CITES

(CONVENCIÓN SOBRE EL COMERCIO INTERNACIONAL DE ESPECIES AMENAZADAS DE FAUNA Y FLORA SILVESTRES).


      En el año 1.963 una serie de países miembros de la UICN (Unión Mundial para la Naturaleza) redactaron una resolución aprobada entre todos sus miembros, el texto de la Convención fue finalmente acordado en una reunión de representantes de 80 países celebrada en Washington DC., Estados Unidos de América, el 3 de marzo de 1973, y entró en vigor (doce años después) el 1 de julio de 1975. (Por eso es conocido como Tratado o Convenio de Washington).

       España no se incorporó hasta agosto de 1.986, ratificando el Convenio (sinceramente se lo pensó bastante), aunque estaba ya incurso desde el año 1.982 por su pertenencia a la Comunidad Europea.

      El mejor punto de apoyo en nuestro país para cumplimiento del convenio, es el SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil.

      EL CITES (Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) es un acuerdo internacional concertado entre los Estados. Tiene por finalidad velar por que el comercio internacional de especimenes de animales y plantas silvestres no constituye una amenaza para su supervivencia.

         Habida  cuenta de que el comercio de animales y plantas silvestres sobrepasa las fronteras entre los países, su reglamentación requiere la cooperación internacional a fin de proteger ciertas especies de la explotación excesiva.

         El CITES se concibió en el marco de ese espíritu de cooperación. Hoy en día, ofrece diversos grados de protección a más de 30.000 especies de animales y plantas, bien se comercialicen como especimenes vivos, como abrigos de piel o hierbas disecadas

        Los Estados que se han adherido al Convenio CITES se conocen como Partes. Aunque el CITES es legalmente vinculante para las Partes ( tienen el deber de aplicar la Convención),  no por ello suplanta a las legislaciones nacionales. Bien al contrario, ofrece un marco que ha de ser respetado por cada una de las Partes, las cuales han de promulgar su propia legislación nacional para garantizar que el CITES se aplica a escala nacional.

       Desde la entrada en vigor de la Convención NO se ha extinguido ninguna especie amparada por el CITES como resultado de su comercio. Durante muchos años, la CITES ha sido uno de los acuerdos ambientales más importantes y cuenta ahora con más de 150 Estados Miembros.

       La necesidad de el CITES es indudable. Se estima que anualmente el comercio internacional de vida silvestre se eleva a millones de dólares y afecta a cientos de millones de animales y plantas. El comercio es muy diverso, desde los animales y plantas vivas hasta una vasta gama de productos de vida silvestre derivados de los mismos, como los productos alimentarios, los artículos de cuero de animales exóticos, los instrumentos musicales fabricados con madera, la madera, los artículos de recuerdo para los turistas y las medicinas. Los niveles de explotación de algunos animales y plantas son elevados y su comercio, junto con otros factores, como la destrucción del hábitat, es capaz de mermar considerablemente sus poblaciones e incluso hacer que algunas especies estén al borde de la extinción. Muchas de las especies objeto de comercio no están en peligro, pero la existencia de un acuerdo encaminado a garantizar la sustentabilidad del comercio es esencial con miras a preservar esos recursos para las generaciones venideras.

OBJETIVO DEL CITES


El objetivo del CITES es someter el comercio internacional de ejemplares de determinadas especies a ciertos controles. Lo que quiere decir que toda importación, exportación, reexportación o introducción de especies amparadas por la Convención sólo podrá autorizarse mediante un sistema de concesión de licencias.

APENDICES


     Las especies amparadas por el CITES están incluidas en tres Apéndices, según el grado de protección que necesiten.

  • Apéndice I - se incluyen todas las especies en peligro de extinción. El comercio en especimenes de esas especies se autorizará solamente bajo circunstancias excepcionales.

  • Apéndice II - se incluyen especies que no se encuentran necesariamente en peligro de extinción, pero cuyo comercio debe controlarse a fin de evitar una utilización incompatible con su supervivencia.

  • Apéndice III - se incluyen especies que están protegidas al menos en un país, el cual ha solicitado la asistencia de otras Partes en el CITES para controlar su comercio.


     Cada Parte en la Convención debe designar una o más Autoridades Administrativas que se encargan de administrar el sistema de concesión de licencias y una o más Autoridades Científicas para prestar asesoramiento acerca de los efectos del comercio sobre la situación de las especies.

Sólo podrá importarse o exportarse (o reexportarse) un espécimen de una especie incluida en los Apéndices del CITES si se ha obtenido el documento apropiado y se ha presentado al despacho de aduanas en un puerto de entrada o salida. Aunque los requisitos pueden variar de un país a otro y es aconsejable consultar las legislaciones nacionales, a continuación se exponen las condiciones más importantes que se aplican para los especimenes incluidos en cada uno de los Apéndices.


Especimenes de especies incluidas en el Apéndice-I


        Se requiere un permiso de importación expedido por la Autoridad Administrativa del Estado de importación. Este permiso sólo se expedirá si el espécimen no será utilizado con fines primordialmente comerciales y si la importación no será perjudicial para la supervivencia de la especie.

       En el caso de especimenes vivos de animales o plantas, la Autoridad Científica debe haber verificado que quien se propone recibirlo podrá albergarlo y cuidarlo adecuadamente.
       Se requiere un permiso de exportación o un certificado de reexportación expedido por la Autoridad Administrativa del Estado de exportación o reexportación.

      Sólo podrá expedirse un permiso de exportación si el espécimen fue legalmente obtenido; el comercio no será perjudicial para la supervivencia de la especie; y se ha expedido previamente un permiso de importación.

