©Antonio Sureda Milan

 

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Torrent de Pareis 2011

S: F. M.

( Escorca)

25 de mayo del 2011

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Guía de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: Carretera de Pollensa a Andratx  Km. 25,200 (restaurante Escorca)

Guía: Antonio Sureda

Desplazamiento: lo mejor en vehiculo propio hasta el punto de salida, para el regreso debereis bajar los vehículos necesarios a la Calobra, o mas practico subir en el Autocar de línea del TIB, este sale a las 15 h, (los domingos no hay)

Equipo:

  • Llevar ropa fina antidesgarro (tipo pantalón de senderismo) no son aconsejables los chándal

  • Llevar botas de montaña (no es aconsejable llevar zapatillas de deporte)

  • Llevar el mínimo peso posible en las mochilas

  • Ropa de baño (o sin ropa, eso ya a elección, ;)) (cuidado con la tolla, su peso puede resultar cansino, y siempre nos podremos secar al Sol, aunque hoy día se venden en tiendas especializadas toallas tipo bayeta muy aconsejables y poco pesadas)

 

Mapa: Alpina Tramuntana  Central E-25  1:25.000

Mejor época: la primavera es la mejor, si hace calor salir muy temprano para evitar que el el Sol os pille en el descenso al torrente de Lluc.

Distancia:  7 Km.    Subiendo:  1 Km.     Bajando: 5,260 Km.

Tiempo efectivo Subiendo: 0,27 h.    Bajando:  2,04 h.     Parado: 1,60 h.
Total acumulado: 4,31 h

Altura máxima: 640 m.
Altura mínima:  0 m.

Desnivel Acumulado Subiendo:  260 m.      Bajando: 680 m.        Media en %: 21,9

Velocidad media: 1,55 Km./ h.

Precauciones:

  • Llevar líquido suficiente (mínimo 3 l.) y a poder ser de esa cantidad 1,5 litros que sea de tipo isotónico (Acuarius o similar)

  • Cuidado con la comida, no llevar en exceso, es mejor llevar algunas barritas energéticas.

  • Si se tienen bastones de senderismo telescópicos llevarlos, en el descenso de Escorca serán muy útiles y reducen un 15% el esfuerzo de las rodillas y músculos de las piernas (con 2 bastones) si se lleva solo uno, la reducción es del 2 % y aunque parezca poco lo agradecereis al final del descenso.

  • Abandonar o no empezar si las inclemencias son adversas

  • La mayor dificultad la encontraremos en la localización y superación de los continuos pasos entre las moles rocosas, aunque están bien señalizados con marcas de peintura.

  • Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a parientes o algún amigo.

  • Nunca ir solo

Descripción de la excursión:

La excursión al torrente de Pareis es una de las clásicas rutas estivales de la montaña mallorquina. No en vano ya decía Jeroni de Berard en 1789 que "la Calobra... tiene una copiosa fuente de exquisitas aguas, que nace en Turixant y baja por el torrente de Pareis, cuyo torrente es muy delicioso por su amenidad y frondosa arboleda, que lo acreditan por una de las maravillas de a naturaleza" O. de Berard, 1983:73).

Ochenta y siete años más tarde, Josep Rullan declaraba que "el célebre torrente de Pareis es un grandioso monumento de la naturaleza, cuya sublimidad sólo puede comprender el que haya recorrido su trayecto y contemplado las paralelas, quebradas y elevadísimas peñas cubiertas de verdes matorrales que, negando el paso a los rayos de sol, amenazan sepultar bajos sus pies al atrevido viajero" O. Rullan, 1876: 29-30).

- El inicio del itinerario está en la aldea de Escorca, que se halla a poco más de seis kilómetros de Lluc, en dirección a Soller, en el Km. 25,200 de la carretera -710 (Pollensa-Andratx). Desde la carretera, justo delante del restaurante, debemos pasar la barrera de madera que da acceso a las cases d'Escorca y a la iglesia de Sant Pere.

