Flecha izquierda: NEXTFlecha izquierda: ATRÁS           Tema 25 :          

              LA VOCACIÓN

              AL SERVICIO

            

 

 

I- SEGÚN LA SAGRADA ESCRITURA, CRISTO ES EL SIERVO DE DIOS POR ANTONOMASIA:

 

El Hijo de Dios toma forma de siervo al encarnarse:

 

NÓTESE que si Cristo haciéndose hombre toma forma de siervo, es porque Lo propio del hombre es servir a Dios y Lo propio del cristiano, servir a Cristo como instrumento para llevar a otros el fruto de la Redención.

Un siervo debe hacer lo que se le manda y como se le manda. Debemos, pues, obedecer a Dios. Se sirve a Dios en el prójimo:

 

II.- EL SERVICIO DE CRISTO FUE HACER EN TODO LA VOLUNTAD DEL PADRE:

 

 

La voluntad del Padre consiste en que da la vida por sus ovejas:

Además Cristo está entre nosotros como el que sirve:

NÓTESE que el gran servicio, el servicio por excelencia, es dar la vida por la salvación de las almas: Cfr. I Jn 3, 16: En esto hemos conocido lo que es amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos.

 

III.- EL SERVICIO DE DIOS PROPIO DE TODO CRISTIANO:

 

a) Todo don que hemos recibido de Dios, se nos ha concedido para servir al Señor, sirviendo a nuestros semejantes:

 

Este servicio implica "llevar la carga del otro":

 

 

Cada uno tiene su vocación y para realizarla recibe dones que ha de emplear en el servicio del Cuerpo Místico:

 

NOTESE que el que enterró su talento, no es condenado por haberlo perdido, sino simplemente por no haberlo hecho fructificar, por no haber servido con él a Dios.

 

b) Cuanto más elevado es el puesto que alguien ocupa, tanto más debe servir a todos.

El oficio de superior es un servicio; debe servir a los suyos con solicitud y amor. Por eso también el Papa se llama a sí mismo tan hermosamente "Siervo de los siervos de Dios"[1].

 

 

c) Debemos servir a Cristo en nuestro prójimo haciéndole el bien:

 

 

Pero sin vanagloriarnos, porque solamente hacemos lo que debemos hacer:

O sea, humildad, ya que solamente cumplimos nuestro deber).

 

 

 

 

IV.- POR AMOR GRATUITO LLAMA DIOS A ALGUNOS A UN SERVICIO ESPECIAL y esto desde toda la eternidad:

 

 

NÓTESE que la vocación a una vida consagrada (sacerdotal, religiosa, etc.) es un don especial del amor de Dios hacia un alma; amor de predilección que exige una correspondencia especial, es decir, un amor igualmente de predilecci6n y preferencia a Dios:

La virginidad y castidad consagrada a Dios, es una forma de vivir el misterio nupcial de la Iglesia y su maternidad espiritual y anticipa en el tiempo el estado de la eternidad:

Por lo mismo, la renuncia al matrimonio, no por motivos egoístas, sino por amor el reino de los cielos, eleva la mente de todos hacia Dios y los valores eternos, purifica y ennoblece a la sociedad:

 

NÓTESE el vers. 38 del mismo capítulo. La doctrina del Apóstol es bien clara, si el matrimonio es bueno, la virginidad es mejor.

El Concilio de Trento definió que la virginidad consagrada a Dios es un estado más perfecto y feliz que el matrimonio (se compara estado con estado y no cualquier persona casada con otra virgen).

NÓTESE que el mismo S. Pablo era célibe y deseaba que lo fueran otros:

 

No puede deducirse un argumento en contra de esta doctrina de lo que dice el Apóstol en:

Pues la Biblia no puede estar en contradicción consigo misma y además, tomando en cuenta todo el contexto de estos textos, se ve claramente que había viudas consagradas a Dios y que habían sido infieles a su sagrado compromiso, por lo cual Pablo corta por lo sano y toma la medida de exigir una edad bastante avanzada para las viudas que quieran dedicarse al servicio de Dios.

De todos los textos citados, se desprende claramente que ya en la Iglesia primitiva había, además del estado de matrimonio, el estado de virginidad y asimismo el estado de viudas consagradas a Dios, como respuesta de amor a un amor de predilección de parte del Señor que llama a ciertas almas a un servicio especial:

 

La Iglesia, por su parte, siempre de nuevo ha insistido en la excelencia del estado de virginidad consagrada a Dios y de la importancia de la vida religiosa.

NÓTESE que, no habiendo nadie más digno de nuestro amor que Cristo, el Hombre Dios, cuando llama a un alma, exige que se posponga todo a su amor:

 

 

NÓTESE la respuesta de Jesús, primero está el seguirle a Él.

NÓTESE que Jesús mismo nos da ejemplo de abandonar la familia para seguir el llamamiento de Dios, al quedarse a los doce años en el templo (Cfr. Lc 2,44-51.)

Y es preciso perseverar en esta renuncia:

El contexto nos indica que se trata de renuncia a la familia:

 

NÓTESE también cómo en este seguimiento especial de Cristo entra de un modo particular la renuncia a todo: bienes materiales y... propia voluntad en la vida religiosa:

 

Y se trata asimismo de una participaci6n especial de la Cruz de Cristo:

Participación de esta Cruz de Cristo es la pobreza:

 

NÓTESE asimismo que la Sagrada Escritura exhorta en general a todos a la obediencia a toda autoridad legítima:

 

Es, pues, lógico que el consagrado a Dios, llamado a seguir más de cerca a Aquel que se hizo obediente hasta la muerte y muerte de Cruz. (Cfr. Flp 2, 8).

Y cuyo alimento era hacer la voluntad del Padre en todo momento: (Cfr. Jn 4, 34; 6, 38 y 8, 29.)

Le siga también de un modo especial por medio de la obediencia.

 

V.- EL PREMIO DE LOS SIERVOS:

NÓTESE en cambio, la suerte de los que no sirven en la debida forma al Señor y que son arrojados a las tinieblas exteriores, o sea, son condenados:

 

Y es que Dios da a cada uno según sus obras (Cfr. Apoc 22,12.)

Por consiguiente, el servicio especial merece un premio especial: Mt 19,29 (el ciento por uno. Cf. vers. 28). S. Mc 10,29-30.

NÓTESE que S. Marcos pone entre las cosas que constituyen el premio especial, las persecuciones y es que el padecer por Cristo es un don de Dios, por cuanto produce la semejanza con Cristo:

 

 

CONCLUSION: Cuanto mas un alma en esta vida se haya entregado a Cristo, tanto mayor será, por toda la eternidad, su participaci6n de la gloria de Cristo, su intimidad con Dios, su bienaventuranza eterna. Y "ni ojo vió ni oido oyó... lo que Dios tiene preparado para los que le aman": I Cor 2,9.

El que sea capaz de seguir a Cristo de cerca, porque el Señor al llamarle le ofrece la gracia necesaria para ello, que lo haga:

 

 



[1] San Gregorio Magno que llega a ser papa en el 590, a cincuenta años, y muere en el 604. es el primer papa a proclamarse servus servorum Dei (siervo de los siervos de Dios), título que también le pertenece hoy al papa romano, y que distinguirá en los siglos todas las firmas puestas por sus sucesores en los actos depositados en la Cancelaria Pontificia.