|
Guía de la ruta
Dificultad según el método M.I.D.E del
itinerario:

Inicio:
Carretera de Pollensa a Andratx Km. 25,200 (restaurante
Escorca)
Guía:
Antonio Sureda
Equipo:
-
Llevar ropa fina antidesgarro (tipo pantalón de senderismo) no
son aconsejables los chándal
-
Llevar botas de montaña (no es aconsejable llevar zapatillas de
deporte)
-
Llevar el mínimo peso posible en las mochilas
-
Ropa de baño (o sin ropa, eso ya a elección, ;)) (cuidado con la
tolla, su peso puede resultar cansino, y siempre nos podremos
secar al Sol)
Mapa:
Alpina Tramuntana Sur E-25 1:25.000
Mejor época:
cualquiera, siempre que no haga calor.
Distancia: 8,5
Km.
Subiendo: 1,7 Km. Bajando: 7,17
Km.
Altura máx: 583 m.
Tiempo efectivo: 3,51 h. Subiendo: 0.46
h. Bajando: 3,05 h.
Parado: 1 h.
Total acumulado: 4,51 h
Altura mínima: 0 m.
Desnivel
Acumulado
Subiendo: 144 m. Bajando: 691
m. Media en %: 11,6
Velocidad
media: 2,21 Km. h.
Precauciones:
-
Llevar líquido suficiente (mínimo 3 l.) y a poder ser de esa
cantidad 1,5 litros que sea de tipo isotónico (Acuarius o
similar)
-
Cuidado con la comida, no llevar en exceso, es mejor llevar
algunas barritas energeticas.
-
Si se tienen bastones de senderismo telescópicos llevarlos, en
el descenso de Escorca serán muy útiles y reducen un 15% el
esfuerzo de las rodillas y músculos de las piernas (con 2
bastones) si se lleva solo uno la reducción es del 2 % y aunque
parezca poco lo agradecereis al final del descenso.
-
Abandonar
o no empezar si las inclemencias son adversas
-
La
mayor dificultad la encontraremos en la localización y
superación de los pasos.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a
parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Google Maps
Precauciones:
-
Abandonar o no
empezar si las inclemencias son adversas
-
La mayor dificultad la encontraremos en la
localización y superación de los pasos.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de
la salida a parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Descripción de la excursión:
La excursión al torrente de Pareis es una de las clásicas rutas
estivales de la montaña mallorquina. No en vano ya decía Jeroni de
Berard en 1789 que "la Calobra... tiene una copiosa fuente de
exquisitas aguas, que nace en Turixant y baja por el torrente de
Pareis, cuyo torrente es muy delicioso por su amenidad y frondosa
arboleda, que lo acreditan por una de las maravillas de a
naturaleza" O. de Berard, 1983:73). Ochenta y siete años más tarde,
Josep Rullan declaraba que "el célebre torrente de Pareis es un
grandioso monumento de la naturaleza, cuya sublimidad sólo puede
comprender el que haya recorrido su trayecto y contemplado las
paralelas, quebradas y elevadísimas peñas cubiertas de verdes
matorrales que, negando el paso a los rayos de sol, amenazan
sepultar bajos sus pies al atrevido viajero" O. Rullan, 1876:
29-30).
- El inicio del itinerario está en la
aldea de Escorca, que se halla a poco más de seis kilómetros de
Lluc, en dirección a Soller, en el km. 25,200 de la carretera -710
(Pollensa-Andratx). Desde la carretera, justo delante del
restaurante, debemos pasar la barrera de madera que da acceso a las
cases d'Escorca y a la iglesia de Sant Pere.
Hasta el verano de 1991, el camino
del torrent de Pareis partía del lateral de levante de la iglesia de
Sant Pere. Desde esta fecha, otro tramo inicial
de camino ha sido rehabilitado. De esta forma, no hay que pasar la
barrera de la iglesia y de las cases d'Escorca, sino que hay que
buscar el inicio del camino delante del restaurante. Éste se
encuentra en la misma carretera, algunos metros después del portillo
de las cases d'Escorca, en dirección a Soller. Más adelante ambos
caminos se vuelven a encontrar. Durante los primeros metros bajamos
de la carretera y los sementers de cultivo de Escorca nos quedan a
la izquierda; más a la derecha, pronto aparecen las primeras
encinas, que forman un encinar que avanza por el litoral de la
derecha; a la izquierda se extienden campos de cultivo delimitados
por pared. La vista panorámica nos permite divisar el puig Major y
el puig d'en Galileu. Mientras tanto, llegamos a un portillo, con
una barrera de hierro, adosado a la pared que forma un ángulo con un
sembrado de tierra cultivada.
