ROSELLA COMUN II ª PARTE

     El final de esta ave para mi fue muy triste, pues entre sus habilidades había una que consistía en que corría el pestillo de la puerta y la abría en algunas ocasiones. Yo como lo sabía entraba con cuidado, pero en un viaje que hice,  mi esposa  fue a darles de comer ( la única vez que lo ha hecho pues no le interesan demasiado las aves) y este "granuja" que había salido del jaulón, al ver personas extrañas se asustó y salió volando por la puerta de entrada del habitáculo donde tengo las aves y de él nunca mas se supo, pero ese pájaro fue el que hizo que me enganchara totalmente a esta especie".


Anida en cajas-nido de madera de unas medidas orientativas (40 cm de alto, por 30 cm de lado y la abertura de entrada de un diámetro de 8 cm), no siendo muy exigente con la caja de nidificación, la cual rellenaremos con una capa ligeramente humedecida de viruta fina para que no resbalen los huevos, pues esta ave no utiliza ningún tipo de relleno para los nidos, de hecho algunas hembras expulsan todo el serrín del nido e incuban directamente sobre la madera. A mis parejas no le suelen agradar  los nidos verticales (utilizados para la cría de ninfas).


En Europa se reproduce en cautividad desde 1.870 y hoy en día es la especie mas consolidada de los periquitos australianos grandes y del gran grupo que abarca a lo que conocemos por "Rosellas".


Los meses de febrero-marzo es la mejor época para limpiar y preparar las cajas de nidificación  (creo que para esta especie deben estar puestas todo el año por lo que comentamos anteriormente), la hembra suele poner de cinco a ocho huevos blancos redondeados (de 2,4 x 1,09 cts. aproximadamente.), a intervalos de dos días, que incuba ella sola a partir de la puesta del segundo huevo, siendo alimentada por el macho y saliendo muy poco del nido ( esto se comprueba por las deyecciones que en esta época son muy grandes). Los huevos eclosionan a los 20 días mas o menos, naciendo los pajaritos cubiertos con un plumón blanco y son alimentados por ambos progenitores (los primeros días especialmente por la madre), las crías crecen rápidamente, abren los ojos a los 12-14 días y seguidamente en plumón gris es sustituido por el blanco y empieza a aparecer los primeros cañones en las alas, después en las partes inferiores hasta completar su plumaje, abandonan el nido al mes de vida más o menos, siendo nerviosos y asustadizos. Sobre dos o tres semanas después son totalmente independientes y se valen por si mismos, en cuanto no dependen de sus progenitores hay que llevarlos a otro habitáculo, pues el padre al ser muy territorial puede perseguirlos y causarles la muerte. Aunque hay casos en que la madre inicia una nueva puesta antes de su total independencia y  las crías se quedan con el macho que los alimenta y los trata bien.

  Por lo que respecta al sexo los polluelos suelen estar repartidos de forma equilibrada. Cuando empiezan a emplumarse al observarlos se diferencian bastante bien los machos de las hembras, sobre todo por su comportamiento y por el tamaño de la cabeza, siendo los machos mas robustos e irascibles.

Las crías adquieren el plumaje de adulto a los tres meses de edad mas o menos, pero siguen teniendo los ojos grandes y negros lo que demuestra infantilismo, los jóvenes machos poseen una banda blanca subalar hasta los 10 o 12 meses, lo que a veces hace que se puedan confundir con hembras.

Hay criadores que comentan que han llegado a criar  8 o 9 pollos en una sola nidada, mis parejas nunca ha pasado de cuatro o cinco.

Un hecho curioso que me ha ocurrido esta primavera es que es las nidadas que fueron fallidas, las parejas no intentaron una segunda, pues inmediatamente se pusieron a mudar de una forma exagerada, quizás hayan influido las variaciones climáticas que se han producido este año, estando en la actualidad esplendorosos.

Referente a las crías numerosas que cito en el párrafo anterior, tengo una anécdota un tanto extraña: "Tenía hace tiempo un macho adulto de nueve años y le compré lo que creía era una hembra joven, la pareja se llevaba muy bien desde el primer momento (matizando siempre lo que es llevarse bien en esta especie: que se acepten y no se maltraten fuera de la época de reproducción) , pasaron el invierno juntos sin ningún problema e incluso dormían juntos, cosa que no ocurre en todas las parejas. Una mañana el macho apareció muerto, a partir de ese día la presunta hembra, cambió totalmente su comportamiento y hasta su colorido se hizo mas intenso, era al principio de la primavera y empezó a emitir el reclamo de los machos y a pavonearse con la cola en forma de abanico, por lo que me di cuenta que "mi bella hembra, era un macho".

