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En estos párrafos -cortados y escogidos - se han suprimido las notas y los gráficos tanto por el espacio como por la lógica reserva de referencias documentales, que sí aparecen en la obra , cuyas notas pasan del millar.




ALGUNOS PÁRRAFOS SOBRE ...
CARACTERÍSTICAS GEOGRÁFICAS
Hidrológicamente la zona forma parte de la cuenca del Alagón y cuyos ríos principales en esta tierra son el Sangusín y el Cuerpo de Hombre.   
El río Sangusín tiene un curso corto, nace en torno a los 900 ms cerca de Fuentes de Béjar y atraviesa el Partido de este a oeste marcando una inflexión cerca de Horcajo de Montemayor.  Tiene un régimen pluvial y discurre por una planicie de escaso desnivel, alcanzando su mayor caudal en primavera, le sirven algunos arroyos estacionales. Las ondulaciones del relieve y su mal drenaje originan en ocasiones encharcamientos del terreno.
El río Cuerpo de Hombre  nace en lo alto de la sierra de Béjar y marca un profundo surco en algunas zonas por su capacidad erosiva, tiene un régimen pluvio-nival recibiendo abundantes aportaciones de agua   por el deshielo o las lluvias, es más brusco en su pendiente aunque al atravesar la zona de Montemayor se suaviza algo, pasa de 700 ms. de altitud desde su entrada por  La Calzada hasta los 400 ms. al salir del partido  por término de Colmenar de Montemayor, muy cerca de su encuentro con el Alagón en Sotoserrano, marcando un profundo tajo en las inmediaciones de Valdelageve .....

ORÍGENES DEL CONCEJO
CAPÍTULO 2. ORÍGENES HISTÓRICOS

ORIGEN DEL CONCEJO
En la comarca se han encontrado restos arqueológicos que atestiguan la antigüedad de la presencia humana en ella, como la estela de Valdefuentes que se encuentra en el Museo de Salamanca, la huella romana está presente desde las campañas de Cecilio Metelo con la fundación de Caecilius Vicus y la creación de un fuerte ...
... de Roma nos quedó la Calzada de la Plata o de ... con algunos miliarios en sus alrededores, los restos del balneario de Baños recientemente restaurados y otros en el valle de Hornacinos. Los hallazgos de pizarras visigodas en Salvatierra de Tormes, Abadía y Segura de Toro, nos hacen presumir que ...

Nuestro interés no obstante se centra en el periodo que sigue a la recuperación de estas tierras por los reyes cristianos a partir del s. XI.  Se han dedicado muchas páginas a la cuestión de la ocupación o despoblamiento de la cuenca del Duero después de la conquista musulmana y el surgimiento de los reinos cristianos en el norte. Parece que durante los siglos VIII a X la influencia musulmana no traspasaría mucho el Sistema Central, las rebeliones de beréberes y mozárabes, las correrías cristianas así como las características de la submeseta norte influirían en ello...

... con dos líneas de referencia, una para los musulmanes en el Sistema Central y otra en el Tormes para los cristianos. La fijación de la frontera musulmana en la vertiente sur del Sistema Central parece fuera de dudas puesto que no hay menciones entre los geógrafos y cronistas árabes de plazas o fortalezas al norte del mismo pero si se refuerzan otras al sur. En esta situación de terreno fronterizo y de paso de tropas se sitúa un episodio que recoge ...


Al sur de la sierra había dos fortalezas musulmanes claves tanto por su posición estratégica para la defensa como por servir como base para incursiones hacia Salamanca a través de las sierras de Gata y Béjar: Coria y Albalat.  Las expediciones de saqueo por parte de los salmantinos en tierras de Badajoz se habían saldado con el fracaso y la derrota a la vuelta de una de ellas, parece que el reforzamiento de estas plazas pudo ser decisivo. Las algaras se repetirán más veces con desigual fortuna pero será la decisión de Alfonso VII y su ataque contra Coria lo que cambiará definitivamente la situación en la zona. Desde Ciudad Rodrigo cruza la sierra de Gata y tras un asedio ocupa Coria en 1142, obligando a los musulmanes al abandono   de la plaza fuerte de Albalat, situada al este sobre el Tajo, ésto hace suponer que toda la zona de la sierra hacia el norte - sierra de Francia, calzada de la Plata- quedaría libre al menos de una fuerte presencia militar musulmana.

Las posteriores embestidas de los almohades hacen que Alfonso VII deba replegarse, muriendo en su retirada de Despeñaperros en 1157, en ese momento la Transierra pudo haber quedado como una tierra de nadie, al menos no hay una constancia documental del dominio sobre la misma. De estos años sólo tenemos un documento en el que se recoge el nombre de Montemayor: en 1148 Alfonso VII dona a la sede salmantina la villa de Tejares y como confirmante aparece Martinus Munioz de Monte Maiori, lo que indicaría, si se tratara del mismo lugar aunque lo dudamos, la existencia de una plaza fuerte sobre el paso de la Calzada de la Plata ya en aquella fecha y en manos cristianas. A la muerte del rey,  la división del reino y el empuje almohade hacen que se frene la expansión territorial hacia el sur  quedando  la zona en una situación de entre dos aguas puesto que las incursiones almohades llegarán hasta más arriba de Plasencia, se perderá Coria y la sierra se establecerá como límite entre ambas partes, cristiana y musulmana, pero con ventaja cristiana en la Transierra por sus enclaves militares mientras que los musulmanes parecen limitarse a incursiones de carácter destructivo.

El reinado de Fernando II, 1157-1188, está cuajado de conflictos con sus vecinos cristianos, Castilla y Portugal, e internos, como el derivado de la creación de los concejos de Ciudad-Rodrigo y de Ledesma que origina la sublevación del de Salamanca y culmina en el enfrentamiento del arroyo de la Valmuza entre las milicias concejiles y las tropas reales. Estos enfrentamientos limitarán su capacidad ofensiva hacia el sur:
Durante los reinados de Fernando II  y su hijo Alfonso IX,1188-1230,  León actúa a la defensiva. El control de Tierra de Campos y de Extremadura dará lugar a continuas guerras con Castilla y Portugal, aliados, a los que León opondrá la alianza con Navarra y, cuando es posible, con los almohades.
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Los movimientos de uno y otro monarca se suceden como si ninguno quisiera perder posiciones, a pesar de estar en paz, poco después del encuentro de Sotohermoso Alfonso VIII da términos a Plasencia en 1189. La creación de este concejo, cuyos límites sobrepasan el puerto de Baños, supone una reacción casi inmediata del leonés, que puebla Galisteo y en 1191 se entrega a la orden de Santiago, la situación se va complicando y hay un acercamiento entre León, Portugal y Aragón frente a Castilla, la intervención de un legado papal parece solventar los problemas y se firma el Tratado de Tordehumos en 1194. En dicho acuerdo se fija la zona como parte del reino de León pero que éste no debe poblar:
“Et terminus qui concluditur inter flumen Xerit et riuum Vernelium et calciatam de Guinea qui est in regno Legionis populari non debet sed remaneat in regno Legionis”
     Poco después vuelve la guerra entre León y Castilla, la causa esta vez es el descontento de Alfonso VIII con Alfonso IX por la no participación de los leoneses en la batalla de Alarcos –1195- donde resultó derrotado por los musulmanes.  Las tensiones eran fomentadas a veces por la injerencia de personajes como Pedro Fernández el Castellano, quién empuja a Alfonso IX a aliarse con los almohades en contra de Alfonso VIII, atacando en la zona de Tierra de Campos hacia 1197; las entradas de tropas castellanas, especialmente del concejo de Ávila, por tierras de Alba y Salamanca serán frecuentes y dejarán maltrecha la zona fronteriza. Esta situación acabará con el matrimonio entre Alfonso IX  y Berenguela, hija de Alfonso VIII, en 1197.

Resulta evidente que los conflictos no favorecerían una labor repobladora, en todo caso se trataría de mantener bastiones defensivos, en esa línea Alfonso VIII funda Oliva al norte de Plasencia y posteriormente Segura, frente a Granadilla. Parece incumplir así lo acordado en Tordehumos pero la estrategia de ocupación del terreno es clara, desde Plasencia va ascendiendo ahora por la vertiente oeste de los montes de Traslasierra y en 1209 da términos a Béjar y poco después en el mismo año se firma la paz de Valladolid, en esos momentos la presencia militar castellana frente a la línea de la Calzada de la Plata está firmemente asentada. En Valladolid se reitera la imposibilidad de poblar la zona:
"Et Penacavaleira et Penanigra et Cabeza de Papachoquinos sint ermata et nunquam populentur neque susum neque iusum"
Tanto Peñanegra como Peñacaballera se localizan...

