Flecha izquierda: NEXT

Flecha izquierda: ATRÁSTema: 12

JESUCRISTO,

MODELO DE ORACIÓN

Y  DE  SACRIFICIO

 

 

JESUCRISTO ENTRA EN EL MUNDO ORANDO

 

 

Como verdadero hombre tenía necesidad y debía hacer oración. Consta en el Evangelio que efectivamente oraba mucho. Ya en el primer instante de la Encarnación, en virtud de su ciencia  infusa, hace esta oración ofreciéndose a su Padre por la Redención del mundo. Esta primera oración de Cristo nos indica que el fruto de la oración bien hecha es capacitarnos para cumplir la voluntad de Dios.

 

ORA DURANTE SU VIDA OCULTA

 

            Aunque el Evangelio no habla de la oración de Jesús en su vida oculta, evidentemente oraba. Consta que la Sagrada Familia observaba la ley mosaica; por consiguiente, como todo buen israelita recitaba por la mañana y por la noche la oración llamada “Shema Israel” (por la primera palabra que comienza) tomada de Deut 6, 4-9 (Escucha, Israel: Yahveh nuestro Dios es el único Yahveh. Amarás a Yahveh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Queden en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. Se la repetirás a tus hijos, les hablarás de ellas tanto si estás en casa como si vas de viaje, así acostado como levantado; las atarás a tu mano como una señal, y serán como una insignia entre tus ojos; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas.)

 

            Por la misma razón, recitaría los Salmos, sobre todo con ocasión de las fiestas litúrgicas. Hay una alusión a ello en Mt 26, 30 (Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos). Sabemos que, hasta el día de hoy, antes de comer el cordero pascual se canta o recita la primera parte del “Hallel” (Salmo 113 y 114) y al terminar la cena, en acción de gracias, la segunda parte (Sal 115 a 118). Por consiguiente, los Salmos que recitamos en la liturgia ya pasaron por los labios y el corazón de Cristo.

 

ORA EN SU VIDA PÚBLICA

 

            En los Evangelios hay numerosos textos que hablan de la oración de Cristo durante su vida pública.

 

Y su oración era prolongada. Podemos saber cuantas horas duró, al menos en alguna ocasión.

 

Nótese que al atardecer despide a la muchedumbre y se retira a orar es la cuarta vigilia de la noche cuando se acerca a los Apóstoles andando sobre el mar.  En tiempos de Cristo se dividía la noche en cuatro vigilias de tres horas cada una. La noche comenzaba a las seis de la tarde. Eso significa que Jesús, pasadas las tres de la  madrugada, se acercaba a los discípulos. Luego, en esta ocasión, fueron por lo menos nueve horas las que estuvo de continuo coloquio íntimo con el Padre, en las que se abismaría en la contemplación de la Santísima Trinidad. Además, como Cabeza del Cuerpo Místico y Sumo y Eterno Sacerdote nuestro, oraría por toda la humanidad dando gracias a Dios, suplicándole que nos perdone, que nos salve, etc.

 

 

 

CONTENIDO DE LA ORACIÓN DE JESÚS

 

 

 

JESÚS INTENSIFICA LA ORACIÓN EN LA PASIÓN

 

            En los momentos difíciles muchas veces no se tiene ganas de hacer oración. Cristo, en esos momentos, la intensifica y encuentra en ella, como verdadero  hombre, la fuerza para cumplir la voluntad de Dios. Experimenta toda la repugnancia que humanamente se siente ante el sacrificio, sobre todo ante un sacrificio como el de la muerte de cruz, pero es la oración la que le da fuerzas para aceptarlo:

 

 

ORA EN LA CRUZ:

 

            De las siete palabras que Cristo pronunció en la cruz, tres son una oración.