Por los alrededores de este lugar
podemos ver algunos rotlles de sitja, elementos interesantes de la
cultura preturística mallorquina. Jesús García Pastor tuvo ocasión
de contemplar y fotografiar, en el verano de 1965, el proceso de
producción del carbón a partir de las sitges que se montaban sobre
estos mismos rotlles, que fueron abandonados poco tiempo después.
Acabada la zona de campos de cultivo,
avanzamos con la vista puesta sobre las peñas de Son Nebot y, más
alejada, la moleta de Cals Reis, y se va intuyendo el gran vacío que
forman los hoyos de los torrentes de Lluc llamado también de
Albarca, y del torrent de Pareis. Para alcanzarlos correctamente, ya
que forman parte de nuestro itinerario, debemos acertar la dirección
hacia la izquierda que toma el camino. Un poco más a la derecha de
la ruta, sobre el precipicio, encontraremos una roca con un
orificio, la peña Foradada. Un buen premio para los más osados será
sin duda la aparición en escena del impresionante desgarro del
Entreforc, gigantesco corte que da principio a la ingente garganta
cáustica que es la cuna del torrent de Pareis. Desde la peña
Foradada debemos corregir hacia la izquierda para así acertar la
bajada de la grada de rocas que tenemos a nuestros pies.
Una vez ganada la sorprendente vista
sobre el Entreforc, el camino, a veces empedrado y en otros tramos
pedregoso, desciende en zigzag entre acebuches, carrizos, retamas,
estepas, tojos y zonas de lapiaz, estas rocas puntiagudas llamadas
popularmente 'monges'. Un poco más adelante, se completa la
panorámica con la aparición del puig Roig, que hasta el Entreforc, e
incluso más a la izquierda, nos ofrece una amplia visión de la
hondonada del torrent de Lluc, hasta las puntas rocosas de los
Castellots y la vertiente meridional, por la que descendemos,
deshaciendo las vueltas del camino. Si gozamos de buena vista
podremos vislumbrar las cases del Cosconar en forma de mancha
blanquecina situada a media ladera del puig Roig. Más a la
izquierda, en el centro del collado formado por el puig Roig y la
serra de les Farines, podremos distinguir las ruinas del cuartel de
carabineros, ilustrativo eco de otras épocas no muy lejanas, cuando
estos escarpados territorios, con inaccesibles costas, eran el
centro de dificultosas y expuestas actividades de contrabando.
En este último tramo del camino, ya
suficientemente avanzado el descenso, los serpenteos se hacen más
estrechos y con más desnivel, de manera que el camino se dota de un
paramento de piedras, lo suficientemente considerable para poder
garantizar la seguridad del itinerario y la consistencia de la
propia obra. Uno de los puntos de referencia más destacables es la
higuera junto al camino con un abrigo rocoso a su lado con restos de
muros de pared que indican un antiguo uso, seguramente como refugio
para las ovejas. También este lugar nos recuerda que faltan pocos
minutos para alcanzar el lecho del torrente de Lluc. Antes de
llegar, en la vertiente norte, frente a nuestra ruta, podemos
observar la grieta vertical que surca la ladera. Es el torrent dels
Boverons, que nace entre las cases del Cosconar y el cuartel de los
carabineros y dedica su corta vida a lanzarse vertiginosamente hacia
el tramo final del torrent de Lluc. Volviendo al itinerario,
deberemos prestar atención a los últimos metros de camino, ya que
está destruido y con el paramento que lo sostenía completamente
derruido.
Alcanzado ya el lecho del torrent de
Lluc, la perspectiva de dominio de la altura y el itinerario sobre
camino relativamente llano que hasta este momento teníamos,
cambiará. A partir de ahora, nuestra ruta transcurrirá entre altas
paredes naturales y nos dejaremos transportar por el encanto de esta
geología salvaje singularmente diseñada por millones de años de
erosión. Aquí, la naturaleza es el único interlocutor y su lenguaje,
el único canal de comunicación. Pronto habremos cambiado la técnica
de excursionismo llano, por la de saltar de roca en roca o descender
trepando alguna pequeña peña. Ahora podemos sin embargo ir aún por
terreno llano durante un rato, que discurre por la izquierda del
torrente, entre carrizo, matas y retamas.
De todas maneras, justo antes del
Entreforc, debemos franquear algunas rocas que entorpecen el camino
y que, en descenso, nos situarán junto a un gran abrigo rocoso en la
pared izquierda de la entrada al Entreforc.
