
![]()

![]()
TEMAS TRATADOS EN CARTA A RAÚL CASTRO
1. Exigencia de
Inicio de un Proceso nde Salvación Nacional
2. Medidas
indispensables para desmontar el totalitarismo y construir una sociedad civil
3. Cuestionamiento
a la política “aperturista” sin verdaderos pasos de solución
|
España, 8 de Abril de 2008 Día de San Dionisio Sr.
Raúl Castro, Presidente
de la República de Cuba, Palacio
de Gobierno, La
Habana. Distinguido
Sr. Presidente: Congratulo la salida del sr.
Fidel Castro del sillón principal del Régimen. En ello, el Señor Dios ve
la primera medida de apertura y deseo
sincero de caminar hacia la solución del conflicto nacional cubano y
de la situación de penuria, en que vive la sociedad cubana de la Isla, y revertir
el proceso de involución social. He tenido
conocimiento de algunas de las “curitas”: “liberación” de los medicamentos de
la farmacia designada, la venta de teléfonos celulares o móviles y suspensión
de la prohibición de la entrada de cubanos a los hoteles, que su gobierno
viene anunciando en calidad de medicina para una sociedad en estado de gravedad, es más, de coma. Sr. Raúl
Castro, es inadmisible, que Usted se burle del pueblo cubano y de la
opinión internacional, una vez más. Usted es un hombre de unos 76 años, a
esa edad murió mi anciano padre. Usted es un
anciano. Y, ningún anciano está en capacidad de gobernar y sacar a una nación
de la más profunda y prolongada crisis de su historia. Además, su modo de gobernar es
arcaico y tienen más de 49 años en el poder. El Régimen Comunista Cubano ha
sido el responsable, siendo Usted el segundo al mando, en todos los sentidos
y jerarquías, de la situación, en que se encuentra la Economía y del
deterioro social de la población, del crecimiento de la delincuencia y la
población marginal en la Isla. Personas de
familias decentes están adquiriendo hábitos, modos de decir y hasta gestos de
las capas menos favorecidas históricamente y provenientes de los barracones. Esto es un grito de alarma para salvar
nuestra identidad nacional, nuestra cultura y por preservar los valores
éticos de la hidalguía española, que han sido, históricamente, los que
han regido y guiado el curso de la sociedad cubana. Le decía, que
mi Padre murió siendo anciano. Yo estaba en Rusia ese 3 de febrero de 1977.
Trabajó hasta 6 meses antes de su fallecimiento y, hasta ese día, fue el
Secretario General del Núcleo del Partido Comunista de Cuba en el Aserrío San
José, denominado por la Revolución Reynaldo Grenoll. Ese mismo año de su jubilación, le fue concedido
un viaje a la URSS. Repito, yo estaba en Moscú, y él murió con un deseo tan
grande de verme, que se fue a despedir en Espíritu (yo era atea y le dije a
Alicia Camacho, la hija de Camacho Aguilera, entonces Miembro del Buró
Político del PCC y Primer Secretario de la provincia de Pinar del Río, y
compañera mía de habitación y pupitre: “He sentido, que se ha muerto mi
Papá”. Mi familia no me avisó; sólo lo supe, con certeza, en agosto al llegar
al puerto de La Habana y ver, en la distancia, a mi madre de luto). Bien, a
pesar del gran deseo de verme y conocer la URSS, que tenía, me escribió para
explicarme su decisión de renunciar al viaje: “Hija, me han concedido un anhelado sueño, viajar a la Unión
Soviética…. Me emocionó y entusiasmo, pero me senté a meditar. Comprendí, que
yo era un anciano y que esa oportunidad se la debía pasar a otro, a una
persona más joven, que estuviese en la capacidad de aprender y aplicar los
conocimientos y las nuevas experiencias para el bien de la nación…”. Mi Padre era
un Gran Señor, un Patriarca, un justo y tuvo, que humillarse vistiendo, en
los años de la Revolución Cubana, ropa de obrero, ropa dura, cual hebreo en
penitencia. Vistió de miliciano. Tomó la mocha en sus delicadas manos; manos,
que me recordaron las de su hermano Fidel, cuando lo vi
de cerca en un Plan la Escuela al Campo, acompañado de Comandante Acosta,
cuando gobernaba la provincia de Oriente y jugaba volley-ball con los alumnos de la Secundaria Básica “Espino
Fernández” en el Valle del Cauto (pensé: “Tiene las manos parecidas a las de
mi papá: uñas un tanto largas y cuidadas, dedos largos, delgados y
distinguidos; manos, que no conocen el trabajo duro, entendido como rudo). Mi Padre, al
que yo recuerdo, aún, dentro de una de las mejores chaquetas o cazadoras de
piel marrón, que yo haya visto en toda mi vida, en combinación con su
portafolio de piel, cinto y zapatos y, todavía, viviendo en Escario 380 del
Reparto Santa Bárbara en Santiago de Cuba, conservaba su traje de montar
beige y fusta. Mi Padre, el que desde la juventud antes de los años ’20 del
siglo XX, conducía el coche del año, tuvo, que vestirse de obrero sin ser
obrero, usar camisas de mangas cortas y hasta botas ordinarias de cañero;
tuvo, que utilizar el autobús y andar a pié largas caminatas, cuando se
dificultaron las piezas y suministros para el automóvil y hasta el autobús;
cuando nuestras guaguas, comenzaron a desaparecer y ser una tortura
multitudinaria. Aún, se conserva parte de su último automóvil, un Buick de los ’50 con caja automática, medio convertido en
camioneta por mi hermano, Ing. Ramón Torres, militante del Partido Comunista
y ateo. Mi Padre, siendo un hombre
viejo, porque mi padre nació con el siglo, al iniciarse 1901, antes de que
Cuba se constituyese en República, puso todas sus esperanzas, por el bien de
su nación, en la Revolución Cubana y en sus líderes; estudió las
principales obras del Marxismo-Leninismo en sus últimos quince años de vida,
comenzando por El Capital de Carlos Marx, sus tres tomos. Yo doy gracias al Cielo, por mi
Padre haberse ido sin la frustración de ver que estaba equivocado, porque mi Papá, el Señor Don Juan Antonio Torres
y García de la Familia Ilustre asturiana Fernández Santa María, se hubiese
recordado el nacimiento de su propio padre en Zaragoza, Aragón. Y, se hubiese
puesto su manta, como un baturro, y echado al hombro la escopeta, parodiando
a José Martí, para combatir al régimen traidor de su pueblo, al régimen que
se había burlado de la buena voluntad de sus seguidores, para sus
dirigentes convertirse en zares y generales, que les despreciaban, como lo
hizo su hermano Fidel Castro en el Palacio de las Convenciones con los
micrófonos abiertos sin saberlo, cuando se leía el parte de las
movilizaciones de los trabajadores habaneros a las famosas 120 horas agrícolas, que en la práctica eran
obligatorias, echándose hacia atrás, se rió sarcásticamente y dijo: “Jo, jo, jo, los
esclavos modernos”. Ciertamente, mi Padre no supo de las
injustitas cometidas por el Régimen, hablo de actos de sangre, torturas y
palizas masivas en las prisiones. Y, de haberlo oído, no les dio crédito, no
tomó en serio a su interlocutor, el Capitán Armando Vila (Maceíto),
del Pelotón Suicida del Segundo Frente Oriental y amigo suyo, desde que
trabajó en la finca del padre de Usted en Birán,