  No pude conseguirle una hembra adulta hasta bien entrado el verano (julio), la cual introduje en su jaula sin ninguna pelea ni problema, además la hembra era adulta de tres años y el macho era de uno. En el mes de agosto en pleno verano y con unas temperaturas muy elevadas, observaba como la hembra estaba dentro del nido pero no le di importancia pues llevaba pocos días en mi poder y estaba en fase de adaptación a su nuevo hábitat. Ese mes me fui de vacaciones y se quedó encargado del cuidado de mis aves un cuñado mío, cuando regreso de vacaciones al entrar en el habitáculo donde tengo las aves, noté un fuerte hedor y enseguida pensé: "algún pájaro se ha muerto y se esta descomponiendo por algún sitio". Al acercarme al jaulón donde estaba la pareja de rosellas que nos ocupa, el fuerte olor iba en aumento, pero los dos pájaros estaban bien por lo que abrí la caja-nido y observé siete crías muertas, semi-momificadas y una viva en muy mal estado, la cual seguramente habría nacido la noche anterior, mi extrañeza y disgusto fue mayúsculo, por lo que inmediatamente le coloqué una caja nido idéntica y limpia. Le puse comida, verdura, pasta de cría (pues mi familiar solamente le da semillas cuando me cuida los pájaros, pues bastante trabajo dan como para andar exigiendo y enseñando que darles en cada momento),  al momento macho y hembra empezaron a comer pasta de cría y diferentes verduras, alimentando seguidamente a la única cría, que en 24 horas estaba totalmente recuperada.   

Esta cría creció rápidamente y se convirtió en un precioso macho que en cuando empezó a emplumarse era tremendamente chillón y agresivo cada vez que inspeccionaba el nido. Al alcanzar la independencia total de los padres lo trasladé a otra jaula donde permaneció solo unos meses y me ha creado bastante problemas hasta que conseguí una hembra compatible, en la actualidad tiene cinco años y es un bello ejemplar. Si en esas fechas no hubiese estado de vacaciones, posiblemente habría conseguido una pollada de ocho crías, pues el problema está claro, murieron por una alimentación inadecuada.

A principios de este año observé un día como había restos de sangre en los palos de madera de su jaulón, pero tanto él como la hembra no tenían ninguna herida visible, no observando nada extraño pues aparentemente estaban bien. A los pocos días doy cuenta que el macho muerde y destroza los palos que son del grosor de un mango de escoba arrancando astillas y me extrañó mucho pues ninguna de mis parejas son demasiado destructivos con la madera. Decidí cogerlo y averiguar que pasaba y observé que la pata derecha estaba hinchada (aunque no exageradamente) y en la planta de la pata tenía fisuras y grietas por las que salía sangre así como una exagerada callosidad. Arranqué la callosidad y lo curé con Betadine (solución yodada) y  así diariamente casi durante un mes, con gran desagrado por su parte, llegando a curarse lentamente y a bajársele la inflamación. Pero aunque he visto como alimentaba a su compañera y realizaba el cortejo, la hembra puso cuatro huevos y ninguno estaba fecundado, no habiendo conseguido todavía ninguna cría de este pájaro. Lo de este año es normal pues la copula quizás no pudo realizarse correctamente por las heridas. Durante su "enfermedad" no se le notaba aparentemente nada anormal, excepto el roer la madera, encontrándose a simple vista contento y sano.

   En la actualidad tiene la pata perfectamente, pero se ha quedado con el vicio de roer la madera.


Debemos observar a nuestros pájaros, pues a veces tienen problemas difíciles de ver a simple vista y no nos damos cuenta de que tienen una dificultad para llevar una vida normal, muchas veces pueden ser cosas simples que nosotros mismo o un veterinario puede solucionar, pero si pasa demasiado tiempo las consecuencias pueden ser irreparables.


CONCLUSIONES PERSONALES RESPECTO A LA CRÍA EN CAUTIVIDAD.


