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Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Inicio:
Cala Sant Vicenç, unos 100 m. antes de la rotonda de la misma cala
hay sitio para aparcar vehículos a la derecha de la carretera y en
la primera calle de de la izquierda (que es una escalera
que se llama Caball Bernat), es el punto donde comenzaremos a
caminar.
Guía:
Antonio Sureda
Equipo:
La ropa que el día aconseje, botas de montaña. Tener en cuenta que
en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos
tiempo.
Mapa:
IGN Pollensa 1:25.000
Mejor época:
cualquiera, siempre que no haga calor.
Distancia: 13,66
Km.
Subiendo: 6,37 Km.
Bajando: 6,35 Km.
Tiempo efectivo
Subiendo: 3,45 h.
Bajando: 2,58 h.
Parado: 1.48 h.
Total acumulado:
8,31
Altura máxima:
485 m.
Altura mínima: 16 m.
Desnivel
Acumulado
Subiendo: 1133 m. Bajando: 1100 m.
Media en %: 17,77
Velocidad
media: 1,61
Recomendaciones:
-
Haya o no
fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua
propia (mejor bebida isotónica)
-
No lleveis
perros y mucho menos sin bozal y sueltos.
-
No dejeis
rastro de vuestro paso por las fincas.
Precauciones:
-
Abandonar
o no empezar si las inclemencias son adversas
-
La mayor dificultad la encontraremos en tomar los
desvíos correspondientes.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de
la salida a parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Prologo:
El Castillo del Rey. El Castillo de Rey, junto con el
de Alaró y Santueri, es uno de los tres castillos roqueros de
Mallorca. Situado en la posesión de Ternelles, en un ambiente de
máxima belleza, paz y silencio, es catalogado Bien de Interés
Cultural, considerándose uno de los elementos más relevantes del
patrimonio de la villa pollencina. Su origen es prehistórico ya que
a su alrededor se encuentran restos talayóticos. En la Época romana
ya fue usado como fortificación de control y a la Época musulmana
fue lugar de resistencia a las tropas de Jaime I que somete la Isla
de Mallorca en marzo de 1231. El Episodio más destacado pero es el
de la resistencia que ofreció en 1343 y durante 3 meses de asedio,
último reducto de fieles al rey de Mallorca Jaume III cuando éste ya
había perdido su reino y se la había anexionado la Corona Catalano-Aragonesa
de Pedro IV el Ceremonioso. El castillo se encuentra sobre un
peñasco a 492 metros sobre el mar. Inexpugnable en su cara norte,
presenta a las otras caras muros de asedio y torres defensivas.
Destaca su puerta originaria con puente levadizo y portón en
zig-zig. Única grieta que permite el acceso a la peña. Actualmente
se encuentra muy deteriorado, a pesar de la reforma que se hizo en
la torre de poniente. Disponía en la torre de levante de una puerta
de evasión por un paso vertiginoso por el risco. En su interior
estaba constituido por una capilla de tres cuerpos sujetados con
arcos ojival la que estaba dedicada a San Gabriel, varias celdas de
estancia, panadería, almacén y aljibes. Desde el castillo divisan un
bucólica panorámica: hacia poniente Punta Beca y Cala Solleric y El
Puig Gros de Ternelles; hacia el norte los precipicios sobre la
Cámara de la Señora; hacia el sur del Valle de Ternelles con la
Serra de la Font y la Cuculla de Fartàritx al fondo, hacia levante
Cala Castell delimitada por Punta Topino y Punta Galera, el Colomer,
la Atalaya de Albercutx y la cordillera de Formentor. No es de
extrañar ver por estos lares el majestuoso vuelo del buitre negro.
Descripción de la excursión:
Nuestro recorrido empezará en la cala Sant Vicenç,
unos 100 m, antes de la rotonda de la cala hay una escalera a la
izquierda según llegamos a la cala, frente a la escalera tenemos
aparcamiento, subiremos la escalera y enseguida llegaremos a un
camino que tomaremos a la derecha, en poco tiempo el camino finaliza
en un monumento a los republicanos prisioneros, que hicieron el
camino de ses covas Blanques que se inicia en una barrera que esta
cerrada, pero por la derecha tiene una barrera peatonal que nos
permite el paso, también se puede salvar por la izquierda de la
barrera.
Una vez salvada la barrera andamos unos metros por el
camino, prestando mucha atención a la izquierda, donde pronto se
iniciara un senderillo que debemos seguir hasta ver que por la
derecha del sendero se inician una sucesión de hitos, aquí se
plantean dos opciones, podemos seguir los hitos que sin perdida nos
llevaran hasta la base de Cornavaques pasando antes por el Jueus.
La otra opción es mas favorable si se tiene buena
intuición montañera, dado que subir por los hitos es una dura
subida, nosotros optamos por faldar algo mas abajo dejando lo s
hitos mucho más a la derecha. de esta manera entre carrizos y rocas
por un terreno nada fácil de andar pero mas tendido que el de los
hitos vamos faldeando y ganando altura paulatinamente hasta de nuevo
a la altura del Jueus empalmar con los hitos y entonces si los
seguimos hasta la base de Cornavaques, veremos allá arriba el índice
geodésico, pero no ha que subir.
Sin
subir a la cima de Cornavaques, una vez que llegaremos a una zona
llana, justo en el punto que arranca su última subida a la cima,
seguiremos en dirección oeste, a buscar un collado, no demasiado
lejos (en el mapa Alpina marca 442 m de altura). Rodearemos
Cornavaques por su cara oeste. Es un collado muy accesible, sólo hay
carrizales.
Al
otro lado de la pared seca, del collado, iremos bajando, con cierta
tendencia a su nuestra derecha, para alejarnos de los campos de
cultivo que se ven al fondo de su valle. De todas formas al llegar
abajo nos encontramos una valla de tela metálica que la bordearemos,
hasta llegar al otro lado del valle, para una vez en el camino,
cruzarlo y tomar un sendero junto la pared con rejilla del
otro lado, pero atención que a los pocos metros nace un sendero a la
derecha difícil de localizar, así que fijaros bien. Este senderillo
que tiene algunos hotos es la subida al Castillo.
El
descenso desde el collado a los campos de labor no es peligroso, es
un terreno formado por sucesivos escalones de roca, fáciles de
bajar.
Para
volver, lo mas cómodo es subir caminando por encima su pared seca
que aguanta esta reja. una vez giremos la escuna de la valla
seguiremos por encima de la pared hasta ver que el terreno inferior
es cómodo, entonces descendemos y en oblicuo izquierda vamos ganando
altura paulatinamente y zigzagueando entre la vaguada por la
izquierda (derecha orográfica de esta) para ir a morir al centro del
collado, donde cruzaremos de nuevo la pared seca.
Desde
este punto veremos los restos de una caseta de roters, entonces
dejándola bastante abajo a nuestra derecha, caminaremos sin perder
altura hacia el colladito que veremos delante nuestro, remontamos el
siguiente repecho y estaremos ya en el llano donde anteriormente
dejamos los hitos que subían a la cima de Cornavaques, ya solo queda
seguir la sucesión de hitos que por un abrupto terreno nos llevaran
sin perdida hasta la barrera del camí de ses Coves Blanques.
Salvadas estas solo nos queda regresar al coche y dar por finalizada
la ruta.
El Grupo lo
formaron:
Javier,
Paco. Pedro, Jaume y Toni
A. Sureda
Galería de
Fotografías
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