©Antonio Sureda Milan
|
Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:
Inicio: Carretera M-19 de Andratx a Pollensa Km. 17,400, aparcaremos o bien en el espacio que hay antes de tomar el desvío a Menut, o delante da la misma barrera de las casas de Menut (hay espacio para un par de coches). Guía: Antonio Sureda Equipo: La ropa que el día aconseje, botas de montaña. Tener en cuenta que en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos tiempo. Mapa: Alpina Tramuntana Norte E-25 1:25.000 Mejor época: cualquiera, siempre que no haga calor. Distancia: 11,50 Km. Subiendo: 4,91 Km. Bajando: 5.29 Km.
Tiempo efectivo Subiendo: 2:28 h.
Bajando: 2:14 h.
Parado:
Altura máxima:
1107 m. Desnivel Acumulado Subiendo: 604 m. Bajando: 604 m. Velocidad media: 1,85 Km./h. Recomendaciones:
Ruta satélite
Precauciones:
Prologo:
BINIFALDÓ El topónimo Binifaldó, marca claramente la existencia de una alquería islámica, concretamente de una tipo de clan, ello si nos atenemos al prefijo bini. Su etimología sería del árabe beni handun, "hijos de Haldun" (nombre propio personal). Después de la conquista catalana correspondió a la orden del Temple; en el Llibre del Repartiment sale inscrita a nombre de Beni Haldon. Cuando los templarios fueron disueltos, Binifaldó pasó a la orden del Hospital. El año 1335 era su propietario Pere Porç, que el mismo año la vendió a Ferrer Malferit. A finales del siglo XIV, por vinculos familiares pasó de los Malferits al linaje de Pacs. En el año 1682, juntamente con el predio de Menut, Binifaldó fue donado al santuario de Lluc. En el año 1897 el predio pasó a ser propiedad del Estado, tenía entonces una superficie de 239 ha. El cancionero popular de Mallorca, recoge las siguientes rimas referidas a Binifaldó:
Jo vaig sembrar l'any quaranta Descripción de la excursión: Dejaremos las casas de Manut a la derecha y cruzaremos el portillo que nos conducirá a Binifaldó. El camino asfaltado que recorremos en principio sigue un trazado ascendente, después se rellana e incluso desciende ligeramente cuando se aproxima a las casas de Binifaldó. Dejaremos dichas casas a nuestra izquierda y seguiremos por el camino asfaltado, el cual realiza dos curvas muy marcadas y llega finalmente a la embotelladora. Un centenar de metros antes de llegar a la entrada de la planta embotelladora veremos, a la izquierda, más o menos al pie de un montón de tierra, sobre el que destaca una encina muerta, un pequeño grifo en la pared: se trata de la actual Font des Pedregaret, donde podemos proveernos de agua. Situados de cara a la barrera de acceso a la embotelladora, veremos a la derecha un cartelito colocado en una encina con la indicación "Puig Tomir". Siguiendo esta indicación, tomaremos un sendero que va bordeando la rejilla que cierra el recinto de la embotelladora, hasta llegar a la vista de una gran pendiente de piedra suelta (rosseguera). Entonces veremos que el sendero gira a la derecha para ir ganando altitud describiendo sucesivos zig-zags. Éste sale del bosque y cruza la parte superior de la rosseguera, hasta que llega a un punto donde parece que desaparece. Entonces seguiremos las indicaciones de unas marcas de pintura roja, las cuales nos conducirán hasta un pequeño collado (indicado en el corte topográfico). La pendiente de este tramo es aún más fuerte, hasta tal punto, que incluso se ha instalado un cable metálico a modo de pasamanos en el sector de mayor inclinación. l llegar al pequeño collado (Panorámicas 32 y 33), el sendero sigue su ascenso hacia la derecha, por una fuerte pendientedonde hay unos escalones de piedra. Las marcas de pintura nos indican, deforma inequívoca, el camino a seguir. Superados los escalones, el sendero gira a la izquierda y se dirige hacia un paso rocoso, donde también encontramos unas asas metálicas que facilitan el paso. Después de este paso, tenemos la opción de seguir por el centro de la vaguada, o de seguir las indicaciones de unos hitos que se dirigen hacia la derecha. En cualquier caso, ambas opciones se juntan más arriba. Los hitos discurren ahora por terreno prácticamente horizontal, dejan a la izquierda una cumbre secundaria, y nos conducen, en una última subida, hasta la cumbre del Puig Tomir, desde la que disfrutaremos de una fantástica vista sobre la bahía de Pollen9a (Panorámica 34). Para descender de la cumbre haremos el mismo camino, pero en sentido inverso. Únicamente habrá que poner atención a las marcas de pintura y los hitos al bajar del que hemos denominado como pequeño collado, ya que al finalizar la zona más empinada, realizan un giro brusco a la izquierda para enlazar con el sendero que bordea la parte superior de la rosseguera. OTROS TEMAS DE INTERÉS La cima del Puig Tomir es un mirador de excepción sobre el sector norte de la Serra de Tramuntana. Particularmente hermosa es la panorámica sobre las bahías de Pollensa y Alcudia, por ello resulta más que recomendable haber traído la cámara fotográfica. Si desde la cumbre miramos en dirección NE, habremos reparado en unas ruinas situadas a poco más de cinco minutos de la cima. Se trata de las instalaciones de una casa de nieve. Si no tenemos mucha prisa en regresar, vale la pena bajar hasta ellas para contemplar sus restos. Consta de un pozo de 11,5 m de longitud, 6 m de anchura y otros 7 m de profundidad (es uno de los más profundos), situado a una altitud de unos 1040 m. Se trata de una cavidad natural adaptada para su uso como pozo de nieve. Dicho pozo gana profundidad mediante el levantamiento de muros de pared seca. Para sostener el conjunto, se levanta un bancal de notables dimensiones en el lado de levante, el cual seguramente también se aprovecharía para facilitar la acumulación de la nieve. De todos modos, el elemento predominante en estas instalaciones es la pared. Si nos fijamos, se trata de paredes que no cierran ningún recinto, lo cual, en principio nos puede resultar desconcertante. Sin embargo, la razón de su construcción la hemos de buscar en su uso como elemento que facilita la acumulación de la nieve. En efecto, estas paredes suelen estar colocadas de forma más o menos perpendicular a la dirección en que soplan los gélidos vientos invernales, lo cual facilita que se amontone la nieve a ambos lados, simplificando de este modo el trabajo de la recogida. La nieve que se recogía en estas instalaciones era transportada por un camino de herradura, hoy casi desaparecido, en dirección al collado que separa el Puig Tomir del Puig de Ca de Míner, en las cercanías del cual se ubican otros dos pozos de nieve. Desde allí podía optarse por continuar el descenso en dirección a Pollensa, o bien hacerlo hacia Campanet. (Extraído del libro 25 excursiones por las montaña de Mallorca de Lluis valcaneras)
El Grupo lo formaron: Maria, Marisa, Josep, Andreu y Toni A. Sureda |