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A finales del reinado de Alfonso IX hay una disputa entre los obispos de Coria y Salamanca por los derechos episcopales sobre la villa de Montemayor. No es la única que se produce entre los obispos de la región por la definición de límites y reclamación de derechos, pero para nosotros ésta tiene gran interés. El obispo de Salamanca se había quejado al papa acerca de la usurpación de sus derechos sobre la villa de Montemayor por parte del obispo de Coria , por ello el papa Gregorio IX, en 1228, envía una bula al obispo de Zamora para que, junto al deán y al chantre, vean la cuestión y la resuelvan. No tenemos constancia documental de su decisión  puesto que ni en la documentación publicada del obispado de Salamanca, ni en la de Coria, ni en la de Zamora  se encuentra testimonio del arbitraje;  pero aunque no hemos encontrado  testimonio escrito  el resultado es evidente  puesto que Montemayor no aparece ligado al obispado de Salamanca en 1250 cuando Fernando III se dirige a varios concejos en relación con el cobro de diezmos por parte del obispado  y sí unos años más tarde al de Coria cuando su obispo reclama a doña Margarita de Narbona derechos que ésta había usurpado en Montemayor y otros lugares.  La reclamación del obispo de Salamanca parece relacionarse con la aparición del concejo de Montemayor por segregación de Miranda, y con el añadido de una pequeña parte del concejo de Granada. Su adscripción al obispado de Coria debió producirse en ese momento aprovechando quizá la influencia del obispo sobre el monarca o el interés de éste por reforzar las posiciones de la transierra.
La creación de un nuevo concejo no tendría justificación desde el punto de vista estratégico, como fortalecimiento de la defensa del puerto entre ambas mesetas, con posterioridad a 1230 tras la unificación de coronas en Fernando III. La creación del concejo de Miranda en 1215 hace pensar que no fuera inmediata su modificación para crear el de Montemayor salvo que alguna circunstancia lo aconsejara como necesario.
La coyuntura del reino castellano puede darnos alguna clave en la cuestión...

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El dominio de don Sancho se mantiene durante varios años hasta que por su deficiencia es entregado a su hermano Fernando, quien será el titular también por pocos años puesto que en 1344 accede al señorío de Haro y Ledesma pasa entonces a su hermano Juan. Éste se verá a merced de los acontecimientos del momento, dada su minoría de edad y las tutelas sucesivas de su madre y, a la muerte de ésta, de Diego Arias arcediano de Toro, impuesto por el rey don Pedro I, para ser finalmente desposeído tras la muerte de su hermano Fadrique y la huída de sus hermanos Enrique, Sancho y Tello. En 1358 estos territorios vuelven a la corona.
Durante el siglo transcurrido desde el reinado de Fernando III hasta el cambio de dinastía con Enrique II hemos visto al concejo de Montemayor cambiar de manos continuamente, ligado a Ledesma y las villas de Salvatierra, Miranda, Galisteo y Granadilla, es lo que Ángel Barrios denomina primera fase del proceso de señorialización en que los concejos se entregan como infantazgos, con el ascenso de Enrique II se abre el segundo periodo o de las mercedes enriqueñas.

Enrique II vuelve a enajenar la villa entregándosela a su hermano don Sancho, quien recibe entre otros bienes Ledesma y las cinco villas. Don Sancho se casará con la infanta doña Beatriz de Portugal a quien cede Ledesma.  Montemayor y las otras cuatro villas también pudieron ser entregadas a doña Beatriz pues conocemos su estancia en Montemayor desde donde envía un documento a Ledesma. Este traspaso...

LOS NOMBRES DE  LOS PUEBLOS, LOS RÍOS ...
LA TOPONIMIA
La relación incluye los nombres de diez lugares habitados aún hoy, una iglesia, dos casas aisladas y los restos de un asentamiento o fortaleza. No aparecen como tales Cristóbal, La Calzada, Valdefuentes, Valbuena y Valdehijaderos. La Calzada ya lo vimos mencionado, aunque quizá la referencia indicara la calzada romana como tal. Aún así todos, salvo Cristóbal y Valdefuentes, tienen en común estar situados en la zona menos montuosa del concejo por lo que aún existiendo como núcleos no tenían por qué ser mencionados en una obra dedicada a los montes de caza, al menos en la parte que nos atañe.
Parece evidente que a mediados del siglo XIV el asentamiento de la población está configurado tal y como lo veremos en adelante. Un acercamiento a los orígenes o antigüedad de estas poblaciones obliga a un análisis toponímico de la comarca, al menos de los lugares conocidos en la época medieval. Para ello hemos partido del trabajo de Antonio Llorente Maldonado Aspectos lingüísticos de la tierra de Béjar, complementado con otros artículos sobre toponimia e historia medievales.

Montemayor, parece tener un significado claro, para Llorente es un topónimo transparente, la villa se sitúa cercana a un río sobre una importante elevación de terreno, calificándolo de topónimo romance o de repoblación, añadiendo que la abundancia de éstos en la zona son una prueba de la despoblación o escasa población en la época de constitución del concejo de Béjar, y por lo mismo del de Montemayor. En la época se nombra y escribe Monte Mayor.
Aldeacipreste, en el Libro de Montería  aparece  la Nava de la Aldea del Arçipreste, su origen es también de la época de la repoblación de la zona. Es pues un pequeño lugar que en alguna medida estuvo vinculado al arciprestazgo de la villa o nació como prebenda del mismo, en los censos de 1534 y 1591 aparece como uno de los anejos de la villa.
Aldeaseca, su nombre alude o se explica como aldea sin vida, Llorente no habla del mismo, Ignacio Coca da la misma explicación que nosotros por contraposición a fértil, vergel, para otro pueblo, Aldeaseca de la Frontera. Puede ser un lugar despoblado y desaparecido en la época del...


CÓMO CAMBIA DE DUEÑOS Y LLEGA A LOS SILVA
4.- EL PASO DE MONTEMAYOR A LA CASA DE SILVA

Con el dominio sobre Montemayor por parte del infante don Enrique entramos en otro periodo de conflictos, derivados de su actividad política y las luchas por el poder durante el reinado de Juan II, que indudablemente debió afectar al concejo y sus vecinos.
En los primeros años del reinado de Juan II se van formando dos bloques nobiliarios que pugnan por el control tanto del rey como del gobierno del reino, los infantes de Aragón, don Enrique y don Juan, posteriormente rey de Navarra, serán sus cabezas. Ambos tenían una base patrimonial sólida puesto que eran Maestre de la Orden de Santiago y Duque de Peñafiel respectivamente.
Los partidarios de don Enrique fuerzan en las Cortes de Madrid de 1419 que se declare la mayoría de edad del rey, al año siguiente el infante don Enrique da un golpe de mano y secuestra en Tordesillas al rey y a Álvaro de Luna, llevándoselos con él a Ávila primero y luego a Talavera, de esta forma controlando al rey y a don Álvaro, figura en ciernes, pretende ser el verdadero dueño del reino. Don Enrique logrará casarse con la hermana del rey, doña Catalina, y recibir por ello el marquesado de Villena, importante señorío por su extensión y ubicación.
Su intento, sin embargo, se viene abajo porque el rey y don Álvaro consiguen escapar mediante una estratagema, fingiendo salir a cazar consiguen huir y llegar hasta Escalona. El rey con el apoyo de don Álvaro intentará que los nobles cercanos a don Enrique le abandonen, cosa que no consiguen. Por su parte el infante don Juan que creía poder hacerse con el gobierno tampoco lo logra. La idea de una monarquía fuerte empieza a plantearse, el rey propugna un equilibrio entre ambos infantes que le deje las manos más libres. Finalmente don Enrique, en 1422, tras varias llamadas, se presenta en la Corte y es apresado con algunos de sus partidarios. Sus bienes son secuestrados y pasan a la corona, aunque posteriormente le serán devueltos. Montemayor pues estaría momentáneamente administrado o gobernado por su hermano Juan.
En 1425 nace el príncipe heredero, el futuro Enrique IV, y poco después el infante es liberado de la prisión, devolviéndosele sus bienes y rentas. Los movimientos en torno al control del rey y del poder son continuos, el infante don Juan, rey de Navarra desde 1425, se reconcilia con su hermano Enrique en 1427 y se lanzan de nuevo a la conquista del poder y contra don Álvaro. El infante don Enrique intenta de nuevo el secuestro del rey y ambos hermanos entran en Valladolid, Juan II se refugia en Simancas, pero el intento es frustrado por la intervención del condestable Álvaro de Luna, quien es apoyado por otros nobles de segunda fila como el mariscal Pedro García de Herrera y el adelantado de Cazorla Alonso Tenorio.
La tensión se resolverá aparentemente a favor del infante con la resolución arbitral de 1427. Ambas partes, infante y condestable, nombran jueces para dirimir el conflicto: el almirante Alonso Enríquez y Fernán Alonso de Robles, contador mayor, por el condestable y el adelantado Pedro Manrique y el maestre de Calatrava don Luis de Guzmán por el infante; la resolución de estos señala el destierro de don Álvaro por año y medio de la corte, con él marchan algunos nobles de segunda fila que se han significado en su bando, los seguidores del infante presionan para que marchen también Juan de Silva y Pedro de Acuña, por considerarlos partidarios del condestable, el rey se niega argumentando que ambos son suyos y permanecen en la corte.
Es la primera aparición significada de Juan de Silva, futuro señor de Montemayor, aunque por el momento en segundo plano. Siempre se mostrará cercano a la monarquía y a la sombra del condestable ...


