CACATUA DE LAS MOLUCAS IV PARTE


La quería demasiado para que no estuviese conmigo, pero tampoco quería que se convirtiese en una animal infeliz, huraño y psicológicamente trastornado. ¿Que hacer? ¿Venderla?. Tuve buenas ocasiones y ofertas para hacerlo y sacar un buen dinero, pero tenía muy claro que ¡nunca iba a comerciar con mi amigo!, además su valor para mi era inmenso, a Bareta nadie la podía pagar con dinero.


¿Como la iban a tratar?. La decisión se convirtió en un autentico tormento, era demasiado difícil.

En unos viajes que hice visité una serie de parques zoológico y me fijé concienzudamente en las instalaciones de las aves y en que condiciones estaban. Las que mas me convencieron fueron las del aviario del Zoo de Barcelona. Por fin tomé una decisión, si tenía que irse de mi casa se iría a un zoológico, donde estaría con aves de su especie, en un sitio amplio y confortable. Barcelona reunía esos requisitos, buenas instalaciones y además había varias aves de su especie.       

UNA DIFÍCIL DECISIÓN


Se acercaba el momento de comenzar mi nuevo horario de trabajo y Bareta, daba cada día mas problemas, por lo que un día llamé por teléfono al director del zoo de Barcelona y le explique que quería depositar un animal, al principio se extrañó un poco y puso alguna pega, pues no sabía de que animal se trataba, al parecer la gente hace depósitos o donaciones de animales (como leones) de los que están saturados los zoos y nadie quiere saber nada de ellos.

Al conocer el tipo de animal, se mostró muy interesado y un poco extrañado por que alguien quisiese deshacerse de el y entregarlo en un zoo.

Me dijo que no había ningún problema y me explicó la forma de transporte hasta el zoo, era una de las cosas que a mi me preocupaba, el transporte, yo no tenía ni idea que las empresas de paquetería transportasen animales vivos (hoy en día es una practica habitual, pero hace unos 14 años esto era algo raro).

Me puse en contacto con la empresa de transportes y quedaron en que pasarían a recoger mi pájaro el día siguiente, todo esto iba demasiado deprisa y yo seguía sin acabar de creérmelo.

¡Acababa de hablar con la empresa de transporte y mañana se lo llevaban!, eso  no podía ser. Volví a llamar y les dije que anulasen la solicitud, que los llamaría en su momento, ¡¡ pufff.....que alivio!!.  Aquella situación podía conmigo. Esperaría un poco mas, por el momento no estaba preparado.

Pero los días pasaban y había que darle una solución, Bareta seguía igual, ella contenta, yo me mostraba mas frío con ella, creo que ella se daba cuenta de que algo raro pasaba,  cuando la acariciaba me miraba de una forma rara y dulce, como    diciendo )que te pasa?, imagino que serían suposiciones mías, aunque los animales se dan cuenta de muchas cosas y conocen en todo momento el estado de animo de las personas y dentro de las aves las Cacatúas de las Molucas, las que mas.


Ya por fin tomé una decisión, llamé a la empresa de transportes y les dije que pasasen a recogerlo, me comentaron que al día siguiente bien por la mañana o por la tarde. Al día siguiente cuando por la mañana me fui a trabajar fui a saludarla y le acaricie un rato, quizás mas tiempo de lo normal, no le dije "adiós" en ningún momento, pensaba que "quizás vengan a buscarla por la tarde y cuando vuelva aun estará en casa".

Cuando volví a casa a comer, Bareta ya no estaba, no estaba ni su jaula, se habían llevado todo, solo estaba el soporte donde descansaba la jaula. Parecía todo desierto, solitario, el triste soporte no tenía sentido, el que lo viese diría ¿eso para que es?. Como no se iba a sentir una profunda soledad, si faltaba mi "terremoto", con el que nunca podía estar aburrido.

Tenía una sensación agridulce, triste por un lado, pero a la vez, contento con mi decisión. Bareta sin ninguna duda iba a estar mucho mejor y estaría con animales de su especie.

Al día siguiente recibí una llamada del Director del Zoo de Barcelona, donde me decía que el animal había llegado perfectamente, que estaba muy sano, que era un macho (cosa que yo ignoraba hasta ese momento), que era muy dócil, que se había dejado tocar y había comido de la mano. Esa llamada fue para mi una gran alegría, hay que ver lo que se agradece que te hablen de alguien a quien aprecias mucho y que no esta junto a ti, aunque se trate de un animal.

Una cosa estaba clara, Bareta ya no estaba conmigo, estaba en el Zoo de Barcelona, parecía increíble, ¿que pensaría? ¿que pasaría por su cabeza? ¿estaría esperando a que fuese a buscarla?.