antes de la Sierra Maestra. Mi Santo Padre no les
creía capaces de tales vilezas. Mi padre creyó en ustedes y enseñó a sus
hijos a confiar, pero nos enseñó, ante todo, la justicia, la verdad, el honor
y que Dios quiere a todos los hombres libres, con criterios, es decir, personas. Mi Hermanito
Raúl Torres Vila, Jesucristo de la Misericordia Divina, lleva ese nombre en
honor a Usted, Sr. Raúl Castro. Porque fue una cara petición de mi hermano
Carlos, tras Usted cargarle en el Campo Deportivo del Instituto de Segunda
Enseñanza “Cuqui Bosch”, una noche a
finales de 1962 ó inicios de 1963. Usted le cargó y besó, yo estaba presente,
y para él fue de suma importancia. Nosotros accedimos, porque era el nombre
del nieto mayor de entre los hijos de la hija predilecta, de entonces, de mi
Padre, la Sra. María de los Ángeles Torres Quintana (nieta de Doña María
Vila, la tía-abuela de la primera esposa de Fidel Castro. A su hermano Fidel, mi Padre le conoció
en la casa de su suegra, antes del Moncada), que está en Miami desde el
triunfo de la Revolución Cubana. Pues, mi
hermano, Ing. Carlos Torres Vila, es un desempleado habanero hace más de un
lustro. Un excelente ingeniero en telecomunicaciones, profesor de varias
asignaturas dentro de la Electrónica y se está descalificado; está penando,
se le ve desnutrido y sufrido, y realmente no conozco detalles, pero veo las
fotos, los ojos, los gestos y el deterioro físico y anímico del rostro. Lo
comparo con mi hermana Michán, que llegó a los Estados Unidos y tuvo, que
recoger los colchones de la vía pública a su llegada, según me han contado;
hacer ventas domiciliarias, una Maestra Normalista, en 1959 ó 60; no recuerdo
con exactitud la fecha, yo era muy pequeña y mi Hermanito no había sido
concebido. Ella no trabajaba, porque no lo necesitaba y prefería quedarse en
casa con sus hijos. Michán, pasado
unos años, no muchos, tenía una casa de dos plantas en New
Jersey, superior a su bungalow del Reparto Vista
Alegre en Santiago de Cuba y a la quinta de descanso de El Caney. Usted
debe conocer esta última, está al lado del Cuartel del Visu:
la casita blanca de ventanas y techo rojos, cercada con un muro de lajas y un
camino de lajas para coches, con dos garajes detrás, un tanto apartados. Era
de la familia Asencio, su marido. Le digo, que le
comparo con mi hermano Carlos, que también ha trabajado, decentemente, desde
que culminó sus estudios en el Instituto Tecnológico de Electrónica de La
Habana, en su primera graduación; luego, ya siendo profesor de Nivel Medio,
estudió la carrera universitaria; el mejor
profesor de su Instituto y está
desempleado, depende de las escasas ayudas del exterior. Pudiese citarle
otros emigrantes más recientes de mi entorno familiar, que emigraron en la
segunda mitad de los ’90 a los EEUU: tienen una casa de dos plantas en New Jersey y viajan de
vacaciones, como turistas, a Cuba, Cancún y otros muchos lugares. No son
ricos; sólo son personas, que reciben los ingresos en correspondencia con el
trabajo, que realizan. Caso de cubanos desempleados en los EEUU, que reciben
subsidios, que le permiten buscar, con tranquilidad y sin tensiones
económicas importantes, otro empleo, que se ajuste a sus intereses, así como
desempleados cubanos en los EEUU, que reciben un subsidio, en forma de beca,
que le permite y obliga a hacer una carrera universitaria. El caso, conocido
por mí, es su segunda carrera universitaria, la primera fue en Cuba. Tengo
una amiga cibernética, que llegó con una edad cercana a la suya a los EEUU y
tuvo, que esperar un año para legalizarse, a partir de entonces recibe una
pensión superior a los 400 dólares, gastos médicos y bonos de comida. Una
Maestra cubana jubilada, una mujer extraordinaria y vital, que a los 80 años
mantiene una lucidez y fluida comunicación a través de una computadora. Tiene
amigos cibernéticos en Suecia, EEUU, Canarias, Cuba y España, todos
profesionales en activo. Todos son personas concretas. Muchos de los desempleados cubanos se
esfuerzan, en demasía, por buscar la subsistencia en una sociedad, que limita
a los individuos, coacciona toda iniciativa individual o de grupo, que
margina a los individuos no integrados
a los flujos oficiales. En una sociedad, que los salarios no alcanzan para
satisfacer las necesidades básicas, siquiera llegan, en su conversión, al
mínimo indispensable de 1 US dólar, que Naciones Unidas marcaba como límite
de pobreza en la ‘ultima d’ecada del pasado siglo. La población cubana, en
general, vive dentro de la pobreza absoluta y los más favorecidos, no
pertenecientes a las altas jerarquías en el poder, serían pobres o clase
media baja en uno de los países más pobres de entre los 20 países más
desarrollados del Mundo; serían clase media baja y sólo clase media media o media alta por su status social y modo de vida,
pero nunca por sus bienes materiales y liquidez. Cuba, históricamente, fue un
país próspero de personas con elevada capacidad de trabajo, empuje, deseos de
triunfar y con una economía sólida, la cual ha seguido un camino errático en
los años de la Revolución Cubana y el país no ha sido capaz de generara tan siquiera
sus propios alimentos, en un territorio favorecido por Dios, como pocos, en
cuanto a clima, fertilidad de sus tierras e instrucción. Volviendo a la
comparación, ciertamente, mi hermano tuvo que trasladarse a La Habana, porque
mi Madre lo necesitaba y ya está desvinculado de Santiago de Cuba. Michán,
que no había ejercido en Cuba, que yo recuerde, en los EEUU se jubiló, ya
estando en el Libro de Honor de los Maestros Americanos. ¿Cómo es posible,
que una sociedad que necesite avanzar se prive de las personas mejor
calificadas, de los mejores cerebros? Porque no existe un Torres,
descendiente de Andrés Tutor, que no sea, extremadamente, inteligente, genial
en algún o algunos campos del conocimiento. Considero, que la situación de mi
hermano es similar a la de otros profesionales cubanos, pero ello no justifica, sino que hace
preocupante, que peligre y se encuentre en cuestionamiento el más grande
logro de la Revolución Cubana: Educación para todos, que en definitiva
permitió la Salud para todos. Siquiera la
multimillonaria ayuda de la Unión Soviética fue administrada con eficiencia. En Cuba, no existe razón
ninguna, para que su población pene por falta de alimentos, en un país con
condiciones para varias cosechas anuales, por ejemplo, puede haber 3 cosechas
de maíz en un mismo año. La situación del campo cubano, en los ’90, ya era
alarmante y, desde entonces, debían ustedes haber salido del poder, haber
dado la oportunidad a otros de trabajar por el bienestar del cada cubano con
independencia de su ideología y simpatías políticas. No hay ninguna justificación, para que el régimen
dictatorial comunista se sostenga en el poder. No hay ninguna razón de
mantener gastos militares en Cuba, ni ejércitos. Cuba debe pasar a la