En este periodo que hemos intentado relatar, con la complejidad de alianzas y movimientos de uno a otro bando que hacen algunos personajes, siempre con el control del poder  como fondo, se producen varios cambios de dominio territorial y enajenaciones de rentas cuyo resultado final es el desmembramiento del patrimonio de los infantes de Aragón. Don Enrique muere a consecuencia de las heridas recibidas en Olmedo y los partidarios de Juan II son los benefactores principales del reparto. Don Álvaro de Luna, condestable, maestre de Santiago, es el más beneficiado pero su caída no tardará en producirse y su patrimonio sufrirá la misma suerte que el del infante, en parte pasará a la corona y en parte será entregado a otros señores.
   
¿Qué fue de Montemayor en este periodo? Las referencias documentales no ofrecen muchos datos, por la Crónica de Juan II sabemos que un lugar llamado Montemayor se entregó al mariscal Pedro García de Herrera en 1430 y también por ella conocemos la presencia de otra villa con el mismo nombre en tierras de Cuéllar: Montemayor de Pililla; en las capitulaciones de 14 de Mayo de 1446 entre Juan II y su hijo el príncipe se hace referencia a desacuerdos acerca de Montemayor, reclamado por Iñigo Ortiz de Stúñiga. Pero por un documento suponemos que la reclamación de Iñigo Ortiz de Estúñiga se refiere a Montemayor de Pililla, en él se recoge el trueque entre don Juan, rey de Navarra, de los lugares de Alaejos, Montemayor, El Caño, Santiago del Arroyo y Santibáñez de Balcorna -algunos de ellos cercanos a Montemayor de Pililla- por la villa de Cerezo, propiedad de Iñigo Ortiz de Estúñiga hecho en 1440, época en que los Estúñigas están aliados con los infantes como vimos, la preocupación de don Iñigo es lógica pues la villa de Cerezo procedía del secuestro de los bienes de los infantes en 1430 pero él a su vez había hecho transacción con el rey de Navarra. A nosotros nos interesa en cuanto que le desechamos como posible propietario de nuestro Montemayor pero la cuestión principal sigue en el aire ¿qué fue de Montemayor?

Según el reparto de 1430 el receptor de Montemayor fue Pedro García de Herrera quien se mantiene como partidario de don Álvaro en 1448, ¿pudiera arrastrarle la caída de éste? ¿Hubo cambios de señoríos a instancias del rey y del príncipe para ajustar las mercedes dadas por ambos? Lo cierto es que en 1444 Montemayor parece estar de nuevo en poder del infante don Enrique y que en ella y las demás villas – Ledesma, Miranda, Granadilla, Galisteo y Salvatierra- se producen desórdenes o desobediencias al rey y éste ordena al conde de Alba, Fernán Álvarez de Toledo, que vaya a tomarlas y tranquilizar la zona.  
Hemos encontrado una referencia en un inventario de documentos referentes a Montemayor que fecha su posesión por don Juan de Silva en 1445, dice así:
 “Confirmación hecha por ...
... de la villa de Montemayor y su tierra."


Y ejerciendo su dominio tempranamente pues ya en 1446 arrienda las tercias y alcabalas de la villa y su tierra: 
“Conçejos e alcaldes e ofiçiales e omes buenos de la villa de Mont Mayor e de los otros lugares de su tierra, villa e lugares del honrado cavallero Johan de Silva, alféres de nuestro señor el Rey e a qualquier o qualesquier de vos ... vos fago saber que Diego de Probano, criado del dicho señor alférez arrendó de mí las rentas de las alcavalas e terçias de su dicha villa de Monte Mayor e de los otros lugares de su tierra que con ella suelen andar en renta de alcavalas e terçias.”
...

DON JUAN DE SILVA Y RIBERA, III MARQUÉS DE MONTEMAYOR 

En 1548 acompaña a Felipe II en su viaje por Italia y Flandes,  siempre a la vera de su primo el conde de Cifuentes.  La estancia en los Países Bajos genera cuantiosos gastos al marqués y gracias a las escrituras de obligación y cartas de pago tenemos noticias de esa época. Estando allí recibe la notificación de la muerte de su padre en 1556, pero se mantiene en la región, posiblemente en Amberes donde ...
... para costearse el viaje de vuelta a España, que se compromete a devolver en enero de 1560. Como garantía del pago entrega sendas Provisiones Reales firmadas por el rey en Bruselas, una de nombramiento de capitán de gentes de armas de 15 de enero de 1557, mencionando los atrasos que le debe el rey - 2.000 escudos- y otra como de alcaide de las tenencias de Toledo, de 15 de diciembre de 1556, y un documento concediéndole facultad real para hipotecar bienes hasta en 100.000 más, de 1557, en Bruselas también, sobre la renta que obtiene de la greda.
Regresa por tanto a sus tierras en 1560 debiendo 1.613.400 mrs  y se encuentra con un panorama poco alentador porque en junio de 1559 se ha sentenciado en revista el pleito que, iniciado en vida de su padre, mantenían contra él la villa y lugares de Montemayor quitándole diversas rentas en metálico - pedido, presente, salín, arriendo de escribanías y alguacilazgo- y especie -leña, ropa, paja, recogida de tercias, etc.- justo en el momento en que mayor necesidad podía tener de las mismas.
Las dificultades financieras le impiden satisfacer la deuda como estaba previsto, en noviembre de 1560 Alonso Valiente, natural de Montemayor le presta ...
... Florián envía a su hermano Andrés a cobrar pero tras intentarlo durante dos meses recurre finalmente al Consejo de Castilla para que nombren un juez ejecutor. Ante esta situación el marqués debe acceder a negociar el pago
... porque en venyr el dicho juez a hazer la dicha execución vernya gran daño e perjuizio a my el dicho marqués...
y debe rogar a Florián que modere las costas por los atrasos, que reconoce, consiguiendo que quede en 718.612 mrs, hipotecando para su pago los panes de Villaseca y Villaluenga del año.
Pero el pago sigue dilatándose y finalmente Juan Pérez Florián, hijo, debe recurrir al rey para instar al pago. Pedro de Quevedo, en 1563, en nombre de los acreedores, comunica a la corte que el marqués reside habitualmente en Villaseca y no les paga y cuando es requerido no hace caso, solicita al monarca el envío de un juez de Casa y Corte a costa del marqués para que embarguen sus bienes en caso de impago, el rey ordena al corregidor de Toledo que vaya con carta de requerimiento y plazo de diez días para el paso y en caso contrario que proceda al embargo.
Pedro de Laçárraga, escribano de Toledo, notifica al marqués la Provisión Real y éste se ve obligado a saldar la deuda aunque tampoco lo hace de inmediato pues Juan Gutiérrez de Soto, cobrador enviado por Florián, da carta de pago por 371.000 mrs en marzo de 1563 al licenciado San Juan de Gordejuela, arcipreste de Montemayor, quien los ha entregado presumiblemente procedente de rentas del marqués en Montemayor, y otra carta en junio de 1563 a Diego Ruiz, alcalde mayor de Villaseca, por 136.000 mrs.
Las necesidades eran tan grandes que intenta vender el lugar de Baños para lo cual ...
 
En 1580 es llamado a entrar en Portugal, bajo las banderas del duque de Alba, a participar en la campaña y toma de posesión por Felipe II de la corona portuguesa pero no llega a hacerlo personalmente.
“Yvan en este exército los cien continos de la casa de su Magestad, de que era Capitán don Álbaro de Luna; onze compañías de hombres de armas, y por capitanes en ellas el Conde de Buendía, y por él, su Alférez Temiño; el Marqués de Dénia, y por él, su tiniente Juan de Guzmán, ... el Conde de Cifuentes, el Conde de Pliego, el Marqués de Montemayor, y por estar ocupado fue por él su Alférez don Juan Ossorio ...”
La situación económica no debió mejorar porque en el inventario de papeles se anota la consecución de una cédula autorizando a imponer un censo de 4.000 ducados en 1597 y en 1600 propone al duque de Béjar un trueque de Bañares por Montemayor, posiblemente esperando alguna ganancia con el cambio pero ...


6.- LA REBELIÓN DE LOS VASALLOS:  EL PLEITO LOS LUGARES DE LA TIERRA, LA VILLA Y EL MARQUÉS
Tras la guerra de las Comunidades, en la que los señores se pronuncian por el mantenimiento del orden reinante y el fortalecimiento de la monarquía, después de un periodo inicial en que se la mayoría se han situado a la expectativa ante lo que parece un conflicto entre el señor - el rey - y sus vasallos, podemos pensar que, en paralelo al triunfo de las armas reales, ven también reafirmada su autoridad. En nuestro caso se produce además un hecho que parece corroborar esta sospecha: el rey-emperador concede a Juan de Silva y Ribera, tercer señor de Montemayor, el título de marqués de Montemayor el 22 de abril de 1538 como recompensa a sus leales servicios a la corona. Ésto supone el encumbramiento de esta rama de los Silva, que pasan de ser unos de tantos señores a tener un título y de manos del emperador. Es, posiblemente, el momento de mayor gloria de la casa. Poco después, el 5 de agosto de 1538, muere dejando a su hijo en una buena posición.

