Mi punto de vista


             De forma simplificada, se puede decir que la Homeopatía fue creada por Samuel Hahnemann en el Siglo XIX a partir de los conocimientos hipocráticos basados en la ley de la similitud; Similia similibus curantur, "lo mismo que ha provocado el mal, lo cura".

La terapia homeopática es inocua; incapaz de producir efectos secundarios o adversos en ninguno de los estadios o etapas del ser humano. Es decir, a diferencia de los tratamientos farmacológicos convencionales en los que existe la relación cuantificable dosis-respuesta, efecto máximo, cinéticas hiperbólicas, sigmoideas; consecuencias de la unión fármaco-receptor, la Homeopatía no actúa a estos niveles. Los medicamentos homeopáticos tienen una concentración de principio/sustancia activos muy baja; de hecho a partir de la dilución 10 E-24=12CH deja de existir molécula alguna detectable. Podría decirse que el “efecto terapéutico es debido a nuestro sistema vital; que ha sido correctamente orientado, por la preparación homeopática, para erradicar una determinada patología”.

Sería imposible hablar de "intoxicación" en Homeopatía, en su lugar se emplea el término "Patogenesia" para describir el síndrome acontecido en un individuo sano al que se ha administrado una cepa homeopática única en dosis  siempre subtóxica. Sin embargo, los excipientes usados en las formas farmacéuticas sólidas suelen ser: sacarosa, lactosa; habría que tenerlos en cuenta en enfermedades como Intolerancia a la lactosa y Diabetes; pero no obstante son cantidades muy pequeñas. Además en estos casos pueden utilizarse preparaciones líquidas como vg: gotas, ampollas orales, etc., o incluso diluir unos gránulos o glóbulos en agua mineral y agitar antes de administrar bajo la lengua una pequeña cantidad del mismo líquido.

         Datura stramonium                                        Bryonia alba

Las únicas limitaciones que tiene la Homeopatía son las enfermedades irreversibles, en toda la extensión del término, o bien que el paciente pertenezca al llamado tipo no sensible; éste no respondería o lo haría de forma muy leve, ante un tratamiento homeopático.

           En cuanto a interacciones, debe evitarse ingerir sustancias aromáticas como el mentol, alcanfor, etc., y excitantes como café, té (y resto de derivados xánticos incluidas las bebidas de cola), tabaco, etc., junto con el medicamento homeopático que vería anulado su efecto terapéutico; algunos incluso, se  utilizan como antídotos homeopáticos (Léase a L.Vannier) vg: alcanfor.

En cualquier caso, se intenta comparar por una parte las patogenesias conocidas por la experiencia de numerosos homeópatas a lo largo de más de 200 años y así recopiladas en las diversas materias médicas. Y por otra parte, estudiar los síntomas característicos que presenta el enfermo, las modalidades de esos síntomas (cómo mejoran, empeoran), la diátesis o terreno que está intimamente unida a su biotipo o constitución; carbónica-sulfúrica-fosfórica-fluórica-tuberculínica  (a su vez son medicamentos de terreno).

De la superposición entre patogenesia y el resto de parámetros se puede deducir un tratamiento para casos agudos; con diluciones bajas, buscando la acción local o superficial, vg: desde 5DH hasta 5CH,7CH ó 9CH, y siempre con una posología de repetición en intervalos cortos, espaciando según mejoría. Y también se puede deducir un tratamiento para casos crónicos, con diluciones más altas, vg: desde 15CH en adelante y una posología única o más espaciada en el tiempo, éstas también son las adecuadas para lesiones más antiguas y/o profundas. Es el criterio ortodoxo que nos enseñaron en la facultad para entender la Homeopatía clásica.

No obstante Hahnemann, Kent y sus seguidores, dan prioridad a las diluciones 30CH, 200K, y a las últimas diluciones experimentadas por Hahnemann; las cincuentamilesimales ó LM (serie LM1-LM30). Y tras la administración de un único medicamento homeopático (Simillimum) recomiendan esperar y estudiar los resultados que se presenten en el paciente (sobretodo crónico) antes de volver a repetir otra dosificación; que siempre sería superior en dilución a la anterior. Bajo mi modesta opinión, ésta es la verdadera y apasionante Homeopatía, la Unicista.