neutralidad y sólo preservar la Policía del Orden Público y un Cuerpo de
Guardafronteras para luchar contra el tráfico ilegal. Yo soy consciente, que esto
plantearía un problema a resolver y daría lugar a un incremento del
desempleo; además, plantearía la necesidad de reconversión de parte de la
industria y, en adición, la obsoleta. Medidas
necesarias y urgentes para el Proceso de Salvación Nacional. No obstante, la
liberalización de la economía permitiría absorber una parte importante de esa
fuerza de trabajo, que se autoemplearía. Pero, de
ningún modo, en mi opinión, Cuba debe apostar por un mercado salvaje, sino
trabajar por la combinación del neoliberalismo con lo mejor del keynesianismo
y algunas cuestiones alcanzadas dentro del socialismo, tales como:
igualdad entre hombre y mujer, jubilación a los 55 y 60 años para mujeres y
hombres respectivamente, el esfuerzo por el pleno empleo sin que esto
constituya inmovilidad social, subempleo o desempleo encubierto; igualdad de
oportunidades para todos los nacidos, lo que en nada tiene que ver con el
igualitarismo y no puede negar el esfuerzo individual de cada ciudadano, etc.
Tal vez, esté esbozando un nuevo modelo neokeynesiano,
lo que considero una necesidad no sólo para Cuba, sino para el actual
desenvolvimiento de la Economía Mundial y de las economías nacionales,
que lanza señales de agotamiento y descontento. Esto no niega en absoluto el
dinamismo, que confirió el neoliberalismo a estas sociedades y la importante
elevación del nivel de vida de todas las capas sociales con independencia de
las diferencias, a veces marcadas, entre ellas, por lo menos, de los países
desarrollados. Es un tema complejo y debe ser el GOBIERNO DE RECONSTRUCCIÓN
NACIONAL y sus Asesores Internacionales, los que decidan la solución más
viable de la crisis económica y social de Cuba, y su crisis de inserción
internacional. El GOBIERNO DE
RECONSTRUCCIÓN NACIONAL, DEBE TOMAR EN CONSIDERACIÓN ESTOS ASPECTOS Y
GARANTIZAR LA SALUD A TODA LA POBLACIÓN EN EL NIVEL MÁS ALTO, SIN HACER
DIFERENCIAS; RECUPERAR AL SISTEMA DE SALUD CUBANO, SUMERGIDO EN UNA PROFUNDA
CRISIS, PERO CON EXCELENTES PROFESIONALES, QUE NECESITAN RECALIFICARSE EN EL
USO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS. El Gobierno de Reconstrucción Nacional debe
estar libre de políticos y militares, compuesto por los mejores cerebros cubanos, profesionales e
intelectuales del más elevado nivel y con capacidad física. Quede
perfectamente claro, que no me refiero a un gobierno de jóvenes, los
que, en Cuba, no están capacitados suficientemente, no sólo por falta
de experiencia y contacto con el exterior, sino, y ante todo, por ser
productos de un Sistema de Educación,
que a partir de la segunda mitad de los ’70 fue herido mortalmente por una
política promocionista, sobre todo en la educación primaria y media. Política
educacional, diseñada para la apología
propagandística del Régimen en detrimento de la calidad de la Educación. La Educación, en Cuba, se había
caracterizado, antes y después del Triunfo de la Revolución Cubana, por su
elevado nivel y rigurosidad. La Educación Superior, ante todo en los
Centros Rectores de cada rama y la Academia de Ciencias, son los que, en
mayor medida, han logrado preservar la Educación en Cuba a un nivel
comparable con las buenas universidades del Mundo. Las generaciones
comprendidas entre los 45 y 65 años, son las que deben asumir la
responsabilidad del renacer cubano y del rescate de la identidad nacional. Por demás está decir, que deben salvar 17
años de estancamiento y crisis, de involución en el proceso de desarrollo,
cuando la Economía Mundial, la aplicación técnica de las nuevas tecnologías
dio un impulso nunca antes visto a la producción material y al bienestar; más
tareas no resueltas por la Revolución Cubana, sino agravadas, como es la
cuestión de la vivienda, el transporte, la salud, telecomunicaciones, entre
otros temas económicos. No obstante, Cuba no debe repetir tal modelo de
desarrollo, porque está basado en la producción indiscriminada y en una
pérdida del control de la calidad, que lleva a la producción de objetos
desechables con poco uso… y el consiguiente agotamiento acelerado de los
recursos naturales del Planeta, en función de los países y las sociedades,
que logran insertarse en ese proceso y pone en peligro la supervivencia en la
Tierra. Estamos ante un modelo autodestructivo y se hace necesario proponer
al Mundo un modelo racional, un modelo viable y sostenible, que abarque todos
los aspectos de la vida. Cuba tiene
las condiciones naturales, recursos
humanos y físicos, la ubicación geográfica para insertarse entre las economías
de los países desarrollados. Cuba no es Haití. Cuba, no es República
Dominicana. Cuba no es siquiera una República Centroamericana. Cuba pertenece
al Norte y Cuba tiene, que integrase al Norte en condiciones de igualdad. El
Gobierno de Cuba está llevando a la sociedad cubana a un proceso de deterioro
sólo comparable con el que vivió la isla vecina al perder su posición en el
mercado azucarero y cafetalero, producto de la Revolución de Haití a finales
del siglo XVIII. Esto no quiere decir, que los ritmos de deterioro y las
características de los procesos sean idénticos, pero el resultado sería
similar, de continuar la política gubernamental actual y perseverar en un
modelo, que ha demostrado, con creces, su inviabilidad no sólo en la antigua
Unión Soviética y Europa del Este, sino ante la mirada de cada cubano, que
quiera ver; de cada cubano, que ame a su patria, a su familia, a sus amigos y
vecinos. Cuba debe trabajar por mejorar en cantidad y calidad sus relaciones
con España, ante todo por salvaguardar nuestra identidad nacional y para
garantizar nuestra doble inserción en la Economía Mundial, mediante el
estrechamiento de vínculos con los países de la Unión Europea y con ella de
conjunto en condiciones similares a Canarias e insertarse en el proceso de
integración del Norte de América. Cuba debe rescatar las relaciones
preferenciales con sus antiguos socios estadounidenses, rusos, ucranianos y
otros territorios ex–soviéticos y con Europa del Este. Cuba debe despolitizar sus relaciones internacionales. Cuba debe
revertir el flujo migratorio, que ha constituido una sangría genética de la
población cubana; no por imposición, sino porque los cubanos decidan vivir en
Cuba por ser un país habitable, por ser un país de progreso, por ser un país
en el que se respeten los derechos humanos, y sea grata y gratificante la
vida. Cuba debe tender a ser el paraíso amable, rico y próspero, que sirvió
de puente entre América y Europa, situación que le permitió gozar de
prosperidad inigualable, salvo la excepción de Argentina y México en sus
principales centros urbanos. No se puede permitir, que los trabajadores
agrícolas se conviertan en desempleados cíclicos. Ciertamente, en Cuba