LA DENUNCIA DE LOS LUGARES DE LA TIERRA
Así las cosas se produce algo inesperado: los lugares de la tierra de Montemayor inician un pleito en la Chancillería de Valladolid contra su señor y contra el alcaide de la fortaleza, su delegado en la villa y su tierra, acusándoles de abusos en sus derechos y atribuciones. El hecho en sí no es nuevo, se han producido antes y se producirán después casos análogos en otros lugares. Lo que se trasluce es la pugna entre señor y vasallos, unos intentando ampliar sus derechos y rentas y ejerciendo su jurisdicción, los otros resistiendo como pueden y acudiendo a los tribunales en busca de defensa frente a lo que consideran abusos. No hay un intento de erradicar las exacciones señoriales sino afán por reducirlas, si pueden, y librarse de otras nuevas que los señores pretenden aplicar.
El detonante del conflicto aparece claramente definido en las quejas de los vecinos, el marqués pretende imponerles un empréstito por valor de 150.000 mrs que deben repartirse entre ellos. El origen del empréstito, según afirma luego el marqués al defenderse, radica en la necesidad monetaria ante el viaje que debe realizar a Pamplona en servicio del rey:
 “... no heran obligados a pagar empréstito alguno que por el dicho marqués les fue hechado ni es cabsa bastante para lo poder hechar las neçesidades que dize que tenían ni la gente que dize que llebó a Panplona porque si él quería servir a Vuestra Magestad abía de ser a su costa e no a costa de los dichos mis partes...”
Desconocemos si realmente Juan de Silva debía ir a Pamplona con tropas pero el contexto político del momento parece indicarlo, en 1542 se ha iniciado de nuevo la guerra con Francia y uno de los puntos más expuestos era la frontera navarra, reino que además seguía siendo reivindicado por Francia, y con el que Juan de Silva aparecía vinculado por la actuación familiar; su abuelo estuvo en la frontera castellano- navarra en época de los Reyes Católicos y su padre había iniciado allí su carrera militar, ocupando en ocasiones el puesto del padre, por lo que es plausible que ahora al segundo marqués de Montemayor se le confiara la tarea de defender esa frontera. La necesidad de dinero era manifiesta.

Los vecinos intentan entregar un escrito con sus reclamaciones al alcaide de Montemayor, Juan de Ayensa, pero éste no les abre y lo clavan en las puertas del palacio el 13 de noviembre de 1542. En el mismo niegan la validez del repartimiento por no pedirlo en tiempo y forma y porque sin el consentimiento de las partes nadie, salvo el rey, puede hacerlo. Poco tiempo después, el 28 de noviembre del mismo año, Francisco de Salas, procurador de causas en la Audiencia y Chancillería de Valladolid, entrega un escrito en la Chancillería donde se denuncia de nuevo el empréstito y se incorporan otras quejas de los vecinos, veamos las quejas contra el marqués y su alcaide:
a)    les ha puesto un empréstito de 150.000 maravedíes, que quiere se reparta entre los vecinos, piden que se anule y no vuelva a intentar imponer empréstitos
b)    los vecinos tenían costumbre de elegir sexmeros, para entender en lo tocante a los pueblos de la tierra, y ahora el marqués y el alcaide no les permiten hacerlo
obliga a los vecinos a velar en la fortaleza...

Entendemos ahora como se ha desarrollado todo. Primero se produce la denuncia de los lugares, en noviembre de 1542, luego el desistimiento en enero de 1544 y cuando el marqués empieza a mandar en su señorío se produce la reacción de Lagunilla volviendo a litigar contra el marqués, a fines de 1544, con el resultado de una sentencia bastante favorable para éste lugar, en diciembre de 1552, es de suponer que éste final animaría al resto de los lugares que el 26 de junio de 1554 presentan de nuevo una querella contra el marqués y otra, como dijimos, contra la villa de Montemayor.
Gaspar de Valcázar, procurador en Valladolid, es apoderado el 15 de julio de 1554 por el lugar de Baños, por dicho documento conocemos a otros dos procuradores en Valladolid, Juan de Astorga y Patricio de Trillanes, y a los procuradores o apoderados de los lugares: Francisco Martín por Baños, Pedro González por Cristóbal, Alonso Hernández por Horcajo, Juan Grande por Aldeacipreste, Alonso Hernández de Valdelajeve, Gonzalo de la Puente por Colmenar, Francisco Fraile y Gonzalo Gil por Valdefuentes
 “ ... espeçialmente para demandar a la villa de Montemayor ...



9.- EL SIGLO XVII 

 
El nuevo siglo arranca con una crisis demográfica y parece que también económica pero no volveremos a encontrarnos con choques tan graves como los suscitados en el siglo anterior entre el marqués y sus vasallos.
Los primeros años nos muestran las dificultades económicas por las que pasa el reino...

Una de las medidas con que la corona intenta paliar la situación es el registro de la plata en 1602, de particulares y de eclesiásticos, con vistas a un embargo que no llegó a realizarse. Hasta nosotros ha llegado el listado de varios pueblos –Calzada, Horcajo y Valdehijaderos- ...

La vida en la comarca parece asentarse, los protocolos notariales nos hablan de arriendos, ventas y trueques, cerramientos de tierras, querellas y poderes, curadurías y testamentos. La construcción o remate de iglesias continúa con la instalación o reposición de campanas, contratos de retablos, puertas, tejados, etc.
 ...
La situación económica del marqués complicará más aún su control sobre Montemayor pues la corona embargará sus rentas y hasta mediados del siglo estarán bajo fiscalización de la hacienda real por la cuestión de las alcabalas. Son los gobernadores quienes tienen mayor implicación por su papel judicial y ejecutivo, a través de las sentencias judiciales, las visitas y los mandatos que hace a los concejos.
Estas dificultades económicas quizá obligaran al marqués a mantener menos criados e hidalgos en su casa y a delegar la gobernación de Montemayor de manera distinta a como la vimos en el siglo XVI.
Si antes tuvo por gobernadores a criados suyos procedentes de su entorno toledano en este nuevo periodo y a partir de los problemas con la hacienda real y con alguna excepción, serán gobernadores del entorno de la villa o sus cercanías, Béjar y Miranda fundamentalmente.

Nombre                            Título                       Procedencia            Años
Pero López de Sanabria                                                                   1520?
San Juan de Gordejuela                                                                   1525?
Francisco de Olmedo                                        Olmedo?     
Juan de Urquiza                                                Montemayor               1587
           
           
Francisco Macarro                                              Toledo                
Diego de Valmaseda                Gobernador                                    1631-1632
Antonio Tostado y Rojas         Gobernador         Montemayor     
Juan Muñoz Niño                    Gobernador         Miranda     
Gaspar de Bargas                    Gobernador               Toledo            1690-1701
Juan Moreno Fernández de Córdoba               Plasencia? Hervás?    1702-1705
Gobernadores y corregidores de Montemayor  siglos XVI- XVIII


DIFICULTADES ECONÓMICAS

Esta situación también se trasluce en la vida de los concejos que se ven obligados a tomar préstamos para hacer frente a los diferentes gastos y tributos, como vemos en los casos de Montemayor quizá para la Villa y Tierra, de Horcajo, de Cristóbal, de Valdehijaderos  o Valdefuentes, e incluso cuando hay  posibilidad de redimir algo como hará Horcajo con uno de los censos en 1642 vendiendo unas fanegas de trigo, excedentes de una buena cosecha quizá,  se tuercen las cosas porque deben obligarse a tomar otro censo para correr con los gastos de conducción de un soldado a Cataluña, que sustituye a uno muerto, y pagar los gastos de alistamiento de soldados. 

La petición de censos por parte de los concejos venía a empeorar la situación económica de los mismos y además también ponía en peligro la de sus oficiales (alcaldes, regidores, procuradores) porque ellos debían avalar con sus propiedades particulares el pago de las rentas.
...

En Montemayor percibimos varios de los síntomas de la crisis que sacude al reino. Una evidencia de los problemas económicos que azotan al país está en los dificultades que tiene el marqués – y luego sus acreedores - en el cobro de las alcabalas.
Las alcabalas a veces se arrendaban a un particular quien se encargaba de su cobro registrando cada venta y guardándose la diferencia entre el importe del arriendo y el importe real cobrado, ese era su beneficio, así lo hizo el doctor Lanz Casafonda  a mediados del siglo XVI o se remataba en un cobrador como hizo  Francisco López en 1634 quien se encargaría de recoger y entregar al recaudador del marqués.  A lo largo del XVII lo habitual sin embargo será el sistema de encabezamiento, los lugares contratan una cantidad con el señor y cada pueblo arbitra luego la forma de pago o recaudación. En 1634 encontramos ya algunos pueblos con dificultades para pagar el importe de la alcabala y que se desahucian del encabezamiento caso del lugar de Baños que por boca de sus oficiales comunican al gobernador
“... por el poder que tenemos desistimos de dichas alcabalas ...”
el gobernador por su parte no puede sino limitarse a aceptar la entrega de la renuncia y reservar el derecho del marqués.
Pocos años después encontramos varios pueblos más que renuncian y buscan una bajada de los encabezamientos. La villa lo hace en 1645 y después de negociar su pago con doña Magdalena Serra consigue una rebaja ...