Hasta el verano de 1991, el camino del torrent de Pareis partía del lateral de levante de la iglesia de Sant Pere. Desde esta fecha, otro tramo inicial de camino ha sido rehabilitado. De esta forma, no hay que pasar la barrera de la iglesia y de las cases d'Escorca, sino que hay que buscar el inicio del camino delante del restaurante. Éste se encuentra en la misma carretera, algunos metros después del portillo de las cases d'Escorca, en dirección a Soller. Más adelante ambos caminos se vuelven a encontrar. Durante los primeros metros bajamos de la carretera y los campos de cultivo de Escorca nos quedan a la izquierda; más a la derecha, pronto aparecen las primeras encinas, que forman un encinar que avanza por el litoral de la derecha; a la izquierda se extienden campos de cultivo delimitados por pared. La vista panorámica nos permite divisar el Puig Major y el Puig d'en Galileu. Mientras tanto, llegamos a un portillo, con una barrera de hierro, adosado a la pared que forma un ángulo con un sembrado de tierra cultivada.

Por los alrededores de este lugar podemos ver algunos rotl.los de sitja, elementos interesantes de la cultura preturística mallorquina. Jesús García Pastor tuvo ocasión de contemplar y fotografiar, en el verano de 1965, el proceso de producción del carbón a partir de las sitges que se montaban sobre estos mismos rotl.los, que fueron abandonados poco tiempo después.

Acabada la zona de campos de cultivo, avanzamos con la vista puesta sobre las peñas de Son Nebot y, más alejada, la moleta de Cals Reis, y se va intuyendo el gran vacío que forman los hoyos de los torrentes de Lluc llamado también de Albarca, y del torrent de Pareis. Para alcanzarlos correctamente, ya que forman parte de nuestro itinerario, debemos acertar la dirección hacia la izquierda que toma el camino. Un poco más a la derecha de la ruta, sobre el precipicio, encontraremos una roca con un orificio, la peña Foradada. Un buen premio para los más osados será sin duda la aparición en escena del impresionante desgarro del Entreforc, gigantesco corte que da principio a la ingente garganta cáustica que es la cuna del torrent de Pareis. Desde la peña Foradada debemos corregir hacia la izquierda para así acertar la bajada de la grada de rocas que tenemos a nuestros pies.

Una vez ganada la sorprendente vista sobre el Entreforc, el camino, a veces empedrado y en otros tramos pedregoso, desciende en zigzag entre acebuches, carrizos, retamas, estepas, tojos y zonas de lapiaz, estas rocas puntiagudas llamadas popularmente 'monges'. Un poco más adelante, se completa la panorámica con la aparición del Puig Roig, que hasta el Entreforc, e incluso más a la izquierda, nos ofrece una amplia visión de la hondonada del torrent de Lluc, hasta las puntas rocosas de los Castellots y la vertiente meridional, por la que descendemos, deshaciendo las vueltas del camino. Si gozamos de buena vista podremos vislumbrar las cases del Cosconar en forma de mancha blanquecina situada a media ladera del Puig Roig. Más a la izquierda, en el centro del collado formado por el puig Roig y la serra de les Farines, podremos distinguir la casa del cuartel de carabineros hoy día rehabilitadas  (posiblemente para uso particular, aunque he oído distintas versiones de ello por lo tanto queda sin confirmar este dato), ilustrativo eco de otras épocas no muy lejanas, cuando estos escarpados territorios, con inaccesibles costas, eran el centro de dificultosas y expuestas actividades de contrabando.

