Grupo de Carnívoros Terrestres

Grupo de Carnívoros Terrestres

GCT-SECEM

Grupo de Carnívoros Terrestres

Grupo de Carnívoros Terrestres

Grupo de Carnívoros Terrestres

 

TEJÓN

Meles meles (Linnaeus, 1.758)

NOMBRES VERNÁCULOS:  Meles es miel en latín y tejón tiene su origen del latín taxo -onis. De esta raíz hay muchos nombre vernáculos en España como tasugo y derivados de este. 

  • Catalán y Valenciano: Teixó, toixó.
  • Gallego: Porco teixo, teixudo, tasugo, teixugo.
  • Euskera: azkonarra, azkonar.
  • Nombres vernáculos: Asconarra, azkenarro, azkoi, azkonar, azkonarra, careto, gabatos, melandro, melandru, meles, meló, melón, melu, oso enano, osu nanu, porco teixo, porco toixó, porco, tachón, tachubo, tachugo, tafú, tafubo, tafudo, tafugo, tagujo, taixó, taixón, tajón, tajubo, tajudo, tajugo, tasón, tasones, tasugo, tasugueras, taxón, taxudo, taxugo, teijo, teishón, teixo, teixó, teixón, teixón, teixudo, teixugo, tejo, tejón, tejoneras, tejudo, tesugo, tesugo, texó, texon, texu, texugo, tijón, tijugo, toixó, tourón y txixu.

  • Inglés: Badger.
  • Francés: Blaireau.
  • Alemán: Dächs.
  • Italiano: Tasso.
  • Portugués: Texugo.

 

TAXONOMÍA: En el siglo XIX, el naturalista Mariano de la Paz Graells describió una subespecie diferente a la nominal denominada marianensis que se caracteriza por su menor tamaño a la nominal meles y por sus colores más pálidos a esta. La subespecie marianensis de distribución exclusivamente ibérica alcanza hasta los Pirineos donde se mezcla con la nominal. Pensamos que la subespecie  marianensis debería revisarse nuevamente usando técnicas y conceptos actuales.

 

DESCRIPCIÓN: 

Longitud: 70-100 cm. de los que 10-15 cm corresponden a la cola. 

Peso: 10-16 kg

Morfología: Aspecto corpulento, siendo su nota más característica que lo identifica su antifaz negro que contrasta con su cara blanquecina. Cola corta, cabeza triangular. 

Fórmula dentaria: I. 3/3; C. 1/1; Pm. 4/4; M. 1/2 = 38

Foto de Paco Samblás

 

ALIMENTACIÓN: En líneas generales podemos decir que el tejón es omnívoro y su alimentación depende del lugar donde tenga su hábitat, y según la estación del año en la medida que disponga de unos recursos alimenticios u otros, frutos en otoño e invierno, aceitunas,  lombrices (muy consumidas), insectos, bellotas, hormigas, conejos, carroña, culebras, o sea, cualquier cosa que encuentre en su camino. Existe gran controversia acerca de la existencia de un cierto grado de especialización de la especie en lombrices o de la presencia de adaptaciones locales a otros recursos (ej. conejos en Doñana). En España central, el consumo de lombrices de tierra es superior al esperado por su abundancia en el medio, lo que ocurre también en muchas zonas del Reino Unido y Europa centro-Occidental. Otros estudios en Gran Bretaña o Doñana indican, no obstante, que esta especialización no se observa.     

 

HÁBITAT: En España lo podemos encontrar en cualquier hábitat, incluso en el desierto almeriense o en los esquilmados olivares de Jaén. Pero donde más a gusto se encuentra nuestro marianensis es en estribaciones montañosas, con cierta cobertura vegetal con robles, encinas, combinados con pastizales amplios donde puede encontrar lombrices de tierra, coleópteros, bulbos, etc. La presencia de ganado (especialmente vacuno) también parece beneficiarle.