... posterior negociación a la baja: Aldeacipreste y Valdefuentes el 23 de octubre, Peñacaballera el 2 de noviembre, cuyos alcaldes mencionan algunas causas 
“... y oy el dicho conçejo estamos en tiempo para podernos despedir de dicho encabeçamiento, el qual está muy alto y subidas las alcabalas de dicho conçejo y los vezinos de él no tienen ganados ningunos y parte de ellos se an pasado y pasan a bibir a la jurisdiçión del duque de Alba y del de Véxar para lo qual a vuestra merçed pedimos nos tenga por y aya por desauçiados de dichas alcabalas que el dicho conçejo paga al marqués mi señor ...”
El Cerro acababa de hacer el encabezamiento y suponemos que a la baja. Las dificultades subsisten pues la villa debe hacer escritura de obligación por los atrasos en el pago y La Calzada se encabeza en menos cantidad. En 1648 se desahucia Valdelageve. A tenor de estos documentos sospechamos que debió ser generalizado el proceso de desahucio y renegociación de las alcabalas, aunque no hayan llegado hasta nosotros referencias de todos los lugares. La prueba de este desahucio general quizá sea la negociación que hacen casi todos los lugares entre 1650 y 1651: Aldeacipreste, Baños, Cristóbal, Horcajo, Lagunilla, Valbuena, Valdescoboso, Valdehijaderos y Valdelageve . 
Que la situación no se recuperaba sino que se hacía cada vez más complicada salta a la vista: en 1655 Diego Macías en nombre de la villa vuelve a declarar su imposibilidad de hacer frente a los pagos  y dos años después se firma un nuevo acuerdo, en pocos años hemos bajado de 54.000 a 48.000 y ahora en 1657 se hace por 40.000 mrs .
Surgen algunos problemas con lugares circunvecinos por el aprovechamiento de pastos o por deslindes y apeos de terreno, que según las ordenanzas debían hacerse cada nueve años.  Entre los papeles del Archivo Municipal de El Cerro se encuentran varios apeos y deslindes con pueblos vecinos, siendo el más antiguo de 1572 con Baños, hay otro de 1668 con Montemayor, ambos a instancias de sus convecinos, y en el de 1757 vemos como se dice que los apeos deben hacerse cada tres años
“... no se a cumplido con hazer apeo y deslinde de dicho término de tres a tres años, como lo mandan las Hordenanzas desta dicha Villa y Tierra por haver pasado muchos años más, lo que se le puede seguir a referida villa, mi parte, notorio perjuizio ...”

La cuestión que más conflictos origina, como es lógico en un ambiente rural y de predomino ganadero, es la de los pastos y las roturaciones de terreno. Unas veces por intromisión en términos ajenos, en 1617 el concejo de Valdehijaderos se querella contra Martín de Calzada por la hierba que han comido sus ganados y el daño que han hecho en el término, otras veces disputas por las lindes, en 1624 algunos vecinos de Aldeacipreste  empiezan a limpiar en  terrenos cercanos a Horcajo para sembrar y los de este lugar se oponen, hay un pequeño litigio y posterior deslinde
“... an tenido pleytos y diferencias sobre çiertas tierras labrantías que algunos vezinos de Aldeaçipreste abían desredado y sembrado a do dizen castaño quemado y en otras partes por causa de no saber çiertamente por donde yba el deslinde de las socampanas de los dichos ...”
La inclusión de terrenos concejiles en los particulares es también una tentación como ocurre con Juan Muñoz en Calzada que mete un terreno concejil en un prado suyo, el concejo le denuncia y prohíbe cerrarlo, finalmente llegan a un acuerdo, lo cambian por otra tierra que Juan tiene en la Peña del Caballo.

También se produce cierto movimiento de privatización de tierras concejiles y de concesión de terrenos:
- se autoriza, en 1632, el cierre de prados propios en Cristóbal a Martín Durán, Diego Asenjo, Ambrosio García y Toribio de la Calle
- se conceden tierras concejiles a vecinos de Montemayor que las solicitan del ejido de la villa: Pedro López, para poner unos majuelos y unos castaños pagando por el terreno 170 rs, Baltasar López, Domingo González logra otras de los baldíos de la villa y Francisco López pide sembrar en tierra concejil, él no tiene, pide fanega y media de sembradura cerca de la cañada y otro terreno que linda con camino de Valbuena, se aprueba darle terreno de  2 fgas por 80 rs para el concejo, 
Lo mismo ocurre en Valdefuentes, el 14 de febrero de 1634, veamos la fórmula empleada
 “Justicia y regimiento de  Montemayor: Por la presente haçemos gracia y merçed a Felipe Herrero, vecino del lugar de Valdefuentes de esta jurisdiçión, para bos y buestros herederos y susçesores y para quien de bos o de ellos obiere causa, título o rraçón lixítima para que en prado vuestro propio al regajo de la Fuente la Morena, socampana del dicho lugar de Valdefuentes, incorporéis en el endereçando la pared, una pasada de ancho por lo más angosto y quatro pasadas por lo más ancho que alinda dicho prado con ... en la forma que quedó señalado y amojonado atento a que por nos fue cometido a Antonio Tostado Urquiza, rexidor del estado de hixosdalgo, y a Françisco López rexidor del estado de buenos honbres de esta dicha villa.”
 


La cantidad de conflictos en que interviene la corona así como la amplitud de sus dominios, que debe defender de manera continuada durante la época moderna, originaba una exigencia de hombres que no siempre era cubierta de manera voluntaria, más bien al contrario. Así se llega al sistema de reparto de soldados por concejos, a veces permutado por dinero que servía para la recluta en otros lugares. El reparto de soldados se hacía en función de los vecindarios, primero por concejos y luego dentro de cada concejo entre los lugares de su jurisdicción. Montemayor mantenía al respecto una situación de ambigüedad pues por una parte dependía de la Sargentía de Plasencia pero se le solían reclamar también tropas desde el Corregimiento de Salamanca.
Los soldados que se reclutaban para presidios -plazas fuertes- o tropas solían ser reemplazados por otros del mismo lugar, bien porque fallecieran o desertaran, bien porque se licenciaran al cabo de un tiempo de servicio, estos últimos conservaban entre sus vecinos el apelativo de “soldado” en recuerdo de su paso por la milicia.

En febrero de 1641, apenas iniciado el conflicto, llegó a Montemayor una comunicación indicando el número de hombres que debía aportar el partido:
“... en cumplimiento de una çédula y orden de Su Majestad que fue remitida a la villa de Monte Mayor por el sargento mayor de la çiudad de Plasençia para que la dicha villa y lugares de su jurisdizión sirviesen a Su Majestad con treynta onbres de los quales tocó al dicho lugar de Baldeaguijaderos uno soldado para lo listar, estando en conçejo público se hizo padrón y memoria de los moços y viudos ...”

Pero parece que es el conflicto en Cataluña el que absorbe en principio las tropas reclutadas y donde se advierte que realmente hay lucha. Entre 1640 y 1645 encontramos los siguientes datos:
·    1640 mueren en Cataluña dos soldados de Colmenar: Alonso Sánchez y Alonso Domínguez
·    1641 muere en Cataluña Francisco Martín, de Baños
·    1642 mueren en Cataluña dos soldados de Colmenar, Juan García y Marcos Sánchez, otro de Lagunilla, Juan Sánchez, otro de Aldeacipreste llamado Francisco García  y otro que sale quintado de Calzada, Antonio Martín, debe dar fianzas 
·    1643 muere en Cataluña Juan Lorenzo, de Colmenar
·    1644 muere en Baños Pedro Galván a manos de otro soldado, natural de El Sahúgo, iban de paso junto a otros soldados .

Es decir de los muertos confirmados, porque sus familiares tienen noticia del fallecimiento y encargan sufragios religiosos por ellos, ocho lo son en Cataluña y uno lo es a manos de un compañero cuando iban de camino, posiblemente hacia Badajoz dada la procedencia del que mata, natural de El Sahúgo. Podemos pensar que si hubiera habido muertos en la frontera de Portugal habrían llegando las noticias con mayor rapidez, es un detalle significativo de la diferencia del conflicto en ambas zonas. Parece que 1644 debió ser el punto de inflexión, a partir de esa fecha todos los datos que encontramos se refieren a la frontera portuguesa. 

