mismo tiempo le da un aspecto impresionante. La capilla esta en un risco, se le puede dar la vuelta, con las precauciones lógicas por el estado de la construcción, y se puede considerar otro mirador por su situación privilegiada.

La capilla del Beat Ramon también llamada “capella des Pont”, es la construcción de nueva planta más emblemática del Archiduque Luis Salvador. El peñón sobre el que se levanta la capilla está aislado hasta el punto que para acceder a ella se tuvo que hacer un puente de 5 m de luz. En el peñón se hizo una plataforma de 8,80 m de diámetro, rodeada por una barandilla de hierro. El 21 de enero de 1877 se puso la primera piedra traida desde Bujia. La capilla se bendijo el 24 de mayo de 1880, fiesta de la Santísima Trinidad. Se trata de una capilla de estilo neorrománico, de planta redonda, de 6,50 m de diámetro, con un ábside semicircular, decorado con arcos lombardos, opuestos a la puerta. Hacía 12,50 m de altura y estaba coronada por una cúpula, cubierta con un tejado de forma cónica. En el interior del ábside estaba la estatua de Ramon Llull, obra de Giovanni Dupré y llegó a la isla en 1882 con el barco Belisario. La imagen quedó casi intacta después del rayo que medio partió la capilla en 1975.

Continuamos por un sendero que empieza al principio del puente, y seguimos encontrando muchos árboles caídos, seguimos el sendero hasta que veamos una bifurcación del mismo, pero nosotros tomamos a la izquierda por el camino que baja hacia el puertecito de s'Estaca, pasando enseguida por el mirador des Creuer que El Archiduque mandó construirlo a imitación de una torre que hay en Manacor, una vez visitado, dejamos el mirador, llegaremos a una pista y justo enfrente veremos un cercado de rejilla al que se puede acceder por la derecha y también por la derecha veremos que prosigue el camino, primero algo difuso pero enseguida se afianza, descendemos por el y nos dejara en una curva de la pista, caminaremos por la izquierda de la pista unos metros y antes de que esta acabe por la izquierda (suele haber un hito) continua un sendero que nos dejará al final de la pista que a su vez es un buen mirador.

Bajaremos ahora por una escalera y visitaremos la entrañables casitas de la aldea de s'Estaca, con su gente amable y unos ruidosos perritos que no hace nada mas que ladrar pero a modo de bienvenida, los escar y el puertecito son de postal, y si hace calor, buen tiempo y no hay medusas podeis disfrutar de un refrescante baño si el día lo aconseja.

Visitado el lugar y tras descansar un buen rato reemprendemos el regreso pero ahora lo hacemos por la pista, ya que el calor aprieta y por la pista corre mas el aire y hay bastante sombra, tras una dura subida llegamos a un cruce, lo tomamos a la derecha y nos acercamos a la casa de s'Estaca, pero estaba allí su propietaria y sus invitados, por lo cual al llegar a la barrera y antes de que nos echaran de la finca, decidimos retroceder hasta el cruce para proseguir por la pista en dirección al port de Valldemosa, la pista nueva de s'Estaca, esta pista se dirige primero a una barrerita de acceso a la escalinata que baja a la casa que acabamos de intentar visitar y continua después hacia la carretera del puerto de Valldemosa, pero nosotros unos 130 m. antes de llegar a la barrerita  debemos fijarnos en un hito medio desmoronado a pie de la pista, donde hay que hacer un pequeño remonte y alcanzar el sendero que en principio va paralelo al camino, para después convertirse en el camí de sa Barrera de sa Marina, un bonito camino con algunos escalones de piedra que hay que procurar no perder en ningún momento, es fácil salirse de el en alguna de sus múltiples curvas. pero hemos de ir fijándonos.

Continuaremos subiendo por este camino que de no dejarlo nos llevaría hasta la carretera tras cruzar una barrera que da nombre al camino,  Una vez retomado nuestro camino   seguimos por el y al poco tiempo a nuestra derecha nos encontramos una explanada y unos escalones que dan acceso al Mirador de s'Erassa con unas impresionantes vistas, todo un privilegio poder admirarlas. dejamos el mirador  y pronto  a nuestra derecha dejamos un portillo donde se inicia el Camí de sa Font de sa Figuera, seguiremos subiendo hasta que aparece un camino por la izquierda que tomamos para desembocar en otro transversal que tomamos también a la izquierda,  si os lo pasais estos caminos, no pasa nada, un poco mas arriba vereis un gran pino a la izquierda que tiene un hito cerca  y también un camino que al principio es algo confuso, pero pronto se dibuja ancho y claro así que cogemos este desvió y a 2 minutos  tras dejar a la izquierda un camino que baja de nuevo al Camí de sa Barrera llegaremos a un punto en que el camino se divide en dos, el de la derecha mas evidente y en ligero ascenso NO debemos tomarlo (es el Camí de Sa Torre que, por el Mirador de Ses Pites y la Torre de Son Galceran (o de la Trinidad) llevaba hasta Ca Mado Pilla; hoy en día este camino está cortado, es el camino donde iniciamos el recorrido), tomaremos el menos evidente y en ligero descenso por la izquierda que trascurre casi paralelo al que no tomamos y en 2 minutos mas estaremos en es mirador Nou. En el mirador  que esta casi totalmente derruido hay un sendero escalonado que nos lleva a una cueva natural que se usaba hasta hace pocos años para practicas de meditación budista, Visitado el mirador y la cueva, podemos subir por el lado opuesto al que hemos descendido a la cueva poro el sendero está bastante sucio y es dificil de seguir. De nuevo en el mirador Nou  desandaremos el camino hasta el gran pino, donde tomaremos de nuevo el Camí de sa Barrera de sa Marina a la izquierda en ascenso y enseguida llegaremos a la carretera a un Km. mas o menos donde dejamos el vehículo, así que por la carretera que tomaremos a la izquierda en dirección a Deiá en unos minutos llegaremos al punto de inicio cerrando así el circuito.

 

El Grupo lo formaron:

Pedro y Toni

A. Sureda

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