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Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Tener en cuenta que los datos ofrecidos
son solo los del regreso desde Castellitx al Cementerio de Algaida,
por lo que debeis duplicarlos para sacar los datos aproximados de la
ruta completa.
Inicio:
Cementerio de Algaida
Guía:
Antonio Sureda
Equipo:
La ropa que el día aconseje, botas de montaña. aunque se puede
afrontar sin dificultad con deportivas.
Mapa:
IGN Porreras 1:25.000
Mejor época:
cualquiera.
Distancia: 5,61
Subiendo: 3,06 Km.
Bajando: 2,43 Km.
Tiempo efectivo
Subiendo: 0.48 h.
Bajando: 0.40 h.
Parado: 0.08 h.
Total acumulado: 1,35 h.
Altura máxima:
231 m.
Altura mínima: 176 m.
Desnivel
Acumulado
Subiendo: 96 m. Bajando: 99 m.
Media en %: 3,14
Velocidad
media: 3,54 Km./h.
Recomendaciones:
-
Haya o no
fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua
propia (mejor bebida isotónica)
-
No lleveis
perros.
-
No dejeis
rastro de vuestro paso por las fincas.
-
El camino esta
totalmente asfaltado
Precauciones:
-
Abandonar
o no empezar si las inclemencias son adversas
-
La mayor dificultad la encontraremos en los pocos
coches y algunas bicicletas que circulan por este camino.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de
la salida a parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Prologo:
SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA
PAZ DE CASTELLITX
La iglesia de Nuestra Señora de la Paz de
Castellitx es, junto con San Pedro de Escorca y San Miguel de
Campanet, una de las primeras manifestaciones de la arquitectura
religiosa mallorquina después de la Conquista, y una venerada
reliquia del pasado.
Castellitx es desde aquellos mismos tiempos el
nombre de una antigua posesión de las inmediaciones del monte de
Randa, territorio que tenía una gran importancia a principios del
siglo XIII. Allá se erigió una de las primeras parroquias de la
isla, San Pedro de Castellitx, que, aunque sin núcleo propio de
población recogía los feligreses dispersos por las muchas alquerías
de los alrededores. Algaida no existía todavía entonces como pueblo
y Randa no era sino una más de las alquerías o cobertizos de los
contornos. En esta parroquia, única iglesia existente en un
amplísimo radio, debían acudir necesariamente, por el cumplimiento
de sus deberes religiosos, los ermitaños y anacoretas de las
numerosas cuevas y barracas que llenaban el monte.
Parece seguro que en 1236 ya existía esta iglesia de
Castellitx, y la bula de Inocencio IV que en 1248 sancionaba las
iglesias de la isla se refiere a ella, aunque implícitamente. La
parroquia de Castellitx tenía por titular a San Pedro - puede ser en
San Pedro y San Pablo, a juzgar por el viejo retablo de su altar -
por más que ya en 1278 se rendía también culto a una imagen de
Nuestra Señora con el nombre de Santa María de Castellitx.
A principios del siglo XV comienza a formarse en
torno a una alquería vecina llamada Algaida (del árabe Al-gaida = El
Bosque), un importante núcleo de población, y se construyó una
iglesia. Es lógico que ante esta circunstancia se pensara a
trasladar al nuevo pueblo la parroquia, y ya - probablemente en 1420
- se llevó a esta iglesia el retablo de la de Castellitx, aunque
posteriormente fue devuelto a su procedencia. No se conoce el año en
que se pasó la dignidad parroquial de Castellitx en Algaida (parece
lógico pensar que fuera a la vez que se intentó el desmantelamiento
de la iglesia de Castellitx y se trasladó el retablo), pero si
consta que año 1466 Castellitx ya no era parroquia, aunque quedó
allí el foso o cementerio, que Algaida siguió utilizando hasta
principios del siglo XIX.
Al perder Castellitx la dignidad de parroquia cedió
también, naturalmente, el patronazgo oficial de su antiguo titular
San Pedro, y fue entonces puesta bajo el patrocinio de Nuestra
Señora con la imagen vieja que estaba recibiendo allí el culto, y el
santuario pasó a ser llamado de la Virgen de Castellitx.