En las pocas ocasiones que la he dejado con alguien, cuando iba a recogerla, al verme se lanzaba contra los barrotes de su jaula y con las alas abiertas y cresta totalmente levantada empezaba a balancearse (de la forma que lo hacía cuando estaba muy enfadada y empezaba a emitir fuertes chillidos); pero no gritaba emitía sonidos extraños pero sin gritar y esa era su forma de reprocharme por haberla dejado o bien diciéndome ¡ ya era hora que vinieses a buscarme!  Pero en cuanto pronunciaba  su nombre al oír mi voz, se calmaba totalmente y se acercaba para que la acariciase, estaba muy claro de que se alegraba de verme.

Ahora que ya estaba en Barcelona, quizás pensase lo mismo o bien se ambientaría con otras cacatúas y me olvidase. Pero  una cosa me preocupaba sobremanera "el reencuentro", sabía que iba a pasar tiempo sin verla, sabía que ella nunca me olvidaría aunque pasasen años y sabía que cuando me viese me iba a echar una  tremenda bronca por haberla dejado tanto tiempo "sola", aunque estuviese felizmente emparejado con una hembra y en un habitáculo amplio y cómodo.



  Seguí en contacto telefónico con el director del Zoo y fui sabiendo que el animal estaba totalmente ambientado en su nuevo hábitat, estaban encantados de su docilidad y una de las cosas que mas agradecían era que Baretta comía de todo, al parecer a veces tienen serios problemas con animales que están acostumbrados a una alimentación desequilibrada ( aves que solo comen pipas etc.), pero este animal como aceptado todo tipo de alimento dentro de la alimentación tan completa que se da en el zoo, les parecía hasta raro que fuese así.  Por lo menos algo había hecho bien, mientras estuvo conmigo su alimentación fue la correcta y no siempre es tan fácil. De hecho conmigo NUNCA estuvo enferma.


A medida que fue pasando el tiempo, dejé de llamar para preguntar por ella, porque en parte necesitas "desconectar" y acostumbrarte a vivir sin ella, pero lo que esta claro es que ¡sigue estando ahí!, de hecho muchos años después estoy escribiendo este artículo.

Fueron pasando los años  y cuando algún amigo aficionado a las aves iba a Barcelona, le decía que fuese al zoo y me informase de como estaba, para que la reconociesen les daba un detalle, tenía uno de los dedos delanteros de su pata derecha un poco torcido, era muy poco pero fijándose se sabía cual era Bareta, además dentro de esta especie Baretta tenía un tamaño enorme. He visto varias Molucas, pero ninguna de su tamaño.

  Yo no me decidía a ir a verla, a veces quería ir, otras decía ¡lo dejaré para mas adelante!...y el tiempo iba pasando.

Como soy una persona que he seguido teniendo pájaros (concretamente psitácidos), siempre que había alguna conversación yo sacaba el tema de que había tenido una Cacatúa de las Molucas y cuando me preguntaban que donde estaba, les comentaba que la había depositado en el Zoo de Barcelona por no poder atenderla, las miradas eran de recelo y creo que la gente que no la conoció cuando estaba en mi casa, ninguno de ellos se ha creído que hubiese tenido esta ave y que la depositase en un zoo, y me preguntaban ¿la depositaste sin nada a cambio?  ¡podías haberle sacado mucho dinero! y yo les contestaba siempre lo mismo. Si, saqué mucho a cambio:  Su bienestar y su felicidad! El saber que está mucho mejor que conmigo, que está emparejada y en un espacio mucho mas amplio, confortable  y especialmente habilitado para aves.

No lo entendían, pero para cualquiera que haya llegado leyendo a esta altura del artículo, que será un profundo amante de las aves, sabrá porqué se hacen estas cosas.


De hecho hoy en día cuando hablo con algún aficionado al que acabo de conocer y empezamos a hablar de las especies que poseemos, siempre salgo con la misma historia "YO TUVE UNA CACATÚA DE LAS MOLUCAS"..............   


Aunque no vivo muy lejos de Barcelona y en este tiempo he estado en varias ocasiones en esa ciudad, nunca fui a verla, se que esto extrañará a muchas personas, pero sinceramente no tengo una explicación del por qué, aparte de las veces que fui fue por motivos de trabajo y no tuve demasiado tiempo.

Pero la verdad creo que es que me daba miedo como he dicho anteriormente "el reencuentro", poder verla, su reacción, pues con seguridad me reconocería y después tener que irme dejándola allí de nuevo, hoy en día aun no se "el porqué", cuando sigue estando muy presente en mi memoria.


UNA MALA NOTICIA


En abril de este año presente un día navegando por Internet entré dentro de la pagina web del zoo de Barcelona, me fui al apartado de aves y dentro de ellas a "Cacatúa de las Molucas", había una fotografía de una de estas aves y tuve una corazonada ¡Esta es mi cacatúa! Estuve largo rato viéndola y no lo podía asegurar pero un sexto sentido me decía que si, que era ella, "la mirada del ave de la fotografía me era muy familiar". Se me ocurrió mandarles un correo electrónico, preguntando por Baretta.


Al cabo de unos días, exactamente el día 16 de abril del año 2.002, recibí un correo electrónico, que amablemente me remitió D. Joaquín Lacueva, uno de los responsables del zoo de Barcelona y que literalmente trascribo:


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