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Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Inicio:
Carretera de Pollensa a Andratx
Km.
25,200
(restaurante de Escorca)
Guía:
Antonio Sureda
Equipo:
La ropa que el día aconseje, botas de montaña. Conveniente
llevar una cuerda o cordino, por si algún miembro del grupo la
necesita para supera alguno de los pasos (no es imprescindible).
Mapa:
Alpina Tramuntana Central E-25 1:25.000
Mejor época:
cualquiera, siempre que no haga calor y que el torrente no lleve
agua (normalmente 10 días después de las lluvias ya es factible).
Distancia:
Unos 6 Km.
Tiempo efectivo: Unas 3,10 h.
Total acumulado:
unas 5h.
Altura máxima:
630 m. (inicio en Escorca)
Altura mínima: 0 m.
Desnivel
Acumulado:
todo es descenso.
Recomendaciones:
Precauciones:
-
Llevar ropa fina antidesgarro (tipo pantalón de senderismo) no
son aconsejables los chándal
-
Llevar botas de montaña (no es aconsejable llevar zapatillas de
deporte)
-
Llevar el mínimo peso posible en las mochilas
-
Ropa de baño (o sin ropa, eso ya a elección, ;)) (cuidado con la
tolla, su peso puede resultar cansino, y siempre nos podremos
secar al Sol)
-
Llevar líquido suficiente (mínimo 3 l.) y a poder ser de esa
cantidad 1,5 litros que sea de tipo isotónico (Acuarius o
similar)
-
Cuidado con la comida, no llevar en exceso, es mejor llevar
algunas barritas energeticas.
-
Si
se tienen bastones de senderismo telescópicos llevarlos, en el
descenso de Escorca serán muy útiles y reducen un 15% el
esfuerzo de las rodillas y músculos de las piernas (con 2
bastones) si se lleva solo uno la reducción es del 2 % y aunque
parezca poco lo agradecereis al final del descenso.
-
Abandonar
o no empezar si las inclemencias son adversas
-
La mayor dificultad la encontraremos en la
localización y superación de los pasos.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a
parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Descripción de la excursión:
La excursión al torrente de Pareis es una de
las clásicas rutas estivales de la montaña mallorquina. No en vano
ya decía Jeroni de Berard en 1789 que "la Calobra... tiene una
copiosa fuente de exquisitas aguas, que nace en Turixant y baja por
el torrente de Pareis, cuyo torrente es muy delicioso por su
amenidad y frondosa arboleda, que lo acreditan por una de las
maravillas de a naturaleza" O. de Berard, 1983:73).
Ochenta y siete años más tarde, Josep Rullan
declaraba que "el célebre torrente de Pareis es un grandioso
monumento de la naturaleza, cuya sublimidad sólo puede comprender el
que haya recorrido su trayecto y contemplado las paralelas,
quebradas y elevadísimas peñas cubiertas de verdes matorrales que,
negando el paso a los rayos de sol, amenazan sepultar bajos sus pies
al atrevido viajero" O. Rullan, 1876: 29-30).
- El inicio del itinerario está en la aldea de
Escorca, que se halla a poco más de seis kilómetros de Lluc, en
dirección a Soller, en el km. 25,200 de la carretera -710
(Pollensa-Andratx). Desde la carretera, justo delante del
restaurante, debemos pasar la barrera de madera que da acceso a las
cases d'Escorca y a la iglesia de Sant Pere.
Hasta el verano de 1991, el camino del torrent
de Pareis partía del lateral de levante de la iglesia de Sant Pere.
Desde esta fecha, otro tramo inicial de camino ha sido rehabilitado.
De esta forma, no hay que pasar la barrera de la iglesia y de las
cases d'Escorca, sino que hay que buscar el inicio del camino
delante del restaurante. Éste se encuentra en la misma carretera,
algunos metros después del portillo de las cases d'Escorca, en
dirección a Soller. Más adelante ambos caminos se vuelven a
encontrar. Durante los primeros metros bajamos de la carretera y los
sementers de cultivo de Escorca nos quedan a la izquierda; más a la
derecha, pronto aparecen las primeras encinas, que forman un encinar
que avanza por el litoral de la derecha; a la izquierda se extienden
campos de cultivo delimitados por pared. La vista panorámica nos
permite divisar el puig Major y el puig d'en Galileu. Mientras
tanto, llegamos a un portillo, con una barrera de hierro, adosado a
la pared que forma un ángulo con un sembrado de tierra cultivada.
