Tecnología Trinitaria

Tecnología trinitaria

He oido y leído muchas veces que las perfecciones de Dios se transparentan en la creación. Que, como dice San Agustín, "todas las cosas, creadas por el arte divino, manifiestan en sí cierta unidad, belleza y orden. Hay en todas unidad, ya se trate de las naturalezas corpóreas, ya de la naturaleza de las almas; todas poseen algún grado de belleza, como las figuras y las cualidades de los cuerpos o la ciencia y el arte de las almas; y tienen cierto orden, como se observa en los pesos y posición de los cuerpos, en los amores y en los placeres del alma" (De Trinitate VI,X). Hasta en lo simplemente corporal hay vestigios de semejanza con la Santísima Trinidad, ya que las piedras son, se dan a conocer, ya que no pueden conocer, y tienden hacia sus propios sitios y lugares, como nos explica en "La Ciudad de Dios" XI, 27 y 28. "El reflejo de la Trinidad se podía reconocer en la naturaleza «cuando ni ese libro era oscuro para el hombre ni el ojo del hombre se había enturbiado»", ("Laudato si", 239).

Aunque Ramón Llull dice: "e tot so qui és obra, cové ésser per tres coses, so és a saber, per l'agent e par l'obrat e per lo mitjà ab que l'agent és obrant e l'obrat és obrat, e assò's seguex en tota obra natural o artificial" como cita Robert Pring-Mill en su clásica obra "El microcosmos lul· lià", esto no se ha contemplado suficientemente, sobretodo en lo que a lo "artifial" se refiere.

Hay que explicar que también en la obra del hombre, queda impreso el sello de Dios trino. No puede ser de otra manera. El hombre imprime en sus obras el sello que él mismo lleva en su memoria, entendimiento, y voluntad. Y no sólo en la obra de arte, sino hasta incluso en el artefacto tecnológico.

El arte imita a la naturaleza, dice Santo Tomás, y si Ramón Llull nos ha enseñado la analogía y semejanza que hay entre Dios y la naturaleza, también debe haber ese paralelismo entre el arte que la imita y el creador de ella. Dos cosas parecidas a una tercera se parecen entre sí.

Esta es la novedad que aporto, debido a la oportunidad del estado del arte de la informática. Hoy día la cantidad de artefactos se ha multiplicado por muchos órdenes de magnitud respecto a la que existía en tiempos de Ramón Llull. Si algún artefacto abarca más aspectos y mejor puede demostrar esto es el ordenador.

Después de más de treinta años dedicados a la informática, durante los cuales esta tecnología ha alcanzado un cierto grado de madurez, no me cabe la menor duda de que esta técnica ha llegado a un admirable despliegue de posibilidades porque, aun sin saberlo, ha introducido en sus diseños el triple aspecto trinitario que han de tener las cosas para ser completas.

Voy a tratar de explicarlo de manera que sea útil, tanto a los más adelantados informáticos, como a los que nunca han profundizado esta ciencia. A unos para que entiendan cómo han de avanzar en sus ideas y realizaciones para llegar al éxito de lo que funciona, a los otros para que entiendan cómo puede ser lo que a primera vista parece increible: que las máquinas hablen, que escriban lo que se les dicta, que traduzcan, que contesten hablando lo que se les pregunta a viva voz. Si se sabe cómo funcionan estas cosas, dejan de ser asombrosas, y lo maravilloso sería que no funcionaran.

Empecemos por lo más sencillo. En una calculadora de bolsillo, que se ha hecho ya tan corriente en manos de todos, introducimos números y hacemos operaciones con ellos. Hay algunas que tienen memorias. En ellas guardamos resultados parciales para luego poder continuar el programa de nuestro cálculo. Para convertirla en ordenador hemos de automatizar la ejecución de la secuencia de operaciones o programa.

Los primeros ordenadores tenían una memoria en la que se podían guardar muchos resultados parciales, pero el programa o secuencia de operaciones necesarias para completar un cálculo, estaba escrito en una cinta de papel perforado, paso a paso, que el aparato iba leyendo sucesivamente. Esto introducía un elemento mecánico que no permitía las altas velocidades de los ordenadores actuales.

Don Ricardo Fernández, que fue excelente profesor de matemáticas en el Colegio de San Ignacio de los Padres Jesuitas, en Barcelona, a mediados de siglo, explicó un día en clase, que la admirable velocidad de las calculadoras electrónicas se debía a que reproducían el funcionamiento de las mecánicas, pero sin partes con inercia. Lo puramente eléctrico no tiene prácticamente inercia. Valga esto para aclarar por qué estos aparatos van más deprisa que el mismo pensamiento. No tienen intuiciones, pero hacen los cálculos deductivos más rápidamente.

Puede decirse que el actual ordenador nació el día que Von Neuman tuvo la idea de guardar en la misma memoria, tanto los datos, es decir los números entrados al principio de un cáculo y los resultados parciales, como el programa, es decir la antedicha secuencia de operaciones que un cáculo requiere. Su frase textual en el artículo en que publicó esta idea fue así: "En la misma memoria podemos guardar números y órdenes". Von Neuman llamaba "órdenes" a los códigos de operación (sumar, dividir, comparar, etc.) de los diferentes pasos de un programa.