El Entreforc recibe este nombre
porque es el lugar en el que se unen el torrent de Lluc o de
Albarca, del que hasta ahora hemos seguido un corto tramo, y el
torrent del Gorg Blau. Este último nace en la zona de Almallutx,
forma -forzado- el embalse del Gorg Blau y un poco más adelante, ya
cerca del Entreforc, cincela con magistral arte la mítica zona
alejada de los rayos solares, la Fosca, que es símbolo de la
Mallorca escarpada y recóndita, a la vez que es la culminación de la
actividad excursionista de la isla. A partir de este momento, los
torrentes del Gorg Blau y de Lluc, confluyen en una sola corriente
de agua, llamada torrent de Pareis.
Si se desea visitar la entrada de la
Fosca (la salida, en realidad, ya que debe accederse a ella por la
parte final del torrent del Gorg Blau), es factible adentrándose más
de un centenar de metros, subiendo con cuidado, hasta cerca del
peñasco Entravessat, realmente peñascos 'entravessats', ya que son
dos grandes rocas desprendidas A partir de ahora, aunque se diga que
nadie se puede perder, ya que se trata de bajar siguiendo el lecho
del torrente, la descripción del itinerario en cuanto paisaje,
fijación toponímica y alguna orientación sobre los pasos a dar, tal
vez sea tanto o más provechosa que en otras excursiones.
Desde el Entreforc, no podemos
continuar por el centro del lecho, sino que tenemos que ir hacia la
parte derecha del torrente, por un sencillo paso que salva un gran
desprendimiento de tierra y rocas que cayó sobre el torrente. Este
paso empieza, en un ligero ascenso, por una vereda estrecha. Pero la
parte superior y la bajada no se hacen esperar, y la senda termina
en la Llosa, paso situado en un conjunto de grandes rocas por las
que se tiene que bajar con cuidado, aunque se hayan hecho algunos
escalones a martillazos y con la ayuda de barrenos, para evitar los
resbalones. Sin embargo la llegada al lecho se hace sobre una hoya
ancha y rellenada de piedras pequeñas, llamada Gorg deIs Cingles,
que tendremos que alcanzar mediante un salto.
El Gorg deIs Cingles es el primero de
una larga serie de gorgs que se irán sucediendo hasta llegar al mar.
Se han generado por la erosión producida por el agua caída con
fuerza por el desnivel y todos tienen un cierto aspecto de olla o
receptáculo que acoge agua durante gran parte del año, cuando el
torrente ya no corre. Las aguas del gorgs son amansadas, prisioneras
entre las paredes de roca que las rodean. En verano encontraremos la
mayoría de gorg vacíos, aunque siempre podremos observar las marcas
de anteriores niveles hídricos.
Este segmento del torrente, entre la
Llosa y el gorg del Capella, tal vez sea el más incierto desde el
punto de vista de encontrar el itinerario a seguir, y el más
irregular por la constante presencia de grandes rocas que obligan a
realizar pasos de desgrimpada con la ayuda de las manos, aunque sin
mucha complicación ni excesiva dificultad.
Continuamos por la izquierda del torrente, por un paso estrecho
entre rocas que más bien parece un pequeño túnel, con final en
bajada resbaladiza. Se suceden otros pequeños obstáculos en forma de
pasos que acaban en saltos acrobáticos o sobre rellanos estrechos y
casi aéreos, como el ocupado por una gran mata de enebro que se
tiene que franquear.
Después de muchos saltos de roca en
roca y de búsqueda de la ría más adecuada, llegamos al gorg del
Capella, caracterizado por su longitud, por el lecho llano y con
piedras y por las inequívocas marcas de agua a cierta altura,
testimonio de otros períodos de lluvia. El nombre del gorg recuerda
el desafortunado episodio de un sacerdote de Lluc que murió ahogado
en él cuando iba de Lluc al oratorio de Sant Llorens, entre la
Calobra y Cala Tuent, para cumplir con sus tareas religiosas, a
principios del siglo
xx.
La salida del gorg se puede efectuar
por un agujero entre rocas situado a la izquierda. Poco después
pasamos por otro gorg, con una pequeña higuera colgada de la pared
izquierda. Pero, el auténtico gorg de la Figuera se halla unos
metros después y, como es de difícil acceso, el camino se desvía del
interior del torrente hacia la izquierda, por una pequeña vereda que
sube, bajo los terribles precipicios del Clot de l'Infern. Pocos
minutos después, al haber pasado el profundo gorg de la Figuera,
regresamos al lecho poco antes de la cova de Romegueral, que tiene
una curiosa forma de pera.
A partir de la cueva, el torrente se
adentra aún más, ya que las paredes se estrechan a la vez que se
acentúa su verticalidad, y su altura. En este lugar, en que parece
que las paredes se llegan a tocar, es donde podemos localizar el
mítico salto del Soldat Pelut.