Por los alrededores de este lugar podemos ver
algunos rotlles de sitja, elementos interesantes de la cultura
preturística mallorquina. Jesús García Pastor tuvo ocasión de
contemplar y fotografiar, en el verano de 1965, el proceso de
producción del carbón a partir de las sitges que se montaban sobre
estos mismos rotlles, que fueron abandonados poco tiempo después.
Acabada la zona de campos de cultivo,
avanzamos con la vista puesta sobre las peñas de Son Nebot y, más
alejada, la moleta de Cals Reis, y se va intuyendo el gran vacío que
forman los hoyos de los torrentes de Lluc llamado también de
Albarca, y del torrent de Pareis. Para alcanzarlos correctamente, ya
que forman parte de nuestro itinerario, debemos acertar la dirección
hacia la izquierda que toma el camino. Un poco más a la derecha de
la ruta, sobre el precipicio, encontraremos una roca con un
orificio, la peña Foradada. Un buen premio para los más osados será
sin duda la aparición en escena del impresionante desgarro del
Entreforc, gigantesco corte que da principio a la ingente garganta
cáustica que es la cuna del torrent de Pareis. Desde la peña
Foradada debemos corregir hacia la izquierda para así acertar la
bajada de la grada de rocas que tenemos a nuestros pies.
Una vez ganada la sorprendente vista sobre el
Entreforc, el camino, a veces empedrado y en otros tramos pedregoso,
desciende en zigzag entre acebuches, carrizos, retamas, estepas,
tojos y zonas de lapiaz, estas rocas puntiagudas llamadas
popularmente 'monges'. Un poco más adelante, se completa la
panorámica con la aparición del puig Roig, que hasta el Entreforc, e
incluso más a la izquierda, nos ofrece una amplia visión de la
hondonada del torrent de Lluc, hasta las puntas rocosas de los
Castellots y la vertiente meridional, por la que descendemos,
deshaciendo las vueltas del camino. Si gozamos de buena vista
podremos vislumbrar las cases del Cosconar en forma de mancha
blanquecina situada a media ladera del puig Roig. Más a la
izquierda, en el centro del collado formado por el puig Roig y la
serra de les Farines, podremos distinguir las ruinas del cuartel de
carabineros, ilustrativo eco de otras épocas no muy lejanas, cuando
estos escarpados territorios, con inaccesibles costas, eran el
centro de dificultosas y expuestas actividades de contrabando.
En este último tramo del camino, ya
suficientemente avanzado el descenso, los serpenteos se hacen más
estrechos y con más desnivel, de manera que el camino se dota de un
paramento de piedras, lo suficientemente considerable para poder
garantizar la seguridad del itinerario y la consistencia de la
propia obra. Uno de los puntos de referencia más destacables es la
higuera junto al camino con un abrigo rocoso a su lado con restos de
muros de pared que indican un antiguo uso, seguramente como refugio
para las ovejas. También este lugar nos recuerda que faltan pocos
minutos para alcanzar el lecho del torrente de Lluc. Antes de
llegar, en la vertiente norte, frente a nuestra ruta, podemos
observar la grieta vertical que surca la ladera. Es el torrent dels
Boverons, que nace entre las cases del Cosconar y el cuartel de los
carabineros y dedica su corta vida a lanzarse vertiginosamente hacia
el tramo final del torrent de Lluc. Volviendo al itinerario,
deberemos prestar atención a los últimos metros de camino, ya que
está destruido y con el paramento que lo sostenía completamente
derruido.
Alcanzado ya el lecho del torrent de Lluc, la
perspectiva de dominio de la altura y el itinerario sobre camino
relativamente llano que hasta este momento teníamos, cambiará. A
partir de ahora, nuestra ruta transcurrirá entre altas paredes
naturales y nos dejaremos transportar por el encanto de esta
geología salvaje singularmente diseñada por millones de años de
erosión. Aquí, la naturaleza es el único interlocutor y su lenguaje,
el único canal de comunicación. Pronto habremos cambiado la técnica
de excursionismo llano, por la de saltar de roca en roca o descender
trepando alguna pequeña peña. Ahora podemos sin embargo ir aún por
terreno llano durante un rato, que discurre por la izquierda del
torrente, entre carrizo, matas y retamas.
De todas maneras, justo antes del Entreforc,
debemos franquear algunas rocas que entorpecen el camino y que, en
descenso, nos situarán junto a un gran abrigo rocoso en la pared
izquierda de la entrada al Entreforc.
