©Antonio Sureda Milan

 

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Penya Rotja

(Mal Pas - Alcudia)

27 de septiembre del 2004

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Ficha de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: Salimos de Palma en dirección a Alcudia tomaremos la autopista MA-13 nos dirigiremos ahora hacia el Puerto de Alcudia hasta tomar el desvío del Mal Pas, y por el llegaremos hasta el campamento Juvenil de la victoria desde donde iniciaremos la excursión.

Guía: Antonio Sureda

Equipo: La ropa que el día aconseje, botas de montaña con buen agarre. Tener en cuenta que en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos tiempo.

Material: ninguno especifico, llevaremos la ropa que el día aconseje.

Mapa: Alpina.

Mejor época: cualquiera

Recomendaciones:  Llevar el agua necesaria, evitar los días con niebla y no olvidarse de la cámara fotográfica.

Distancia: 7 Km.

Tiempo total acumulado: 3 h.
Altura máxima: 354 m.
Altura mínima:  
0 m. (si bajamos a la playa)

Desnivel acumulado: 384 metros.

Transporte: vehículo propio

Recomendaciones:

  • Haya o no fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua propia (mejor bebida isotónica)

  • No lleveis perros.

  • No dejeis rastro de vuestro paso por las fincas.

Precauciones:

  • Abandonar o no empezar si las inclemencias son adversas

  • La mayor dificultad la encontraremos en superar el vértigo en algún punto .

  • Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a parientes o algún amigo

  • Nunca ir solo

Descripción de la excursión:

Nuestro punto de partida es el campamento juvenil de la Victoria, situado en la carretera que comunica Alcudia y el Mal Pas con el cap del Pinar y el santuario de la Victoria. Las instalaciones se encuentran un poco más arriba del puente sobre el torrent de les Fontanelles, junto al antiguo lugar conocido como la Barrera de la Muntanya. Está previsto acabar el itinerario en este mismo punto. Cuando cerremos el circuito atravesaremos el interior del campamento; ahora, sin embargo, lo dejamos tangencialmente a la derecha de la carretera para continuar sobre el asfalto, que avanza entre pinos con el mar a la izquierda, sobre una costa cada vez más acantilada. La bahía de Pollensa nos acompaña en nuestra marcha y desde el ángulo en que nos encontramos, todavía podemos rememorar la imagen que tenía de ella Joan Alcover en el poema En la Badía de Pollensa (1985:91-92).

Sé una rústica badia solitaria dia i nit;

sembla el sojorn escollit de la pau i d'harmonia.

Unos minutos después del portillo principal del campamento, pasamos por otro camino a la derecha que también lleva a él, con pasamanos de madera. Sin dejar el asfalto aparecerá, a la derecha, una fuente artificial, con grifo y pila modernos junto a dos bancos de piedra. Un poco más adelante llegamos a la zona del I11ot en la que encontramos, en primer lugar, un bar restaurante instalado entre la carretera y el mar llama do, precisamente, S'lllot; por los alrededores se han instalado bancos y mesas de madera públicos. La islita aparece a la izquierda con un perímetro bien recortado por el embate de la erosión y algunos pinillos peinados por la fuerza del viento; delante hay una playa de arena delimitada por la punta Llarga. L’Archiduc  Luis Salvador comenta que es "una islita unida a la costa por una lengua delgada" (1956:36). Hacia la derecha de la carretera se encuentran las edificaciones y las instalaciones del albergue juvenil de Alcudia, situadas junto al torrente del Canal de l'Aladernar; un cartel nos indica que están gestionadas por la Direcció General de Joventut de la Conselleria de Presidencia del Govern Balear.

