Sahara 30 años después

 

Una delegación navarra acudió a los actos del 30 aniversario de la República Árabe Saharaui Democrática

 

Texto y fotografías: Miguel Izu

 

Los acuerdos de Madrid del 14 de noviembre de 1975 entre España, Marruecos y Mauritania formalizaron el abandono de la colonia española del Sahara Occidental y el reparto entre sus vecinos. El 26 de febrero de 1976 las últimas tropas españolas abandonaron el territorio, que había sido ocupado por los ejércitos marroquí y mauritano. La violenta invasión llevó consigo la huída de una parte de la población saharaui hacia la frontera argelina. El 27 de febrero el Frente Polisario proclamó en la localidad de Bir Lehlu, en una de las zonas no ocupadas por las tropas invasoras, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

 

El 27 de febrero es la fiesta nacional de este Estado que ha sido reconocido por más de ochenta países (casi todos los de África y algunos de América Latina y Asia) pero que sólo controla una parte del territorio del antiguo Sahara español, la que no está ocupada por Marruecos (Mauritania firmó la paz y se retiró en 1979). La mayoría de la población saharaui reside en los campos de refugiados de la región de Tinduf, en Argelia. Este año que se cumple el 30 aniversario de la proclamación de la RASD las autoridades saharauis decidieron conmemorarlo en Tifariti, en los territorios liberados.

 

Esta celebración reunió una amplia serie de delegaciones de más de treinta países, algunas oficiales de Estados que reconocen a la RASD y otras de partidos políticos, sindicatos, parlamentos y asociaciones de amistad con el pueblo saharaui. Por parte de Navarra acudió una representación del intergrupo "Paz y libertad en el Sáhara" del Parlamento de Navarra compuesta por los parlamentarios José Luis Izco (PSOE), Miguel Izu (IU), Miren Egaña (Aralar) y Begoña Errazti (EA), así como Bakartxo Ciáurriz (asistente del grupo de EA), Beatriz Olagüe y Nekane Pardo de la Asociación Navarra de Amigos de la RASD.

 

La secuela de las lluvias

 

         Aterrizamos en Tinduf procedentes de Madrid en un vuelo charter de Air Algérie en el que acudían delegaciones de diversas zonas de España. Nos trasladaron al campo de El Aaiun, al parecer el que menos daños sufrió en las lluvias torrenciales del pasado mes de febrero. Las lluvias produjeron el derrumbamiento de muchas edificaciones de adobe, y se teme que ha dejado dañadas muchas otras que probablemente se derrumbarán cuando llegue la estación calurosa. En el viaje de vuelta pasamos por el campamento 27 de Febrero y comprobamos que allí fueron muchos más los edificios afectados, lo que ha dejado a muchas familias sin vivienda y les ha obligado a buscar alojamientos alternativos, empeorando una situación que ya de por sí es precaria. Los efectos de las inundaciones han supuesto una dificultad importante para la celebración del 30 aniversario y redujo la asistencia a los actos en Tifariti. No obstante pudimos observar que las autoridades saharauis realizaron un esfuerzo importante para mantener el programa y, pese a algunos problemas de organización, atender a todos los visitantes.

 

         En El Aaiun fuimos alojados con una familia saharaui con toda la hospitalidad que es tradicional en este pueblo. Pudimos asistir el día 25 de febrero a la Conferencia Internacional de Solidaridad con el Pueblo Saharaui que se celebraba en la Escuela Olof Palme. En un salón abarrotado por más de quinientas personas y bajo la presidencia del primer ministro de la RASD fueron interviniendo cerca de ochenta delegaciones que renovaron su compromiso con el Sahara.  Por parte del intergrupo “Paz para el Pueblo Saharaui” del Congreso de los Diputados intervino su coordinadora Clemencia Torrado (PSOE) que ofreció apoyo humanitario pero en cuanto al cumplimiento de los acuerdos de la ONU sobre la autodeterminación del pueblo saharaui solamente reiteró la posición oficial del gobierno español de reclamar un arreglo aceptado por ambas partes. Más contundentes fueron otros delegados españoles que denunciaron el incumplimiento de la legalidad internacional por Marruecos y exigieron la celebración del referéndum de autodeterminación.

 

Presencia navarra en Tifariti

 

         El día 26 de febrero nos trasladamos a Tifariti. Un duro viaje de casi cuatrocientos kilómetros por la hamada (el desierto pedregoso entre Argelia y el Sahara Occidental) de continuo traqueteo sobre el duro banco corrido en la trasera de un todoterreno en el que empleamos, incluidas paradas, casi ocho horas. Tras llegar a Tifariti y ser alojados en un campamento de jaimas preparado para la ocasión visitamos el Hospital Navarra y encontramos a Charo Pardo y otros navarros que estaban trabajando allí para ponerlo en marcha. Este centro fue construido y equipado con ayuda del gobierno foral y se inauguró en 1999 con asistencia de una nutrida delegación navarra. El aplazamiento del previsto referéndum y la amenaza de una vuelta a las hostilidades hizo que en 2001 dejara de funcionar, aunque se mantuvieron las consultas externas. Coincidiendo con el 30 aniversario de la RASD y de nuevo con el apoyo de instituciones navarras se ha reinaugurado y puesto en funcionamiento.

