LA VIRGEN DE LA FUENSANTA EN ESPAÑA

 

            En el año 2002 se conmemora el 75 aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Fuensanta, Patrona de Murcia. Aquel día 24 de abril de 1927, en el Puente de los Peligros, Murcia coronó la devoción secular a su Virgen. Porque al igual que en Valencia con su Desamparados, Granada con sus Angustias, Zaragoza con su Pilar, en Murcia la Virgen de la Fuensanta es LA VIRGEN, centro de la religiosidad y símbolo del fervor mariano. Subir al monte, ir a esperar o despedir a la VIRGEN son hechos emblemáticos en el discurrir del año para los murcianos.

         La Virgen de la Fuensanta es la advocación que se relaciona de inmediato con Murcia: “La Fuensanta”, la virgen guapa de la cara morena del monte, es conocida en toda España, venerándose en aquellos lugares donde hay grupos significativos de murcianos. Así, en Madrid recibe culto en la Colegiata de San Isidro, en el antiguo retablo que ocupó la Virgen de la Almudena, la Patrona madrileña. En Valencia es titular de una parroquia y un populoso barrio, nacidos como agradecimiento de la ayuda del pueblo murciano al valenciano en las terribles riadas de 1957. En Sabadell protagoniza una de las más conocidas y famosas romerías de toda Cataluña. Allá donde van los murcianos, allá va una representación de la Virgen Patrona; allá donde se encuentran la invocan en momentos de tribulación y también le rezan en acción de gracias y promesas.

 

         Pero además de la Fuensanta murciana existen una multitud de lugares que comparten esta advocación con las tierras huertanas. Otros muchos pueblos invocan, veneran y dan culto a diferentes Vírgenes de la Fuensanta.

          Esta advocación de la santísima Virgen, de carácter geográfico, adquiere un matiz simbólico al identificar a la fuente, el agua, con la grandeza de María. Así San Efrén, en el siglo IV, dice “Salve, Fuente de la Gracia y de la Inmortalidad”, recreando el saludo de Santa Isabel en la Visitación. Santo Tomás de Villanueva se refiere a la Virgen como “fuente sellada”, en relación con el Misterio de la Encarnación. Es por ello que se hace a María fuente de todas las gracias, manantial del que brota la santidad, el amparo y la mediación.

          Si iniciamos un recorrido por la geografía fuensanteña de España, podemos empezar en Córdoba, donde la pequeña imagen de su Virgen de la Fuensanta es Copatrona de la ciudad, junto con los santos Acisclo y Victoria. La tradición se remonta a 1420, cuando un cardador, cuya esposa e hija estaban dementes, salió presa de una total tribulación y se encontró con la Virgen, que le dijo que de una fuente que manaba junto a un cabrilago les diera de beber. El milagro de la curación surtió efecto, y luego vinieron otros, encontrándose en 1422 una imagen escondida en la raíz del cabrilago. Su fiesta es el 8 de septiembre y se está revitalizando hace pocos años en una ciudad donde San Rafael, su Custodio y la Virgen de los Dolores son las principales devociones.

 

Si iniciamos un recorrido por la geografía fuensanteña de España, podemos empezar en Córdoba, donde la pequeña imagen de su Virgen de la Fuensanta es Copatrona de la ciudad, junto con los santos Acisclo y Victoria. La tradición se remonta a 1420, cuando un cardador, cuya esposa e hija estaban dementes, salió presa de una total tribulación y se encontró con la Virgen, que le dijo que de una fuente que manaba junto a un cabrilago les diera de beber. El milagro de la curación surtió efecto, y luego vinieron otros, encontrándose en 1422 una imagen escondida en la raíz del cabrilago. Su fiesta es el 8 de septiembre y se está revitalizando hace pocos años en una ciudad donde San Rafael, su Custodio y la Virgen de los Dolores son las principales devociones.

 

 

         En la provincia de Córdoba también es la patrona de Espejo y Montoro. En la de Sevilla es Patrona del pueblo de Corcoga. En Málaga, la diminuta imagen que se venera en custodia de plata es Patrona del pueblo de Coín, no midiendo más de 12 centímetros, en la que se repite la conocida historia del hallazgo del pastor.

        

 

Pero es en la provincia de Jaén donde la devoción de la Fuensanta está más extendida. Sobresale entre todos los Santuarios el de Nuestra Señora de la Fuensanta, Patrona de Villanueva del Arzobispo y de los pueblos de Villacanillo, Iznatoraf y Sarihuela del Gualdalimar. El Santuario nace de la poética leyenda de la conversión del rey moro Iznatoraf, por la curación lograda por el agua de una fuente, multiplicándose luego los milagros y prodigios. El Santuario posee traza de torre de vigía y fortaleza, de transición del románico al gótico. La imagen, del año 46, sustituye a la destruida de 1936 y fue coronada el 29 de septiembre de 1956 y proclamada Reina del Olivar Andaluz.

         En Fuensanta de Martos, Huellna y Alcaudete, todas ellas poblaciones de Jaén, existen santuarios y ermitas con Vírgenes Patronas de la Fuensanta. En Granada, lo hay en Sierra Bermeja y en Guadalajara en Millana.

 

         En Madrid, en el pueblo de Lozoya; en Teruel, en Villel, y en Zorita (Cáceres), es también la Virgen Patrona. En Albacete existe un municipio llamado Fuensanta, donde en 1482 se apareció la Santísima Virgen en una fuente, dando lugar a la creación de un monasterio a cuyo amparo nació el pueblo, si bien la llegada de los Padres Trinitarios desplazó la advocación hacia la de los Remedios, Patrona de la Orden, conservándose sólo en el nombre de la población. Esta Virgen es también la Patrona de La Roda, a donde es llevada tras apasionadas y fuertes pujas económicas.

          Con este pequeño esbozo queda reseñada escuetamente la difusión de esta advocación peculiar y tan querida para los murcianos. Es una devoción no demasiado extendida, como lo son otras como la del Pilar, Carmen, Nieves, etc., pero que cuenta con la sonoridad y la peculiaridad de su título: FUENTESANTA, FUENSANTA, que portan como nombre las mujeres de la ciudades y pueblos citados, con devoción y orgullo. Pero en Murcia, aquella ermita “chiquita entre iglesia y ermita”, que celebraba su fiesta el día de la Encarnación, y que sirvió de retiro a actrices arrepentidas, es el Santuario de la Patrona de Murcia y su Huerta, que atrae peregrinos de todas partes, que acuden a postrarse ante la Virgen de la cara morena y los ojos grandes, ante la Reina de la Fuensanta.

 

Juan Carlos Tárraga Gallardo

 

(Artículo publicado en las Revistas: Peña Huertana L’Artesa. XXIII y XXV Aniversario).

 

 

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