  1. Lc 23, 34: Jesús decía: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen.» Se repartieron sus vestidos, echando a suertes. El texto indica que Jesús decía; no dijo, luego se puede pensar que  repetía una y otra vez.
  2. Mt 27, 46: Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: «¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?», esto es: «¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?» Así, con estas mismas palabras, da comienzo el Salmo 22,que es una profecía de la Pasión. Seguramente seguiría recitándolo en voz baja y al pronunciar las primeras palabras en voz alta quiso llamar la atención de los que allí se encontraban para que se dieran cuenta de que se estaba cumpliendo la profecía de ese Salmo. Los Salmos se enunciaban por las primeras palabras, que no por números como lo hacemos nosotros ahora.
  3. Lc 23, 46: y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró. Jesús, que entró en este mundo orando, muere orando dándonos ejemplo de cómo debemos nosotros orar hasta en la hora de nuestra muerte. Toda su vida fue una vida de oración. Es lo que debiera ser la vida del cristiano.

 

 

JESÚS NOS RECOMIENDA LA ORACIÓN

 

            Si Cristo, que es el modelo que debemos imitar, hacía tanta oración, no es posible ser verdadero cristiano sin que forme parte vital de nuestra vida la oración.

 

            Necesitamos establecer en nuestra vida un equilibrio entre oración y acción, así estaremos centrados en Dios y encontraremos luz, fuerza, etc... En la oración nos capacitamos para ver las cosas desde el punto de vista de Dios, muy diferente del que podemos tener con la sola razón humana. Solo a la luz de la razón iluminada por la fe podemos juzgar las cosas rectamente.

 

LOS APÓSTOLES INSISTEN EN LA NECESIDAD DE LA ORACIÓN

 

            También los Apóstoles insisten en la necesidad de la oración. San Pablo nos dice que seamos:

 

            Deberíamos estar en constante diálogo con Dios, aún en medio del trabajo elevar nuestro pensamiento a Dios.

 

            Si todo ser humano debe dirigirse a Dios en la oración, el cristiano más, pues en virtud del carácter bautismal que es una participación del sacerdocio de Cristo, es un consagrado al culto de Dios y, por consiguiente, tiene una obligación especialísima de orar.

 

 

 

 

 

CRISTO MODELO DE SACRIFICIO

 

 

            A la oración de Cristo une un espíritu de renuncia y sacrificio:

 

  1. POBREZA: II Cor 8, 9 (Pues conocéis la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza.) Dice San Pablo que Cristo siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. Como Hijo de Dios, aun como hombre, tenía derecho a todos los bienes, es dueño y señor de todo, pero nace pobre, vive pobre y muere pobre, para enriquecernos espiritualmente y enseñarnos la verdadera jerarquía de valores y el desapego de los bienes de la tierra... Por eso puede decir que “las zorras tiene cuevas y las aves del cielo...” ( Mat 8, 20). A esto debemos añadir también las privaciones en el desierto cuando ayunó cuarenta días y cuarenta noches (Mt 4, 2).

 

  1. TRABAJO ABRUMADOR: Mc 3, 20 (Vuelve a casa. Se aglomera otra vez la muchedumbre de modo que no podían comer). Cristo no tenía tiempo ni para comer. Hoy sabemos bien o que significa esto. Él ya lo pasó durante su vida pública y como no tenía tiempo para nada, tenía que hacer la oración por la noche.

 

  1. INCOMPRENSIÓN DE LOS SUYOS: Mc 3, 21 (Se enteraron sus parientes y fueron a hacerse cargo de él, pues decían: «Está fuera de sí.») Sus parientes le toman por loco.  Esta incomprensión se repite en Jn 7, 5 (hermanos significa en la Biblia cualquier grado de parentesco en línea colateral: hermanos, tíos, primos, sobrinos... ) Pero Cristo seguramente tenía un corazón sensible y podemos imaginarnos qué sentiría ante tamaña incomprensión. Santo Tomás de Aquino se plantea la pregunta de si la sensibilidad de Cristo fue igual, menor o mayor que la nuestra y llega a la conclusión de que fue muchísimo mayor, ya que era más perfecto y, además, porque viene como víctima por todos los pecados del género humano y, para poder sufrir y expiarlos, tuvo que tener una gran sensibilidad. Por tanto, no debiéramos quejarnos nunca si somos incomprendidos.