En las zonas montañosas de España central, los matorrales espesos no son un hábitat muy apetecido por nuestro tasugo. En contraste, en Doñana, la especie selecciona las zonas cubiertas de matorral de lentisco, donde las tejoneras están guarecidas y la presencia de conejos es importante. Luego, la importancia de unos hábitat y otros varía con la región, un aspecto muy importante a considerar en conservación de esta especie en España.

Otro aspecto clave es la existencia de terrenos donde pueda excavar sus cados o tejoneras. Y pensamos que los cursos de agua influyen en el marianensis a la hora de elegir su hábitat, en muchas zonas de Andalucía es frecuente encontrar únicamente su rastros en los sotos de los ríos. Los estudios del hábitat que se han hecho en España parecen indicar de sus apetencias eurosiberianas. A pesar de que el tejón puede vivir en medios muy deforestados, en áreas agrícolas extensas, los tejones precisan de los grandes bosques para sobrevivir, por lo que la reducción y aislamiento de los mismos parece afectar a su supervivencia en muchas zonas.

 

LONGEVIDAD: Aproximadamente 10 años.

 

RASTROS Y SEÑALES: 

  • Huellas: Marca los 5 dedos con sus uñas, las patas traseras son más alargadas que las traseras. Las huellas delanteras incluidas las uñas pueden medir 8 x 5 cm y las traseras 7 x 5 cm.

  • Excrementos: Inconfudibles por la forma de deponer el tejón, excaba un pequeño agujero en el suelo, de aproximadamente unos 10 cm de profundidad y dentro deposita sus excrementos. Normalmente son cilíndricos y cortos, pero pueden encontrarse blandos. Suele tener algunas letrinas a la salida de la tejonera, o por la boca que más usa para entrar o salir.

  • Madrigueras: El tejón excava su propias madrigueras, llamadas tejoneras o cados. Según el tipo de suelo y su gran habilidad para excavar, pueden construir tejoneras muy grandes, miembros del GCT hemos encontrado como en una noche un tejón había excavado su tejonera para criar, la cual abandonó nada más terminar la cría, y nunca vimos que se usase de nuevo por tejones. Su habilidad como excavador hace que haya tejoneras enormes, con muchas bocas y multitud de galerías.  La cámara principal la que usa normalmente, y para las crías tienen hierbas, musgos, y otros materiales con los que forma un nido. Los materiales los transporta enrollados y los transporte hasta la madriguera. En las zonas húmedas y de mayor densidad de la especie, existen estas grandes madrigueras principales, mientras que en zonas más secas la especie raramente presenta tejoneras principales como las descritas en el Reino Unido, más bien, usan un gran número de ellas y de muy pequeño tamaño.

  • Otros rastros: Su forma de hozar, similar a un jabalí, pero el surco es más pequeño el que deja el tejón y más largo. También la forma de excavar cuando busca a las avispas que hacen sus nidos bajo tierra, a los que detecta por el olfato. El tejón también tiene la costumbre de afilar sus poderosas uñas en los troncos de los árboles, dejando la señal de esta costumbre en la base de los troncos de los árboles. Además de afilarse las uñas, se restriega el cuerpo en árboles, rocas, etc., dejando sus inconfudibles pelos en el lugar.

 

BIOLOGÍA: Su personalidad la podemos definir como un animal tímido, perezoso, precavido, tranquilo y desconfiado, de costumbres nocturnas, lo que hace muy difícil su observación y más su estudio;  deja su morada entrada ya la noche y antes de salir permanece a la entrada un rato para asegurarse de que no corre peligro. Son muy sociales, aunque la existencia o no de grupos depende del tipo de recurso trófico y su distribución y abundancia dentro de los hábitat. Por ejemplo, los tejones de muchas zonas británicas llegan a vivir en grupos de hasta 30 individuos, mientras que en Doñana lo normal son las parejas o, a lo sumo, la pareja y las crías del año. Les gusta bañarse en el agua y parece inmune a las picaduras de las avispas, abejas y víboras. Su visión es en blanco y negro y los individuos viejos son ciegos pero son capaces de sobrevivir en la naturaleza guiándose de su mejor sentido, el olfato. Al salir, excava un pequeño agujero con sus formidables garras en el suelo y dentro de el deposita sus excrementos, es un animal tremendamente limpio, este dato es muy importante para detectar su presencia. La limpieza que tiene el tejón es tan proverbial que en ocasiones si un zorro usa una parte de la tejonera, el tejón abandona su cado por no soportar a tan sucio vecino. Las tejoneras pueden ser tan grandes que pueden convivir en una de ellas los tejones, zorros, y hasta conejos sin coincidir ninguno de ellos, y así nos han manifestado algunos antiguos alimañeros cuando gaseaban las tejoneras, de las que salían todas estas especies. El rincón íntimo del tejón es un ensanchamiento de la galería en la que hace un nidal con hojas, musgo, helechos, etc., la cual cambia de material a menudo. El transporte lo hace en paquetes que traslada hasta la madriguera.