Dejamos atrás el Illot y llegamos a la Llengonissa, donde la carretera describe una curva hacia la izquierda y en pendiente, que salva una pequeña coma con un arroyo al fondo. Un poco después, dejamos a la izquierda un camino que va en dirección al cap Gros, donde se ha localizado un campo de tiro, gestionado por la Societat de Cassadors d' Alcúdia. A dos minutos escasos del camino del campo de tiro, arribamos al cruce de caminos donde se bifurcan, por una parte, la carretera del cap del Pinar, que penetra en terreno militar, con el acceso prohibido un kilómetro y medio más adelante, junto a la penya Fort y el Niu de l'Aguila; y por la otra, la carretera del santuari de la Victoria; el camino de la izquierda hace las funciones de vía de salida del mencionado campo de tiro. No cabe dudar ante este importante cruce de caminos, ya que debemos girar hacia la derecha, de subida hacia el santuario. Dentro ya del camino correcto y tras una curva a la izquierda, se acentúa la pendiente, entre pinos, palmitos, matas, aladiernos, gamones y estepa llimonenca. Unos minutos más arriba del cruce, en una curva a la derecha, encontramos una porxada que acoge la font de la Victoria, documentada ya en 1648; su aspecto es artificioso, con pila rectangular y un canal a la izquierda; bajo la porxada hay también un mapa de azulejos cerámicos; por los alrededores, se pueden distinguir plátanos jóvenes, adelfas y pinos. Unos pocos metros más arriba, subimos por un atajo escalonado que sale por la izquierda; estos peldaños de cemento nos evitarán algunos metros de asfalto y, una vez arriba, nos situarán a la altura del santuari0 de la Victoria  Desde la iglesia del santuario subimos por la escalera de la izquierda; dejamos las instalaciones dedicadas a hospedería a la derecha y, más arriba, la vía de entrada al restaurante nos queda a la izquierda. De este modo, nos situamos en el camino de carro o pista forestal que sube hasta el pla de la Talaia.. Cogemos este camino hacia la izquierda, ya que por la derecha volveríamos a bajar hacia la explanada de la iglesia. Después de una breve curva a la derecha, pasamos una cadena que impide el paso de coches. A la izquierda queda el lugar llamado las Tres Creus, donde tres cruces de piedra recordaban el lugar donde la tradición situaba el hallazgo de la Virgen. En ligera subida, avanzamos entre pinos, matas, cardos, palmitos, romero y estepes llimonenques. La vista sobre la Talaia de la Victoria aparece elevada a nuestra derecha, mientras describimos una curva hacia la izquierda. El ascenso se mantiene firme y pronunciado por la pista. Al ambiente vegetal descrito, podemos agregar carrizos, lechetreznas, algunas aliagas y estepes joanes, así como algún grupo de zarzas y de capuchinos. El mismo camino nos sirve de mirador natural, especialmente sobre el mar, con vistas hacia Formentor. Después de una curva a la derecha, debemos estar atentos porque tenemos que desviamos por un sendero o camino de herradura que sale hacia la izquierda, sobre una base de muro de contención y con un pasamano de madera como protección. Se trata del camino de la talaia de la Penya Roja. Por este sendero, el panorama se nos ofrece completamente abierto, con una serie de imágenes panorámicas, difícilmente superables, sobre la bahía de Pollensa y la península de Formentor, a nuestra izquierda. A la derecha, en un primer momento, queda el penyal de la Falguera (383 m.), en cuya ladera norte, cerca de nuestro camino, hay una gotera que cae en una pila.

A medida que avanzamos, siempre en dirección nordeste, nos acercamos al coll del Pedregaret (298 m.), al puig del Romaní (387m.), al coll de la Solana (315m.) ya la Penya Roja (354 m), que quedan ligeramente a nuestra derecha.

 El camino ha sido acondicionado y en algunos tramos se han colocado pasamanos o barandillas protectoras sobre los acantilados. Bastante más adelante, subimos por un tramo escalonado con peldaños de madera, mientras se va acentuando la imagen sobre los acantilados. El carrizo se entremezcla con la estepa llimonenca y llegamos a una gruta abierta en la pared de la peña de la derecha, junto a la entrada al recinto de la Penya Roja. El camino discurre ahora pegado al abismo y parece imposible su continuación a pie. La solución técnica es un paso construido artificialmente sobre la roca natural, en forma de pequeño túnel o corredor abierto. La entrada al paso se realiza por un reducido portal con dintel de piedra calcárea inclinada hacia la izquierda; dentro ya del túnel, la cubierta es de arenisca a dos vertientes, con cinco piezas a cada lado. Según Pere Ventayol Suau (1928: II, 165), sobre el portal había una ventana con matacán que defendía la puerta y, en el corredor de acceso al recinto, una abertura por la que se subía a la plataforma de la ventana y del matacán. Se sale del pasillo por un portalito con dintel de arenisca con otras dos piezas superpuestas a lo que es propiamente el dintel del portal. Este paso constituye la entrada al mundo cerrado de la talaia de la Penya Roja, una auténtica fortificación basada en la protección que ofrecía su inexpugnable situación natural, al estilo de las construcciones medievales. o, incluso, de los castillos roqueros.