Además, leyendo a los grandes homeópatas (algunos de sus magníficos libros se pueden ver en la correspondiente sección de esta página) cada uno emplea diluciones, método y criterios particulares diferentes, quizá lo más importante y coincidente en todos es que nunca dan al enfermo una mezcla de cepas homeopáticas sino el medicamento único o Simillimum que ha sido deducido de un extenso estudio: datos recogidos-jerarquización-repertorización-elección única, tras comparación en las materias médicas.  

Si las concentraciones empleadas de la cepa homeopática, procedente de la tintura madre, son ponderables y no han cumplido los Principios Homeopáticos citados a continuación, debería hablarse  de un "efecto fitoterapéutico" que sería útil en aquellas personas que responden de forma débil ante un tratamiento homeopático.




                  Profundizando algo más, podemos comentar cómo llegó S.Hahnemann a establecer las "bases de la Homeopatía"...

 

A.-Bases de la Homeopatía.

               A.1- Formación médico-farmacéutica de Hahnemann.

         El fundador de la Homeopatía es el Dr.Christian Friederich Samuel Hahnemann, nacido el 10 de Abril de 1755 en Meissen, Alemania. Su formación médica se enriquece leyendo a los clásicos, como Hipócrates, Galeno, Paracelso y otros autores coetáneos, como Hunter Brown, Cullen, Butler, Haller; que serán el punto de referencia para toda su posterior labor investigadora.

 

         Nos conviene partir del considerado “padre de la Medicina”: Hipócrates de Kos (siglo V a.C.) quien expone dos vías posibles para llegar a la curación de las enfermedades: oponiéndose a sus manifestaciones –contraria contrariis oponendaa- o utilizando similares –similia similibus curanturb- hecho que aparece descrito en sus tratados con algunos ejemplos:

         El eleboro blanco llega a producir diarreas y, en dosis mínimas, se opone a ellas.

En uno de sus escritos, dice:

         ...Así el vómito es detenido por un vomitivo, pero se puede detener también el vómito eliminando lo que con su permanencia en el cuerpo lo provoca...”

 

De modo que por los dos opuestos caminos la salud puede ser restaurada. Procediendo así será fácil, ya sea según la naturaleza y causa de la enfermedad, tratarla de acuerdo al contrarium o al similimum

 

         S.Hahnemann completa sus conocimientos estudiando metalurgia y después, viviendo durante unos años en la “Farmacia del Moro” del Faramacéutico Herr Häsler; quien le enseña toda la “Química farmacéutica” de la época y más tarde será su suegro; pues se casa con su hijastra Leopoldina de 17 años. Durante esta época publica los 4 volúmenes de: “Lexicón del Faramacéutico” obra que adquiere relevancia.

 

         Es a raiz de traducir la obra de  William Cullen “Clases sobre Matería Medica” cuando comienza a idear una estrategia terapéutica diferente de la dada por Cullen a la corteza de quina (Cinchona succirubra) para curar la malaria, es decir, opta por experimentar con él mismo, la teroría del similimum, administrándose dosis ponderales subtóxicas de corteza de quina y anota durante los sucesivos días todos los cambios sintomáticos experimentados. Comprueba así que ha reproducido la sintomatología del paludismo. A este síndrome provocado y estudiado le da el nombre de “Patogenesia”.

     Cinchona succirubra                  Cinchona calisaya      

Y continúa, de la misma forma, con el estudio de 64 sustancias diferentes experimentando su administración en individuos sanos (solían ser sus propios alumnos y amigos, entre otros: F.C.Langhammer y Ernst Staff), anotando todas las manifestaciones clínicas o patogenesias. Éste será el origen de su posterior obrac “Materia Médica Pura”.

El siguiente paso de S.Hahnemann es seguir las experimentaciones del Dr.A.Storkd; quien había ensayado con Datura stramonium en enfermos mentales consiguiendo resultados positivos, y comienza a aplicar tratamientos jerarquizadose; según los síntomas presentados por los enfermos, con dosis infinitesimales de las sustancias experimentadas. Obtiene sorprendentes resultados que le llevan definir el nombre de su método terapéutico: “Homoios” = semejante y “Pathos” = dolencia. Nace así la Homeopatía.

 

               A.2- Principios de la Homeopatía.

 

            S.Hahnemann establece los tres grandes principios de la Homeopatía:

         -SIMILITUD = Una sustancia que provoca en un individuo sano un conjunto de manifestaciones clínicas, puede curar las mismas en un individuo enfermo. A mayor similitud mayores posibilidades de curación.