La muerte de un soldado a manos de otro nos acerca a otro aspecto de esta guerra, la falta de recursos, especialmente dinero para pagar a las tropas, llevaba a la indisciplina, las peleas y las deserciones, que fueron abundantes en los primeros años. Los soldados que desertaban de las unidades creaban otro problema añadido: el bandolerismo.
Nos hemos encontrado durante la investigación con un caso que podría bastar por sí sólo para un artículo, aquí nos limitaremos a valorarlo en relación con la guerra y la situación en la zona. Aunque su fecha es posterior, octubre de 1654, creemos que sirve para ilustrar el fenómeno aludido. El 22 octubre de 1654 se ejecuta en Béjar a don Blas de Medina y a Francisco García Fragoso, ambos son soldados que se han dedicado al robo en los caminos, en repetidas ocasiones. Medina quiere confesar antes de la ...
 


El pago de tributos se efectuaba en la tesorería de Salamanca pero en 1655, y a consecuencia posiblemente de las necesidades de la guerra, son requeridos desde Trujillo – al igual que la Villa y Tierra de Béjar - para que se entreguen allí los tributos reales, los vecinos  apoderarán a Juan Bautista Sánchez, escribano de Puerto, para que
“... que por quanto de la çiudad de Truxillo se a ynviado horden para que la dicha villa de Montemayor y su tierra lleven los mrs proçedidos y que proçedieren  de todos tributos y serviçios reales a la dicha çiudad, al thesorero que allí tienen nombrado de la misma manera que hasta aquí se an llevado a la ziudad de Salamanca, y esto es en mucho perjuiçio de la dicha villa y su tierra, así por la mucha costa de la conduçión como por el peligro y riesgo della, pida y suplique como dicho es que los dichos mts de dichos serviçios y tributos se lleven a la ziudad realenga más cercana que es la de Plasencia en el mismo Partido de Estremadura ...”
La comisión debió tener éxito pues desde ese momento vemos como se pagan en Plasencia. La villa seguía sorteando las dificultades y arrendando el pago de los tributos como podía en Salamanca y los millones y las sisas en Plasencia donde se oponen al reparto de las mismas  pero la coyuntura sigue siendo negativa pues en 1675 en Plasencia a la vez que hacen obligación por las sisas de 449.722 mrs anuales, durante diez años, negocian un nuevo préstamo de 350.000 mrs con Don Felipe Fernández de Temiño, escribano placentino . 
La ubicación en la sierra y la pertenencia al obispado de Coria son la causa de esta peculariedad que se resolverá años más tarde como veremos pero que durante los años que se mantenga esta duplicación de dependencias ocasionará molestias, gastos e inconvenientes a los vecinos, aunque sólo fuera por duplicar los desplazamientos en los pagos de tributos o de las visitas de oficiales.

Las residencias que tomaban los jueces a los oficiales de concejo  y las visitas del gobernador suponían gastos añadidos a la siempre agobiada economía concejil, si a esto se sumaban multas por no tener cuentas al día o incumplimiento de formalidades legales se obligaba a los concejos a tomar censos o vender patrimonio. Así hizo el concejo de Horcajo cuando se reunió en 1669 para decidir como solucionar el pago de la multa puesta por el juez de residencia, los vecinos acordaron vender una tierra de 2 fanegas, que se remató en 21 ducados.
Por ello no es de extrañar que los oficiales de los pueblos apoderen a don Antonio Tostado para que se presente en Coria ante don Diego Araujo y Rojas, encargado real para hacer residencia en la zona, y le informe de que son buenos vasallos, que han pregonado las residencias de jueces y alcaldes y para que a la vez se queje de los pocos vecinos de los lugares y la disminución de caudales de los mismos por los muchos tránsitos y alojamientos de soldados debido a la guerra con Portugal y la disminución de comerciantes .

LOS AÑOS OCHENTA
Y con las dificultades resurgen los problemas a la hora de hacer frente a los pagos. Las alcabalas cuyo pago parecía haberse estabilizado e incluso aumentado en los años 60  empezarán a registrar el conocido vaivén de encabezamiento y desahucio en los años 80, los años finales de la guerra encuentran a los lugares exhaustos.


A estos movimientos no son ajenas las circunstancias generalizadas en Castilla, Hamilton en su conocido estudio  menciona la caida de precios en los años 1680-82 seguida de una fuerte carestía de los productos agrarios por la sequía y pobres cosechas de 1683 y 1684, si añadimos los problemas derivados de la política monetaria con la devaluación de la moneda y el encarecimiento de los censos producidos en estas mismas fechas  quizá nos ayude a entender las palabras de los vecinos de La Calzada que apoderan a Antón Sánchez su procurador para pedir rebaja en las alcabalas
“... en raçón de que por lo muy grabados que nos hallamos en la contribuçión y conçierto de alcabalas con que a su señoría el marqués de la villa y a su recaudador en su nombre hemos hemos servido los años pasados hasta el benidero de ochenta y tres ...”
o las de los vecinos de Cristóbal al suyo, Pedro de la Calle
“... suplicando a dicho señor marqués o a su recaudador  en su nombre quita y alibio en dichas alcabalas para los años benideros o por lo contrario presente todos los ynstrumentos que más a nuestro derecho conbenga pidiendo y suplicando que dicho señor marqués ... dé por despedido o desauciado el arrendamiento ...”
Además de renegociar las alcabalas los pueblos se plantean roturaciones o rompimientos de tierras como se hace en Horcajo en 1682 donde los vecinos acuerdan
“... que por quanto en este dicho lugar ay mucha falta de terrazgos para sembrar el trigo y zenteno y ser tan preçiso y nezesario y las tierras de labor además de ser miserables hallarse cansadas y desfrutadas determinaron todos juntos ... de rromper un pedazo en la dehesa boyal que dicho lugar tiene para que cada un vezino de dicho lugar siembre la suerte que le correspondiere por su partixa ...”

HIDALGOS
Las dificultades económicas de los concejos también les empujan a replantear las exigencias de demostrar la hidalguía para disfrutar de sus exenciones y derechos incluso a individuos de linaje e hidalguía reconocidos anteriormente en el mismo concejo o en los aledaños.
Los hermanos De La Fragua Barrios –Toribio y Francisco -   recalan en Horcajo posiblemente de manos de un pariente suyo, el bachiller Domingo de la Fragua Barrios, beneficiado de Horcajo. Se avecinan en Horcajo mientras siguen sus estudios en la universidad de Salamanca y se niegan a contribuir como los demás vecinos, al ser requeridos apelan al maestrescuela, los vecinos además deben defenderse
“ ... de una inivitoria inbiada por el señor doctor Martín López de Fuentiberos, maestrescuela de dicha çiudad, ganada a pedimento de Françisco y Toribio de la Fragua Barrios, naturales de la montaña de Camargo, sobre querer ser exentos de pagar alcabalas, sisas y otros repartimientos que en dicho lugar les toca y deven pagar conforme a las leyes ...”


Los Hermosa a quienes ya habíamos visto disputar su condición de hidalgos en el siglo anterior con pleito dilatado hasta 1618 son de nuevo molestados en 1625 aunque el concejo desiste de inmediato

Pero quizá los casos más llamativos sean los referentes a  Nietos,  Camargos y sobre todo el de Jerónimo de Ortigosa.
Los Nieto asentados desde hacía tiempo en Béjar habían demostrado su hidalguía ante el gobernador Diego Ruiz de Santamaría  y el concejo de Montemayor en 1596 mediante información presentada por Alonso Nieto, procedente de Sanchotello, al  trasladarse a vivir en La Calzada.
A pesar de ello en 1626 el lugar de Valdehijaderos inicia pleito contra Juan Nieto para que demuestre su hidalguía o pague como pechero.
La relación entre estas demandas y las estrecheces económicas de los concejos es evidente, pocos meses después el concejo de Valdehijaderos debe pedir un censo ...
 
.... SEGUIRÁN
EL SIGLO XVIII (notas sobre la Ilustración, viajeros, construcción de edificios ...)
LA GUERRA DE INDEPENDENCIA
LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

Y DE LA SEGUNDA PARTE
LA DEMOGRAFÍA: EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN
EL CONCEJO: CÓMO SE ORGANIZA Y FUNCIONA
LOS GRUPOS SOCIALES
LAS RENTAS Y LA HACIENDA
LA ECONOMÍA
LAS CONSTRUCCIONES
HERÁLDICA Y GENEALOGÍA


LA GUERRA DE SUCESIÓN EN SALAMANCA Y MONTEMAYOR
...
Intentaremos relatar los acontecimientos año a año y explicar como irá afectando el conflicto a nuestra comarca (fig. 7 [mapa número 7]).

