LA CABRERA

CABRERA ALTA

CABRERA BAJA

 

Los primeros pobladores de la Cabrera era un pueblo eminentemente guerrero. Rendían culto al dios indígena Tilenus (Monte Teleno). Vivían en Coronas y sus actividades económicas eran la ganadería y la agricultura. Según Estrabón, las mujeres excavaban con un sacho o azada la tierra que arrastraban los ríos y la lavaban en tamices trenzadas sobre cuencos para obtener el oro. Hasta esta zona llegaron los romanos atraídos por el oro. Uno de sus dioses era: ”Marte Tileno” el dios de la guerra, nombre mixto romano-indígena.

Los romanos arrasaron las Coronas y sus habitantes fueron usados como esclavos en la minería y en construcción de canales. Los vestigios primitivos han sido estudiados por la doctora Inmaculada Aladro Majúa, en su obra “La Cabrera: Tradición y Cultura”: «Las coronas que conocemos, Castrohinojo, Corporales y La Baña, muestran un gran cerco defensivo de fosos con entradas en ocasiones camufladas, signo indicativo de la belicosidad de sus pobladores. Fueron salvajemente arrastrados en las proximidades cronológicas de las Guerras Cántabras, implicando un traslado de población como consecuencia de la quema del poblado».
En cuanto a los asentamientos romanos, la misma autora señala como principales los que corresponden a los castros de Nogar, Saceda, Castrillo de Cabrera, Truchas y Corporales, vinculados todos ellos a la época en que la fiebre del oro desplazó a un buen contingente de hombres del Imperio a dirigir los trabajos de extracción apoyados en una enorme masa de esclavos y las correspondientes legiones que aseguraban la llegada íntegra del precioso mineral a las arcas de Roma.

Después llegaron los suevos y los visigodos en el año 585, repoblando y realizando una reorganización política: los concejos. Eran reuniones de vecinos donde se decidían las normas, realización de trabajos comunes, etc. También se llevó a cabo la cristianización por parte de los monjes del Bierzo y la construcción de diversas ermitas e iglesias.

A partir del siglo XIV, la Cabrera se constituye en Gobernación dependiente del marquesado de Villafranca del Bierzo. Su gobernador residía en Quintanilla de Losada. La gobernación  estaba dividida en tres partidos o zonas: Cabrera: actual Truchas. Losada: actual Encinedo. Ribera: actuales Castrillo de  Cabrera, Benuza y Puente de Domingo Florez.

Las duras condiciones de vida hicieron que la emigración haya estado presente a lo largo de la historia de La Cabrera. Las primeras oleadas migratorias se producen a finales del XIX y principios del XX: hacia Andalucía y hacia Cuba y Argentina.

 Pero la oleada que despuebla definitivamente la Cabrera se produce en la década de los años 60 y fue hacia Europa. Siguieron unos años de indefinición y penuria general hasta que en la década de  los 80 se descubre y explotan importantes canteras de pizarra.   Y esa circunstancia, junto con las remesas monetarias de los  emigrantes, las pensiones de jubilación y el progreso general   trajeron por fin a la Cabrera un nivel aceptable de bienestar. Aun así el descenso de población ha sido brutal. En poco más de cien años la Cabrera ha perdido 6.866 habitantes

La Cabrera no tiene grandes monumentos ni un grandioso patrimonio histórico-artístico, éste se reduce a la iglesia parroquial que posee cada pueblo y a las ermitas.
Pero La Cabrera no necesita de grandes monumentos, su singularidad le viene dada por sus paisajes, abruptos y verdes. Por sus tradicionales y caracteristicas construcciones, muchas de las cuales se están recuperando hoy en día.

Mas información: (Cuadernos de Arquitectura. Diputacion de León)LA CABRERA