El Entreforc recibe este nombre porque es el
lugar en el que se unen el torrent de Lluc o de Albarca, del que
hasta ahora hemos seguido un corto tramo, y el torrent del Gorg
Blau. Este último nace en la zona de Almallutx, forma -forzado- el
embalse del Gorg Blau y un poco más adelante, ya cerca del
Entreforc, cincela con magistral arte la mítica zona alejada de los
rayos solares, la Fosca, que es símbolo de la Mallorca escarpada y
recóndita, a la vez que es la culminación de la actividad
excursionista de la isla. A partir de este momento, los torrentes
del Gorg Blau y de Lluc, confluyen en una sola corriente de agua,
llamada torrent de Pareis.
Si se desea visitar la entrada de la Fosca (la
salida, en realidad, ya que debe accederse a ella por la parte final
del torrent del Gorg Blau), es factible adentrándose más de un
centenar de metros, subiendo con cuidado, hasta cerca del peñasco
Entravessat, realmente peñascos 'entravessats', ya que son dos
grandes rocas desprendidas A partir de ahora, aunque se diga que
nadie se puede perder, ya que se trata de bajar siguiendo el lecho
del torrente, la descripción del itinerario en cuanto paisaje,
fijación toponímica y alguna orientación sobre los pasos a dar, tal
vez sea tanto o más provechosa que en otras excursiones.
Desde el Entreforc, no podemos continuar por
el centro del lecho, sino que tenemos que ir hacia la parte derecha
del torrente, por un sencillo paso que salva un gran desprendimiento
de tierra y rocas que cayó sobre el torrente. Este paso empieza, en
un ligero ascenso, por una vereda estrecha. Pero la parte superior y
la bajada no se hacen esperar, y la senda termina en la Llosa, paso
situado en un conjunto de grandes rocas por las que se tiene que
bajar con cuidado, aunque se hayan hecho algunos escalones a
martillazos y con la ayuda de barrenos, para evitar los resbalones.
Sin embargo la llegada al lecho se hace sobre una hoya ancha y
rellenada de piedras pequeñas, llamada Gorg deIs Cingles, que
tendremos que alcanzar mediante un salto.
El Gorg deIs Cingles es el primero de una
larga serie de gorgs que se irán sucediendo hasta llegar al mar. Se
han generado por la erosión producida por el agua caída con fuerza
por el desnivel y todos tienen un cierto aspecto de olla o
receptáculo que acoge agua durante gran parte del año, cuando el
torrente ya no corre. Las aguas del gorgs son amansadas, prisioneras
entre las paredes de roca que las rodean. En verano encontraremos la
mayoría de gorg vacíos, aunque siempre podremos observar las marcas
de anteriores niveles hídricos.
Este segmento del torrente, entre la Llosa y
el gorg del Capella, tal vez sea el más incierto desde el punto de
vista de encontrar el itinerario a seguir, y el más irregular por la
constante presencia de grandes rocas que obligan a realizar pasos de
desgrimpada con la ayuda de las manos, aunque sin mucha complicación
ni excesiva dificultad.
Continuamos por la izquierda del torrente, por
un paso estrecho entre rocas que más bien parece un pequeño túnel,
con final en bajada resbaladiza. Se suceden otros pequeños
obstáculos en forma de pasos que acaban en saltos acrobáticos o
sobre rellanos estrechos y casi aéreos, como el ocupado por una gran
mata de enebro que se tiene que franquear.
Después de muchos saltos de roca en roca y de
búsqueda de la ría más adecuada, llegamos al gorg del Capella,
caracterizado por su longitud, por el lecho llano y con piedras y
por las inequívocas marcas de agua a cierta altura, testimonio de
otros períodos de lluvia. El nombre del gorg recuerda el
desafortunado episodio de un sacerdote de Lluc que murió ahogado en
él cuando iba de Lluc al oratorio de Sant Llorens, entre la Calobra
y Cala Tuent, para cumplir con sus tareas religiosas, a principios
del siglo xx.
La salida del gorg se puede efectuar por un
agujero entre rocas situado a la izquierda. Poco después pasamos por
otro gorg, con una pequeña higuera colgada de la pared izquierda.
Pero, el auténtico gorg de la Figuera se halla unos metros después
y, como es de difícil acceso, el camino se desvía del interior del
torrente hacia la izquierda, por una pequeña vereda que sube, bajo
los terribles precipicios del Clot de l'Infern. Pocos minutos
después, al haber pasado el profundo gorg de la Figuera, regresamos
al lecho poco antes de la cova de Romegueral, que tiene una curiosa
forma de pera.
A partir de la cueva, el torrente se adentra
aún más, ya que las paredes se estrechan a la vez que se acentúa su
verticalidad, y su altura. En este lugar, en que parece que las
paredes se llegan a tocar, es donde podemos localizar el mítico
salto del Soldat Pelut.