 

  1. ES CALUMNIADO: Cristo sufre el ser calumniado y criticado.

 

 

Se ve cada vez más incomprendido. Si leemos atentamente los Evangelios vemos que hay todo un proceso, que va en aumento, en que las almas se van alejando de Él debido a las intrigas de escribas y fariseos. Incluso muchos discípulos dejaron de andar con Él después del discurso sobre el pan de vida (Cfr. Jn 6. 66: Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con él.). Cristo se ve abandonado. Esto resalta también Mt 21, 17: Y cuando ellos estaban reunidos, les dijo Pilato: «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Cristo?». Y comparado con ladrones y hombres de mal vivir. El Domingo de Ramos, a pesar del entusiasmo de la mañana, al atardecer, nadie le ha ofrecido hospedaje y sale sólo con sus discípulos... a Betania.

 

En el plan de Dios debemos reproducir la imagen de Dios (Rom 8, 29 y 17). Así se explica que Cristo nos exhorte a llevar nuestra cruz (Mt 10, 38 y 16, 24). Sentido profundo de la mortificación cristiana, que tiene por objeto hacer morir al hombre viejo para que sea Cristo quien viva en nosotros (Rom 6, 11). Además, nuestros sufrimientos, ofrecidos a Dios en unión con el sacrificio de Cristo, siempre que nos hallemos en estado de gracia, contribuyen a que se apliquen, en forma más abundante, la redención de Cristo a otras almas (Cfr. Col 1, 24; II Tim 2, 10).  Por tanto, la oración y el sacrificio desempeñan un papel importantísimo en nuestra vida personal y para toda la Iglesia. De ahí la decisiva importancia de aspirar seriamente ala santidad, a la imitación de Cristo, hasta poder decir con San pablo “ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí”. (Gal 2, 20).

 

 

ANEXO:

La distribución del tiempo entre los romanos y los judíos

 

El Calendario Romano estaba distribuido de la siguiente manera:

1) DIVISIÓN DEL AÑO:  Primitivamente, el año romano constaba de 10 meses y comenzaba en marzo. En el 153 a.C. se le añadieron los meses de enero y febrero.

NOMBRE DE LOS MESES.

Ianuarius

Dedicado a Jano

31 días

Februarius

Mes de las fiestas expiatorias

28 días

Martius

Dedicado a Marte, dios de la guerra

31 días

Aprilis

Mes en que se abre la vegetación

30 días

Maius

Dedicado a la diosa Maya

31 días

Iunius

Dedicado a Juno

30 días

Quintilis......Iulius

Quinto mes del año antiguo, luego dedicado a Julio César.

31 días

Sextilis.......Augustus

Sexto mes del año antiguo, luego llamado Augustus en honor a Augusto.

31 días

September

Séptimo mes del año antiguo

30 días

October

Octavo mes del año antiguo

31 días

November

Noveno mes del año antiguo

30 días

December

Décimo mes del año antiguo

31 días

          César organizó el calendario en el año 46 a.C., y fijó en 365 días, 5 horas y 52 minutos la duración del año.

2) DIVISIÓN DE LOS MESES:          Conforme a su origen lunar, el mes tenía tres fechas fundamentales relacionadas con las fases de la luna y que servían de punto de partida para los otros días:

- Las Nonas y las Idus de marzo, julio y octubre eran, respectivamente el 7 y el 15.

          Para el día anterior y posterior a las tres fechas indicadas se emplean, respectivamente, los adverbios pridie y postridie antepuestos al nombre del día en acusativo. Ejemplos:

 

Pridie Idus Iulii...............................