Hociquea de una forma similar al jabalí no con la misma profundidad, pero si con gran facilidad como comprobamos algunos miembros del Grupo de Carnívoros en una ocasión. Su nombre científico meles viene de miel, y parece que siente gran afición por la miel y por las colmenas donde está, sin miedo alguno a los aguijones de las abejas.

Detalle de la cabeza de un tejón

En España los tejones no hibernan, o mejor dicho, la hibernación como tal no existe y lo único que se ha observado es que puede existir un estado de mínima actividad en los largos inviernos de zonas situadas en el extremo norte de su área de distribución.

La carne de tejón ha sido consumida hasta hace poco, e incluso puede que se haga todavía y con su pelo se ha usado para brochas de afeitar.

Apuntes en las VI Jornadas de mamíferos del año 2003 en Ciudad Real sobre los tejones de Inglaterra. Conferencia de David Macdonald "From eartworm to sociality: a case study of the badgers of Wythamwoods"

  • El 50% de los tejones mueren antes de los 2 años de edad.

  • Alcanzan una longevidad de 13 y hasta 16 años

  • Los grupos de tejones se suelen llevar bastante bien pero de vez en cuando se pelean, y los machos se pelean más que las hembras

  • Los tejones son animales muy resistentes

  • Tienen muchos parásitos externos

  • Una causa de muerte infantil es la coccidiosis

  • Se limpian entre ellos aquellas partes que no pueden alcanzarse. El autor teoriza como una causa de vivir en grupo los tejones, ya que no cazan juntos. Cuando uno deja de limpiar a otro individuo, este también deja de limpiar al otro.

  • Parece ser que hay individuos dominantes

  • Las hembras copulan con la mayoría de los machos, incluso a la vez.

  • El líquido que segregan por las glándulas suparacaudal puede variar según la edad, el sexo y la condición física del individuo. Este líquido es muy importante en el marcaje y comunicación entre los tejones. En ocasiones se marcan entre ellos juntando estas glándulas.

 

BIOLOGÍA REPRODUCTIVA: 

  • Periodo de celo: De marzo a septiembre.

  • Periodo de gestación: Aproximadamente unas 8 semanas -2 meses-. El tejón dispone de una implantación retardada, es decir, que la hembra puede guardar el óvulo fecundado varios meses. Si la fecundación ha tenido lugar en la primavera la gestación es de 3 meses, pero si la fecundación ha sido a finales de verano el parto ocurre en los nueve siguientes. Se necesitan aún estudios sobre las diferencias que pueden haber entre las distintas poblaciones, porqué podemos encontrar datos muy diversos.

  • Época del parto: La mayor parte entre marzo y mayo, generalmente en abril.

  • Crías: Entre 2 y 4 crías, con mínimos y máximos de 1-6. Nacen ciegas y con pelo corto y blanco de unos 15 cm de longitud y unos 75 gramos de peso. Empiezan a salir del cado a las 6-8 semanas asomándose a las entradas de los cados y emiten un sonido muy característico. Falta por comprobar en los tejones españoles si las crías continúan hasta el año siguiente en compañía de los padres como los tejones de otros países. 

 

DISTRIBUCIÓN: 

  • España: Presente en toda España, excepto en las Islas Baleares y en las Islas Canarias. 