1701
El corregidor manda hacer registro de las armas de fuego que hay en Horcajo – y suponemos que en los demás lugares - el 15 de octubre
“Por causas justas que para ello me mueben mando a los alcaldes del lugar de Orcaxo, desta jurisdizión, agan registro de las personas que tienen escopetas en dicho lugar y áganselas entregar y pongan en fiel depósito en persona de toda satisfacción para que de forma alguna puedan usar dellas hasta pasado el día de señor san Andrés, próximo benidero, y lo cumplan dentro de un día  ...”
y poco después ordena hacer padrón de los hombres mayores de veinte años
“... abiendo tenido una horden y despacho del señor corregidor de la dicha villa de Montemayor para que se pongan por registro y padrón todos los vecinos, hixos, calidades y oficios y sus edades desde veinte años para arriba ...”
Ambas notificaciones son muestra quizá de los preparativos y precauciones que se toman pensando en el conflicto.

1702
Los movimientos de tropas por la zona de Montemayor comienzan en 1702, se trata de tropas que suben hacia Castilla por la calzada, no parece que su paso tuviera más transcendencia que el gasto que ocasionan a los lugares del concejo.

1703
Llega un enviado del corregidor de Badajoz con una orden del general al mando de la plaza, cuyo contenido desconocemos aunque suponemos que en petición de ayuda, también se anotan diversas partidas de gastos hechos
“...con sargentos y soldados que an pasado cada uno de por sí por este lugar con orden de Su Magestad, que Dios guarde, y yntimación de comida, camas y bagaxes.”

1704
La provincia de Salamanca sufre pronto los rigores de la guerra por la participación de Portugal en el conflicto, algo para lo que se había empezado a preparar.  Los frentes de Extremadura y Ciudad Rodrigo, como ya ocurriera en la Guerra de Independencia de Portugal, ocasionan movimientos de tropas en un sentido u otro en función de las operaciones y con ello se inicia un periodo de continuos pasos de tropas por el puerto y acantonamientos en la zona. En 1704 se produce el asalto y saqueo de Fuenteguinaldo, villa situada en el suroeste de la provincia de Salamanca cercana a la frontera portuguesa, es el primer ataque en la parte salmantina. En febrero de este año habían llegado a la península tropas francesas de apoyo mandadas por el duque de Berwick. Nosotros registramos movimientos de tropas por el puerto de Lagunilla ...
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Desde principios de año se habían situado tropas en la zona, que podían pasar en ayuda de Extremadura o de Salamanca con facilidad. Sabemos que el duque de Berwick pasó por Lagunilla y El Cerro viniendo desde el sur para situarse en la carrera entre Ciudad Rodrigo y Salamanca, en su campamento de Martín del Río, pues están registrados gastos de paja y cebada de sus caballos aunque lamentablemente sin fecha.
Parte de sus tropas serían las que entre el 8 y el 22 de marzo estuvieron acantonadas en la zona de Calzada y Valdefuentes, acabando con las pocas existencias de alimentos y paja de los pueblos, dos compañías de caballería del Regimiento de D. Gonzalo de Carvajal al mando de los capitanes D. Francisco Robles y D. Antonio de Salas. Hay otras tropas estacionadas que son llamadas y enviadas por el duque de Berwick - orden llegada desde su campamento en Martín del Río ...



MONTEMAYOR ZONA DE REFUGIO
La sierra se conviertió en zona de acogida de las personas que huían de la ocupación de Alcántara, Coria y Plasencia por las tropas portuguesas y británicas, entre ellos el mismo obispo y canónigos de la catedral de Coria
“... durante la guerra de Sucesión ante la cercanía de Portugal y la entrada de tropas por Alcántara, el obispo se traslada a Lagunilla junto con el cabildo de la catedral “
La presencia del obispo se constata desde 1701, el 5 de octubre estando en Lagunilla apodera a don Juan Rodríguez de Prada, vecino de Coria, para que se encargue de cuantas cuestiones le competan , permanece en 1702 haciendo testamento en nombre de su hermana Aldonza y finalmente muere en el mismo lugar en 1704. Su estancia debió suponerle dificultades económicas al estar incomunicado temporalmente con la fuente de sus rentas y desorganizado su cobro por la guerra  pues debe pedir dinero prestado, al morir deja una deuda con el ldo. don José Flores de Tórtoles, cura de Montemayor, de ...

NOTAS SOBRE EL SIGLO XVIII
La cuestión de la dehesa de El Cerro y de Baños crea un pequeño choque de intereses por los pastos entre los vecinos de ambos lugares que obliga a una pequeña intervención del marqués y que acaba con un convenio entre ambos lugares. Al hablar de las tierras y pastos explicaremos con detalle la cuestión.

La peculiar situación de Baños y La Calzada, situados a caballo de la divisoria jurisdiccional, en lo territorial y en lo religioso, que ya hemos comentado en alguna ocasión, y las turbulencias ocasionales en torno a pastos, aprovechamientos o gastos concejiles se intentaron paliar mediante concordias o acuerdos que no siempre se cumplen como es debido por una de las partes, aquella que se siente agraviada. Uno de esos momentos de conflicto se produce en 1771, momento en que intervienen directamente los señores, ....

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GANADOS
La actividad ganadera era una de las principales en la comarca y por ello uno de los principales focos de conflicto. Los ganados podían ocasionar grandes daños en los sembrados y viñedos, cuestiones recogidas ampliamente en las ordenanzas locales, y si a ello se añadía que tierras o ganados fueran propiedad de forasteros el choque estaba servido.
A veces los lugares arrendaban los pastos para conseguir ingresos con que satisfacer las cargas fiscales y demás gastos que gravaban su escasa hacienda.
El disfrute de los pastos comunes siempre daba lugar a diferencias tanto más grandes cuanto más cercanas eran las partes. El lugar de El Cerro y los vecinos de su barrio de Valdelamatanza tienen a lo largo del siglo diferentes enfrentamientos por esta cuestión. Ya en 1712 la justicia de El Cerro debe defenderse de una demanda que
“... especial y señaladamente que tienen puesto los moradores de las casas de Baldelamatanza a este lugar ...”
La cuestión quizá se ve más clara en la petición que hace el procurador del común de El Cerro en 1736  para que en Valladolid se gane provisión
“... para que ninguna pastoría que no sea del común deste dicho lugar de qualquiera ganado que sea, no puedan entrar ni entren en el ejido sino por su cañada, ni a pastar en la dehesa,  viñas y su cotos por el mucho agravio que de lo contrario resulta a dicho común  y así mismo que el ganado cabrío que traen con las ovejas de ganado lanar las separen en pastoría aparte por el mucho daño que hazen en los guertos, linares, prados, árboles frutíferos y demás heredades ...”
El término municipal de El Cerro está separado de Lagunilla por la cañada de merinas debido a ello soportaba con frecuencia el tránsito de ganados y así se comprende la petición de sus vecinos.


MONTES
La conservación, custodia y explotación de los montes tuvo siempre mucha importancia en la zona por la extensión de los mismos, explotación regulada en las ordenanzas que han llegado hasta nosotros, y de gran valor para el concejo por los recursos que ofrecía a sus vecinos: caza, leña, madera para trabajos y pasto para sus ganados. Buena prueba de ello son los capítulos que al respecto hay en las ordenanzas de Baños y Valdehijaderos y las quejas que hay en el pleito de 1542.
 
Tradicionalmente el concejo de Villa y Tierra y los lugares arrendaban zonas de monte para sembrar o para pasto, con lo que conseguían algunos ingresos para las arcas de villa y tierra. Unos de los tradicionales arrendatarios era el concejo de Lagunilla que solía sembrar en el Monte Gordo.

Por ello se quejarán de las novedades del  Real Decreto de Plantíos y Conservación de Montes, y pedirán que los puertos de villa y tierra no se incluyan en ese decreto por el perjuicio que les hace; el decreto pretende ...

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LAS TIERRAS COMUNALES
Entre todas las tierras destacan por su amplitud los propios de cada lugar y las  tierras comunales, pastos y monte, de gran importancia para los vecinos porque eran una fuente de ingresos – arriendos-  y de ayuda a los vecinos – pastos y leña gratuitos- y por lo mismo también ambicionadas por ellos. Tanto la villa como los concejos de los lugares las utilizaron habitualmente como fuente de ingresos para pagar los impuestos y gastos concejiles, evitando así el reparto entre los vecinos,   de ahí a intentar la apropiación legalmente – mediante compra al concejo cuando éste estaba muy apurado – o ilegalmente – cerrando o metiendo terrenos concejiles en las propiedades personales con o sin la connivencia de los oficiales concejiles – no había un gran paso que dar y se dio en algunos casos. Veremos algunos de ellos que se producen en diferentes lugares del concejo.

Montemayor
El escribano del ayuntamiento de la villa, Ortigosa, denuncia en 1760 la venta de terrenos aprovechando la ausencia del corregidor, la realizan los regidores a un vecino emparentado con ellos con la aquiescencia de los presentes.

El Cerro
La pugna por los pastos comunales se cruza en este lugar por el conflicto que se reitera entre los vecinos de la cabecera, El Cerro, y los de su anejo, Valdelamatanza respectivamente,  en 1760 Pedro Sánchez, alcalde de la pedanía, es denunciado por meter sus ganados en la ladera de la cañada, ganará el pleito pero vuelve a ser denunciado, junto al otro alcalde, por la justicia de El Cerro bajo la acusación de romper el rastrojo en la hoja de Hornacinos, Pedro se defenderá aludiendo a la costumbre inmemorial del uso de los rastrojos como pastos.
A finales del siglo también se condena al escribano del lugar por cerrar y descuajar un terreno en el valle, la multa impuesta en Salamanca asciende a 1.617 rs.