Respecto a estas aves que en todas partes podemos leer que son muy prolíficas y grandes criadoras, pudiendo sacar en una temporada por pareja de 15 a 20 pollos y que anidan sin ningún problema año tras año etc. etc.; me gustaría matizar unos cuantos puntos:

a) Las parejas que poseo o he poseído, han sido buenas criadoras y excelentes padres.

b) No son tan prolíficas como se dice, si bien es cierto que de una buena pareja compatible, en una temporada se pueden obtener ocho o diez pollos ( que "está pero que muy bien").

c) Es cierto que son aves robustas, que suelen ser longevas y padecen pocas enfermedades, si están bien alojadas y alimentadas.

d) Respecto a la cría las definiría como "totalmente anárquicas", crían cuando les parece, se me ha dado el caso de una pareja que en un año hizo dos nidadas sacando adelante ocho pollos sin ningún problema y desde hace cuatro años no han vuelto a criar. En su entorno no ha variado nada, están en la misma jaula, no se les ha molestado para nada, tienen el mismo tipo de nido, la relación entre ellos sigue siendo buena, están perfectamente sanos, llevan la misma alimentación y no crían, desconozco el motivo pero ocurre muy a menudo. Con parejas distintas ocurre algo similar, esto no solamente me ha pasado a mi, conozco varios casos y siempre pensamos " pues algo habrá ocurrido" "habrás colocado cerca de la jaula algo que las inquieta y no se sienten seguras", "fallará la alimentación o alojamiento" etc., y nada de eso ocurre. Lo que es evidente es que algo pasa.

  Otra pareja un año cría en febrero-marzo, al siguiente no cría y al tercero cría en pleno verano, todo ello con las mismas condiciones favorables que la anterior.

Por todo ello aconsejo que con estas aves se tenga mucha paciencia y hay que "dejarlas muy a su aire" y no ponernos nerviosos e intentar modificaciones como cambios de pareja, de habitáculo etc. que no suelen dar resultados, a veces están temporadas sin criar y cuando les parece vuelven a hacerlo, por si no están enfermas dejarlas y seguir cuidándolas de igual manera y con la misma ilusión. De ahí me he sacado, a la mejor la exagerada calificación de "aves anárquicas respecto a la cría".


ALIMENTACIÓN.


La alimentación de esta ave es fácil, come la denominada "mixtura de periquitos", (la mezcla habitual que hago para mis pájaros es: 5 Kg. de mixtura de pericos, 1 Kg. de mijo blanco, 1 Kg. de mijo rojo, 1 Kg. de alpiste, 1 Kg. de avena, ½ Kg. .de panizo y ½ Kg. de cañamón), aparte pipas de girasol, le encanta el panizo en espigas, frutas, verduras y legumbres de todo tipo. Los míos comen aparte de las semillas referidas  y pasta, manzana Golden (la mas barata y fácil de encontrar), brécol, acelgas,lechuga y zanahoria. Incidiría mucho en la zanahoria ( aunque las rosellas de todas las clases de aves que tengo son a las que mas les gusta la zanahoria) y en el brécol pues son fundamentales por el aporte de vitaminas, el brécol es menos problemático pues le encanta a toda clase de aves y cuando tienen pollos consumen grandes cantidades. La formula ideal es acostumbrarlos al mayor número posible de frutas y verduras  desde su infancia.

  Las parejas que tengo y consumen todo el año gran variedad de frutas y verduras además de las semillas secas y las importantisimas semillas germindas, (no solo de esta especie, sino de varias clases de psitácidos), no necesitan para nada añadirles complejos vitamínicos (excepto en casos muy puntuales), estando perfectos de salud y criando  sin problemas.

Otra cosa que les encanta es el pan humedecido (no mojado), especialmente cuando están criando, pero debemos retirar el que no consuman pues enseguida se estropea. También le suelo dar todo el año pan de molde, que les encanta. Su consumo aumenta considerablemente cuando empieza el celo y durante la cría.

Antes de que nazcan los polluelos se le debe añadir una pasta de cría o bien hacerla uno mismo, pero con la cantidad de pastas de cría de calidad que se comercializan hoy en día no es necesario perder ese tiempo a menos que se disponga de él, cosa infrecuente en la sociedad que vivimos.

El agua es fundamental, debe de cambiarse todos los días, pues estas aves acostumbran a llevar restos de comida al bebedero y el agua sobre todo el verano se corrompe. Les encanta el agua fresca (no fría) y las abluciones diarias, aunque hay parejas que no se bañan nunca y suelen frotarse sobre la verdura.

Si el ave esta bien alimentada con una comida variada y alojada en un aviario o jaula amplios, donde pueda hacer ejercicio, suele gozar de una estupenda salud y vivir varios años.


Espero que lo relatado con anterioridad sirva para conocer un poco mas este gran pájaro de precioso colorido y con grandes cualidades en todos los aspectos. Pero sigo incidiendo en los mismo, hay que tener una gran paciencia con él en lo referente a la cría ( no todos tendrán problemas de este tipo), aunque todos los aficionados sabemos que no se puede generalizar nunca con ninguna especie en concreto de ave.

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