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Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Inicio:
Entre Banyalbufar y Estallens aproximadamente en el Km. 88.600 se
encuentra la torre de ses Animes también llamada des Verger,
aparcaremos en los aparcamientos de las inmediaciones que caben un
par de coches, justo pasada la torre en dirección a Estallens
veremos una pista que desciende, este es el punto de inicio.
Guía:
Antonio Sureda
Equipo:
La ropa que el día aconseje, botas de montaña Aunque es posible
afrontarlo con unas deportivas.
Mapa:
Alpina Tramuntana Sur E-25 1:25.000
Mejor época:
cualquiera, si es tiempo de ello podremos disfrutar de un
refrescante baño, siempre que las medusas lo permitan..
Distancia: 3,26
Km.
Subiendo: 1,47 Km.
Bajando: 1,54 Km.
Tiempo efectivo
Subiendo: 0,38 h.
Bajando: 0,34 h.
Parado: 0,53 h.
Total acumulado: 2,05 h.
Altura máxima:
175 m.
Altura mínima: 0 m.
Desnivel
Acumulado
Subiendo: 187 m. Bajando: 177 m.
Media en %: 11,36
Velocidad
media: 1,57 Km./h.
Recomendaciones:
-
Haya o no
fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua
propia (mejor bebida isotónica)
-
No lleveis
perros.
-
No dejeis
rastro de vuestro paso por las fincas.
Precauciones:
-
Abandonar
o no empezar si las inclemencias son adversas
-
La mayor dificultad la encontraremos en el
recorrido por las casas del pueblecito pesquero debido a los
desprendimientos.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de
la salida a parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Prologo:
El
pueblo de Banyalbufar durante la dominación musulmana fue una
alquería que formó parte del distrito de "Bunyola".
Respecto etimología, la última parte de la palabra es árabe:
"Albahr, Albahia" que significa el mar. En cuanto a la primera
sílaba, existen diversas interpretaciones. Una primera opinión la
haría derivar del árabe "Bajtín", "Casa". Así sería "Bajtín Albahr",
"Casa del mar". Otra opinión sería del árabe "Baño", forma del verbo
"construir", probablemente para referirse a un paraje abundante en
lavaderos.
También
se debe considerar la adaptación islámica de la voz latina "vincola"
y significaría "viña del mar".
El "Llibre del Repartiment" cita repetidas veces la vía pública de
Baño-Albahia, y con esta, relaciona los molinos de Canet y Esporles.
La toponimia y la arqueología ponen de relieve la existencia de
sofisticados complejos hidráulicos, como el "Ma'jil" de origen
yemení, sistema de bancales irrigadas, que existe en algunos lugares
de la Sierra y, muy concretamente, en Banyalbufar.
El
término "Ma'jil", que proviene de la raíz "Ajala", significa un
período de tiempo determinado, pero por extensión, se ha aplicado al
conjunto físico de bancales, acequias y albercas.
El
origen del sistema hidráulico de Banyalbufar fecha de la primera
época de "Mayurka", después de la conquista realizada por Isam
al-Khawlani, el 903. Este sistema se compara con el empleado por la
tribu sur-arábiga Hawlan, en Yemen, a la que pertenecía el
conquistador de Mallorca.
El
sistema hidráulico o "Ma'jil" de Banyalbufar presenta una serie de
elementos ordenados de forma sistemática e íntimamente ligados entre
sí. Está formado por diferentes construcciones que tienen como
objetivo la captación y la redistribución del agua. Qanats,
acequias, lavaderos, márgenes y bancales forman parte de un mismo
conjunto.
Todo el
sistema se basa en la captación y la posterior distribución del
agua, a través de acequias hasta que es almacenada en albercas, y
que se vuelve conducir, a través de otra red de acequias, en los
bancales, donde es utilizada para el riego.
La
técnica que se utiliza para la captación del agua es el qanat o
mina. Consiste en hacer un pozo hasta llegar a un acuífero. Se abre
una galería a partir del lugar donde el agua ha de salir a la
superficie hasta llegar al pozo madre, ayudándose de otros agujeros
intermedios por los que se saca la tierra, se introducen los
materiales de construcción y , a la vez, sirven como pozos de
aireación. Este sistema se basa en el aprovechamiento de la
pendiente para que el agua corra desde el pozo madre hasta la salida
de la galería.
La
acequia es el elemento constructivo a través del cual el agua es
conduce desde la salida de la fuente hasta los lavaderos y, de
éstos, hasta cada una de las terrazas para poder ser utilizada para
el riego.
Las
acequias se construían con tejas encajadas con argamasa. Las
principales eran de mampostería y base cuadrada.
La
acequia deberá presentar una pendiente suficiente para que el agua
corra sin que se depositen materiales, pero no debe ser muy acusado
para evitar que la violencia del agua del hunda. Para evitar este
hecho se levanta un margen, por sobre el que se construye la acequia
con la pendiente adecuada.
El agua
se conduce desde la captación hacia la red de riego por diversas
acequias generales. Se desvía hacia las privadas a través de los
ramales para una punza mediante desviaciones, donde se ubican
maderas que encajen dentro regatas previamente picadas para conducir
el agua a uno u otro lavadero. Desde el lavadero se distribuye el
agua de bancal en bancal a través de otra red de acequias, para ser
utilizada para el riego.
El
lavadero es un depósito descubierto que sirve para el almacenamiento
del agua previamente captada.