existían desigualdades y serios problemas sociales a resolver, muchos de
ellos siguen siendo tareas pendientes para el Gobierno de Reconstrucción y
los venideros, a saber: situación de los carboneros en la Ciénaga de Zapata,
cuya existencia es mísera y hasta hay
olor a miseria: en la Ciénaga supe, que la pobreza tiene olor; la elevación
de las condiciones de vida de los obreros agrícolas, incremento notable de
las pensiones y de los subsidios sociales a un nivel que corresponda con los
precios de actualidad y les permita vivir con decoro sin tener que ser
asumidos por la familia. La pensiones actuales condenan a la muerte, a los
que no tienen familiares que les amparen; mejora de los servicios sociales,
de los recursos destinados a la recreación de la población, en general, y
descentralizarlos, liberarlos, permitir la iniciativa privada y sin estrangulamiento
estatal; la elevación del nivel cultural y de refinamiento de las capas
inferiores de la población y la recuperación en la pérdida de valores
morales, agudizada en los años de la prolongada crisis… Hoy, mi
Hermano Raúl, Cristo de la Misericordia Divina, se dirige a su tocayo, Sr.
Presidente, en compañía de mi Padre y mi Madre, esa Trinidad que reina en el
Cielo y tuvo a bien, el Dios Todopoderoso, de que se manifestara, de nuevo,
la Alianza Divina por mediación de cuerpos humanos en el escenario de la Isla
de Cuba, pues, a través de mí, su Cónsul en el Planeta, se dirige a Usted,
Sr. Raúl Castro, para pedirle respetuosamente su dimisión y la de su Gobierno en pleno, de
forma controlada y ordenada, con la mediación de la Casa Real Española, por segunda vez en tres meses. Y, si ésta, no
quisiese cumplir sus obligaciones para con el pueblo español (genética y
étnicamente) nacido en Cuba, descendiente de los peninsulares e isleños, se
le rogaría solicitar a la Organización de Naciones Unidas el financiamiento de una Comisión de
Científicos y Políticos Extranjeros, dirigida por el Dr. Prof. Gerd Junne[1] de la Universidad de
Ámsterdam, Experto en Solución Pacífica de Conflictos (de él aceptar),
para conformar y asesorar a un Equipo de GOBIERNO DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL,
sin políticos ni politiquería. Un país no se reconstruye con el enfrentamiento de bandos políticos, con
la lucha de poder y por alcanzar privilegios, por dar la mayor mordida al
pastel, sino con la voluntad de solución de las dificultades, con el consenso
real para alcanzar un objetivo común de progreso y bienestar. Cuba necesita
un gobierno, que saque a la nación de la crisis permanente, en que el
gobierno del sr. Fidel Castro, el que Usted ha
heredado, y le recuerdo que en Cuba no existe la Monarquía, ni siquiera
Constitucional, la ha sumergido y no ha sido capaz de sacarla por más de 17
años. Sólo me estoy refiriendo, en este aspecto, a la situación
socio-económica, lo que no resta importancia y prioridad a la
indispensable democratización de la sociedad, a la apertura de la sociedad a
todos los aspectos en la vida económica, política, social y cultural de la
nación. Cuba necesita un gobierno
neutral en materia política e ideológica, un gobierno de intelectuales y tecnócratas, que asuma por 5 años, y
garantice la construcción de la
sociedad civil cubana; se erija en estado
de derecho y cree los mecanismos necesarios para convertir al país en un
estado de derecho; lleve a cabo la
separación de poderes. Separar, lo máximo posible, la vida económica de
la nación del forcejeo
político, acostumbrado en las sociedades democráticas, lo que trasmitiría
seguridad y estabilidad a la nación, a la vida de los ciudadanos. Control
estricto de los recursos financieros y materiales, de los bienes
patrimoniales de la nación. Los que vienen aspirando al poder o ejercen el
poder, en Cuba y en el exilio, tendrán que esperar la Reconstrucción Nacional,
y trabajar por ella y para ella, así como en la formación de partidos
políticos y grupos de presión al interior de la sociedad cubana. Los
políticos no suelen ser lo suficientemente capaces y honestos; salvo honrosas
excepciones. Los políticos suelen colocar los intereses partidarios y de
grupos por encima de los intereses de las naciones. Repito, es la necesidad ineludible de la conformación de un gobierno
neutral no sólo en lo militar, sino, y ante todo, en lo ideológico y
político. Se hace
necesaria la salida de los núcleos del Partido Comunista y la Unión de
Jóvenes Comunistas de los centros de trabajo y estudio, así como todas
las organizaciones paramilitares, con la consiguiente disolución de las Tropas de Acción Rápida, Milicias Tropas
Territoriales y cualquier otra que funcione al interior de la vida civil,
entre ellas los CDR y la FMC. Eliminación del Servicio
Militar Obligatorio. Despolitización y desmilitarización de la vida civil cubana. Estas son
algunas de las medidas necesarias y
urgentes para el proceso de salvación nacional. Las pequeñas medidas aperturistas,
adoptadas en los dos últimos meses, no logran siquiera
calzar las sandalias de las frustradas reformas de los ’90. Sr. Raúl Castro, seamos serios, respetemos a los individuos; respetemos
el honor, incluso, de sus seguidores. La diáspora del pueblo cubano y el constante flujo emigratorio
hacia cualquier lugar del mundo, incluso, hacia países subdesarrollados,
mucho más atrasados que Cuba en 1959, recuerde el cortometraje “Madagascar”, son la mejor prueba para sostener su
carta de renuncia, acompañada de la firma de sus ministros. Si ello no
bastara, por favor, disfrácese y camine por las calles de La Habana, por el
Cerro, por Centrohabana, por Mantilla, entre a los solares de la Habana;
camine por Santiago de Las Vegas. Lléguese al campo cubano, ande Cuba, como
lo hicimos Yo, Dra. Cary Torres, y las
Doctoras Carmen Diana Deere, Niurka Pérez, el Maestro en Ciencias Ernel
González, las Licenciadas, Miriam García, Caridad Dacosta,
Joaquina, Mabel, Barbarita (ruego a mis colegas disculpas por no recordar en
este momento sus apellidos) y las entonces estudiantes Gloria Zaragoza, Desireé Cristóbal Allende y Dayma
Echavarría de la Universidad de La Habana desde el
Equipo de Estudios Rurales (EER) del Departamento de Sociología de la
Facultad de Filosofía e Historia, en los ’90, antes que la Iglesia Cubana
anunciase, que la Virgen de la Caridad estaba recorriendo Cuba. ¡Saludemos el CD (400) Aniversario de la Aparición de la Imagen de la
Caridad y su establecimiento en la zona del Cobre, para más tarde ocupar su
santuario; saludemos el CCLXXX (280) Aniversario de la Fundación de la
Universidad de La Habana con la libertad de Cuba, con el respeto de la
dignidad de cada cubano, con una verdadera apertura y con un proceso de
Salvación Nacional, donde su Centro Universitario Rector está llamado a jugar
un papel trascendente! Acabo de abrir
el refrigerador y me ha asombrado cuánto se parece a un refrigerador cubano.