En este último tramo del camino, ya suficientemente avanzado el descenso, los serpenteos se hacen más estrechos y con más desnivel, de manera que el camino se dota de un paramento de piedras, lo suficientemente considerable para poder garantizar la seguridad del itinerario y la consistencia de la propia obra. Uno de los puntos de referencia más destacables es la higuera junto al camino con un abrigo rocoso a su lado con restos de muros de pared que indican un antiguo uso, seguramente como refugio para las ovejas. También este lugar nos recuerda que faltan pocos minutos para alcanzar el lecho del torrente de Lluc. Antes de llegar, en la vertiente norte, frente a nuestra ruta, podemos observar la grieta vertical que surca la ladera. Es el torrent dels Boverons, que nace entre las cases del Cosconar y el cuartel de los carabineros y dedica su corta vida a lanzarse vertiginosamente hacia el tramo final del torrent de Lluc. Volviendo al itinerario, deberemos prestar atención a los últimos metros de camino, ya que está destruido y con el paramento que lo sostenía completamente derruido.

Alcanzado ya el lecho del torrent de Lluc, la perspectiva de dominio de la altura y el itinerario sobre camino relativamente llano que hasta este momento teníamos, cambiará. A partir de ahora, nuestra ruta transcurrirá entre altas paredes naturales y nos dejaremos transportar por el encanto de esta geología salvaje singularmente diseñada por millones de años de erosión. Aquí, la naturaleza es el único interlocutor y su lenguaje, el único canal de comunicación. Pronto habremos cambiado la técnica de excursionismo llano, por la de saltar de roca en roca o descender trepando alguna pequeña peña. Ahora podemos sin embargo ir aún por terreno llano durante un rato, que discurre por la izquierda del torrente, entre carrizo, matas y retamas.

De todas maneras, justo antes del Entreforc, debemos franquear algunas rocas que entorpecen el camino y que, en descenso, nos situarán junto a un gran abrigo rocoso en la pared izquierda de la entrada al Entreforc.

El Entreforc recibe este nombre porque es el lugar en el que se unen el torrent de Lluc o de Albarca, del que hasta ahora hemos seguido un corto tramo, y el torrent del Gorg Blau. Este último nace en la zona de Almallutx, forma -forzado- el embalse del Gorg Blau y un poco más adelante, ya cerca del Entreforc, cincela con magistral arte la mítica zona alejada de los rayos solares, la Fosca, que es símbolo de la Mallorca escarpada y recóndita, a la vez que es la culminación de la actividad excursionista de la isla. A partir de este momento, los torrentes del Gorg Blau y de Lluc, confluyen en una sola corriente de agua, llamada torrent de Pareis.

Si se desea visitar la entrada de la Fosca (la salida, en realidad, ya que debe accederse a ella por la parte final del torrent del Gorg Blau), es factible adentrándose más de un centenar de metros, subiendo con cuidado, hasta cerca del peñasco Entravessat, realmente peñascos 'entravessats', ya que son dos grandes rocas desprendidas A partir de ahora, aunque se diga que nadie se puede perder, ya que se trata de bajar siguiendo el lecho del torrente, la descripción del itinerario en cuanto paisaje, fijación toponímica y alguna orientación sobre los pasos a dar, tal vez sea tanto o más provechosa que en otras excursiones.

Desde el Entreforc, no podemos continuar por el centro del lecho, sino que tenemos que ir hacia la parte derecha del torrente, por un sencillo paso que salva un gran desprendimiento de tierra y rocas que cayó sobre el torrente. Este paso empieza, en un ligero ascenso, por una vereda estrecha. Pero la parte superior y la bajada no se hacen esperar, y la senda termina en la Llosa, paso situado en un conjunto de grandes rocas por las que se tiene que bajar con cuidado, aunque se hayan hecho algunos escalones a martillazos y con la ayuda de barrenos, para evitar los resbalones. Sin embargo la llegada al lecho se hace sobre una holla ancha y rellenada de piedras pequeñas, llamada Gorg deIs Cingles, que tendremos que alcanzar mediante un salto.