     Sólo podrá expedirse un certificado de reexportación si el espécimen fue importado con arreglo a lo dispuesto en la Convención y, en el caso de especimenes vivos de animales o plantas, si un permiso de importación ha sido previamente expedido.

    En el caso de especimenes vivos de animales o plantas, deben ser acondicionados y transportados de manera que se reduzca al mínimo el riesgo de heridas, deterioro en su salud o maltrato.


Especimenes de especies  incluidas en el Apéndice-II


          Se requiere un permiso de exportación o un certificado de reexportación expedido por la Autoridad Administrativa del Estado de exportación o reexportación.

        Sólo podrá expedirse un permiso de exportación si el espécimen fue legalmente obtenido y si la exportación no será perjudicial para la supervivencia de la especie. Sólo podrá expedirse un certificado de reexportación si el espécimen fue importado con arreglo a lo dispuesto en la Convención.        En el caso de especimenes vivos de animales o plantas, deben ser acondicionados y transportados de manera que se reduzca al mínimo el riesgo de heridas, deterioro en su salud o maltrato.  No se requiere un permiso de importación, excepto si así se especifica en la legislación nacional.

     En el caso de especimenes introducidos procedentes del mar, la Autoridad Administrativa del Estado de introducción debe expedir un certificado para las especies incluidas en los Apéndices I o II. Para mayor información, véase el texto de la Convención, Artículo III, párrafo 5 y Artículo IV, párrafo 6.


Especimenes de especies incluidas en el Apéndice-III


     En el caso de comercio con un Estado que haya incluido una especie en el Apéndice III, se requiere un permiso de exportación expedido por la Autoridad Administrativa de dicho Estado. Sólo se expedirá el permiso si el espécimen se obtuvo legalmente y, en el caso de especimenes vivos de animales o plantas, si se acondicionan y transportan de manera que se reduzca al mínimo el riesgo de heridas, deterioro en su salud o maltrato.

    En el caso de exportación de cualquier otro Estado, se requiere un certificado de origen expedido por la Autoridad Administrativa.

     En el caso de reexportación, se requiere un certificado de reexportación expedido por el Estado de reexportación.

PROBLEMAS PARA LA APLICACIÓN DEL CITES.


     A).- Cuando un estado ratifica un tratado internacional adquiere una gran responsabilidad. No solo está obligado a cumplir lo que dispone el mismo sino que debe adaptar sus propias leyes con el fin de aumentar su eficacia. Muchos países miembros no han comprendido la importancia de este acuerdo y por desgracia son los países mas ricos en fauna,  pero países pobres o del tercer mundo, donde existe mucho furtivismo y corrupción.


     B).- Para resultar eficiente la aplicación del Convenio debía de ser mas severa e imponer sanciones ejemplares en el caso de tráfico ilegal. Las que se imponen en la actualidad, en la mayoría de los casos, no son mas fuertes que los beneficios que obtienen los traficantes.


     C).- Los funcionarios policiales y de aduanas encargados del cumplimiento del convenio, deben de recibir una preparación especifica que les permita responder con eficacia ante cualquier caso que se presente. Por suerte en España la Guardia Civil , Aduaneros y agentes de las distintas Comunidades Autónomas reciben cada vez mas preparación, pero deben de contar con muchos mas medios.


     D).- Los funcionarios se encuentran en muchas ocasiones que no saben que hacer con el animal o planta decomisada (por suerte cada vez en menos ciudades, pero aun quedan), por no haberse habilitado unos lugares específicos de custodia para recibir a estos ejemplares, por lo que en alguna ocasión tienen que dejarlo en deposito en manos del infractor, es paradójico pero ocurre. ¿Dónde depositan un elefante, un tigre o una pintón aprehendida si en esa ciudad no hay zoo?


     E).-Por desgracia es todavía muy fácil falsificar o alterar un documento CITES (sobre todo reutilizar).  Se utilizan copias de un único documento original. Ejemplo: Un documento Cites en el que figuran 20 Psittacus Erithacus (yacos) y 50 Agapornis Nigrigenis (mejilla negra) en el que no consta nada más, pueden estar todo el año legalizando aves de esas especies con ese certificado. Eso se terminará cuando necesariamente figuren numero de anillas, microchip o algún otro tipo de identificación fiable.


     F).- Aunque en los distintos Apéndices I, II y III se recalca  que "sólo se expedirá el permiso si el espécimen se obtuvo legalmente y en el caso de especimenes vivos de animales o plantas, si se acondicionan y transportan de manera que se reduzca al mínimo el riesgo de heridas, deterioro en su salud o maltrato" . La realidad es otra se trasportan de una manera inadecuada y cruel, hacinados, sin comida ni agua etc. con la consiguiente gran cantidad de bajas.


     G).- Una vez conseguidas las autorizaciones necesarias, se cambia esta y se le da otro destino ( por ejemplo se autoriza una importación para experimentación de alguna especie y una vez en el país se destina a la venta ).


     H).- En España al tráfico de especies se le aplica la Ley de Contrabando y solo se considera delito si el valor supera los 18.000 €, si el valor es inferior se considera Infracción Administrativa. La valoración las hacen las Autoridades Científicas del  CICE (Centro Inspección Comercio Exterior).


Esto es un resumen del Convenio CITES, para mas información pincha en los distintos apartados:


   

   ESPECIES CITES          APENDICES I, II Y III          PAISES MIEMBROS        ESTRUCTURA CITES       


  ESPECIES CITES POR PAISES       REGISTROS CITES       ENLACES     CUPOS DE EXPORTACION



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