©Antonio Sureda Milan

 

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Mirador de ses Barques

Torre de Na Seca

11 de diciembre del 2004

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Guía de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: Mirador de ses Barques, en  la Carretera C-710 Km. 44,800 de Soller a Lluc.

Guía: Antonio Sureda

Equipo: La ropa que el día aconseje, botas de montaña. Tener en cuenta que en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos tiempo.

Mapa: Alpina Tramuntana  Central E-25  1:25.000

Mejor época: cualquiera, siempre que no haga calor.

Distancia: 13,500 Km.

Tiempo efectivo: Unas 6:10 h. de caminar
Total acumulado: Unas 8 h.

Altura máxima: 514 m.
Altura mínima: 123 m.

Desnivel Acumulado: 644 m. 

 

Tiempo aproxi. de la ruta a Na Seca:
Mirador de ses Barques  
Font de Bàlitx 30'
Bàlitx d'Avall 40'
Coll de Biniamar 45'
Torre de na Seca 40'
Tiempo total aproximado de ruta descontando las paradass: 3 h. 05'

 

 

Recomendaciones:

  • Haya o no alguna fuente en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua propia (mejor bebida isotónica)

  • No lleveis perros y mucho menos sin bozal y sueltos.

  • No dejeis rastro de vuestro paso por las fincas.

Ruta satélite

 
Ver Torre de na Seca desde el Mirador de ses Barques en un mapa más grande

 

Precauciones:

  • Abandonar o no empezar si las inclemencias son adversas

  • La mayor dificultad la encontraremos en tomar los desvíos correspondientes.

  • Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a parientes o algún amigo

  • Nunca ir solo

Prologo:

Las torres costeras de vigilancia

El aislamiento geográfico que sufrió Mallorca durante siglos, y las incursiones y ataques piratas a los que la isla fue sometida en numerosas ocasiones, tuvieron como resultado el despoblamiento de la costa para hacer frente a los peligros que generalmente llegaban desde el mar. En la Serra de Tramuntana se localizan dos fortalezas medievales - los castillos de Alaró y del Rey, en Pollença, que constituyen los dos únicos ejemplares de castillo roquero-y numerosas torres de vigilancia y defensa, articuladas alrededor de un complejo sistema de señales y comunicaciones para advertir y avisar de la presencia de naves enemigas o para protegerse de los atacantes, una vez estos habían desembarcado.

La construcción de las primeras torres de defensa y vigilancia que rodean el litoral de Mallorca comienza en el siglo XVI, si bien la presencia de guardas y centinelas se encuentra documentada desde el siglo XIV. La inseguridad de aquella época motivó la construcción de un verdadero sistema conformado por torres que se pudieran comunicar entre sí para dar aviso de los posibles desembarcos no deseados o no previstos. La red y el sistema de señales fueron ideados por el matemático e historiador Joan Baptista Binimelis (1539-1616). Las torres litorales se sitúan en emplazamientos con buena visibilidad sobre la costa, elevados y que al mismo tiempo permiten la observación de las torres vecinas y contiguas. Na Seca es una de estas emblemáticas torres.

 

Descripción de la excursión:

Situados en la explanada del aparcamiento, con el restaurante a la izquierda, veremos enfrente un portillo por el que se accede a un camino sin asfaltar, y, a su derecha, unos escalones junto a los cuales un cartel indica "Bálitx-Sa Costera- Tuent-Sa Calobra". Nuestro itinerario tiene su punto de inicio en estos escalones.

Superados los escalones iniciales, aparece un camino empedrado que realiza una corta pero fuerte subida, para irse allanando posteriormente.

Más adelante el camino continúa en ligero descenso, cruza un portillo con una barrera que dejaremos cerrada, y poco después desemboca en otro camino más ancho, el cual nos conduce sin problemas hasta Bálitx d'Amunt.

Cuando el camino describe una curva hacia la izquierda en dirección a las casas de Bálitx d'Amunt (aproximadamente a una cincuentena de metros de las mismas), veremos una desviación a la derecha, la cual cruza un portillo provisto de una gran barrera metálica que habitualmente se encuentra abierta. Nuestro itinerario cruza este portillo, después del cual se nos abrirá una magnífica panorámica de la zona de Bálitx (Panorámica 21).

Cuando el ancho camino que seguimos describa la primera curva marcada a la izquierda, veremos que desde la misma curva salen otros dos caminos, uno de tierra que tiene un trazado más o menos horizontal, y otro empedrado, a su izquierda, que desciende. Nosotros deberemos seguir el que está empedrado.

Este camino empedrado que es un tramo del que unía antiguamente Sóller con Sa Calobra nos conducirá en pocos minutos hasta una fuente, donde podemos proveernos de agua.