El Gorg deIs Cingles es el primero de una larga serie de gorgs que se irán sucediendo hasta llegar al mar. Se han generado por la erosión producida por el agua caída con fuerza por el desnivel y todos tienen un cierto aspecto de olla o receptáculo que acoge agua durante gran parte del año, cuando el torrente ya no corre. Las aguas del gorgs son amansadas, prisioneras entre las paredes de roca que las rodean. En verano encontraremos la mayoría de gorg vacíos, aunque siempre podremos observar las marcas de anteriores niveles hídricos.

Este segmento del torrente, entre la Llosa y el gorg del Capella, tal vez sea el más incierto desde el punto de vista de encontrar el itinerario a seguir, y el más irregular por la constante presencia de grandes rocas que obligan a realizar pasos de destrepada con la ayuda de las manos, aunque sin mucha complicación ni excesiva dificultad, aunque nunca debemos bajar la guardia cualquier torcedura puede ser un gran lastre para acabar el itinerario.

Continuamos por la izquierda del torrente, por un paso estrecho entre rocas que más bien parece un pequeño túnel, con final en bajada resbaladiza. Se suceden otros pequeños obstáculos en forma de pasos que acaban en saltos acrobáticos o sobre rellanos estrechos y casi aéreos, como el ocupado por una gran mata de enebro que se tiene que franquear.

Después de muchos saltos de roca en roca y de búsqueda de la ría más adecuada, llegamos al gorg del Capella, caracterizado por su longitud, por el lecho llano y con piedras y por las inequívocas marcas de agua a cierta altura, testimonio de otros períodos de lluvia. El nombre del gorg recuerda el desafortunado episodio de un sacerdote de Lluc que murió ahogado en él cuando iba de Lluc al oratorio de Sant Llorens, entre la Calobra y Cala Tuent, para cumplir con sus tareas religiosas, a principios del siglo xx.

La salida del gorg se puede efectuar por un agujero entre rocas situado a la izquierda. Poco después pasamos por otro gorg, con una pequeña higuera colgada de la pared izquierda. Pero, el auténtico gorg de la Figuera se halla unos metros después y, como es de difícil acceso, el camino se desvía del interior del torrente hacia la izquierda, por una pequeña vereda que sube, bajo los terribles precipicios del Clot de l'Infern. Pocos minutos después, al haber pasado el profundo gorg de la Figuera, regresamos al lecho poco antes de la cova de Romegueral, que tiene una curiosa forma de pera.

A partir de la cueva, el torrente se adentra aún más, ya que las paredes se estrechan a la vez que se acentúa su verticalidad, y su altura. En este lugar, en que parece que las paredes se llegan a tocar, es donde podemos localizar el mítico salto del Soldat Pelut.

El lecho del torrente está recubierto de guijarros, excepto en los pasos de rocas. Los pasos clave básicamente son dos. El primero, a unos diez minutos de la cova Romegueral, se tiene que franquear por la derecha, y se ha bautizado con un grafiti anónimo como el paso de los 'grassos estrenyeu-vos', en alusión al empotramiento que se tiene que realizar por una estrecha vía que termina con un doble salto final. A unos dos o tres minutos de este paso, ahora, a la izquierda, se encuentra el segundo, conocido como el pas de l'Estaló. El archiduque Luís Salvador, según explica en su obra Die Balearen, con información recogida alrededor de 1880, explica que el paso se llama así porque "anualmente la gente lleva hasta aquí un tronco de pino con ramas y mellas, que sirve de escalera y siempre se lo suelen llevar las lluvias de invierno" (Habsburgo-Lorena, L. S., 1984:263). Se trata de un típico paso de chimenea, con empotramiento, que termina sobre una pequeña hoya que se tiene que bordear con atención.

Por primera vez tras varios descensos no tendremos dificultad para salvar el clásico he interesante paso de "S'Estalo", alguien lo voló hace ya algunos años, después que una torrentada moviera unas grandes rocas he impidiera superarlo.