El lecho del torrente está recubierto de
guijarros, excepto en los pasos de rocas. Los pasos clave
básicamente son dos. El primero, a unos diez minutos de la cova
Romegueral, se tiene que franquear por la derecha, y se ha bautizado
con un grafiti anónimo como el paso de los 'grassos estrenyeu-vos',
en alusión al empotramiento que se tiene que realizar por una
estrecha vía que termina con un doble salto final. A unos dos o tres
minutos de este paso, ahora, a la izquierda, se encuentra el
segundo, conocido como el pas de l'Estaló. El archiduque Luís
Salvador, según explica en su obra Die Balearen, con información
recogida alrededor de 1880, explica que el paso se llama así porque
"anualmente la gente lleva hasta aquí un tronco de pino con ramas y
mellas, que sirve de escalera y siempre se lo suelen llevar las
lluvias de invierno" (Habsburgo-Lorena, L. S., 1984:263). Se trata
de un típico paso de chimenea, con empotramiento, que termina sobre
una pequeña hoya que se tiene que bordear con atención.
Inmediatamente después de bajar el Estaló
tenemos que pasar, también a la izquierda, por encima de una roca
empotrada redondeada, que nos sitúa en un nuevo gorg, llamado gorg
de la Creu. Este nombre se debe a una cruz de hierro que fue puesta
sobre una gran roca situada en el centro del torrente en memoria del
infortunado joven que murió en este gorg en 1956.
A poco menos de cinco minutos del Estaló
hallaremos el Degotís. Constituye una curiosa fuente que, gota a
gota, no para de chorrear agua que sale, por filtración de la roca
calcárea, a una altura de unos cuatro metros sobre el fondo del
lecho del torrente. Las concreciones calcáreas recubiertas de
pequeños helechos y una frondosa higuera de difícil equilibrio,
redondean el singular conjunto.
Pocos metros después del Degotís se encuentra
una roca aislada y aguda, como un típico 'penyal bernat', conocido
como el Frare. Estamos ya en una zona con el lecho más abierto, pero
aún tendremos que superar algunos pasos. Algunos se hicieron a base
de barrenos. Poco después tenemos que pasar por la izquierda del
lecho cerca de una cueva con un gorg a la derecha. Este gorg siempre
tiene agua y es conocido con los nombres de gorg de l'Anguila o de
la Fonteta. Este último nombre se explica por la pequeña fuente, un
surtidor que proviene directamente de las entrañas de la roca, que
alimenta el gorg y siempre lo mantiene con agua que, además, es más
clara que la de otros gorgs de agua estancada.
Al llegar al siguiente gorg, el Esbaldregat,
ya nos encontramos a punto de empezar el sector final del torrente.
Presenta un estrecho paso a la derecha, que tenemos que franquear,
ya que siempre hay agua. Después de este paso, nos encontramos
situados en una rambla muy abrupta, de la que parten dos abruptos
caminos. El de la izquierda con un marge de soporte bien visible,
comunicaba las pequeñas zonas de huerto de la desembocadura del
torrente con las cases de possessió del Bosc, de la que dependían
los huertos. A la derecha, después de la cova de les Voltetes,
situada arriba, se halla el principio del camino del pas de
l'Argamassa, difícil vereda abrupta que enlazaba la Calobra con el
morro de la Vaca y también con las cases del Cosconar. A las
dificultades habituales del paso, se tienen que añadir las
provocadas por un reciente desprendimiento de esta vertiente del
torrente, las grandes peñas del cual, desprendidas con
extraordinaria violencia, se pueden distinguir fácilmente, medio
clavadas sobre los guijarros del lecho del torrente.
Ya cerca de la desembocadura, encantados por
la magnitud de la olla del torrente que nos engulle y por la visión
del mar, veremos también las aguas poco pro- fundas de los últimos
gorgs. En primer lugar, a la izquierda, tenemos el gorg de la
Xemeneia y en segundo lugar, a la derecha, el gorg de l'Olla que se
extiende suavemente casi hasta la brecha de la desembocadura. En
esta inmensa hondonada, llamada l'Olla, en la parte izquierda y
cerca de la desembocadura hay otra fuente en forma de surtidor
directo de la tierra, la font Salada. Al lado, desde 1964 se celebra
el concierto anual del torrent de Pareis, animado por el pintor
Josep Coll i Bardolet, como recuerda una placa sobre una roca
cercana.