El lecho del torrente está recubierto
de guijarros, excepto en los pasos de rocas. Los pasos clave
básicamente son dos. El primero, a unos diez minutos de la cova
Romegueral, se tiene que franquear por la derecha, y se ha bautizado
con un grafiti anónimo como el paso de los 'grassos estrenyeu-vos',
en alusión al empotramiento que se tiene que realizar por una
estrecha vía que termina con un doble salto final. A unos dos o tres
minutos de este paso, ahora, a la izquierda, se encuentra el
segundo, conocido como el pas de l'Estaló. El archiduque Luís
Salvador, según explica en su obra Die Balearen, con información
recogida alrededor de 1880, explica que el paso se llama así porque
"anualmente la gente lleva hasta aquí un tronco de pino con ramas y
mellas, que sirve de escalera y siempre se lo suelen llevar las
lluvias de invierno" (Habsburgo-Lorena, L. S., 1984:263). Se trata
de un típico paso de chimenea, con empotramiento, que termina sobre
una pequeña hoya que se tiene que bordear con atención.
Inmediatamente después de bajar el
Estaló tenemos que pasar, también a la izquierda, por encima de una
roca empotrada redondeada, que nos sitúa en un nuevo gorg, llamado
gorg de la Creu. Este nombre se debe a una cruz de hierro que fue
puesta sobre una gran roca situada en el centro del torrente en
memoria del infortunado joven que murió en este gorg en 1956.
A poco menos de cinco minutos del
Estaló hallaremos el Degotís. Constituye una curiosa fuente que,
gota a gota, no para de chorrear agua que sale, por filtración de la
roca calcárea, a una altura de unos cuatro metros sobre el fondo del
lecho del torrente. Las concreciones calcáreas recubiertas de
pequeños helechos y una frondosa higuera de difícil equilibrio,
redondean el singular conjunto.
Pocos metros después del Degotís se
encuentra una roca aislada y aguda, como un típico 'penyal bernat',
conocido como el Frare. Estamos ya en una zona con el lecho más
abierto, pero aún tendremos que superar algunos pasos. Algunos se
hicieron a base de barrenos. Poco después tenemos que pasar por la
izquierda del lecho cerca de una cueva con un gorg a la derecha.
Este gorg siempre tiene agua y es conocido con los nombres de gorg
de l'Anguila o de la Fonteta. Este último nombre se explica por la
pequeña fuente, un surtidor que proviene directamente de las
entrañas de la roca, que alimenta el gorg y siempre lo mantiene con
agua que, además, es más clara que la de otros gorgs de agua
estancada.
Al llegar al siguiente gorg, el
Esbaldregat, ya nos encontramos a punto de empezar el sector final
del torrente. Presenta un estrecho paso a la derecha, que tenemos
que franquear, ya que siempre hay agua. Después de este paso, nos
encontramos situados en una rambla muy abrupta, de la que parten dos
abruptos caminos. El de la izquierda con un marge de soporte bien
visible, comunicaba las pequeñas zonas de huerto de la desembocadura
del torrente con las cases de possessió
del Bosc, de la que dependían los
huertos. A la derecha, después de la cova de les Voltetes, situada
arriba, se halla el principio del camino del pas de l'Argamassa,
difícil vereda abrupta que enlazaba la Calobra con el morro de la
Vaca y también con las cases del Cosconar. A las dificultades
habituales del paso, se tienen que añadir las provocadas por un
reciente desprendimiento de esta vertiente del torrente, las grandes
peñas del cual, desprendidas con extraordinaria violencia, se pueden
distinguir fácilmente, medio clavadas sobre los guijarros del lecho
del torrente.
Ya cerca de la desembocadura,
encantados por la magnitud de la olla del torrente que nos engulle y
por la visión del mar, veremos también las aguas poco pro- fundas de
los últimos gorgs. En primer lugar, a la izquierda, tenemos el gorg
de la Xemeneia y en segundo lugar, a la derecha, el gorg de l'Olla
que se extiende suavemente casi hasta la brecha de la desembocadura.
En esta inmensa hondonada, llamada l'Olla, en la parte izquierda y
cerca de la desembocadura hay otra fuente en forma de surtidor
directo de la tierra, la font Salada. Al lado, desde 1964 se celebra
el concierto anual del torrent de Pareis, animado por el pintor
Josep Coll i Bardolet, como recuerda una placa sobre una roca
cercana.