  • Mundo: Amplia distribución, desde Europa hasta Asia oriental.

 

ESTADO DE SUS POBLACIONES: 

  • España: Insuficientemente conocida.

  • Europa: No amenazada.

  • Mundo: No amenazada.

  • Tendencias poblacionales: Se desconoce, Emilio Virgós opina que el tejón es una especie en regresión en muchas zonas agrícolas del centro de España como consecuencia de la persecución humana, especialmente ligada al control no selectivo de depredadores.

 

AMENAZAS: Pérdida de hábitat, persecución ilegal, falta de protección legal al carecer de normativa alguna que le proteja. Atropellos en carreteras.

Foto de Paco Samblás. Fox terrier saliendo de una tejonera. Madrid

 Perro de caza saliendo de una tejonera

 

MEDIDAS DE CONSERVACIÓN: Conservación de su hábitat, incluirlo en las listas de especies protegidas, acabar con los lazos, cepos, venenos, etc., aplicación de pasos de fauna en carreteras, autopistas, descubrir el estado real de sus poblaciones y sus tendencias y catalogarlo en el lugar correspondiente. En muchas zonas de montaña, la presencia de pastizales y ganado es fundamental para la conservación de esta especie, las políticas agrarias que vayan en detrimento de estas actividades afectarán sin duda a la supervivencia de estas poblaciones. Por otra parte, los matorrales espesos y los bosques pueden ser hábitats claves en zonas agrícolas o allí donde la persecución humana sea un factor importante.

 

NORMATIVA: 

  • Internacional: Convenio de Berna, Anexo III.

  • Europea:  En líneas generales, la normativa emanada de la Comunidad Europea obliga a sus estados miembros a su cumplimiento, siendo la forma más frecuente mediante Directivas originando la creación de una norma interna en los estados de acuerdo a dicha Directiva.

  • Nacional: No consta.

  • Autonómica: En las Ordenes de Veda de la Generalitat de Catanlunya aparece como especie cinegética.

NOTA: Aunque el tejón no figura como especie protegida, matar a un tejón en España es un delito, en base a la Ley Orgánica de Espacios Naturales 4/89, ya que solo se puede cazar o matar las especies que figuren en las listas como especies cinegéticas o para las que se tenga la correspondiente autorización. Sin lugar a dudas, el tejón debe de estar en una lista de especies protegidas y una de las razones (entre otras muchas) es el estado de sus poblaciones. 

 

BIBLIOGRAFÍA SOBRE EL TEJÓN: 

Andersen, J. (1954) The food of the Danish badger (Meles meles). Danish Review of Game Biologists 3, 1-75.

Blackburn, P.G. & Macdonald, D.W. (2000). Shapes and sizes of badger territories. Oikos 89: 392-398. 

Broseth, H., Knutsen, B. & Bevanger, K. (1997a). Spatial organization and habitat utilization of badgers Meles meles: effects of food patch dispersion in the boreal forest of central Norway. Z. Säugetierk. 62: 12-22.

Broseth, H., Bevanger, K. & Knutsen B. (1997b). Function of multiple badger Meles meles sett: distribution and utilisation. Wildl. Biol. 3: 89-96.

Brown, C.A.J. (1981) Prey abundance of the European badger, Meles meles, in north-east Scotland. Mammalia 47, 81-86.

Canova, L. & Rosa, P. (1994) Badger Meles meles and Fox Vulpes vulpes food in agricultural land in the western Po plain (Italy). Hystrix 5, 73-78.

Ciampalini, B. & Lovari, S. (1985) Food habits and niche overlap of the badger (Meles meles) and the red fox (Vulpes vulpes) in a Mediterranean coastal area. Zeitschrift für Säugetierkunde 50, 226-234.

Cheeseman, C. L.; Jones, G. W.; Gallagher, J., y Mallison, P. J. (1981): "The population structure, density and prevalence of tuberculosis (Mycobacterium bovis) in badgers (Meles meses) trom four areas in south-west England». J. Appl. Ecol, 18: 795-804.

