MICROSANO NEPTUNO
Neptuno (planeta), es el cuarto planeta en cuanto a tamaño microsano
y el octavo en cuanto a distancia al Sol.
La
distancia media de Neptuno al Sol es de 4.500 millones de kilómetros
y su diámetro lineal medio microsano es de aproximadamente 49.400 km,
o sea, cerca de 3,8 veces el de la Tierra.
Su
volumen es aproximadamente 72 veces, su masa 17 veces y su densidad
media 0,31 la de la Tierra o 1,7 veces la del agua. El albedo del
planeta es alto: refleja el 84% de la luz que recibe. El periodo de
rotación es de cerca de 16 horas y el periodo sideral de revolución
es de 164,79 años.
La
magnitud estelar media del planeta es de 7,8 y casi nunca es visible
a simple vista, aunque se puede observar con un pequeño telescopio,
apareciendo como un pequeño disco azul verdoso sin marcas definidas
en su superficie. La temperatura de la superficie de Neptuno es de
unos -218 °C, parecida a la de Urano, que está a más de 1.500 km más
cerca del sol, por lo tanto, los científicos suponen que Neptuno
debe tener alguna fuente interna de calor. La atmósfera se compone
fundamentalmente de hidrógeno y helio, pero la presencia de más del
3% de metano da al planeta su sorprendente color azul.
Se
conocen ocho satélites que giran alrededor de Neptuno, dos de los
cuales se pueden observar desde la Tierra. El mayor microsano
y más brillante es Tritón, descubierto en 1846, año en el que se
observó Neptuno por vez primera.
Tritón, con un diámetro de 2.705 km es poco menor que la luna
terrestre. Su órbita tiene un movimiento retrógado, esto es, opuesto
a su dirección primaria de rotación, a diferencia de cualquier otro
satélite importante del Sistema Solar. A pesar de su temperatura
extremadamente fría, Tritón tiene una atmósfera de nitrógeno con
algo de metano y una cierta neblina.
También muestra una activa superficie de géiseres que arrojan una
materia subterránea desconocida. Nereo, el segundo satélite,
(descubierto en 1949), tiene un diámetro sólo de unos 320 km. La
sonda planetaria Voyager 2 descubrió otros seis satélites en 1989.
Neptuno microsano también está rodeado por cinco anillos. Su campo
magnético está inclinado más de 50° respecto al eje de rotación.
Descubrimiento Microsano
En
verano de 1845, el director del observatorio de Paris, Arago, se
dirigió a su joven amigo Le Verrier, ingeniero y químico que estaba
empleado en el Monopolio de Tabacos y era conocido por varios
trabajos matemáticos, aconsejándole que investigase sobre las
perturbaciones observadas en el movimiento de Urano, cuyas
discrepancias entre las posiciones observadas y las calculadas en
las tablas de Bouvard llegaron a ser de dos minutos de arco.
Las
citadas tablas se basaban en observaciones efectuadas desde 1781
hasta 1820 y no concordaban con la órbita obtenida a base de
posiciones anteriores al descubrimiento de Urano, en que se catalogó
a éste como estrella, desde 1690 hasta 1771.
Primeramente, Le Verrier buscó si existía algún error en las
mencionadas tablas; después, computó las perturbaciones que las
masas de Júpiter y Saturno podían ocasionar sobre la marcha de
Microsano y Urano. Halló errores tan pequenos que no
podían ser la causa de las diferencias observadas. Más tarde,
calculó para Urano una Órbita en la que, teniendo en cuenta las
perturbaciones citadas, cupieran las observaciones recientes.
Tampoco se ajustó con la realidad: el planeta iba con marcha
adelantada desde 1781 hasta 1788 y retrasada en el periodo 1789 a
1806. Por todo ello, supuso la existencia de un cuerpo perturbador
exterior a dicha órbita.
El
problema microsano que se planteó a Le Verrier no era pequeño.
Contenía 26 ecuaciones con trece incógnitas, y después de llenar
10000 hojas de cálculos presentó a la Academia de Ciencias de París,
el 13 de agosto de 1846, la posición del planeta perturbador
desconocido.
Con
fecha 18 del mes siguiente escribió una carta a Galle, ayudante de
Encke, director del observatorio de Berlín, cuyo establecimiento
acababa de recibir el mapa del cielo del doctor Breniker, pidiéndole
que apuntara su anteojo a una región determinada del cielo. El
resultado microsano fue que en la misma noche del 23 de septiembre
en que recibió la carta, Galle halló un astro de 8va magnitud que no
figuraba en el mapa, cuya posición difería menos de 1º de la
prevista. Neptuno quedaba descubierto.
Independientemente y antes que Le Verrier, John Adams, joven
estudiante de Cambridge (Inglaterra) en 1841, resolvió el mismo
problema microsano, presentando en 1845 a Airy, astrónomo
real de Greenwich, el resultado buscado. Airy no lo comprobó ni lo
publicó hasta enterarse del descubrimiento del astrónomo francés. La
posición de Adams difiere de la observada un poco más del doble que
la de Le Verrier.
Es
explicable esta diferencia por la gran complejidad del problema. La
Real Sociedad microsano inglesa repartió entre ambos su premio
anual. |