         -INDIVIDUALIZACIÓN =  El enfermo y su enfermedad manifiesta, forman una unidad independiente característica de cada individuo que va a depender de sus antecedentes hereditarios, condiciones de vida, habitat, costumbres, clima, etc.

El enfermo es visto por primera vez bajo el concepto holístico que integra aspectos físicos, energéticos y emocionales: el ser humano en su más amplio conjunto.

         -INFINITESIMALIDAD = Si dosis ponderales de una sustancia provocan un cuadro clínico en un individuo sano, dosis infinitesimales de la misma sustancia  lo hacen desaparecer.

         Debemos sumar a estos tres grandes pilares de la Homeopatía, el concepto de Dinamización o agitación (también llamado sucusión).

 

                         A.3- Procedencia de las cepas, dilución centesimal,  dinamización y  formas farmacéuticas sólidas.

 

                S.Hahnemann, aplicó sus conocimientos farmacéuticos mediante técnicas galénicas que todavía hoy se siguen utilizando, como: Trituración y dilución sólidas, maceración, decantación de la tintura, diluciones líquidas.

         La procedencia de las cepas homeopáticas era y sigue siendo de sustancias vegetales, minerales o animales. Aproximadamente el 80% son vegetales. Existe un apartado especial que es el de Nosodes y Sarcodes. Los Nosodes (Nosos= enfermedad) se preparan a partir de productos tisulares patológicos y/o secreciones de origen animal, vegetal o humano. Su elaboración sigue los mismos criterios homeopáticos que el resto de cepas, los laboratorios garantizan la completa inocuidad de la primera dilución disponible (en general es la 4CH; vg: Psorinum).

Los Sarcodes (Sarx= carne) son productos o extractos o secreciones naturales de origen animal o humano, siguen también la preparación y leyes homeopáticas. (Vg: Lachesis trigonocephalus, Sepia succus).

Los nosodes tienen una acción más profunda y suelen ser utilizados después de una cepa mineral. Unos u otros siguen los criterios de similitud hahnemanniana y no deben utilizarse de forma isopática.  

         Las diluciones más empleadas (al margen de las korsacovianas [K] y cincuenta milesimales [LM]) en la actualidad son la decimal "DH" y sobretodo: la centesimalCH”; que se prepara tomando 1 volumen de tintura y se adiciona a 99 volúmenes de agua bidestilada. Equivale a una dilución 1/100.

Esta es la primera dilución: 1CH.  A posteriori se agita o dinamiza enérgicamente

-Hahnemann lo hacía 10 veces sobre el un libro con tapas de cuero- A partir de esta dilución 1CH se puede tomar otro volumen y volver a diluirlo en 99 volúmenes de agua bidestilada y volver a agitar. Sería la dilución 2CH y sucesivas.

         El medicamento homeopático puede ser utilizado en formas farmacéuticas sólidas, las más aceptadas en España son: comprimidos, glóbulos y gránulos. Estos dos últimos son bolitas de lactosa-sacarosa cristalizada, de menor o mayor tamaño respectivamente, impregnadas en la dilución que se necesite. 

 

                   A.4- Mecanismo de acción de la Homeopatía.

 

                   No se ha podido comprobar experimentalmente qué concepto energético “es el que va implícito en esa agitación”, pero sí se ha verificado que el medicamento obtenido sin dinamizar no tiene el mismo poder terapéutico. Hecho que justifica, de forma sustancial, el argumento más utilizado por los detractores de la Homeopatía: “vivimos en un mundo homeopático en el que todo nos afectaría”

         Si aplicamos la metodología descrita de dilución podremos comprobar, por un sencillo cálculo de pesos moleculares, que a partir de la dilución 12CH que equivale a 10-24 ; estamos en los límites del Nº de Avogadro = 6.023 x 1023 moléculas reales.

Es decir, en esa dilución 12CH ó 24DH, no existe ninguna molécula. ¿A qué es debido  entonces el efecto terapéutico?

La Farmacología nos ha enseñado la presencia de numerosas estructuras proteicas, selectivas y específicas distribuidas por nuestro organismo que son llamadas receptores, en las que se va a producir la unión ligando-receptor y generar una respuesta inmediata sobre un órgano diana; directa o  a través proteínas acopladas (Proteína G), de mensajeros. En cualquier caso, es un hecho cuantificable y repetible.