Para seguir nuestro itinerario, continuaremos el descenso por el camino empedrado que nos quedaba a la izquierda cuando hemos llegado a la fuente. Éste, pocos metros más abajo, se estrecha considerablemente en un punto donde veremos que, a la derecha, hay unos escalones que nos bajan hasta un sendero de tierra rojiza. Siguiendo el trazado de este sendero, no tardaremos en llegar a Bálitx d'Enmig, donde desembocaremos nuevamente en el ancho camino que habíamos abandonado para pasar por la fuente.

Seguiremos ahora por el camino ancho, cruzaremos un portillo con barrera metálica, que normalmente está abierto, después del cual veremos que, algo más adelante y a la izquierda, hay una pequeña barraca recientemente restaurada. Al llegar a la desviación que conduce hasta ella donde hay un cartel con la inscripción "Agroturismo. Bálitx d'Avall", indicación que no hemos de seguir, la tomaremos como si quisiéramos ir hasta la barraca, pero a los diez metros nos desviaremos a la derecha, bajaremos unos pocos escalones, y tomaremos un sendero, en principio no muy evidente, que más adelante se transforma en un camino empedrado (en realidad se trata del mismo que pasaba por la fuente). No hay que tomar el otro, más ancho, que pasa por la barraca, la cual debe quedarnos a la izquierda.

El camino empedrado nos conduce sin excesivos problemas hasta Bálitx d'Avall. De todos modos cabe señalar que algún tramo se encuentra muy invadido por la vegetación y, en consecuencia, cabe prestar atención... sobre todo porque hemos de tener en cuenta que el regreso se realiza por el mismo itinerario. Al llegar a Bálitx d'Avall no entraremos en el predio, sino que cruzaremos el Torrent de Na Mora (2) por un ancho camino que se dirige hacia el Coll de Biniamar.

No muy lejos del torrente, el ancho camino que seguimos llega a un portillo sin barrera que no hemos de traspasar, sino que, a su derecha, veremos unos escalones por donde nos desviaremos. Estos escalones nos conducen hasta un camino empedrado (llamado de Na Cavallera). (1)

Unos minutos más tarde llegaremos a un portillo que no cruzaremos, sino que seguiremos hacia la derecha, dejando la pared seca a la izquierda.

Más arriba cruzaremos un segundo portillo, y finalmente el camino empedrado que vamos siguiendo sale nuevamente al otro, más ancho, que habíamos abandonado después de haber cruzado el torrente. Cabe memorizar este lugar, ya que en el itinerario de regreso este punto de confluencia de ambos caminos no es nada evidente.

Nuestro ascenso hacia el Coll de Biniamar prosigue ahora por una empinada pista. Concretamente en la tercera curva que describa ésta hacia la derecha, veremos una desviación que sale hacia la izquierda. Tomaremos esta desviación, la cual, después de algunas subidas y bajadas, se acaba repentinamente. Entonces nos fijaremos que hay unos hitos que salen hacia la derecha, indicándonos el trazado de un senderillo de mala muerte que deberemos seguir El ascenso por el senderillo nos lo tomaremos con calma, ya que sigue prácticamente la línea de máxima pendiente. Pondremos atención a su trazado y a los hitos, ya que ambos no son muy evidentes. De este modo, después de una dura subida, llegaremos finalmente a la torre de Na Seca, desde donde se nos abrirá una amplia panorámica (Panorámicas 22 y 23).

El regreso lo realizaremos siguiendo el mismo itinerario utilizado durante el trayecto de ida, por lo cual no es necesaria una descripción detallada. De todos modos deberemos poner atención en unos cuantos puntos.

(1)El primero es la localización del lugar donde hemos de abandonar la pista que desciende desde el Coll de Biniamar hacia Bálitx d'Avall, para tomar el camino llamado de Na Cavallera. Si hemos tenido la precaución de memorizar este punto durante la ida, no tendremos problemas en el trayecto de vuelta.

(2)El segundo punto conflictivo está en el lugar donde hemos de abandonar el ancho camino de tierra, una vez cruzado el lecho del Torrent de Na Mora, justo después de rebasar Bálitx d'Avall, para tomar el camino empedrado que nos ha de llevar hacia Bálitx d'Enmig. En este caso también vale la fórmula anterior: si hemos prestado atención en el trayecto de ida, no tendremos problemas a la vuelta.

El último punto donde hay que prestar atención está en el lugar donde hemos de desviarnos para tomar el camino empedrado que pasa por la fuente. Para ello, nos fijaremos que, una vez rebasadas las ruinas de Bálitx d'Enmig, a la izquierda del camino aparecerán unos escalones ascendentes que deberemos seguir.

Para regresar al mirador, una vez hemos dejado atrás Bálitx d' Amunt, veremos una desviación a la izquierda, situado justo después de un portillo con una antigua barrera metálica, con un cartel donde se lee "Mirador".

(Itinerario 13 del libro 25 excursiones por las montañas de Mallorca, Lluis Valcaneras)

 El Grupo lo formaron:

Maria,  Marisa, Josep, Andreu y Toni

A. Sureda

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