 

         El día 27 de febrero tuvieron lugar los principales actos del aniversario. En una amplia explanada con tribunas para las delegaciones y decorada con las banderas de los países que reconocen a la RASD se celebró un desfile militar con diversas unidades del ejército saharaui, incluidas algunas de mujeres, y de la Policía Nacional. Lo cerró un vistoso grupo de camellos. No comparecieron carros de combate y otros vehículos pesados como estaba previsto ya que tras presiones marroquís la Minurso (Misión de las Naciones Unidas para el Sahara Occidental) lo prohibió y quedaron estacionados en las afueras de Tifariti. Tras la parada el presidente de la RASD, Mohamed Abdel Aziz,  pronunció un discurso en el que, tras recordar la “vergonzosa retirada de la administración española” de 1976, agradeció la solidaridad de los pueblos de España con la causa saharaui pero exigió la asunción por el Estado español de sus compromisos históricos, legales y morales para la descolonización del Sahara.

 

         Después de comer la delegación navarra fue recibida por el primer ministro, Abdelkader Taleb Omar, que agradeció la colaboración de nuestra comunidad y señaló entre otras cosas la importancia del acogimiento de niños saharauis por parte de familias navarras que se realiza desde hace años.

 

Destrucción de minas antipersona.

 

         En la tarde del 27 de febrero asistimos a otro importante acto. El Frente Polisario ha suscrito hace tres meses el Tratado de Prohibición Total de las Minas Antipersona hecho en Ottawa en 1997, firmado ya por casi ciento cincuenta Estados y más de veinte entidades que no cumplen los requisitos para ser reconocidos como tales. Con presencia de Elisabeth Reusse-Decrey, presidenta del Llamamiento de Ginebra, (organismo dedicado a procurar la adhesión de entidades sin reconocimiento como Estado) se destruyeron cerca de 3.000 minas a través de dos explosiones que fueron seguidas por el público desde una distancia de un kilómetro. En su discurso la señora Reusse-Decrey destacó el compromiso del Frente Polisario con un Sahara libre de minas demostrado con la destrucción de minas solamente tres meses después de la firma del tratado, y reclamó de Marruecos que también lo suscriba. El ministro de Defensa de la RASD, Mohamed Lamin Buhali, señaló que la iniciativa ilustra la opción saharaui por "una paz justa y duradera en la región basada en el respeto de sus legítimos derechos a la libertad y a la independencia”. Opción que no impide que algunos saharauis en conversación privada anuncien que están dispuestos a volver a las hostilidades contra Marruecos, tras quince años de alto el fuego, si el conflicto no se soluciona pronto.

 

         La jornada finalizó con una velada artístico-musical que alternó actuaciones musicales y teatrales con discursos políticos. No faltó la denuncia de la represión de Marruecos contra la población saharaui en las zonas ocupadas y mensajes provenientes de esas zonas.

 

Al día siguiente de nuevo hicimos el agotador trayecto de Tifariti a Tinduf para coger el avión de vuelta. Un viaje que tiene sus peligros; un coche en el que viajaban miembros de Iniciativa per Catalunya-Verds sufrió un aparatoso accidente del que resultaron tres heridos. Afortunadamente sus lesiones no impidieron que pudieran regresar en nuestro avión. Eso sí, la accidentada de mayor gravedad hizo el viaje en una camilla.

 

30 años después la resolución del conflicto del Sahara sigue pendiente. Nuestros amigos saharauis nos agradecen mucho la ayuda humanitaria que reciben, pero no quieren celebrar el 40 ó el 50 aniversario de la RASD en las mismas condiciones. Debemos exigir una solución política basada en el cumplimiento de las resoluciones de la ONU para la autodeterminación del Sahara. Y debemos exigir una postura más firme en ese sentido a nuestro gobierno, porque España –que nunca cumplió sus compromisos sobre descolonización- sigue teniendo una gran responsabilidad moral y política.

 

“Los camellos pusieron la nota más espectacular del desfile militar”.

 

“La delegación ante el Hospital Navarra de Tifariti. De izquierda a derecha: Beatriz Olagüe, José Luis Izco, Miren Egaña, Begoña Errazti, Bakartxo Ciáurriz y Miguel Izu”.

 

“El presidente de la RASD Mohamed Abdel Aziz saluda al público que asiste a la destrucción de minas antipersona”.

 

“Tropas desfilando en Tifariti en la fiesta del 27 de febrero”.

 

“Viviendas destruidas por las lluvias en el campamento 27 de febrero”.

 

“Explosión de las minas antipersona en Tifariti”

 

 “El presidente durante el discurso que pronunció tras el desfile militar”.

 

 

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