Desde este momento tenemos tres elementos involucrados en todo proceso que haya de realizarse con un ordenador: primero, la dirección de los datos u operaciones, que es el número que indica la localización de dichos datos u órdenes en la memoria; segundo, los datos propiamente dichos que, en los cáculos numéricos, son los números que se manejan y, por fin, los códigos de las operaciones, es decir aquellos números que hacen que los pasos del cáculo sean sumas, restas, multiplicaciones, divisiones, comparaciones, operaciones lógicas como negaciones, etc. Es decir que siempre tenemos direcciones, datos, y operaciones, y sólo con esto lo hacemos todo en los ordenadores.

Lo que en España llamamos "Informática", en otras partes se conoce como "Ciencia de la Computación" o "Ingeniería de Sistemas". La palabra "Sistema" viene del griego "syn-hystemi", yo junto o coloco juntamente. En los libros de Ingeniería de Sistemas se define "sistema" como un conjunto de elementos relacionados. La "relación" es una de las categorías aristotélicas y, dice el filósofo, que la relación se funda, bien en la cantidad, como el doble o el triple, bien en la acción-pasión o, dicho de otra manera, en la interacción.

De la misma manera que Von Neuman juntó en una solo memoria los datos y los programas, ultimamente, la ingeniería de sistemas, en su disciplina de Análisis y Diseño de Sistemas, ha introducido la tecnología llamada de la "Orientación a Objetos".

Un "objeto" es uno de los elementos que constituyen un sistema. Consiste, precisamente, en juntar conceptual y prácticamente, tanto los datos que caracterizan al elemento, como los procesos que es capaz de llevar a cabo. A esto se le llama "encapsulación", poner las dos coasas juntas en una caja: los datos y los programas, los números y las órdenes, como diría Von Neuman.

Un objeto es como un ordenador en sí mismo, y el sistema se constituye como un conjunto de objetos relacionados. Tal como enseñó Aristóteles, estas relaciones pueden ser de dos tipos: las que relacionan características o atributos de los elementos u objetos por medio de "funciones", de las que Aristóteles sólo nombró las proporciones, como la mitad o el triple; y las que provienen de alguna "interacción" entre objetos. Para que estas relaciones se pongan en acción, se requiere suministrar energía eléctrica al sistema. Es entonces cuando éste cobra una especie de vida.

Es interesante constatar cómo la literatura técnica avanzada alude muchas veces a las tres dimensiones, aspectos, o puntos de vista que hay que tener en cuenta para entender o diseñar los sistemas. Veamos algunos ejemplos.

En el artículo "A Three-View Model for Performance Engineering of Concurrent Software", (IEEE Transactions on Software Engineering, vol 21, n 9, Sept. 1995), C. Murray Woodside, explica que "para diseñar sistemas informáticos que funcionen adecuadamente, hay que considerar tres aspectos de los sistemas, que normalmente se analizan por separado, tales como el diseño de objetos, la carga de los procesos, y las capacidades de las máquinas".

Woodside se queja de que los tres aspectos, normalmente, no se consideran a la vez, porque los técnicos suelen especializarse en algunos de ellos y abandonan los demás.

Empezando por éste, voy a comentar a continuación unos ejemplos de manera que, en tres párrafos sucesivos, se apuntarán tres conceptos informáticos que constituyen una unidad. En el primer párrafo se pondrá aquel concepto o punto de vista que se puede apropiar al Padre, como algo entitativo, material. En el segundo algo que se puede apropiar al Hijo, como temas lógicos, significantes. En el tercero algo vital, dinámico, movido por el amor, que se pueda apropiar al Espíritu Santo.

(Puede verse aquí un artículo sobre los vestigios de semejanza de un Compact Disc musical con la Sma. Trinidad: Medida, número y peso (en un compact disc musical))

Refiriéndonos al ejemplo que acabamos de citar diremos lo siguiente:

1.- El tema de las "capacidades de las máquinas", a que se refiere Woodside, quiere decir la ocupación de la materialidad del ordenador, los megabytes de disco y de memoria de que se dispondrá cuando esté el sistema funcionando. Es lo que en su artículo resume con el nombre de "recursos".

2.- El "diseño de objetos" se refiere a la estructura de los datos en aspecto estático. Los objetos duermen de noche en un sistema de base de datos. No hay duda de que, cuando duermen, están estáticos.

3.- En la "carga de procesos" Woodside considera el aspecto dinámico del sistema. Aquello que sucede porque se mueve. Los mecanismos de su vivir.