Pero, yo llevo más de un mes sin hacer la compra, la que hago sólo una vez al
mes. Pensé: “No me queda comida. Pero
rectifiqué, con las latas que aún no he consumido, medio kilo de picadillo de
carne de res de primera, unas croquetas, té, miel, arroz, lentejas, unas
naranjas, un litro de aceite de oliva virgen extra y algunas cosas más, que
serían un lujo en la mayoría de los hogares cubanos, puedo vivir aún varios
días. Además, tengo sopa de pollo, garbanzo con pata y panza de res preparada, arroz con bonito y una
fuente de ensalada mixta. Y un licorcito delicioso para sustituir el postre”
No obstante, me avergoncé de tener el refrigerador tan feo y desabastecido. ¿Usted ha abierto los refrigeradores de las personas normales en Cuba,
los de la mayoría? El coco, le dicen: blancos y con agua. Y le escribo esto, porque le
estoy hablando al corazón del hijo de Dios, Raúl Castro Ruz.
Le estoy sensibilizando con la situación, de los que
dependen de Usted y no han logrado escapar, de los que no han pensado en
escapar, de los que no saben siquiera que es posible escapar, de los que no
saben que pueden dejar de padecer o reducir los padecimientos con una mejor
alimentación, de los que yacen en sus tumbas porque se le agotó su corazón, o
su cuerpo o su mente no resistió, como no resistieron los míos la falta de
alimentos, la mala vida y las tensiones sociales. Mi ejemplo por
sí solo habla: Yo casi era una difunta al llegar el Nuevo Milenio y lo
recibí, en el que fue mi apartamento de Altahabana en Boyeros, construido por
mi Hermanito y que sus compañeros de la ISPJAE decidieron, que lo disfrutase
su familia, post-mortem. Recibí el Nuevo Milenio, comiendo plátanos burros, fongos, CEMSA, cambutes o cómo se le quiera llamar a unos
plátanos, que sólo consumían los haitianos en la finca de mi abuelo gallego,
el Sr. D. Juan Vila y García, en la finca “San Vila”, y no fritos en
aceite, sino en azúcar, porque ni aceite teníamos, ni tienen, los cubanos
para comer a no ser por excepción. Comí plátanos malos, que me supieron a
gloria, porque no tenía absolutamente nada de comer y tampoco dinero,
cuando llegó mi hermano Desiderio y abrió mi
refrigerador. Entonces, me regaló 100 pesos y compré un racimo de plátanos.
No en vano, mi corazón no quería acompañarme.
No en vano, tenía alrededor de 40 kilogramos al llegar a España el 9
de agosto de 2000. Quiénes posibilitaron mi llegada a España, me salvaron
de morir por inanición, aunque se hubiese decretado, como causa final de
muerte, un infarto cardíaco. Del mismo modo que leemos en los Informes de
la FAO, en relación con los niños desnutridos y malnutridos
de otros países en desarrollo, que la causa de muerte será siempre la última
enfermedad en la cadena de enfermedades, que se instalan por la falta de los
nutrientes adecuados y en cantidades suficientes. Estoy segura, que los
procesos metabólicos de la población cubana han sido alterados en los últimos
veinte años, incluso, se observan algunos cambios en las características
antropológicas de algunos individuos, lo que requiere estudio de carácter
multidisciplinario y flexibilidad mental de los estudiosos. Una resucitada, casi difunta, llegó a España, tras
cruzar el Océano con 6 nitroglicerinas bajo la lengua en el transcurso de 9
horas. Ocho años más tarde, gozo de
una calidad de vida aceptable y de bienestar, incluso, sin ingresos
económicos propios durante casi ocho años. Yo he vivido gracias a la
Misericordia Divina, llegada a mí a través de santos hijos de Dios, de la
caridad de corazones nobles y amorosos. Con este ejemplo personal, le expongo
la situación de miles de cubanos, que cuentan con peores condiciones de vida
que las yo tenía, que de cierto modo estaba entre los favorecidos y con un
modo de vida y status de clase privilegiada socialmente, antes de mi
marginación y acoso en la Universidad de La Habana por razones políticas, por
sostener un pensamiento propio. Sé, que en mucho a esa situación se debió mi
enfermedad, pero en este momento, lo que más me importa es la salvación y
elevación de mi pueblo, no al Cielo, sino en la Tierra, en vida, en cuerpo
humano. Con relación a
sus medidas recientes y, en específico, la relacionada con los medicamentos, le diré: cuando Usted
“libera”a los pacientes de una farmacia, no los libera. Sólo, les crea una
sensación de cierta libertad de cambio, porque a quién Usted libera es a su
gobierno de la obligación de garantizar los medicamentos del corazón a mi
amigo el Sr. Manuel Martínez, quién fue mi Cartero, cada mes, y obliga a
Manuel o a su esposa María a desandar La Habana y, con ellos, al resto de los
enfermos de la nación. ¿Pueden estos
dos ancianos enfermos deambular por La Habana para aliviar sus dolencias? No.