Los lavaderos presentan formas variables según las condiciones del
terreno. Normalmente están adosados a un margen. Se construían con
piedras vivas, con una técnica similar a la utilizada para construir
márgenes pero, a diferencia de estos, debía ser impermeable. Por
ello, se hacía una mezcla de polvo y tejas viejas, llamada xullaca.
Para
evitar que la presión del agua supusiera un peligro, era importante
mantener un equilibrio entre la capacidad del lavadero ancho y
altura de las paredes. Las paredes eran más anchas en la base y más
delgadas en la parte superior, de forma que presentaran una cierta
inclinación.
La
salida de agua del lavadero se hacía a través de un agujero abierto
en el fondo del depósito, que se tapaba con una barra de madera. La
forma exterior se caracteriza por una pequeña entrada, terminada en
una bóveda de piedra y mortero, donde se sitúa la paleta, elemento
que actúa como grifo del lavadero.
El
suelo se hacía con un ligero declive, para facilitar la eliminación
de agua para la limpieza. Para realizar la limpieza o reparaciones
necesarias, se construía una escalera de bajada al fondo. Los más
antiguos tenían escala de gato. Algunos tienen la pared interior
haciendo escalones, lo que sustituye la escala.
El
bancal o terraza de cultivo es toda superficie alisada
artificialmente, con un plan más horizontal que su original,
dedicada al cultivo.
Las
pronunciadas laderas de la zona de Banyalbufar hacían necesario el
alisamiento para hacer posible el cultivo.
La
construcción de un bancal empieza por el levantamiento de un muro
que la sustente, conocido como “marge”.
El
proceso de construcción del “marge” empezaba buscando las piedras
adecuadas que, normalmente, se recogían por los alrededores. Si eran
demasiado grandes se agujereaban con una mancuernas, y dentro de
esta perforación se introducían cuñas, primero de madera y después
de hierro. Con un mazo se picaban las cuñas, hasta conseguir romper
la piedra
Una vez
preparadas las piedras, comenzaba la construcción del “marge” por
eso, se abría una brecha perpendicular a la pendiente del terreno, y
se preparaban los cimientos. A cada uno de los extremos de lo que
debía ser el “marge” se colocaba un palo, y entre ellos un hilo, o
ginyola. Este hilo era lo que marcaba la línea que debía seguir en
la construcción del margen.
En la
parte inferior, que se construía con una inclinación opuesta a la de
la pendiente, se colocaban las piedras más grandes, que hacían de
base, conocidos como pie de “marge”. En la parte superior, donde se
empleaban las piedras más pequeñas, desaparecía esa inclinación.
Esto se conoce como romper el “marge”, y tiene por objetivo crear un
ángulo para impedir que la presión que la tierra del bancal ejerce
sobre el “marge” pueda provocar el derrumbe de este. La última
hilada era hecha de piedras más pequeñas, que forman la rasante o
corona.
El
segundo elemento del “marge” es un espacio intermedio de relleno. A
medida que se levantaba el “marge”, se llenaba un espacio, de medio
metro aproximadamente, de relleno (piedras y materia vegetal).
Finalmente se levantaba el Bravo, una pared más delgada que el “marge”.,
con una inclinación contraria a la de este, que soportaba la tierra
del bancal y prolongaba el “marge” en el tiempo.
La
construcción del bancal era paralela en el tiempo a la del “marge”..
A medida que se levantaba el margen, se llenaba el espacio posterior
con la tierra que se había desalojado por construirlo. En la parte
inferior, se colocaba la tierra con más piedras, de modo que formase
un fuerte que asegurase el “marge” ante las lluvias. En la parte
superior se depositaba la más fina, para permitir el arraigo del
sembrado.
El
bancal presenta una ligera inclinación en la dirección que debe
seguir el agua para que pueda correr por la acequia, pero también
una inclinación transversal suficiente para que el agua circule por
los surcos en el momento del riego, y asegurar que el agua no pase
al bancal inferior, sino que vuelva atrás al llegar a su extremo.
El
acceso a los bancales se podía hacer por “pujador” subidor es en uno
de los extremos, o escaleras de piedras adosadas en los “márges”.
También son frecuentes las escaleras de gato, simples piedras
encabezadas dentro del “marge”.
Los
últimos elementos de toda la red hidráulica son los molinos movidos
por agua. Actualmente sólo se conservan dos molinos, situados en los
acantilados sobre el mar, a diferentes alturas, aunque hay
constancia de que había otros.
Descripción de la excursión:
Port de
sa Pedra de s’Ase está a tres km. de Banyalbufar, localizado entre
s’Escull d’en Romaní y Cova des Carbó, así como bajo la mirada de
Talaia des Verger o Torre de ses Ànimes. Puerto y atalaya están
unidos por un camino, usado actualmente por los excursionistas
Iremos
en coche hasta la Torre des Verger o de ses Animes, allí hay
aparcamiento para un par de coches, cruzaremos la carretera y
continuaremos en descenso el camino de bajada la puerto de sa Pera
de s’Ase también llamado Pedra de s’Ase.
Es un
rincón precioso que si hace calor y no hay medusas podremos tomar un
refrescante baño, podremos aprovechar el lugar también para
merendar comer, según la hora que sea, o incluso ver una bonita
puesta de Sol si se hace la excursión por la tarde.
Ya solo
nos queda rehacer el camino en este caso en ascenso y si se nos ha
hecho de noche, hacer uso de luz artificial, lo más practico son los
frontales o linternas de let.
El Grupo lo
formaron:
Maria, Juan,
Paco, y Toni
A. Sureda
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Fotografías
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