Things Functions Interactions (OMT Q&A)

James Rumbaugh, en uno de los más famosos libros sobre la metodología de análisis y diseño de sistemas informáticos orientados a objetos, "Object Oriented Modeling and Design", pag. 6 ap. 1.2.3 "Three Models", dice: "La metodología OMT (Object Modeling Technique) utiliza tres tipos de modelos para describir un sistema: El modelo de objetos, que describe los objetos del sistema y sus interrelaciones; el modelo funcional, que describe las transformaciones de los datos del sistema; y el modelo dinámico, que describe las interacciones entre los objetos del sistema. Cada modelo es aplicable durante todas las etapas del desarrollo y adquiere los detalles de la construción a medida que progresa el desarrollo. Una descripción completa de un sistema requiere los tres modelos".

Luego explica que estos tres modelos muestran el qué, cómo y cuando del sistema, respectivamente. Así que todo sistema viene constituido de una manera u otra por "things, functions e interactions".

1.- Things. En el modelo de objetos estan las clases como nodos y sus relaciones como arcos en el diagrama del modelo. Este modelo representa los aspectos estáticos del sistema.

2.- Functions. En el modelo funcional estan los procesos o actividades como nodos y los arcos representan los datos o mensajes. Es lo que se llama el "Data Flow Diagram" y representa los aspectos algorítmicos.

3.- Interactions. En el modelo dinámico estan los estados como nodos y los arcos son las transiciones. Se llama el diagrama de estados o "Control Flow Diagram" y representa los aspectos de control y conductistas del sistema.

Dice luego que los tres aspectos son ortogonales.

Es interesante considerar el aspecto dual de los modelos segundo y tercero.

Identity State and Behavior

Booch, autor clásico en las teorías de diseño de sistemas orientado a objetos define un objeto como aquello que tiene: identity, state, and behavior.

1.- Identity nos recuerda aquella identidad del ser consigo mismo que es la primera parte del principio de no contradicción de Aristóteles.

2.- El estado lo constituyen los valores de todos los atributos (instance variables), es decir los datos, la información que expresa el objeto en cada momento.

3.- Enseguida relacionamos behavior con conducta, moral, ética.

Otros conceptos tecnológicos.

Así podríamos seguir por muchos otros conceptos tecnológicos. Pero quien haya tenido suficiente paciencia para seguirme hasta aquí puede continuar solo. No tiene más que mirar la secciones de informática y física en la Tabla de tríadas y dejar que su ingenio le sugiera los tres párrafos. Por mi parte sólo quisiera añadir unas palabras para explicar cómo descubrí todo esto.

Background

En un viaje de vacaciones con mi esposa Angela Guillén, mientras ella compraba cerámica en un tienda de Berga, en esa misma tienda, como añadidura, vi un ejemplar de la obra antes citada de Robert Pring-Mill "El microcosmos lul· lià". Lo compré al instante, quizás movido por el conocimiento que tenía de Ramón Llull bebido de las páginas que Torras i Bages le dedica en el libro segundo de se obra "La Tradiciò Catalana": "Valor racional del regionalisme català". Cayó en mí como lluvia temprana. La lectura de las obras de San Agustín, Santo Tomás, San Hilario etc., dedicadas al misterio trinitario acabaron de abonar la situación para el momento del disparador que fue unos quince años después.

Trigger

Esta síntesis se me hizo posible cuando vi el anuncio de un microprocesador, en el que se dibujaban los tres "buses", o líneas de conexión eléctrica, de "dirección", de "datos", y de "control", que tiene todo procesador, como este:
 


Entonces me vino a la mente la inscripción que el insigne Doctor Febrer, que fue director del Observatorio Fabra de Barcelona, hizo escribir en el altar de la capilla de su academia, en la que preparaba alumnos para el ingreso en la Escuela de Ingenieros: "Ego sum Via, et Veritas, et Vita". Asocié el "Camino" al "bus" de direccionamiento que alcanza las posiciones de la memoria, la "Verdad" al significado de los datos, y la "Vida" a la actividad que se desarrolla en el ordenador cuando ejecuta sus programas según los impulsos del controlador. Después fui a mirar el Sermón de la Cena en Juan 14,6-17, y me di cuenta de que efectivamente se trataba del Camino del Padre, de la Verdad del conocimiento del Padre por el Hijo, y del Espíritu de la Verdad, el Consolador que nos enviaría si le amáramos cumpliendo sus mandamientos. Y así acaba en Dios lo que comenzó en Él.

Manuel M. Domenech I.


"Muchos son los caminos del Señor, aunque él en persona es el camino. Y, refiriéndose a sí mismo, se da a sí mismo el nombre de camino, y nos muestra por qué se da este nombre, cuando dice: Nadie va al Padre sino por mí".
De los Tratados de san Hilario, obispo, sobre los salmos (Salmo 127, 1-3: CSEL 24, 628-630)

Se hizo Camino por el que llegar a la Verdad y a la Vida
De los Tratados de san Agustín, obispo, sobre el evangelio de san Juan (Tratado 34, 8-9: CCL 36, 315-316)


Tres ejemplos más para ver la fundamentalidad de estos tres buses: address, data, control.

Camino(s) ascendente(s):