Por otra parte, el mercado negro de medicamentos responde,
precisamente, a la falta de suministros a las farmacias, en un país que ha contado con una industria
farmacéutica con un desarrollo importante y excelentes profesionales, que han
crecido dentro del proceso revolucionario cubano y fueron uno de los logros
pasados. Usted, Sr. Presidente, liberaría los medicamentos de las farmacias
cubanas, si éstas estuviesen abastecidas o tuviese un centro distribuidor, al
que pudiese llamar el farmacéutico y en unas horas garantizarle la presencia
del medicamento, por tanto, necesitaría medios de transportación, como
mínimo, motocicletas con cascos.. Lo último no es lo
mejor y es una de mis quejas a la forma de distribución española de los
medicamentos. Las farmacias tienen,
que tener stock, sobre todo de los medicamentos imprescindibles para enfermos
crónicos. Pudiese ir una
por una de sus pequeñísimas reformas desmontándoselas, pero creo que no es
necesario. Pues, Usted sabe, que tengo razón y les conozco muy bien, y leo sus
intenciones. No sólo he vivido en Cuba, sino que la he estudiado, la he
caminado y la he sufrido. No el balde, recibimos el Premio Nacional de las Ciencias Sociales en Cuba de la Academia y el
Premio al Mejor Libro Científico Publicado de la Universidad de La Habana,
por un estudio de la situación del grupo social más desfavorecido en toda la
Historia de Cuba, antes y después de la Revolución Cubana, los obreros agrícolas, aunque se extendió a todos los trabajadores
agrícolas de
los tres municipios seleccionados, representativos del agro cubano: Güines,
Santo Domingo y Majibacoa. Hago un
paréntesis para solicitar de Usted, Sr. Presidente, los diplomas acreditativos de dichos premios y de haberse concedido
algún estímulo material, le sea entregado a mi familia. Además,
aprovecho para solicitar, de forma inmediata, la
entrega de diplomas retenidos a
todos los profesionales, que se encuentran en el exilio sin tener que comprar sus
propios títulos. Por ejemplo, al Dr. Álvarez, Cirujano Cardiovascular (hijo del
afamado Ortopédico Dr. Álvarez Cambra), a quién se le retuvo el título de especialista y
no ha podido, por ello, continuar operando ni ocupar un puesto en el Sistema
de Salud de España, limitándosele desde La Habana el ejercicio de su
profesión, imponiéndole la descalificación a distancia y obligándole a
ejercer la medicina privada en calidad de Terapeuta. Tal vez, sí
deba hacer un breve recorrido por las medidas aperturistas, anunciadas
recientemente: Teléfonos
celulares o móviles: lo primero, que tiene que garantizar el Ministerio de Comunicaciones de
Cuba es un teléfono en cada hogar
cubano y el acceso a Internet en todos los hogares, que lo deseen. Eliminar
el control policial de las comunicaciones, ya sea correspondencia escrita
o comunicación telefónica. Con ello, se exige la salida de los militares
de la comunicación ciudadana. En el caso de los celulares (móviles), yo
sólo le preguntaré: ¿Puede un cubano, con el salario
medio y una familia, comprar y mantener un celular? Si la
respuesta es negativa, Usted le miente a la nación cubana. ¿Pueden varios miembros de una familia mantener celulares al mismo
tiempo? Si la
respuesta es negativa, le digo, que Usted y su Gobierno se burlan del pueblo
de Cuba, porque hasta en Jamaica los niños y jóvenes tienen celulares, y una
computadora en su casa. Venta de
computadoras: ¿Tienen siquiera los profesionales y estudiantes cubanos la posibilidad
económica de comprarse una computadora y sus accesorios cada cuatro años con
sus ingresos legales? Los comentarios sobran. Entrada libre
a los hoteles. En realidad, se habla
de suspensión de la prohibición de la entrada de cubanos a los hoteles y, con ello, el reconocimiento
público de la marginación por nacimiento de los ciudadanos cubanos dentro de
su propio país, lo que constituye una seria violación generalizada de los
derechos humanos, reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, de la cual el Gobierno de Cuba es signataria. Ésta ha sido una
de las violaciones de los derechos humanos, con que el Gobierno de La Habana ha humillado en mayor medida a cada ciudadano, ha bajado su
autoestima, y la valía del cubano dentro y fuera de Cuba. Por eso, Sr.
Raúl Castro, el gobierno de estos últimos 18 años no debería recibir el
perdón de Dios. Dios quiere humilde al hombre, pero sólo ante Él. La dignidad humana es un valor no negociable, no transferible. No tiene
derecho ni humano ni gobierno alguno a pisotear la dignidad de un solo
individuo en el Planeta y, mucho menos, la de cada uno y todos los individuos
de la nación cubana. Volveré a hacer preguntas: ¿Puede
un ciudadano, con un salario medio y en pesos cubanos, alquilar una
habitación por un fin de semana, como mínimo, en un hotel de la red turística
de La Habana? ¿Puede un cubano, con un salario medio, alquilar una
habitación y comer en los restaurantes de los hoteles, pagar las piscinas en
cualquier lugar de Cuba, incluidos los cayos? ¿Puede una familia cubana organizarse unas vacaciones por una semana,
respaldadas por sus ingresos legales en algún hotel, a su elección, de Cuba
una vez al año? Liberación de la
venta de electrodomésticos: Como las medidas anteriores, es un reconocimiento
implícito de la limitación de sus derechos, de sus condiciones de vida. No obstante, es positivo, que, al fin
y una vez más, los cubanos de la Isla puedan comprar electrodomésticos, que
les alivien las penosas tareas domésticas a las mujeres y familias. Sobre
todo, a la mujer trabajadora, que se ve obligada a soportar la mayor parte de
la carga doméstica en dificilísimas condiciones. Espero, que cuente el pueblo
de Cuba con fluido eléctrico, que le permita disfrutar de sus nuevos y viejos
aparatos en casa, con libertad y sin horario. Además, espero, que le sean reintegrados, a los familiares, todos los electrodomésticos, que el
Servicio de Aduana ha retenido o quitado a la entrada a Cuba durante todos
estos años. Así como, se disminuya o elimine la elevada tarifa, que se
cobra para la entrada de electrodomésticos, regalos y paquetes del exterior. Vuelvo a hacer
otro paréntesis para referirme al envío
de paquetes a Cuba: Es penoso, que el único país del Mundo al que no se pueden enviar más
de 2 Kg. por Correos sea a Cuba. Es detestable, que el Gobierno de Cuba haya hecho un negocio con la situación de penuria de
la población de la Isla, y exija factura consular para enviar más de 2 Kg. (en mi caso
particular, se me devolvió un paquete de 2 Kg., enviado por DHL, porque fue reembalado por la empleada y superó en unos gramos los
famosos 2 Kg. A mí DHL me cobró sólo por 2 Kg. Siquiera se tomó en