Las paredes verticales que nos escoltan en la
llegada al mar, a la izquierda el puig de la torre de la Calobra y a
la derecha el puig conocido como el Tornas, nos despiden de este
alucinante mundo de caprichos geológicos y de la colosal naturaleza
donde el ser humano, que tan a menudo osa atentar contra las
maravillas naturales, regresa a sus justas dimensiones la
insignificancia ante su magno entorno y tiene ocasión de reflexionar
sobre la imprescindible reconciliación con la naturaleza.
Para terminar la excursión y llegar al lugar
en que el medio de transporte nos espera para remontar la carretera,
sólo nos queda cruzar el moderno túnel que comunica la desembocadura
del torrente con la cala de la Calobra, donde regresaremos al
asfalto, olvidado por algunas horas.
LA COVA DEL SOLDAT PELUT
Desde el Entreforc vemos, muy elevada al fondo
de la pared de la derecha, la cova del Soldat Pelut, que ilustra la
leyenda de este soldado desaliñado, desertor de las terribles levas
del siglo XVIII. Se cuenta que se refugió en esta cueva y que cuando
los agentes de la autoridad le perseguían por la parte alta del
torrente, y se vio perdido ante el abismo, saltó y consiguió llegar
a la otra parte, donde ya nadie lo pudo someter. Por eso, el lugar
donde las altas paredes se juntan más, poco después de la cova del
Romegueral, se conoce como el Salt del Soldat Pelut.
Así nos cuenta la leyenda el
poeta Guillem Colom i Ferra:
"Quina no seria la nostra impressió quan, a la
primera balma de la Serra de la dreta, suspesa a més de cent pams de
les fortes revingudes de les aigües del torrent, hi descobrírem,
perduda dins el penya-segat, la Cova del Soldat Fuit, altrament més
coneguda per la del Soldat Pelut, el popular bandejat de la famosa
llegenda de la muntanya! Esglaia, en alsar la vista, només de veure
l' asil que se sabé trobar aquell heroi tan temut, a prova de tota
emboscada dins aquell desert penyalar. A"illat del món del fons per
la gran esllavissada de les aigües del torrent, i aïllat del món de
sobre pels cingles inaccessibles del serral de tramuntana, l'única
via possible de davallar del seu niu era una escala de corda, que
l'heroi proscrit cobrava en tornar de les eixides per a saciar la
fam. En una d'elles, perseguit per la justícia i sense altra
possibilitat d'escapolir-se, és fama que va saltar d'un cim a
l'altre deIs penya-segats més alts del torrent, aconseguint així
burlar els seus perseguidors que, mancats del seu coratge, no
pogueren atrapar-lo. De llavors ensa aquells cims són coneguts amb
el nom del Salt del Soldar Pelut, i esglaia sols de pensar el risc
mortal d'aquell salt a través d'uns murs de roca de cent " canes de
fondària.
(Guillem Colom i Ferra, 1972: 275-276).
Sobre la etimología del torrent de Pareis
Sobre el origen del nombre Pareis aplicado a
este torrente, originado por la confluencia del torrent de Lluc (o
de Albarca) con el del Gorg Blau, la opinión general y cómoda
relaciona el nombre Pareis con el de parell (par), en el sentido de
que el nuevo torrente es producido precisamente por dos torrentes
-un par-. Otra etimología propuesta hace referencia a la posibilidad
de que Pareis proceda de la palabra Paradís (paraíso), en
contraposición a los lugares llamados lnfern (infierno).
Mn. Rafael Juan, en el núm. 28 de Hojas de
Lluc, comenta el siguiente fragmento de la Visita de D. Lluís Vich,
Virrei de Mallorca, a les torres, homes darmes i material de defensa
de Mallorca, de 1585: "Vi también Cala Rogia y Cala Vaca que es muy
grande, y un torrente contiguo que dizen de parets, sobre el qual
mandaré dar principio a una torre, cuando tenga dinero, que
forzosamente se ha de hazer...", en el sentido de que la grafía
torrent de Parets es la que "puede ser la más correcta o, si se
quiere, la más etimológica; pues según Moreu-Rey, en los Alpes, en
la frontera franco-italiana actual, hay "les Grandes Pareis", del
antiguo "parei" oriundo del latín "pariete". Y el torrente de Pareis
discurre entre altas murallas rocosas, altas paredes, en una
palabra".
(Extraído de libro
“Caminos y Paisajes” de Gaspar Valero)
El Grupo lo
formaron:
P. Bosh. M.
Febrer, A. Sureda, M. A. Moya, J. Juaneda. J. Sastre, J. Juaneda,
J. Bezunartea, Carlos, Lucio, y otro mas que no recuerdo su nombre,
(si te localizas en la foto del grupo me avisas).
A. Sureda
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