Los tiempos que siguieron fueron de abandono y de
olvido para Castellitx, con algunos intervalos de mayor y
intermitente atención. En uno de estos, 1.589, se construyó con las
limosnas de los vecinos el porche existente ante el portal románico
del santuario.
Ya en el siglo XVIII la Virgen de Castellitx empieza
a ser invocada, sin que se sepa la razón del cambio, con el nombre
de Nuestra Señora de la Paz, celebrándose anualmente al santuario,
desde tiempo inmemorial, una fiesta y romería en la tercera y última
fiesta de Pascua, día de pancaritat que sigue celebrándose aún hoy
en día.
El año 1802 fue reformado el viejo retablo gótico de
San Pedro y San Pablo, para colocar en el centro una hornacina donde
exponer al culto la imagen de Nuestra Señora de la Paz, que antes
estaba en un pequeño nicho secundario. Desgraciadamente esta
operación obligó a dividir el retablo - valiosa reliquia de finales
del siglo XIV - para intercalar la hornacina. El vacío que quedó
encima de él, entre las dos partes del retablo, fue completado con
pinturas alusivas a la Pasión que, ni por la técnica ni los motivos,
tienen que ver con el resto de las antiguas tablas. En igual forma y
aunque con menor fortuna, fueron también "restaurados" los bajos del
retablo.
Por su parte, la imagen de la Virgen es una talla
románica de la que se hace ya mención en 1278, y es una joya de la
iconografía religiosa mallorquina.
Actualmente el santuario de Nuestra Señora de la Paz
de Castellitx permanece solitario, habitualmente cerrado, añorando
tiempos de mayor esplendor en su tranquila situación en aquel
paisaje.
Descripción de la excursión:
La excursión se inicia en la plaza del pueblo, o como
en nuestro caso en el cementerio de Algaida, donde no hay problemas
de aparcamiento.
De comenzar en el pueblo solo debeis seguir las
indicaciones al cuartel de la guardia civil no abandonar el
camino.
De iniciar en el cementerio, una vez estacionado el
vehículo, comenzaremos a andar retrocediendo hacia el pueblo, al
llegar a la primera esquina domaremos a mano derecha, donde veremos
un letrero indicativo que pone "Camí de Castellitx per Binicomprat"
el cual ya no abandonaremos y nos llevara en dirección al medio
abandonado caserío de los dos Castellitx, ya que a cada lado de la
carretera tiene un nombre distinto, la parte en que se ubica el
santuario de Nuestra Señora de La Pau de Castellitx, recibe el
nombre de Castellitx d'en Barra d'Or y al lado opuesto de la
carretera toma el nombre de Castellitx de la Pau.
Una vez lleguemos al caserío y visitemos las
abandonadas casas (si entrais en alguna tener cuidado que algunas
estan en estado ruinoso, con el consiguiente peligro de que un
derrumbe pueda causar lesiones o algo peor aun), entonces podemos
seguir en la misma dirección que llevamos hasta llegar a un camino
que dificulta el paso unas ramas y un cable, pero por su lado
izquierdo se puede pasar casi sin dificultad, seguimos el camino
unos metros y a mano derecha veremos una especie de portillo entre
la maleza cerrado con una cadena pero que podemos saltar sin
problemas, ahora si ir con cuidado hay una gran alberca por la que
pasaremos casi pegados a ella, cuando la veamos entera dado que la
vegetación invade sus laterales, parecerá que estamos viendo una
laguna.
Aunque nosotros no llegamos a ella, rodeando esta
"laguna" hasta el lado contrario y caminando un poco llegaríamos a
la fuente de Castellitx, que alimenta esta alberca y otra que hay en
un vedado de caza, que nosotros encontramos abierto al ser día de
caza, pero que probablemente si vais en un día que no sea de caza no
podreis entrar.
Vista la alberca o la fuente en su caso, regresaremos
por los mismos pasos hasta el vehículo finalizando así el corto
paseo de hoy apto para cualquier familia con ganas de efectuar un
bonito paseo.
El Grupo lo
formaron:
Cinta, Maria,
Pedro y Toni
A. Sureda
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Fotografías
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