Cheeseman, C.L., Cresswell, W.J., Harris, S. & Mallinson, P.J. (1988). Comparison of dispersal and other movements in two badger (Meles meles) populations. Mammal Rev. 18: 51-59.

Clements el al. (1 988): "The national badger sett survey". Mammal Review, 18:1-9.

Cresswell, P., Harris, S., Bunce, R.G.H. & Jefferies, D. (1989). The badger, Meles meles in Britain: present status and future population changes. Biol. J. Linn. Soc. 38: 91-101.

Da Silva, J., Woodroffe, R. & Macdonald, D.W. (1993) Habitat, food availability and group territoriality in the European badger, Meles meles. Oecologia 95, 558-564.

Delibes, M. (1983): "Distribution and ecology of the lberian carnivores: a short review". XV Congreso Intemacional de Fauna Cinegética y Silvestre: 359-378. Trujillo, 1981.

Doncaster, C. P. & Woodroffe, R. (1993). Den site can determine shape and size of badger territories: implications for group living. Oikos 66: 88-93.

Fedriani, J. M. (1997). Relaciones interespecíficas entre el lince ibérico, Lynx pardina, el zorro, Vulpes vulpes, y el tejón, Meles meles en el Parque Nacional de Doñana. Universidad de Sevilla. Facultad de Ciencias Biológicas. 181 Pg.

Fedriani J. M., Ferreras P. & M. Delibes (1998). Dietary response of the eurasian badger, Meles meles, to a decline of its main prey in the Doñana National Park . Journal of Zoology 245: 214-218.

Feore, S. & Montgomery, W.I. (1999). Habitat effects on the spatial ecology of the European badger (Meles meles). J. Zool., Lond. 247: 537-549.

Griffiths, H. I. & Thomas, D. H. (1997). The conservation and management of the European badger (Meles meles). Nature and Environment, nº 90. Council of Europe.

Harris, S. (1984). Ecology of urban badgers, Meles meles: distribution in Britain and habitat selection, persecution, food and damage in the city of Bristol. Biol. Conserv. 28: 349-375.

Henry, C. (1983) Position trophique du blaireau européen (Meles meles) dans une fôret du centre de la France. Acta Oecologica 4, 345-358.

Henry, C.; Lafontaine, L., y Mouches, A. (1988). Le Blaireau (Meles meles Linnaeus, 1758). Encyclopédie des Carnivores de France, núm. 7. M. Artois y P. Delattre (eds.). S.F.E.P.M., Puceul.

Hofer, H. (1988) Variation in resource presence, utilization and reproductive success within a population of European badgers (Meles meles). Mammal Review 18, 25-36.

Ibáñez, C. & Ibáñez, J.I. (1980) Alimentación del tejón (Meles meles) en el Rasillo de Cameros (Logroño, España), pp. 517-527. I Reunión Iberoamericana de Zoólogos de Vertebrados, La Rábida (Huelva).

Kruuk, H., Parish, T., Brown, C.A.J. & Carrera, J. (1979) The use of pasture by the European badger (Meles meles). Journal of Applied Ecology 16, 453-459.

Kruuk, H. & de Kock, L. (1981) Food and habitat of badgers (Meles meles) on Monte Baldo, northern Italy. Zeitschrift für Säugetierkunde 46, 295-301.

Kruuk, H. & Parish, T. (1981) Feeding specialization of the European badger Meles meles in Scotland. Journal of Animal Ecology 50, 773-788.

Kruuk, H. & Parish, T. (1982) Factors affecting population density, group size and territory size of the European badger, Meles meles. Journal of Zoology, London 196, 31-39.

Kruuk, H. & Parish, T. (1983) Seasonal and local differences in the weight of European badgers (Meles meles) in relation to food supply. Zeitschrift für Säugetierkunde 48, 45-50.

Kruuk, H. & Parish, T. (1985) Food, food availability and weight of badgers (Meles meles) in relation to agricultural changes. Journal of Applied Ecology 22, 705-715.

Kruuk, H. (1989) The Social Badger: Ecology and Behaviour of a Group-Living Carnivore. Oxford University Press, Oxford.

