REUNIONES: TIPOS DE PARTICIPANTES Y ACTITUDES A TOMAR 

EL HABLADOR: Inagotable sobre cualquier tema. Si se le deja, es capaz de acaparar la totalidad del tiempo.

·        Sin violentarlo, limitar su tiempo de palabra. Hacerle practicar ejercicios de audición. Forzarlo a expresarse de otra forma que no sea la palabra (dibujos, escritos, mímica). 

EL MUDO: Piensa que no tiene nada que decir, no se atreve a hablar, está apabullado por los habladores, teme ser criticado.

·        Ayudarlo a salir de su mutismo, incitarlo a hablar, tranquilizarlo, destacar lo que él dice. Cambiar los medios de expresión (el dibujo es un excelente desencadenante de la palabra). 

EL AGRESIVO: Ataca al grupo, al conductor de la reunión. Busca influirlos usando el medio, el chantaje, la ironía, etc.

·        No atacarlo de frente. Parar sus golpes hasta el momento en que crea haber ganado. Entonces, desencadenar la ofensiva apoyándose en el grupo. 

EL SEÑOR SABELOTODO: Él vió todo, experimentó todo, logró todo. Puede ser peligroso pues es capaz de bloquear las ideas originales del grupo y arrastrarlo hacia pistas falsas.

·        Dejarlo lucirse, consultarlo pero no dejarse influir por él. 

EL CENSOR: Critica todo, bloquea todo, desalienta al grupo. Es fatigante para el conductor de la reunión.

·        ¿Cómo podría resultar posible eso?, en lugar de: “es imposible”. 

EL DESANIMADO: De antemano sabe que la reunión no dará ningún resultado. En cada etapa superada por el grupo intenta mostrar la inutilidad del esfuerzo.

·        Devolverle su dinamismo perdido. Tratarlo con humor. Valorizar sus ideas. Forzar sus resistencias. 

EL DIVERTIDO: Lleva todo a la broma y hace reír al grupo. En ese sentido es muy útil, pero amenaza con despojar de toda eficacia a la reunión trasformándola en una sesión de risa loca.

·        Dominarlo con humor. Extraer el lado positivo de sus humoradas. Eventualmente aislarlo. 

EL MANIPULADOR: Busca arrastrar al grupo por caminos conocidos por él sólo y para su provecho exclusivo. Para ello está dispuesto a utilizar los medios.

·        Adivinar sus intenciones y ponerlas en evidencias ante el grupo. Usar eventualmente la dinámica del grupo contra él.

© VALZAM

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