LOS CRISTOS DE LA SÁBANA

Llamaré “Cristos de la sábana” a aquellos que permanecen durante el año en almacenes, normalmente cubiertos con una sábana (algunos he conocido que no llegaban ni a eso, los pobres) y que dan pie a este reportaje, dando cuenta de su situación actual por orden de salida en procesión.

No hay imágenes en almacenes (imágenes sacras, se entiende, no sayones y demás ralea), en el Amparo, ni tampoco en la Fe, pero sí en la Caridad, que guarda en su Casa de Hermandad de la calle de la Gavacha al Cristo y Ángel de la Oración en el Huerto, Cristo de la Flagelación, Cristo de la Coronación de Espinas y Nazareno del Camino. Hasta la fecha, también residía allí San Juan, que se incorporará en breve a la capilla de la Cofradía en Santa Catalina.

La Esperanza guarda en las tribunas de San Pedro al Cristo de la Conversión de María Magdalena, a la propia Magdalena, al Cristo de la Entrada en Jerusalén y al apóstol Santiago de este último paso. Ocupan unas vitrinas que se hicieron al efecto, pero no puede ni debe considerarse un museo sino un almacenaje algo más lujoso que otros.

La Misericordia tiene almacenado el nuevo paso del Descendimiento, o mejor dicho, tiene problemas sobre cómo almacenar el paso del Descendimiento, debido a su tamaño, mientras que la Archicofradía del Resucitado tiene almacenados todos sus pasos excepto el Cristo Resucitado y la Virgen Gloriosa. Los de Santa Eulalia han ido a menos, porque antes ocupaban altares en la Iglesia el Ángel de la Cruz Triunfante y San Juan, incluso estaban en el mismo altar que el Resucitado los dos ángeles, el de Planes y el que hizo García Mengual, que ya no procesiona. No olvidemos tampoco que en este caso hay que incluir el antiguo paso de los Discípulos de Emaús, que no ha visto la luz del sol desde su supresión en 1983.

BUSSY