Inmediatamente después de bajar s'Estaló tenemos que pasar, también a la izquierda, por encima de una roca empotrada redondeada, que nos sitúa en un nuevo gorg, llamado gorg de la Creu. Este nombre se debe a una cruz de hierro que fue puesta sobre una gran roca situada en el centro del torrente en memoria del infortunado joven que murió en este gorg en 1956.

A poco menos de cinco minutos del Estaló hallaremos el Degotís. Constituye una curiosa fuente que, gota a gota, no para de chorrear agua que sale, por filtración de la roca calcárea, a una altura de unos cuatro metros sobre el fondo del lecho del torrente. Las concreciones calcáreas recubiertas de pequeños helechos y una frondosa higuera de difícil equilibrio, redondean el singular conjunto.

Pocos metros después del Degotís se encuentra una roca aislada y aguda, como un típico 'penyal bernat', conocido como el Frare. Estamos ya en una zona con el lecho más abierto, pero aún tendremos que superar algunos pasos. Algunos se hicieron a base de barrenos. Poco después tenemos que pasar por la izquierda del lecho cerca de una cueva con un gorg a la derecha. Este gorg siempre tiene agua y es conocido con los nombres de gorg de l'Anguila o de la Fonteta. Este último nombre se explica por la pequeña fuente, un surtidor que proviene directamente de las entrañas de la roca, que alimenta el gorg y siempre lo mantiene con agua que, además, es más clara que la de otros gorgs de agua estancada.

Al llegar al siguiente gorg, el Esbaldregat, ya nos encontramos a punto de empezar el sector final del torrente. Presenta un estrecho paso a la derecha, que tenemos que franquear, ya que siempre hay agua. Después de este paso, nos encontramos situados en una rambla muy abrupta, de la que parten dos abruptos caminos. El de la izquierda con un marge de soporte bien visible, comunicaba las pequeñas zonas de huerto de la desembocadura del torrente con las cases de possessió del Bosc, de la que dependían los huertos. A la derecha, después de la cova de les Voltetes, situada arriba, se halla el principio del camino del pas de l'Argamassa, difícil vereda abrupta que enlazaba la Calobra con el Morro de sa Vaca y también con las cases del Cosconar. A las dificultades habituales del paso, se tienen que añadir las provocadas por un reciente desprendimiento de esta vertiente del torrente, las grandes peñas del cual, desprendidas con extraordinaria violencia, se pueden distinguir fácilmente, medio clavadas sobre los guijarros del lecho del torrente.

Ya cerca de la desembocadura, encantados por la magnitud de la olla del torrente que nos engulle y por la visión del mar, veremos también las aguas poco pro- fundas de los últimos gorgs. En primer lugar, a la izquierda, tenemos el gorg de la Xemeneia y en segundo lugar, a la derecha, el gorg de l'Olla que se extiende suavemente casi hasta la brecha de la desembocadura. En esta inmensa hondonada, llamada l'Olla, en la parte izquierda y cerca de la desembocadura hay otra fuente en forma de surtidor directo de la tierra, la font Salada. Al lado, desde 1964 se celebra el concierto anual del torrent de Pareis, animado por el pintor Josep Coll i Bardolet, como recuerda una placa sobre una roca cercana.

Las paredes verticales que nos escoltan en la llegada al mar, a la izquierda el Puig de la Torre de la Calobra y a la derecha el Puig conocido como el Tormàs, nos despiden de este alucinante mundo de caprichos geológicos y de la colosal Naturaleza donde el ser humano, que tan a menudo osa atentar contra las maravillas naturales, regresa a sus justas dimensiones la insignificancia ante su magno entorno y tiene ocasión de reflexionar sobre la imprescindible reconciliación con la naturaleza.

Para terminar la excursión y llegar al lugar en que el medio de transporte nos espera para remontar la carretera, sólo nos queda cruzar el moderno túnel que comunica la desembocadura del torrente con la cala de la Calobra, donde regresaremos al asfalto, olvidado por algunas horas.