Después del paso se nos abre la panorámica sobre el cap del Pinar, un auténtico desconocido para el gran público, por el carácter militar de su área. Prestemos atención a los primeros metros que siguen al paso, pues nos encontramos en una situación asomada al vacío donde el camino, sostenido artificialmente, tiene una barandilla de madera a la izquierda y una cadena a la derecha para ayudar a avanzar sobre este tramo vertiginoso que cae directamente sobre el abismo de la Clotassa. Mientras, a nuestros pies, aparece la costa baja y recortada, guarnecida por un frondoso bosque de pinos, que hace honor al nombre de cap del Pinar. Avanzamos por el camino de herradura, por dentro ya del recinto de la Penya Roja y, al poco tiempo, llegamos a un aijub, a la derecha, con un collet redondo y de, aproximadamente, dos metros de profundidad. Junto a él aparece un forn de bala roja, utilizado para calentar las balas hasta ponerlas candentes; tiene una moldura sobre la base, cubierta parabólica y boca cuadrada. A menudo ha sido identificado como una garita de vigilancia. Un poco más adelante, llegamos a otra construcción, utilizada como habitáculo para los talaiers; presenta planta rectangular, cubierta de bóveda de cañón, un contrafuerte en su parte nordeste, un portal orientado a levante y dos agujeros superiores. Según Pere ventayol, mide 11 palmos de altura, 11 de ancho y 27 de largo. Desde la construcción, observamos un paramento construido sobre el despeñadero, que cerraba un posible acceso desde el cap del Pinar.

Por detrás de la cabaña continuamos la subida hacia la cima de la Penya Roja por un sendero pronunciado y poco marcado que pronto deja, a la derecha, restos de barracas de pared seca. Un poco más arriba llegamos a un collet, junto a las peñas de la antecumbre. Las de la derecha sirven de mirador natural. Desde el collet emprendemos la subida final hacia la izquierda trepando sobre la roca. Antes del punto culminante nos sale a camino otro forn de bala roja, de tipología más baja que la anterior ya que no tiene base diferenciada. A pocos metros del horno llegamos a la cima de la penya Roja.

Desde la cima de la Penya Roja bajamos por el mismo camino por el que hemos subido y llegamos, en primer lugar, a la cabaña de los talaiers y, a continuación, salimos del recinto por el único paso viable, por el que hemos entrado. Desde el portal del recinto de la Penya Roja, recorremos el camino de subida hasta que llegamos de nuevo a la pista forestal que se iniciaba en el santuari de la Victoria.  Continuando por esta pista hasta el lugar de inicio donde finalizaremos la excursión.

Pronto llegamos a unos cipreses, donde el sendero gira abruptamente a la derecha, descendiendo al torrente y saliendo poco más adelante para seguir al lado de una pared en la orilla oeste. Nos encontramos de nuevo en un bosque, esta vez de encinas. En 1hr.35min. llegamos a un puente; el torrente, ahora muy estrecho y ahogado de matas, sigue por debajo, así que tenemos que subir la cuesta a mano derecha, un poco empinada, para llegar arriba y cruzar la barrera protectora del puente para dar con la carretera (PM1015). ¡Mucho cuidado aquí, que la carretera es estrecha y a veces pasan autobuses! Giramos a la derecha, y después de cruzar con cuidado, caminamos en dirección de Es Capdellà, pasando el Camí d´es Molí Nou (Excursión no.6) y otro camino de propiedad privada a la izquierda. En 1hr.45min., justo después de la curva, dejamos la carretera para descender a la izquierda por el Camí Vell, que nos llevará de vuelta al pueblo, llegando directamente a la parada de autobús (Punto A) en el Carrer Major en 1hr.50min.

 

 El Grupo lo formaron:

María Milan, Maria Cañellas, Yolanda, Andreu y Toni  

T. Sureda

 

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