Postridie Kalendas Iunii.............

Catorce de Julio.

Dos de Junio.

3) INDICACIÓN DE LAS DEMÁS FECHAS:

           Para indicar cualquiera de las divisiones del mes se usa el ablativo seguido del mes en genitivo:

 

Kalendis ianuarii....................................

Nonis aprilis............................................

El primero de Enero.

El cinco de abril.

          Los días comprendidos entre esas fechas se citan a base de ellas. Se cuenta desde la fecha de que se trata la inmediata de esas tres, incluyendo la de partida y la de término, y se pone en ablativo ordinal seguido de la fecha que encontremos con ante. Así, para fechar en latín el 8 de enero, diremos: de 8 a 13 hay 5, con la de partida, 6; tendremos, pues: (die) sexto ante Idus ianuarii.

          Inversamente, para expresar en español una fecha latina, se resta el día que nos dan de la fecha inmediata superior; al resultado se le añade una unidad, si se trata de Nonas e Idus, y dos, tratándose de Kalendas.

Decimo tertio Kalendas iulii......................

19 de Julio; porque de 13 a 30 son 17, y 2 que se le añaden, son 19.

4) DIVISIÓN DEL DÍA:

          El días entre los romanos constaba de 24 horas y comenzaba a medianoche. La hora era la doceava parte del tiempo transcurrido entre la salida y la puesta del sol. Por eso en Diciembre la hora llegaba a no tener más que 45 minutos, y, en cambio, en junio era de 75 minutos.

          Naturalmente, no tenían una noción exacta del tiempo. Las referencias a éste son expresiones imprecisas. mane, por la mañana; ante meridiem, antes del medio día; post meridiem, después del medio día. La sexta hora del día terminaba a las doce del día, y la sexta de la noche, a media noche. La noche estaba dividida en cuatro vigilias de tres horas cada una.

 

Las horas en el calendario Romano

Inicio del día:     12 m.n.
Tercera vigilia (o del canto del gallo): 12 m.n. a 3 a.m.
Cuarta vigilia (o de la mañana): 3 a 6 a.m.
Día (dividido en 12 horas): 6 a.m. a 6 p.m.
Primera vigilia (o del anochecer): 6 a 9 p.m.
Segunda vigilia (o medianoche): 9 p.m. a 12 m.n.

 

CALENDARIO HEBREO

Cuando se crearon el sol y la luna fue escrito en la Torá: "Y sirvan como signos para las estaciones, los días y los años" (Génesis 1:14). Y en el libro de los Salmos está escrito: "Eres el que constituyó la luna para fijar los tiempos" (104:19). El sol y la luna son el parámetro para dividir los días, semanas y meses del año.

 

Los principios del calendario

El calendario anual es un sistema que divide al tiempo en días, semanas, meses y años. El calendario hebreo aceptado por el pueblo de Israel, está basado en la combinación de los sistemas lunar y solar en completa armonía entre un día completo, mes-lunar y año solar.

La necesidad de utilizar este complejo método es porque la Torá nos obliga a considerar tanto el mes anual como el mes solar. Los meses del año están santificados por la Torá: "Y el primer día de cada mes ofreceréis un sacrificio al Eterno... Tal será el holocausto del principio de cada mes, todos los meses del año" (Números 28:11) También está escrito: "Este mes será para ustedes" (exodo 12:2), nuestros sabios dijeron: "Le mostró la luna al renovarse y le dijo: cuando la luna se renueve será para ustedes principio de mes". Es por esto que nosotros fuimos obligados de fijar y santificar los meses según el novilunio. Pero junto con esto fuimos obligados a festejar de manera meticulosa que el mes de Nisán sea siempre en la primavera como está escrito: "Guardarás el mes de aviv (Nisán) y celebrarás la pascua al eterno" (Deuteronomio 15:1), y esto nos obliga a basar el año por el sistema solar.