 Valdefuentes
En este pueblo al final del siglo hay bastante presión para que se cierren y privaticen tierras comunales lo que lleva a frecuentes choques con los oficiales del concejo. En 1783 Manuel Domínguez reclama como propio un corral junto a la calle de los bueyes porque desde tiempo inmemorial dice que usa la mitad del mismo. Pocos años después, en 1797, vemos a Juan Domínguez fiar ...
OTRAS CUESTIONES DEL SIGLO XVIII
HIDALGOS
A pesar de las veces que se había litigado en el siglo anterior entre pecheros y algunas de las familias hidalgas de la tierra a lo largo del presente se reproducen los choques con uno u otro motivo, las circunstancias que acabamos de explicar tampoco serían ajenas.
Hacia 1737 se inicia entre el lugar de Lagunilla y don José de Ortigosa, avecindado allí al casarse, a pesar de ser conocida y notoria su condición pues procede de Montemayor donde ganaron ejecutoria de hidalguía. El 5 de enero de 1738 se le nombra en concejo público montaraz de las viñas, siguiendo la costumbre del lugar de que todos los mozos sean montaraces, teniendo entre otras ocupaciones que limpiar las fuentes y éste se niega contestando que si el alcalde quiere prenderle que vaya en persona. El pleito se alargará hasta 1751 con el único resultado de confirmarse la hidalguía de Ortigosa y las costas para ambas partes. El lugar por su parte se quejará en sus escritos de la posición de inferioridad que tienen pues los escribanos son parientes –el principal es su hermano Juan Antonio - o amigos y ellos deben ir a la vecina Granadilla a tramitar sus actuaciones.
En Baños debe defenderse don Fernando Flores Rengifo, a quien los alcalde mandan picar un escudo que está labrando en la fachada de su casa con sus armas, por ello se dirige a Valladolid donde argumenta que además de su notorio linaje las mismas armas están en laudes en las iglesias y en las fachadas de casas de familiares.
En Valdefuentes es un hidalgo el que exige y el concejo el que debe defenderse,  don Manuel García de las Gradillas se queja de la negativa del concejo a darle el disfrute sus privilegios, el concejo se defiende diciendo que Gradillas quiere asientos separados en iglesia y concejo pero que la justicia del lugar carece de recursos para proporcionárselos.




LA FÁBRICA DE PAÑOS
En 1740 José Muñoz de la Peña, que se dice fabricante de paños finos, propone construir un fábrica en la villa, varios vecinos – entre ellos Martín Durán, Tomás Méndez y Gregorio López- apoyan la petición de ayuda financiera al marqués, quien acepta pero exige fianzas que otorgan los tres últimos
“... decimos que por quanto el excmo señor marqués de esta villa, nuestro dueño y señor se dignó en virtud de representación que se le hizo de que era conveniente la introducción de fábrica de paños finos en esta villa y dar para ello sustenimiento y ayuda a la fábrica  ...”
ante don Fernando Flores Rengifo, recaudador del marqués.
La construcción de la fábrica ...



LA ILUSTRACIÓN
El nuevo siglo también aporta otras cosas a la villa y su tierra: el cambio de siglo arranca con el arreglo de las bóvedas de los baños en Baños y la construcción del hospital de Lagunilla, veremos cierto interés por las escuelas, los viajeros dejarán sus impresiones en informes sobre las tierras que visitan - Ponz, Valdeflores, Larruga, interrogatorio de Tomás López,  interrogatorio de 1802- , presenciaremos el intento de crear una fábrica de paños, la construcción de la casa mesón del marqués y como obra maestra –quizá- el ingente inventario de tierras, trabajos y población que supone el Catastro del Marqués de La Ensenada. 

El obispo don Juan de Porras estuvo varios años viviendo casi de continuo en Lagunilla, donde tenía una casa palacio episcopal y al lado de la cual se hizo otra casa su hermana doña Aldonza. Desde esta atalaya se preocupó por sus feligreses y realizó algunas buenas obras en los alrededores: a finales del siglo XVII –entre 1686 y 1698 – después de una visita a Baños se preocupó por cerrar los baños cubriéndolos con una bóveda adecentando los mismos, hace donativos para mejoras en alguna parroquia como la de Los Casares en la comarca de Las Hurdes y finalmente cumpliendo los deseos de su hermana Aldonza crea el Hospital de Santo Domingo en Lagunilla en la casa en que vivió su hermana, a espaldas del palacio episcopal.

Los Viajeros
También pasan por estas tierras viajeros que animados por el espíritu de la ilustración transitan por la comarca y dejan anotadas sus impresiones. Como antecesores de estos viajeros están los oficiales reales encargados de la encuesta con que se realiza el conjunto que conocemos como Catastro de Ensenada, realizado en 1752 en esta tierra. Disponemos de los libros originales y las copias realizadas por los escribientes a partir de aquellos, libros que contienen abundante información de todo tipo – casas y vecindarios...



LAS OBRAS
El marqués hace edificar una casa mesón con el importe legado por su tío ... para el aumento del mayorazgo de Castromonte
“... en cuia consequenzia y para que todo tenga el devido efecto ... se ha construydo en esta villa una casa mesón cuio coste se ha subministrado de los espresados caudales  ... la fábrica de dicha casa mesón, que linda por levante y mediodía con casa de los herederos de ... con la calle enrrollada, que es la que la prinzipia y a lo superior de la portada prinzipal dice así:
Siendo administrador general de este estado el ...
La que queda agregada desde ahora para siempre ...”

y en cuya portada puede verse el dintel con la inscripción que se describe en la agregación al mayorazgo


A la entrada de la villa, nada más cruzar del puente de piedra, hay otro edicio en cuyo dintel puede aún leerse:
SIENDO ADMR DE ESTE ...

Siendo administrador de este estado el señor... es del marqués de Castromonte

Pensamos que se trata de la casa del portero, es de la misma época del mesón y en un documento de venta de un majuelo se dice que está en la zona del puente de piedra, contiguo a la ermita de san Antonio y a la casa del portazgo.

LAS ESCUELAS
Hay evidencias, aunque no muchas, de que se mantuvieron pequeñas escuelas en algunos lugares del concejo. El interés por la educación y el fomento de la enseñanza de las primeras letras tenía antecendentes ya en el siglo XVII en que encontramos sendas capellanías u obras pías parte de cuyas rentas iban destinadasa la enseñanza. La capellanía que fundó en Baños el doctor don Juan Flores Rengifo en 1635 manda al maestro de niños 6.000 mrs y a la mujer que se ocupaba de las niñas la mitad
“Yten mando que la renta de la otra mitad de los censos que quedaren por mi fin y muerte se saquen primero seis mil maravedises para un Maestro de Escuela que enseñe los niños de este lugar, leer escribir y cantar la doctrina cristiana”.
En Montemayor don Juan de Camargo y Flores, que muere en Indias, crea en su testamento un patronato para enseñar a leer y escribir a todos los niños de villa y tierra con escuela abierta en la villa
“... y la otra mitad del dicho remanente de mis vienes y hazienda la aya y dexo por eredero della a un patronato de legos que por el thenor de la presente fundo en la dicha villa de Montemayor donde soy natural ...  
En 1713 José Macías se propone como maestro de Gramática y pide que se le deje libre de todo tipo de tributos, alojamientos y gastos. Solicita que se le pague de las rentas de la Obra Pía de Camargo y que además los niños, que han de ser al menos quince, le paguen un real si van a aprender a escribir, 3 rs si además aprenderán a contar y 5 rs los de Gramática.
En Montemayor además de la referencia anterior tenemos la presencia del maestro de niños en los libros del catastro y la prueba gráfica del dintel que aún se conserva (fig. 9)

En Baños se mantuvo la escuela aunque el salario del maestro debió decaer porque en 1765 Juan Muñoz Zarza, maestro de niños, escribe al duque de Béjar pidiendo poder ejercer como fiel de fechos por enfermedad del titular .
La división del pueblo en dos barrios produjo también aquí algunas dificultades como denuncia Juan Gil Labrador, vecino de la parte de Béjar, quien dice que
“...ay dos maestros, el uno de primeras letras y otro de gramáticos, este es perjudizial a la república y sus bezinos porque no debe aberle según la disposición del derecho que trata sobre semejante asunto ...”
y pide que se elimine el de gramática .
La escuela o sus maestros atraían además a alumnos de pueblos cercanos como demuestra el litigio entre Juan Delgado, de Valbuena, ...
Horcajo también tiene su escuela como se desprende del remate hecho en José Borrego como maestro en 1772.  Lagunilla tiene también maestro en la época del catastro: Juan Sánchez Montes
El Cerro también organiza su escuela, no sin problemas porque ...