LA COVA DEL SOLDAT PELUT

Desde el Entreforc vemos, muy elevada al fondo de la pared de la derecha, la cova del Soldat Pelut, que ilustra la leyenda de este soldado desaliñado, desertor de las terribles levas del siglo XVIII. Se cuenta que se refugió en esta cueva y que cuando los agentes de la autoridad le perseguían por la parte alta del torrente, y se vio perdido ante el abismo, saltó y consiguió llegar a la otra parte, donde ya nadie lo pudo someter. Por eso, el lugar donde las altas paredes se juntan más, poco después de la cova del Romegueral, se conoce como el Salt del Soldat Pelut.

Así nos cuenta la leyenda el poeta Guillem Colom i Ferra:

"Quina no seria la nostra impressió quan, a la primera balma de la Serra de la dreta, suspesa a més de cent pams de les fortes revingudes de les aigües del torrent, hi descobrírem, perduda dins el penya-segat, la Cova del Soldat Fuit, altrament més coneguda per la del Soldat Pelut, el popular bandejat de la famosa llegenda de la muntanya! Esglaia, en alsar la vista, només de veure l' asil que se sabé trobar aquell heroi tan temut, a prova de tota emboscada dins aquell desert penyalar. A"illat del món del fons per la gran esllavissada de les aigües del torrent, i aïllat del món de sobre pels cingles inaccessibles del serral de tramuntana, l'única via possible de davallar del seu niu era una escala de corda, que l'heroi proscrit cobrava en tornar de les eixides per a saciar la fam. En una d'elles, perseguit per la justícia i sense altra possibilitat d'escapolir-se, és fama que va saltar d'un cim a l'altre deIs penya-segats més alts del torrent, aconseguint així burlar els seus perseguidors que, mancats del seu coratge, no pogueren atrapar-lo. De llavors ensa aquells cims són coneguts amb el nom del Salt del Soldar Pelut, i esglaia sols de pensar el risc mortal d'aquell salt a través d'uns murs de roca de cent " canes de fondària.

(Guillem Colom i Ferra, 1972: 275-276).


Sobre la etimología del Torrent de Pareis

Sobre el origen del nombre Pareis aplicado a este torrente, originado por la confluencia del torrent de Lluc (o de Albarca) con el del Gorg Blau, la opinión general y cómoda relaciona el nombre Pareis con el de parell (par), en el sentido de que el nuevo torrente es producido precisamente por dos torrentes -un par-. Otra etimología propuesta hace referencia a la posibilidad de que Pareis proceda de la palabra Paradís (paraíso), en contraposición a los lugares llamados lnfern (infierno).

Mn. Rafael Juan, en el núm. 28 de Hojas de Lluc, comenta el siguiente fragmento de la Visita de D. Lluís Vich, Virrei de Mallorca, a les torres, homes darmes i material de defensa de Mallorca, de 1585: "Vi también Cala Rogia y Cala Vaca que es muy grande, y un torrente contiguo que dizen de parets, sobre el qual mandaré dar principio a una torre, cuando tenga dinero, que forzosamente se ha de hazer...", en el sentido de que la grafía torrent de Parets es la que "puede ser la más correcta o, si se quiere, la más etimológica; pues según Moreu-Rey, en los Alpes, en la frontera franco-italiana actual, hay "les Grandes Pareis", del antiguo "parei" oriundo del latín "pariete". Y el torrente de Pareis discurre entre altas murallas rocosas, altas paredes, en una palabra".

(Extraído de libro “Caminos y Paisajes” de Gaspar Valero) y modificado en mayo del 2006 por Toni Sureda.


(Información recopilada de Internet y modificada tras hacer la excursión).

Toni Sureda
(Extraído de libro “Caminos y Paisajes” de Gaspar Valero)
 

 El Grupo lo formaron:

Pepelu, Pedro, Jaime, Ramón, Javier, Kiko, Miguel y Toni

A. Sureda

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