 

En  Homeopatía, no se deben aplicar de forma estricta estos conceptos moleculares. Siempre se ha comentado la posibilidad de existir “un recuerdo magnético” de la molécula del principio activo en el solvente. Pero también se nos ocurre la posibilidad de existir una interacción diamagnética o paramagnética entre los electrones del oxígeno surgido de la agitación violenta, y consecuente producción de microburbujas,  con el resto de posibles energías dinámicas –puesto que cuando la agitación tiene lugar en atmósfera de Nitrógeno desaparece el efecto terapéutico de la dilución- .

 

Con los actuales estudios de Química Física y las técnicas instrumentales disponibles no podemos, todavía, detectar un determinado “estado cuántico responsable de la acción terapéutica”; pero sí es sorprendente que existan enfermedades causadas por estructuras proteicas (priones) capaces de modificar y transformar en patógenas a las proteínas normales de nuestras células y tejidos, causando enfermedades ya conocidas como las encefalopatías ¿Por qué no podría una cepa homeopática 7CH revertir un estado estructural isostérico y sí causarlo una molécula proteica en la misma concentración?  Este apasionante campo de investigación quizá quede resuelto con la evolución tecnológica.

        

De todas formas, se han publicado numerosos estudios randomizados, metodológicamente rigurosos, efectuados con animales y en humanos que han mostrado diferencias significativas entre la administración de placebo y la de soluciones homeopáticas. En la Tabla 1 pueden apreciarse algunos de éstos.

 

TABLA 1 f


Ensayos controlados aleatorios

FUENTE TAMAÑO CONDICIÓN CARACTERÍSTICAS DURACIÓN RESULTADOS OBSERVACIONES
Anónimo(1989)

 

Estudio multicéntrico (12  hospitales) n=600. Reanudación del tránsito intestinal en el  postoperatorio. 

 

-Grupo Opium.

-Grupo Raphanus.

-Grupo Opium y Raphanus.

-Grupo Placebo.

 

No detallan No se aprecian diferencias significativas entre los grupos. No se confirma la actividad de las diluciones ultramoleculares para el Opium y Raphanus.
Alibeu JP. et al.(1990) n=50 niños Agitación postoperatoria.

-Grupo Aconitum.

-Grupo placebo.

No detallan Efecto rápido y eficaz. Útil en salas de recuperación pediátrica y situaciones de emergencia.
Andrade LE, et al.(1991) n=44 Artritis reumatoide.

-Grupo homeopático.

-Grupo placebo.

6 meses

Mejoría significativa en el grupo homeopático respecto al grupo placebo.  
Attena F, et al.(1995) n=1595 Virus de la influenza.

-Grupo homeopático: extracto de Anas barbarie.

-Grupo placebo.

No detallan. En el grupo homeopático el 21,6% y en el grupo placebo 23,5% contrajeron el virus. No se apreciaron diferencias significativas (p=0,38)entre los grupos. Los principales efectos secundarios fueron mialgia, febrícula de remisión espontánea(3-4)días, rinorrea y dolor de cabeza.

La Homeopatía no tuvo ningún efecto preventivo.

de Lange DK, et al.(1994) n=175 niños. Infecciones respiratorias altas recurrentes.

-Grupo homeopático.

-Grupo placebo.

1 año

Disminución del consumo de antibióticos.

Disminución de adenoidectomías.

Amigdalectomías igual en ambos grupos.

La prescripción individual homeopática añade un pequeño beneficio en la sintomatología de las infecciones respiratorias altas.
Ferley JP, et al(1987) n=2237 Síndrome de influenza.

-Grupo homeopático.

-Grupo placebo.

No detallan. Mejoría significativa.Disminución de la temperatura y los síntomas.  

 

          Dichos estudios tienen rigor científico, pero no dejaremos de comentar el "repetido éxito terapéutico" que hemos apreciado utilizando el sarcode: Anas barbariae 200K para combatir los primeros síntomas catarrales e incluso a nivel preventivo. De una forma sencilla y eficaz, bastando 10 glóbulos para ello.

 

 

 

a-"Opongámonos a los contrarios con contrarios".

b-"Curemos los similares con similares".

c-Resultado de su investigación patogenésica entre 1811 y 1821.

d-Médico de la corte vienesa en 1763.

e-Priorizar síntomas en cada enfermo.

f-Informe técnico de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETS)-Noviembre 2000.Ed.: Ministerio de Sanidad y Consumo-Centro de Publicaciones. Págs.75 y siguientes.