OBJETIVOS PERSONALES
(Isabel Sanchez – Club Sinergos)

“Recuerda: Cuando hagas lo que debes hacer en el momento que debas hacerlo, llegará el momento en que puedas hacer aquello que deseas hacer en el momento que desees hacerlo”. 

El diccionario dice que un objetivo es un propósito. Es un plan. Es algo que esperas hacer. Debes tener objetivos y la única manera de alcanzarlos es trabajando disciplinadamente. Con objetivos definidos, liberas tu porpia energía y comienza a suceder cosas. 

¿Puedes imaginar a Sir Edmund Hillary, el primer hombre que conquistó el Monte Everest, explicando cómo pudo lograr su hazaña? Imagínatelo diciendo algo así como: “Bueno, la verdad es que yo salí a dar una caminata un día cuando repentinamente me di cuenta que sin proponérmelo había llegado a la cumbre de la montaña más alta del mundo”. Suena absurdo, ¿no es cierto? 

Piensa en grande.. y comienza en pequeño: Un camino de diez kilómetros se inicia con un primer paso… 

Mira hacia dónde quieres dirigirte, pero no cambies la decisión de seguir adelante. Eres el único que puedes fijar tus metas en la vida y la constancia es una opción que te va a ayudar a no perder el Norte que te has propuesto encontrar. 

Ten presente que el triunfador siempre es parte de la respuesta, mientras que el perdedor siempre es una parte del problema; el triunfador dice “podemos hacerlo”, mientras que el perdedor afirma: “este no es mi problema”; el primero siempre tiene un proyecto mientras que el segundo cuenta siempre con una excusa; el triunfador siempre ve la respuesta a cualquier problema; el perdedor siempre ve un problema en toda respuesta; el triunfador ve una oportunidad cerca de cada obstáculo; el perdedor ve de dos a tres obstáculos cerca de cada oportunidad. 

Propósitos, objetivos, metas, triunfos…, eslabones de una cadena que vamos añadiendo y enlazando poco a poco. 

“La constancia es la virtud por la que todas las cosas dan su fruto” (Arturo Graf)

© VALZAM

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