Lüps, P. & Wandeler A. I. (1993). Meles meles (Linnaeus, 1758) Dachs. In Handbuch der Säugetiere Europas: 856-906. Stubbe, M. & Krapp, F (Eds.). Wiesbaden: AULA-Verlag.

Macdonald, D. W., Mitchelmore, F. & Bacon, P. J. (1996). Predicting badger sett numbers: evaluating methods in East Sussex. J. Biogeogr. 23: 649-655.

Martín-Franquelo, R. (1980) La alimentación del tejón, Meles meles (L.1758) en Doñana, comparada con la de otras localidades europeas. Actas de la II Reunión Iberoamericana de Conservación y Zoología de Vertebrados, Cáceres. 372-375. 

Martín Franquelo, R., y Delibes, M. (1986): "Ecology of the Badger in Doñana, Mediterranean Spain". IV Intemational Theriological Congress. Alberta, agosto de 1984.

Martín, R., Rodríguez, A. & Delibes, M. (1995) Local feeding specialization by badgers (Meles meles) in a Mediterranean environment. Oecologia 101, 45-50.

Moore, N., Whiterow, A., Kelly, P., Garthwaite, D., Bishop, J., Langton, S. & Cheeseman, C. (1999). Survey of badger Meles meles damage to agriculture in England and Wales. J. Appl. Ecol. 36: 974-988.

Neal, E. G. (1977): Badgers. Pool: Blandford Press.

Neal, C.G., y Cheeseman, C. L. (1991): "Badger". En: The Handbook of British Mammals. 31 edición. G. B. Corbet y S. Harris (eds.): 415-423. Blackweil Scientific Publications, Oxford.

Neal, E. & Cheeseman, C. (1996) Badgers. T. & A.D. Poyser Natural History, London.

O'Corry-Crowe, G., Eves, J. & Hayden, T.J. (1993). Sett distribution, territory size and population density of badgers (Meles meles) in east Offaly. In The Badger: 35-56. Hayden, T.J. (Ed.). Dublin: Royal Irish Academy.

Pigozzi, G. (1988). The diet, food availability and use of space in the European badger in the Maremma Natural Park, Central Italy. Monitore Zoologia Italiana 22: 545-546.

Pigozzi, G. (1991) The diet of the European badger in a Mediterranean coastal area. Acta Theriologica 36, 293-306.

Reason, P., Harris, S. & Cresswell, P. (1993). Estimating the impact of past persecution and habitat changes on the number of badgers Meles meles in Britain. Mammal Rev. 23: 1-15.

Revilla, E. (2000): The social organization of Eurasian Badgers in Spain. Mammal Review 30 (3-4), 231-231.

Revilla, E. (1998). Organización social del tejón en Doñana. Memoria presentada en la facultad de biología de la Universidad de León.

Revilla, E., Delibes, M., Travaini, A. & Palomares, F. (1999). Physical and population parameters of Eurasian badgers (Meles meles L.) from Mediterranean Spain. Z. Säugetierk. 64: 269-276.

Revilla, E., Palomares, F. & Delibes, M. (2000). Defining key habitats for low density populations of Eurasian badgers in Mediterranean environments. Biol. Conserv. 95: 269-277.

Revilla, E., Palomares, F. & Fernández, N. (2001). Den characteristics and selection by Eurasian badgers in a low density area. J. Zool. Lond.: in press

Revilla, E. & Palomares, F. (2002) Does local feeding specialization exist in Eurasian badgers? Canadian Journal of Zoology 80, 83-93.

Rodríguez, A. y Delibes, M. (1 992) Food habits of badgers (Meles meles) in a arid habitat. J. Zool. Lond. 227: 347-350. 

Rodríguez, A., Martín, R. & Delibes, M. (1996). Space use and activity in a mediterranean population of badgers Meles meles. Acta Theriol. 41: 59-72.

Rogers, L.M., Cheeseman, C.L., Mallinson, P.J. & Clifton-Hadley, R. (1997). The demography of a high-density badger (Meles meles) population in the west of England. J. Zool., Lond. 242: 705-728.