Las paredes verticales que nos
escoltan en la llegada al mar, a la izquierda el puig de la torre de
la Calobra y a la derecha el puig conocido como el Tornas, nos
despiden de este alucinante mundo de caprichos geológicos y de la
colosal naturaleza donde el ser humano, que tan a menudo osa atentar
contra las maravillas naturales, regresa a sus justas dimensiones la
insignificancia ante su magno entorno y tiene ocasión de reflexionar
sobre la imprescindible reconciliación con la naturaleza.
Para terminar la excursión y llegar
al lugar en que el medio de transporte nos espera para remontar la
carretera, sólo nos queda cruzar el moderno túnel que comunica la
desembocadura del torrente con la cala de la Calobra, donde
regresaremos al asfalto, olvidado por algunas horas.
LA COVA DEL SOLDAT PELUT
Desde el Entreforc vemos, muy
elevada al fondo de la pared de la derecha, la cova del Soldat
Pelut, que ilustra la leyenda de este soldado desaliñado, desertor
de las terribles levas del siglo XVIII. Se cuenta que se refugió en
esta cueva y que cuando los agentes de la autoridad le perseguían
por la parte alta del torrente, y se vio perdido ante el abismo,
saltó y consiguió llegar a la otra parte, donde ya nadie lo pudo
someter. Por eso, el lugar donde las altas paredes se juntan más,
poco después de la cova del Romegueral, se conoce como el Salt del
Soldat Pelut.
Así nos cuenta la leyenda el
poeta Guillem Colom i Ferra:
"Quina no seria la nostra impressió
quan, a la primera balma de la Serra de la dreta, suspesa a més de
cent pams de les fortes revingudes de les aigües del torrent, hi
descobrírem, perduda dins el penya-segat, la Cova del Soldat Fuit,
altrament més coneguda per la del Soldat Pelut, el popular bandejat
de la famosa llegenda de la muntanya! Esglaia, en alsar la vista,
només de veure l' asil que se sabé trobar aquell heroi tan temut, a
prova de tota emboscada dins aquell desert penyalar. A"illat del món
del fons per la gran esllavissada de les aigües del torrent,
i
aïllat
del món de sobre pels cingles inaccessibles del serral de
tramuntana, l'única via possible de davallar del seu niu era una
escala de corda, que l'heroi proscrit cobrava en tornar de les
eixides per a saciar la fam. En una d'elles, perseguit per la
justícia i sense altra possibilitat d'escapolir-se, és fama que va
saltar d'un cim a l'altre deIs penya-segats més alts del torrent,
aconseguint així burlar els seus perseguidors que, mancats del seu
coratge, no pogueren atrapar-lo. De llavors ensa aquells cims són
coneguts amb el nom del Salt del Soldar Pelut, i esglaia sols de
pensar el risc mortal d'aquell salt a través d'uns murs de roca de
cent " canes de fondària.
(Guillem Colom i Ferra, 1972:
275-276).
SSobre la etimología del
torrent de Pareis
Sobre el origen del nombre
Pareis aplicado a este torrente, originado por la confluencia del
torrent de Lluc (o de Albarca) con el del Gorg Blau, la opinión
general y cómoda relaciona el nombre Pareis con el de parell (par),
en el sentido de que el nuevo torrente es producido precisamente por
dos torrentes -un par-. Otra etimología propuesta hace referencia a
la posibilidad de que Pareis proceda de la palabra Paradís
(paraíso), en contraposición a los lugares llamados lnfern
(infierno).
Mn. Rafael Juan, en el núm. 28
de Hojas de Lluc, comenta el siguiente fragmento de la Visita de D.
Lluís Vich, Virrei de Mallorca, a les torres, homes darmes i
material de defensa de Mallorca, de 1585: "Vi también Cala Rogia y
Cala Vaca que es muy grande, y un torrente contiguo que dizen de
parets, sobre el qual mandaré dar principio a una torre, cuando
tenga dinero, que forzosamente se ha de hazer...", en el sentido de
que la grafía torrent de Parets es la que "puede ser la más correcta
o, si se quiere, la más etimológica; pues según Moreu-Rey, en los
Alpes, en la frontera franco-italiana actual, hay "les Grandes
Pareis", del antiguo "parei" oriundo del latín "pariete". Y el
torrente de Pareis discurre entre altas murallas rocosas, altas
paredes, en una palabra".
(Extraído
de libro “Caminos y Paisajes” de Gaspar Valero)
El Grupo lo formaron:
Lucio, Bibiloni, Javier, Campos, Sastre, Pepelu,
Moya, Gema y su Marido,
P. Febrer, German, Pelayo, Lorena, Juaneda Coala.,
Juaneda troskis., Sion y Toni
A. Sureda/span>
Galería
de Fotografías
ÍÍndice de excursiones |