consideración, que el contenido eran
medicinas y un casco para mi sobrino, que había sufrido un accidente en moto, que le produjo una
severa conmoción cerebral, informado
por mí y anunciada desde el Cielo por mi Hermanito Raúl mediante
escritura automática con más de un mes de antelación. Al parecer mi insistencia desde
España, se le dio la medicina y la correspondencia a los destinatarios,
desconozco cómo sucedió con exactitud). Las trabas para enviar paquetes a
Cuba por avión son prohibitivas,
siendo el límite máximo de 30 Kg., y aparte de los 280 euros, que cuesta la
transportación, las autoridades cubanas exigen pagar la entrada en Cuba y
Factura Consular al Consulado de Cuba en España, por ejemplo. Llegando a
costar un envío de 30 Kg. alrededor de 500 euros. ¿Es posible, que en un país, en que sus
ciudadanos (me refiero ala mayoría de la población) no tienen ropa
decente, no tienen calzado decente, no tienen todos los medicamentos
requeridos, siquiera parches de nitroglicerina; no tienen efectos
electrodomésticos al nivel del desarrollo mundial, no tienen siquiera qué
comer todos los días, no tienen aceite a no ser por excepción, no tienen café
de calidad en un país productor, no tienen té, no tienen toallas, no tienen
servilletas, no tienen juegos de sábanas ni frazadas ni abrigos, no tienen
juguetes, bombones, caramelos, galletitas y ninguna golosina para los niños,
no tienen lápices de colores ni libretas, ni bolígrafos, ni lápices para
escribir en la cantidad adecuada, mochilas para ir a la escuela; no tienen
cremas, protecciones solares, lo que provoca enfermedades en la piel y
cataratas prematuras, perfumes y productos para el aseo, y tantas otras
mercancías y objetos indispensables en la vida civilizada, el gobierno limite las ayudas del
exterior de familiares, amigos y personas que ejercen la caridad? Eso es
criminal. Una población bella físicamente se está volviendo fea y vulgar.,
cuando miro fotos de Cuba desconozco a mi país, en el que yo nací, en el que
estudié y trabajé. Un país físicamente bellísimo está tan deteriorado, como
sus habitantes, con enclaves turísticos y enclaves de lo que fue en sectores
localizados de la población. Tal situación hay que revertirla, no a los años
50, sino al siglo XXI, comenzando con la RENUNCIA DEL GOBIERNO RESPONSABLE DE
SEMEJANTE SITUACIÓN; DE LA DEPAUPERACIÓN NACIONAL, ACOMPAÑADA DE LA PÉRDIDA
DE IDENTIDAD NACIONAL. La situación de empleo y el valor del salario real se han convertido en un problema crónico de la sociedad
cubana. Antes de la agudización de la crisis en los ’90, en la década de los
’80 ya era preocupante la situación de
empleo en Cuba. Siendo grave, por los elevados niveles de desempleo, en las
regiones orientales y, principalmente, en las provincias de Guantánamo y
Granma, donde superaban el 20% de la PEA[2],
según versa en la Encuesta Nacional de Empleo de 1989. Desconozco las cifras
de desempleo de los ’90 y de la presente década. Supongo, que no se mida de
forma estricta, porque dichas cifras brillaron por su ausencia en la década
final del siglo XX. Incluso, no se realizaron Censos de la Población durante
dos décadas; se dejaron de
producir los Anuarios Estadísticos de Cuba: el último fue en 1989, y no apareció una versión reducida, hasta que la
economía dio algunos síntomas de recuperación, tras la caída en picada por
varios años. El Partido Comunista de
Cuba omitió sus Informes Quinquenales, demostrando, con ello, indolencia,
miedo e irrespeto a la población; incapacidad para gobernar. Ustedes, Sr.
Presidente, no tienen solución para la
situación de Cuba, lo único honesto y bueno, que pueden hacer, lo único que
les elevaría su honor es presentar la renuncia y pedir perdón a su pueblo,
desde la Plaza de la Revolución, ante las cámaras de la Televisión Cubana, en
cadena con todas las emisoras de radio. Yo pudiese seguir
su juego y exigirle, que me publicase en Cuba para demostrar la intención de
apertura. De hecho, sería la mejor medida de la Cultura Oficial Cubana, porque el Sr. Ministro Prieto, en Madrid,
ha afirmado la intención de publicación de autores cubanos del exilio con la
calidad suficiente sin condicionamiento político. Yo soy el mejor caso,
porque, de mí, no puede decir el Sr. Ministro de Cultura, lo que afirma de
otros autores y cataloga de subcultura. Este tiene en su poder mi novela Vals para Karla y la solicitud de su publicación en
Cuba desde antes de iniciada la Feria Internacional del Libro de La Habana
2008. Mi intención coincide con el derecho del pueblo cubano a conocer y
disfrutar del Movimiento Literario del Neo Realismo Romántico, que inició el
siglo XXI, nacido de sus entrañas, y que comparte cuna con España, la antigua
URSS, Alemania, Holanda, México y Nicaragua, lugares que han enriquecido mi
acervo cultural, me sirven de escenario literario y me han convertido en
cosmopolita. Como dije, en la esfera de la Cultura no está capacitado el Sr.
Ministro para, en mi caso, hablar de subcultura, como en el de otros autores,
que el mercado internacional del libro ha elevado, sin ilustración y calidad
suficientes y, con ello, han divulgado los elementos culturales de la
marginalidad cubana, enalteciéndolos y convirtiéndolos, en el ideario
internacional, en características nacionales cubanas, en la llamada cubanía.
Es la manifestación cultural o étnica, a la que los intelectuales ilustrados
llamamos subcultura, para usar un término del Sr. Prieto, o incultura, para
denominarla cómo siempre lo he hecho, y por lo que fui, severamente, cuestionada por la Juventud Comunista
en la primera mitad de los ’80 en el Centro de Investigaciones de Economía
Internacional (CIEI) de la Universidad de La Habana. Yo coincido con
el Sr. Ministro de Cultura de la República de Cuba en el hecho de que algunos
libros de autores cubanos, publicados en el extranjero, en Cuba, no hubiesen
llegado a ver la luz, porque no tienen, sus autores, el nivel cultural
necesario para ser
escritores; palabra mayor en la Isla. Así como, no es la tónica
de la intelectualidad cubana y de la Cultura Cubana enaltecer la vulgaridad.
No obstante, exijo de la Cultura
Cubana la publicación de los autores, y mi obra en muy primer lugar,
que se ciñan no a la apología del Régimen, sino a los parámetros de calidad e
ilustración, que ha caracterizado a la intelectualidad cubana desde el siglo
XVIII; no con poses ni por sus vínculos con el poder, en el sentido más
amplio, sino con el peso de la calidad de su obra. Ciertamente, cualquier proceso de apertura,
necesariamente, debe comenzar por la apertura cultural, en su amplio sentido.
