LA
ECONOMIA NAVARRA
Por el Foro Iruña: Sagrario Alemán, Iñaki Cabasés, Ginés Cervantes,
Reyes Cortaire, Javier Leoz, José Ignacio López Borderías, Iosu Ostériz y José
Luis Úriz
No cabe analizar la economía
navarra desde el punto de vista estrictamente local. Obvio es decir que estamos
en una economía globalizada y, concretando un poco más, en una economía que
comprende la Unión Europea y la América anglosajona. Habría que añadir que
desde hace algunos años estamos directamente influenciados por los llamados tigres
asiáticos y de entre ellos por los
que se perfilan como grandes potencias económicas asiáticas, China e India.
Habría que hacer una mención a América Latina, aunque su peso es poco
significativo en una economía como la navarra arrastrada por la locomotora
europea y USA. Como nos decía un ingeniero de la planta "el Polo de
Landaben no se vende en el cono sur". Las inversiones en Latinoamérica se
han visto afectadas hasta el pasado reciente por una gran volatilidad motivada
por continuas devaluaciones de sus monedas. Las principales inversiones del
Estado español han sido financieras, bancos como Santander, BBVA, o petroleras
como Repsol, Yacimientos Petroleros Fiscales, etc.
Deberíamos hacer una
referencia a la bonanza económica que ahora se advierte en el área. Los
crecimientos del PIB son notables, Argentina, Chile, Perú, Venezuela. Queda
aparte el problema del "coloso brasileño". El presidente Lula se
debate entre la ira de los Sin Tierra y los ataques de la derecha. Brasil sigue
siendo "el coloso dormido" de América. Durante muchos años hemos
esperado -seguimos esperando- su despertar.
Navarra fue tradicionalmente
una sociedad agraria. Su economía estaba basada en el sector primario. Y aún
hoy se oyen opiniones poco consistentes que identifican a Navarra con una
sociedad agrícola. Y así lo fue hasta la década de los años 60 cuando se
produjo la industrialización. Se llegó a una
economía semi-industrial. En ese inicio se conjugaba el trabajo en la
industria -mano de obra- con la actividad agrícola y ganadera, dando origen a
un periodo transitorio, y a veces imperfecto, de conjunción entre una y otra.
Si la preponderancia rural
de Navarra dio a su sociedad una mentalidad conservadora, que rechazaba
actitudes no solamente de carácter progresista sino simplemente liberales, lo
cual tenía una clara consecuencia política, el proceso de industrialización no
ha cambiado fundamentalmente este espectro ideológico. Se argumentarán periodos
de luchas obreras alentadas por un semi-proletariado. Quizás la respuesta
reivindicativa deba enmarcarse en la protección que la economía familiar
agraria prestaba todavía al absentismo laboral.
Y ahora las cifras
demuestran el profundo cambio
experimentado en Navarra. Aquella Navarra rural que aportaba el 40% del Producto
Interior Bruto ha visto su contribución reducida a un escaso 5%.
Si antes la importancia de
lo agropecuario daba un carácter conservador a la sociedad, en la etapa de la
transición se produjeron movimientos reivindicativos propios del proletariado
histórico. Así habría que citar varios movimientos huelguísticos que tuvieron
gran repercusión y que muy posiblemente tenían para los huelguistas el respaldo
de una segunda fuente de ingresos derivada de la renta sobreviviente de su
actividad agropecuaria desarrollada en
el ámbito familiar. Una vez mas "las relaciones humanas son relaciones de
producción" según el viejo esquema marxista.
Hay que destacar el hecho de
que actualmente Pamplona/ Iruña y su conurbación agrupan al 60% de la población de Navarra. Ello constituye un
foco de creciente influjo económico. Y como efecto perverso el de la
despoblación e hiposuficiencia de áreas deprimidas tales como las de Montaña y
valles pirenaicos.
La economía navarra,
incardinada como reiteradamente afirmamos en espacios económicos de mayores
dimensiones, presenta una situación
atípica. Es la de "crecimiento con inflación", al igual que la
peninsular. Así en el pasado ejercicio económico 2005 tuvimos una tasa de
aumento del PIB del 3.5% y una inflación del 3.7%. Otro dato significativo es
que el consumo crece por encima de la renta disponible debido fundamentalmente
a unas tasas de interés ligadas al euribor y a unos promocionados préstamos
hipotecarios a 50 años de plazo. Estos dos factores vienen siendo señalados en
estas fechas por los Colegios de Economistas y por las cátedras universitarias.
Claro está que no son los únicos, pero cabe su mención especial en tanto que
marcan una especie de "ratio de confianza", dato que es de mensual
publicidad en Wall Street y que nos lleva al factor psicológico, que no puede
estar ajeno al económico como acertadamente lo señala el ya desaparecido
tafallés P. Pernaut Ardanaz en su obra "Teoría Económica ", de
obligado estudio en las universidades venezolanas.
En referencia al primer
trimestre de este año, diremos que la economía navarra creció un 3.7%, y superó el crecimiento del periodo
anterior. Las ramas industriales de Navarra aceleraron su ritmo de avance hasta
el 1.7%, cuatro décimas mas que el anterior trimestre. El mayor dinamismo de la
actividad industrial se debió fundamentalmente a la aceleración de las ramas de
material de trasporte, industria manufacturera y agroalimentaria. La
construcción reflejó el perfil menos favorable de la economía en este trimestre
puesto que retrocedió en dos décimas con respecto al periodo precedente. El
sector servicios intensificó su crecimiento llegando al 4.6%. Estos índices
pueden compararse favorablemente con el entorno peninsular y con los propios de
la Unión Europea.
En la economía se suele
presentar como problema el llamado "monocultivo". En el caso de
Navarra podría aplicarse, salvando las debidas distancias, a la industria
dinamizadora por excelencia, la metalmecánica y concretamente a la
automovilística, de antiguas raíces en nuestra zona bajo diversas marcas
y franquicias. Obligada referencia -siquiera breve- a la factoría de la firma
multinacional bajo pabellón alemán de la Volkswagen
El monocultivo se ha dado en
diversos países y circunstancias y generalmente la sustitución se ha producido
sin excesivos problemas. Ni esta circunstancia ni la tan citada en estos días
de la "deslocalización" tiene por qué generar profecías
apocalípticas. ¿Si no hubiera habido “deslocalización” en su momento tendríamos ahora industria en Navarra?.
Deberíamos concluir con
alguna reflexión cara al futuro. Ante situaciones potencialmente peligrosas hay
que recordar que la tecnología es la clave del porvenir. La investigación y la
innovación nos protegen contra competencias voraces. Y, por otra parte, hay que
hacer positiva nuestra situación en el contexto europeo. Deberemos promover una
posible "Región Europea", de futuro, agrupada en un Eje Atlántico,
alrededor del Golfo de Vizcaya o Gascuña, es decir, en la región vasco-navarra-aquitana,
con polos referenciales en Donostia y Burdeos. En ella se integraría la
Vasconia histórica de ambas vertientes pirenaicas y también la región aquitana
con la que tenemos tantos vínculos.
No obstante las luces y sombras podemos concluir que en este momento tenemos en Navarra un crecimiento estable y continuado, con una baja tasa de desempleo, teniendo en cuenta todas las circunstancias que acabamos de exponer.
* VOLVER A LA PÁGINA INICIAL DE MIGUEL IZU