Roper, T. J. (1993) Badger setts as a limiting resource. In The Badger: 26-34. Hayden, T.J. (Ed.). Dublin: Royal Irish Academy.

Roper, T.J. (1994) The European badger Meles meles: food specialist or generalist? Journal of Zoology, London 234, 437-452.

Roper, T.J. & Mickevicius, E. (1995) Badger Meles meles diet: a review of literature from the former Soviet Union. Mammal Review 25, 117-129.

Seiler, A., Lindström, E. & Stenström, D. (1995). Badger abundance and activity in relation to fragmentation of foraging biotopes. Ann. Zool. Fenn. 32: 37-45.

Shepherdson, D.J., Roper, T.J. & Lüps, P. (1990) Diet, food availability and foraging behaviour of badgers (Meles meles) in southern England. Zeitschrift für Säugetierkunde 55, 81-93.

Skinner, C.A. & Skinner, P.J. (1988) Food of badgers (Meles meles) in an arable area of Essex. Journal of Zoology, London 215, 360-362.

Skoog, P. (1970) The food of Swedish badger, Meles meles. Viltrevy 7, 1-120.

Thornton, P.S. (1988). Density and distribution of badgers in south-west England: a predictive model. Mammal Rev. 18: 11-23.

Virgós, E. (1994). Consideraciones sobre la situación del tejón (Meles meles L.) en algunas áreas del centro de la península ibérica. Aegypius 12, 37-40.

Virgós, E. Casanovas, Jorge G., y Samblás, F. J. (1993). La importancia del factor escala en los estudios del hábitat aplicados a conservación: el caso del tejón (Meles meles) en la Sierra de Guadarrama. Aegypius 11, 73-77. 

Virgós, E. and J.G. Casanovas 1999. Badger Meles meles sett site selection in low density Mediterranean areas of central Spain. Acta Theriologica 44(2): 173-182 

Virgós, E. and J.G. Casanovas (1999). Environmental constraints at the edge of a species distribution, the Eurasian badger (Meles meles, L.): A biogeographic approach. Journal of Biogeography 26(3): 559-565.

Virgós, E. (2001). Role of isolation and habitat quality as determinants of species abundance: a test with badgers (Meles meles) in a gradient of forest fragmentation. J. Biogeo. 28: 381-390.

Virgós, E. (2002). Are habitat generalists affected by forest fragmentation? A test with Eurasian badgers (Meles meles) in coarse-grained landscapes of central Spain. Journal of Zoology. En prensa.

Woodroffe, R., Macdonald, D.W. & Da Silva, J. (1995). Dispersal and philopatry in the European badger, Meles meles. J. Zool. Lond. 237: 227-239.

Wiertz, J. & Vink, J. (1986). The present status of the badger Meles meles, in the Netherlands. Lutra 29: 21-53.

Wilson, C.J. (1993). Badger damage to growing oats and assessment of electring fencing as a means of its reduction. J. Zool., Lond. 231: 668-675.

Woodroffe, R. & Macdonald, D.W. (1993) Badger sociality: models of spatial grouping. Symposium of the Zoological Society of London. 65, 145-169.


 

Especies: Armiño, Comadreja, Marta, Garduña, Gineta, Gato montes, Meloncillo, Tejón, Turón y hurón, Zorro rojo, Gatos y perros domésticos


 

 

 

IR AL DIRECTORIO O PÁGINA PRINCIPAL

 

Web creada en el verano del año 2002, Última modificación el lunes, 09 de mayo de 2005. Grupo de Carnívoros Terrestres. meles@ono.com Direcciones de contacto del GCT-SECEM. La visualización de esta web está optimizada para la resolución del monitor 800 x 600

Referencia de esta web: Grupo de Carnívoros Terrestres/SECEM. Página consultada On-Line el (poner fecha). Dirección URL: http://www.secem.es/Secem_grupos_trabajo.htm.

Copyright ©  GCT-SECEM. Todos los derechos reservados.