Sin ella, ninguna otra reforma logrará tener sustento serio y sólido; sin
ella, no será posible el acercamiento de posiciones y/o conocimiento de las
mismas. Sin ella, no será viable la reconciliación nacional. Por tanto, abran las manos a la
Cultura y, con ello, se expresará la libertad de creación, único valor
enaltecedor de una nación. En primer lugar, se debe separar la Cultura del
Régimen, entendido como la no intromisión de la ideología oficial del Estado
en la vida cultural de la nación cubana. En la Cultura, no pueden funcionar con
éxito los patrones institucionales de ordeno y mando, siquiera los
aparentemente flexibilizados para una parte de ella. Inclusive, en la vida diplomática da vergüenza escuchar y ver
hombres inteligentes, profesionales del más alto nivel internacional en su
rama, diciendo y haciendo cosas, que
harían dudar de su inteligencia. Y, yo les conozco, les conozco desde muy
jóvenes y he compartido con ellos amistad, aulas, mesas de juegos, reuniones
y hasta discotecas. Da vergüenza, que su Gobierno tenga semejante Ministro de
Relaciones Exteriores, cuando cuentan con Leonela
Santana, Alejandro Roca, Ernesto Sentí, Pablo Rodríguez, Ana María Reyes, Ana
Mari Nieto, por sólo citar a algunos de los más brillantes graduados del
MGIMO, como lo es su yerno Luis Alberto, amigo mío. Hasta pudiese decirle,
que yo soy la más brillante de todos, porque me gradué con notas suficientes
para formar parte del Claustro de la Universidad de La Habana, durmiendo
mañanas, paseando y conversando; divirtiéndome, leyendo novelas en Inglés y
Ruso; faltando a clases para dormir o para no hacer colas en el comedor o
porque me aburrían; haciendo, lo que quería y cuando quería, sólo estudiando
la noche antes de los exámenes. Todavía recuerdo a la otra Cary, el día de mi
Defensa de Diploma, preguntándome: “¿Cómo es posible graduarse sin
estudiar?”. Sólo yo volví al MGIMO de entre los graduados de mi generación y
sólo yo hice el Doctorado en una institución académica de primera fila, el
Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de la URSS, hoy Rusia,
siendo la primera graduada de mi generación en obtener el título de Doctor en
Ciencias y, que yo sepa, los más importantes premios, que conceden las
Ciencias en Cuba y, en particular, las Ciencias Sociales. Jugué siendo
estudiante, luego, me tocó trabajar en serio, con dedicación, pero
disfrutándolo siempre con mis amigos y colegas de la Universidad, y por todos
los lugares por dónde pasé. Con todo respeto, Sr. Raúl Castro, le pediré, que alce
sus ojos al Cielo en busca de apoyo y ayuda para un paso, que requiere tener
un coraje de guerrero. Y, Dios le respetaría y colocaría entre los generales de sus huestes
celestiales, comandadas por San Miguel Arcángel, por el sólo hecho de salvar
a su pueblo, de ayudarle, cuando está hundido en el pantano. ¡Tiéndale la mano a su pueblo y su mano
será recibida, con afecto, por Dios en el Cielo! Mi Padre, Mi Hermano y mi
Madre, esa Santísima Trinidad, saldrá a la puerta a darle la bienvenida, en
su momento. Confío en su
buen corazón; en el corazón, que conoce de amigos y familiares. ¡Esa es su
mejor virtud! Y, Usted sabe de lealtades, incluso, cuando la mano de Fidel
Castro se ha levantado amenazante contra alguno de sus amigos, los ha
protegido. ¡Proteja a su pueblo en ese último acto
altruista, enérgico y virtuoso de la renuncia y la petición de perdón! Ello le hará el gobernante
más importante en la Historia de Cuba, como lo es Mijaíl Gorbachov en la
Historia de Rusia. Y, si no se atreve, siempre habrá un Boris Eltsin para cumplir la Voluntad de Dios. ¡Gracias y
éxitos! ¡Qué Dios lo ilumine y lo bendiga! ¡Alabado sea
Nuestro Señor Jesucristo, Mi Hermanito! ¡Alabada sea la Santísima Trinidad! ¡Dios bendiga
a Cuba y derrame sobre ella su Misericordia! Dra. María Caridad Torres
Vila[3], Cónsul de la Misericordia
Divina en el Planeta, designada por Jesucristo C/C Rey Juan Carlos I, Jefe del Estado Español; Presidente de los Estados Unidos, Sr.
George Bush; Presidente de la República Rusa, Sr. Putín; Secretario General de Naciones
Unidas; Nota: Yo le iba a hacer un resumen, pero Usted tiene muchos profesionales a su disposición, que le ayudarán a hacerlo. Mi tiempo es limitado. Este documento ha sido revisado del día 9 de Abril, Día de Santa Casilda, mi santa tía-abuela gallega, hermana mayor de mi abuelo gallego, D. Juan Ramón Vila y García, de Lugo |
[1] El Dr. Prof. Gerd Junne es un eminente Científico Social alemán, que
trabaja en la Universidad de Ámsterdam y ha visitado en más de una ocasión a
Cuba. Experto en Relaciones Económicas Internacionales, Inserción en el Mercado
Mundial de los Países en Desarrollo ante las Nuevas Tecnología y Solución de
Conflictos por la Vía Pacífica, entre otros. Ha asesorado organismos económicos
internacionales y visitado un sinnúmero de países e instituciones científicas,
posee una amplia red de relaciones con especialistas en los más diversos temas
y con las instituciones.
[2]P.E.A. significa Población Económicamente Activa. La Encuesta Nacional de
Empleo era
un documento de circulación restringida
y, por tanto, sólo tuve la oportunidad de tenerlo en las manos unas escasas
horas en 1990, por lo que cito de memoria. La situación de empleo era un
secreto del gobierno cubano, compartido sólo con un número limitado de profesionales, en función
de las necesidades específicas de trabajo
[3] La Dra. María Caridad (Cary o Kary) Torres Vila, Licenciada en Relaciones
Económicas Internacionales, con especialización en Comercio Exterior del
Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú del Ministerio de
Relaciones Exteriores de Rusia (1981), MGIMO Universidad; Doctorada en Ciencias
Económicas en la especialidad de Economía de los Países en Desarrollo, con
especialización en América Latina. Profesora e Investigadora de la Universidad
de la Habana desde Febrero de 1982 hasta el momento de su jubilación por
enfermedad cardiaca el 31 de Octubre de 1997. Premio Nacional de las Ciencias
Sociales en Cuba, concedido por la Academia de Ciencias y Premio al Mejor Libro
Científico Publicado, por la Universidad de La Habana (compartidos). Experta en
Relaciones Económicas Internacionales, en Economía de los Países en Desarrollo,
en América Latina, en Economía Cubana, en Intercambio Económico entre Rusia y
Europa del Este y América Latina y Cuba, y en Sociología Rural. Fundadora del
Neo Realismo Romántico. Escritora, Ensayista, Articulista de Opinión, Poetisa,
Editora e Ilustradora. El 4 de Julio de 2007, nombrada Cónsul de la Misericordia
Divina en el Planeta por Jesucristo, lo que le ha sido comunicado a todos los
Jefes de Estado, a través del Cuerpo Diplomático Acreditado en España, cuyos
faxes y/o e-mails aparecen en la Guía de Comunicación
de 2004.