Para unir la diferencia entre el año lunar y el año solar, que provoca un desfase de aproximadamente 11 días, nuestros Sabios fijaron el "ibur" (bisiestos), que se adicionan de vez en cuando un día en el mes, y un mes cada año (Adar II), según la necesidad.

Según el calendario hebreo, el año es a veces de doce meses, y se llama "año simple" y a veces de trece meses (se agrega Adar II) y se lo llama "año bisiesto". En el ciclo de 19 años hay 12 años "simples" y 7 años "bisiestos" según una división parcialmente fija.

 

Meses "completos" y meses "incompletos

En el calendario hebreo hay meses "completos" de 30 días y meses "incompletos" de 29 días. Según esta regla: Tishrei siempre es completo, Tevet siempre es incompleto, y de aquí en más un mes completo y uno incompleto, intercaladamente. Fuera de la regla están los meses de Jeshvan y Kislev que a veces son incompletos, entonces el año es "incompleto" (353 días), a veces ambos son completos y el año es "completo" (355 días), a veces un es completo y otro incompleto, entonces el año es "regular" (354 días). Esto con respecto al año "simple", mientras que el año "bisiesto" los números difieren: un año "completo" - 385 días, un año "regular" - 384 días, un año "incompleto" 383 días.

Todos estos cálculos meticulosos no son sólo para corresponder los meses con las estaciones del año, sino también los motivos están relacionados con el cuidado de los preceptos. Así se fijó que Iom Kipur no puede coincidir, ni un día viernes ni un domingo, ya que no pueden haber dos shabatot seguidos. De la misma manera Hoshana Raba no puede coincidir con Shabat, ya que sino estaría prohibido golpear aravot. De acuerdo con esto Rosh Hashana no puede coincidir en los días domingo, miércoles y viernes.

Esta es la regla que dictamina cuando un año es "incompleto", "completo" o "regular".

 

Los nombres de los meses

Los nombres de los meses en el calendario hebreo son babilónicos, que trajeron los inmigrantes de Babel. De los nombres hebreos originales quedaron solamente cuatro: el mes de Primavera (Nisán), el mes del Resplandor (Iaar), el mes del Fruto (MarJershan) y el mes de la Fuerza (Tishrei). En las excavaciones de "gezer" se encontró un calendario de arcilla antigua, en el cual están tallados los meses hebreos antiguos, estos meses tiene un carácter agrícola por excelencia: el mes de la cosecha, el mes de la de la siembra, el mes de la recolección, el mes de cosechar el lino, el mes de cosechar la cebada, el mes de la vendimia y el mes de verano.

En la Biblia los meses son llamados según un orden numérico: el primer mes (Nisán), el tercer mes (Sivan), el séptimo mes (Tishrei). También en el período del segundo templo llamaban a los meses según el orden numérico de la Biblia.

 

La cuenta de los años

El conteo de los años en el calendario hebreo comienza con la creación del mundo, o sea hace más de 5000 años. El año 5759, simboliza 5759 años desde la creación.

A diferencia de esto el calendario cristiano comienza desde el nacimiento de Jesús, que es el año 3760 del calendario hebreo. Una manera de calcular el año hebreo en el calendario judío es la de agregar 240 al año sin su milenio. Es decir, 779 y otros 240 daría 999, agregamos 1000 y sería 1999.

 

DIVISIÓN DEL DÍA

Primera vigilia:         6 a 10 p.m.
Inicio del día; sacrificio de la tarde (en el AT): 6 p.m.
Segunda vigilia (de la mañana o última): 10 p.m. a 2 a.m.
Tercera vigilia (de la mañana o última): 2 a 6 a.m.
Sacrificio de la mañana: 6 a.m.
Hora primera: 7 a.m.
Hora tercera: 9 a.m.
Hora sexta: 12 m.d.
Hora novena: 3 p.m.
Hora de la oración; sacrificio de la tarde (en el NT): 3 p.m.